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Mis Poemas — capítulo 16
Cinco Sentidos
Este escrito es tan diferente a mis típicos "poemas" que me gusta XD
Los sentidos nos ayudan a percibir diversas cosas de este loco mundo que nos rodea, solemos tener de pequeños un tipo de entrenamiento para poder fomentar un buen funcionamiento de los mismos; pero a pesar de todo hoy debo admitir que por más que creí que lo conocía, no era así...simplemente déjenme contarles cómo fue que los descubrí realmente.
Vista: La primera vez que llegaste abrí los ojos, con cada nuevo encuentro reconocía aún más cada color de tus cabellos, de tus ojos, de tu ser; pero el día que vi tu sonrisa, si... ese día se me revelo la vista.
Oído: con las primeras palabras tuyas hacia mí, mis tímpanos iniciaron su secuencial movimiento para así ir guardando ese tono característico de ti, mas aquel día en que esa voz tan aterciopelada salió de tu boca conocí lo que es el sentido auditivo.
Olfato: Este fue tan complejo y tan simple a su vez, sucedió de un modo tan sencillo y tan inesperado que muchos llamarían mágico, todo sucedió una noche en la cual tu olor impregnado se encontraba en mi cama y así sin más asimile el olfato.
Tacto: Recuerdo aquella ocasión donde el rose de tus dedos despertó la sensación que se suponía debía conocer, más al abrazarte y sentir como mis brazos rodeaban tu cuerpo, mi piel comenzó a despertar, sin embargo todo ocurrió cuando mi mano toco tu rostro, en ese momento la piedra se volvió algodón y el mármol en seda se transformó, y si, tu rostro estaba esculpido en aquellos sólidos y esplendidos materiales, así fue que en ese instante descubrí el tacto.
Gusto: Este sentido quizá sea el más controversial pues mi ser aun trata de entender los matices que se encierran en los sabores dentro de ambos, pero sí sé que cuando me haces sonreír la sutileza del dulce está ahí, cuando me preocupo por ti la angustia del amargo aparece, cuando estas lejos percibo que la nostalgia se vuelve ácida, incluso cuando no sé nada de ti, tu indiferencia se vuelve tan salada como el mar; pero a pesar de todo me falta ese quinto sabor, ese que combina todo en su máxima perfección; espero algún día poder por fin en mis labios sentir el Umami que encierran los tuyos.