← Luna Plateada · de
Luna Plateada — capítulo 3
Desperté algo contrariada, toda esa información sobre los Cullen y sus historias tétricas me daban vuelta por la cabeza todo el día, saber que en el fondo si eran sanguinarios, me daba nauseas. ¿Cómo era posible que Bella no viera esto? Tal vez el Dr. Vampiro le había hecho una trepanación o alguna cuestión así. Me era imposible de creer que Bells fuera bruta a conciencia, es decir como demonios se metía en la cueva del lobo, y no solo eso si no que estaba enamorada de él…
Seguía en mis pensamientos, cuando estos fueron interrumpidos por una conocida voz.
B: ¿Liz, me acompañas a la Push?
L: Y… ¿Cómo para qué?
B: Jessica, Angela, Newton y Eric van a ir a surfear…
L: ¿Nada de vampiros?
B: No, ni uno…no pueden ir.
L: ¿Y cómo que por qué?
B: Algo que tiene que ver con los Quileutes y los lobos, aún no me explica Edward el por qué.
L: Ja! Ya sabía que había lobos en algún lugar de esta historia.
Decidimos ir en mi convertible a la Push, no es que fuera prejuiciosa, pero la camionetilla de Bells… pues no era muy buena que digamos.
Durante todo el camino Bells hablaba de lo triste que era pasar un día sin su amado Edward.
Aveces era muy frustrante tener poderes, eso de oír los pensamientos de las personas no me agradaba, era invadir su privacidad, pero, a veces suelo meterme tanto en mi mundo y en mis propios pensamientos que se me olvida dejar de escuchar los de los demás y sufro de terribles jaquecas.
Al llegar a la Push, los locos nativos de Forks se metieron a surfear, yo me quedé con Bells comiendo chatarra, no sé por que piensen que es divertido meterse a una playa helada en pleno invierno… y dicen que yo soy la loca.
Cuando Bella Bell y yo platicábamos evitábamos el tema: Vampiro, por obvias razones, pero ahora me contaba extrañas historias sobre los Quileutes y los hombres lobos… lo peor fue cuando llegaron Jacob Black, Quil y Embry… por lo visto las malas noticias aun seguían…
JB: ¡Hey Bells!
B: ¡Jacooooooob!
JB: Al fin traes a tu famosa amiga
B: Si, es un poco testaruda, cabeza dura y demás, pero en el fondo es muy buena persona…. Pero MUY EN EL FONDO.
L: Ya va, ya va Belladota, no es mi culpa que seas tan sope.
JB: ¿Belladota?
B: Lizza Pardusa tiende a ponerle apodos a todo el mundo. A mi me lo cambia a cada rato.
JB: Ya veo… ¿y cómo vas con el chupa sangre?
L: Hey, ya me caes bien.
JB: ¿Tú tampoco tragas a los de su especie?
L: A ningún extraño ser fuera de lo normal.
Q: ¿Eso incluye hombres lobo?
L: Nada que atente contra la naturaleza del hombre, o contra el mundo, y sobre todo contra la moda.
JB: Jajajajajaja…. ¿habla en serio?
B: No tienes idea
JB: ¿Y siempre ha sido así de amargada tu amiga?
L: ¡hey! Me caías bien
JB: ¿Acaso crees en todas esas historias?
L: Bueno, fui criada por brujos… asi que supongo que se mucho de ese tema del ocultismo, el esoterismo y cosas raras…
Q: Si, ya veo; raros como tú.
E: Esa estuvo buena Quil.
JB: Chicos, no necesitamos ser taaaan hostiles, pero, la chica bruja me cae bien, por que le caen mal las asquerosos sañijuelas
B: ¿Podemos evitar el tema Cullen?
L y JB: ¡NOOOOOO!
B: ¡Pues me voy! Bells se dio la vuelta y se dirigió al bosque a recoger flores mientras nos maldecía a Jacob y a mí… incluso pensaba en que él y yo éramos la pareja perfecta, pues la ironía vivía en nuestras venas.
L: ¡Me saludas a tu sangriento enamorado!
JB: ¿En serio odias tanto a los quita sangre?
L: Si, soy una cazadora…
JB: ¿Una qué?
L: Me encargo de matar ese tipo de mounstrosidades…
JB: Ohhh ya veo… así como hombres lobo.
L: Si, toda esa clase de bestias que atentan la vida humana.
JB: Pero algunas de esas "bestias" como les llamas no son tan malas, se dedican a cuidar a los suyos.
Al menos no en nuestro caso- pensaba Jacob, eso me dejo algo intranquila, pues parecía muy serio con el asunto de los hombres lobo buena onda.
L: Por favor Jacob, no me digas que crees en las viejas historias de tu pueblo.
JB: Creer, creer, no, pero crecí con ellas.
L: Las bestias que se controlan no existen… por eso cuido muy de cerca de esos Cullen, por si alguna vez se les ocurre tener a Bellacienta como plato fuerte, o de postre, o de entrada…
JB: Entiendo tu punto y en eso tienes razón, yo también los vigilo. Cambiando el tema, Bells me dijo que manejas una moto.
L: Si una hermosa Harley color azul.
JB: ¿En serio?
Mientras platicábamos, me era muy difícil no leerle la mente, era un chico guapo, pero extremadamente pequeño para mí, a penas y tendrá unos 14 años, lástima… lo bueno es que los pensamientos de Jacob iban dirigidos a mi, se decía cosas como: que hermosa chica y adora las motos… ¿qué más se puede pedir? No entiendo como las chicas prefieren al chupasangres, sé que los Quileutes no somos muy guapos (en si solo Sam y Embry son muy feos) pero yo no estoy tan mal.
La verdad es que me costaba mucho trabajo el no reírme de sus pensamientos.
L: Jajajajaja!!
JB: ¿Qué te da risa?
mmm.. esta chica también es rara como Bella- Se decía Jacob asi mismo.
L: Pensar en mi moto, es que… es mi adoración.
JB: Pues a mi me encanta andar en moto, conozco un lugar hermoso al que podríamos ir… a Bella le da miedo, por eso nunca la he llevado.
Y tal vez te pueda enseñar algunas otras cositas…
Jacob estaba pensando escenas muy extrañas conmigo en un lugar muy bello con lagos, pero tuve que dejar de meterme en su mente, pues ya me estaban dando miedo sus perversiones.
L: ¡Claro! Extraño hacer cosas que requieran de adrenalina
JB: También arreglo motos y carros, por si un día necesitas mi ayuda, sabes donde encontrarme.
L: Yo sé un poco sobre arreglar motos, pero me encantaría que me enseñarás, y claro, que me ayudarás.
JB: Cuenta con ello.
En eso regreso Bells con un hermoso ramo de florecillas.
B: Se las voy a llevar a Esme, ¿no son hermosas?
L: A ella le vendrían bien unas siempre vivas, pues están igual de muertas que ella.
JB, E y Q: jajajajaja
B: La señorita hostilidad ha vuelto. Deberías unirte a los optimistas
L: Bueno, ya vamonos, antes de que tu Romeo congelado de desespere por la tardanza… aunque ya le dije mentalmente donde estamos… creo que no le agrado la idea… y eso me agrado…jijiji.
B: Jake nos vemos.
JB: Adiós Bella… ¿Paso por ti mañana a las 10am Liz?
L: Estaré puntual y ansiosa.
Belladona hizo una cara que mostraba un poco de enojo… no sé que le paso a la joven, pero creo que la idea de que yo saliera sola con Jacob Black no le agrado.
B: ¿A si que Jacob y tú?
L: Iremos a andar en moto… puedes aprovechar el tiempo con tu frío compañero
B: ¡Edward!
L: Si, con ese.
Fuimos con los Cullen, mi actitud seguía igual… prefería perderme en el bosque y estar alerta de cualquier cosa que estar dentro de la casa… la Señora estaba algo emocionada conmigo, y eso me daba miedo; y que decir de la joven visionaria…
A las 10am estaba lista y arreglada para mi aventura motorizada, tal vez si exagere un poco con mi arreglo… pero no estaba segura de mis emociones… aunque en mi mente solo veía unos ojos: James Cullen.
Jacob me llevó a una hora de Forks; era una hermosa montaña, llena de vegetación que me serviría para alguno de mis extraños menjurjes. La adrenalina corría por mis venas, este tipo de hazañas son las que más disfruto. Fue un grandioso día, este chico simplemente es como mi otra mitad, ya saben igual de loco y aventado. Platicamos sobre nuestras vidas, quedó muy sorprendido por mi vida.