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Historia 36553 — capítulo 10
El lunes a las tres Harry esperaba a su equipo de quidditch en el campo ya con su uniforme deportivo puesto.
-Hola Harry- saludo Oliver Wood llevando las pelotas a mitad del campo.
-Hola. ¿Qué tal estas?
-Excelente, me alegro ver que no han perdido la copa desde que me fui.
-No, continúa en su lugar. Pensé que te habían dadoun puesto en el Puddlemere United.
-Si me lo dieron, pero para ser sinceros me impaciente de estar en las reservas y entonces apareció la señora Hootch, dijo que me había recomendado así que decidí probar otro empleo. Dudaron en dar otro empleo , la profesora McGonagall dijo que no podría ser profesor y mucho menos arbitro porque siempre tendría favoritismo por los Gryffindors, pero el profesor Dumblendore me dio una oportunidad, dijo que todos tienen favoritismos.
-Me alegra, en verdad, me dio mucho gusto verte aquí.
-A mi también me alegro verte, y mas como capitán, dime ¿Qué tal el equipo?
-No son los mejores, pero creo que es bueno, tengo jugadores excelentes.
-Si, bueno. Escuche que tu novia es una de las cazadoras y Ron Weasley el guardián. ¿No los elegiste por tus sentimientos verdad?
-Desde luego que no- respondió Harry un poco indignado- Yo no elegí a Ron lo hizo Angelina y a conservado su puesto por sus logros y bueno a Leila no la acepte en el equipo cuando era mi novia, de hecho todo lo contrario la odiaba, pero créeme es muy buena, la mejor cazadora que he visto en mi vida, mira aquí viene. ¿Quieres ver el entrenamiento?
Wood dudo mirando a Harry un momento y luego acepto.
-Hola linda. Mira Oliver, te presento a Leila.- dijo cuando la chica llego junto a el.
-Vaya, Harry. Eh…- se limito a mirar a Leila sorprendido. Harry sonrió sabiendo que la belleza de la chica era la causante de aquella reacción.- Bien, los veré entrenar desde las gradas.- dijo y fue a sentarse.
El rostro del equipo llego en pocos minutos y Harry les hablo de la nueva estrategia que había ideado para ganar el primer partido contra Slythering. Dividió a Leila, Dean y Ron en un equipo y a Ginny, Lavender y Seamus en otro para que las tres chicas y Ron pudieran practicar en sus posiciones. El equipo donde estaban Leila y Ron superaron rápidamente al otro con una ventaja de doce goles sobre cuatro, además de que Ron paro los cinco goles que Ginny estuvo a punto de meter. Después Harry hiso que Dean y Seamus practicaran sus goles. Después de eso Harry dejo que Seamus, Dean, Lavander y Ginny se fueran y pidió a Ron que soltara la snitch mientras el competía con Leila para atraparla.
Cuando concluyeron Oliver Wood bajo de las gradas y se acerco a ellos para recoger las pelotas.
-Haces un buen trabajo, Harry, tengo que admitir que tienes un equipo bastante bueno.- Harry sonrió mientras le extendía el maletín con las pelotas. Wood miro a Leila.- Ha sido un placer conocerte, eres una excelente cazadora me habría encantado tenerte en mi equipo, y si me permites decirlo, también eres muy hermosa.- Leila sonrió con timidez y agradecimiento- Los veré luego muchachos.- termino Wood y se fue con el maletín.
Harry, Ron y Leila volvieron a la torre de Gryffindor mientras hablaban del entrenamiento y sus posibilidades de ganar el próximo partido. Cuando llegaron a las sala común encontraron a Hermione sentada en un sofá con una caja a su lado y muy concentrada en la escritura de un pergamino.
-¿Qué haces?- le pregunto Ron sentándose a su lado.
-Nada, es solo que tuve un encuentro y me hiso pensar, creo que se que es lo que quiero hacer después de Hogwarts, en realidad lo había encontrado hace tiempo- Ron miro a Hermione arqueando las cejas- ya sabes el P.E.D.D.O.- le explico Hermione y el hizoun gesto negativo con la cabeza.
-¿Qué es el…-comenzó a susurrar Leila pero Harry se acerco a su oído y la interrumpió.
-De verdad no quieres saberlo- le susurro el chico en el oído antes de que terminara la pregunta- pero no entiendo- dijo Harry alzando la voz- ¿a quien te encontraste?
-Pues es obvio, ¿no?... a Dobby. Por cierto piensa que deberíamos ir a visitarlo a las cocinas mas seguido.
-Realmente no me molesta ir a las cocinas- bromeo Ron pero Hermione le puso mala cara.
-Leila. ¿Quieres entrar al P.E.D.D.O.?- le pregunto Hermione a la muchacha quitando la vista de Ron y comenzando a escribir el nombre de Leila en el pergamino. Leila miro a Harry y a Ron en busca de una explicación.
-Sucede que Hermione esta obsesionada con la idea de que todos los elfos domésticos deben conseguir su libertad como Dobby, y recibir un sueldo justo por su trabajo- explico Ron volviendo a lograr que Hermione lo mirara molesta.
-Pero a los elfos no les agra…- Harry le hiso una discreta seña a Leila para que no dijera nada mas, así que la chica accedió a las exigencias de Hermione de pagar siete snikets para entrar al P.E.D.D.O.Sin decir ni una palabra de protesta.
-Por cierto Harry he estado pensando, realmente es necesario tener a un elfo en el cuartel de la orden y ya que Kreacher no esta podrías contratar a Dobby, el renunciaría aquí gustoso si tu se lo pidieras.
-No, no creo que sea una buena idea, al menos no por el momento.
-No entiendo, Dobby haría lo que fuera para ayudarte, ya lo ha hecho antes.
-Si, pero no me negaras que el también siente algo de lealtad por sus antiguos dueños todavía- Harry miro a Leila con algo de temor- y ya sabes lo que paso cuando Kreacher siguió las ordenes de dos amos, no quiero que se repita, nunca.
-¿Quiénes eran los antiguos amos de Dobby?- pregunto Leila con curiosidad. Ron desvió la vista hacia la chimenea mientras Harry cerro con dolor los ojos, era esa justo la pregunta que no deseaba contestar por miedo a que Leila se enfadara.
-Pues… los Malfoy.- respondió Harry.-no tengo nada en contra de Draco- se apresuro a añadir-… de verdad, pero fueron ellos, los Malfoy los que le ordenaron a Kreacher que me mintiera con lo de Sirius y adema fueron los que metieron el diario de Voldemort a Hogwarts y…
-Esta bien Harry- lo interrumpió Leila alzando una mano para que se callara- creo que me iré a dormir, estoy algo cansada.- dijo la chica, le dio un rápido beso en la mejilla y subió a su dormitorio.
El día siguiente fue bastante agradable tuvieron doble hora de Herbologia, clase de encantamientos y doble hora de transformaciones.
-No puede ser, acabamos de iniciar el año y ya tenemos una montaña de deberes- se quejo Ron en la sala común al final del día.
-no entiendo de que deberes hablas- dijo Hermione que ya había terminado toda su tarea.
-¿De que hablo?...tenemos que hacertres cuartillas de transformaciones y yo no puedo hacer ni una.
-Muy bien, ya basta, dámelo. Pero te lo advierto, es la ultima vez, Ron, no quiero que descuides tus deberes.
-Por favor, no comiencen a discutir- rogo Harry a sus amigos mientras Leila revisaba su resumen.
-Estas bien- acepto Leila devolviéndole sus pergaminos- pero tu letra es muy grande, deberías hacerla de un tamaño normal la próxima vez.
-Gracias.- dijo el y le robo un beso a la chica que lo continuo entre risitas.
Hermione termino el resumen de Ron mientras Harry y Leila se besaban y reían con discreción.
-Listo- dijo cuando termino- Creo que deberíamosbajar a cenar, es tarde.
Bajaron a cenar cuando Harry vio unas siluetas flotantes en los terrenos de Hogwarts, por lo cual miro mas detenidamente, sus experiencias le indicaban que las criaturas que volaban de noche no eran precisamente buenas.
-¿Qué es…
Pero no era el único que miraba las siluetas con detenimiento.
-Son los Slythering- le respondió Ron con voz ronca, Harry volvió a examinar las siluetas, su amigo debía tener razón, eran siluetas humanas montadas en escobas- han estado entrenando de noche desde hace tres días.
-¡¿Qué?!- soltó Harry bruscamente volteando a ver a su amigo con algo de furia, el chico pelirrojo había palidecido.
-También entrenan los miércoles en la tarde.- añadió Leila con voz pensativa.
-¿Y cuando demonios pensaban decírmelo?- les reprocho Harry molesto.
-Tu nunca preguntaste- se excuso Leila con completa tranquilidad.
-Es también tu equipo de quidditch, debiste comunicárnoslo, ¿o que, Leila, vas a regalarle la copa a Malfoy solo porque es tu amado primito?
-Basta, Harry.- advirtió Leila con seriedad- no mezcles la cosas. Si yo quiero o no a Malfoy no tiene absolutamente nada que ver con la estúpida copa de quidditch, pero si te tranquiliza, no, no pienso dejar que ganen. Voy a hacer que Gryffindor gane 1000 a cero si con eso dejas de gritar como si el mundo fuera a acabar.
-Sabes perfectamente que…
-Ya basta- interrumpió Hermione- Harry, ustedes también pueden entrenar más y listo, además si están entrenando tanto es porque obviamente los consideran una amenaza.
-Tienen razón- acepto Harry tranquilizándose- es solo que no quiero perder la copa, justo en mi ultimo año.
-No lo haremos- dijo Ron con decisión- Tenemos un buen equipo, ¿recuerdas?, eres el mejor buscador de Hogwarts, y Leila y Ginny las mejores cazadoras, no tendremos problemas… muy grandes.
-Tu también eres muy bueno, Ron- dijo Leila y abrazo a su amigo afectuosamente- relájense los dos, vamos a estar perfectamente bien en el partido.
-De cualquier forma, vamos a entrenar mas, lo haremos lunes, martes y viernes después de clases.- informo antes de reanuda su camino hacia el Gran Comedor seguido por sus amigos.
Los cuatro chicos se sentaron a comer y platicarcasi cuarenta minutos antes de que el equipo de quidditch de Slythering entrara y Leila se parara de su asiento para correr a saludar a Malfoy.
-Detesto que haga eso- murmuro Harry para si mismo mientras se comía su tarta de mala gana.
-¿Qué cosa?- le pregunto Hermione mientras se concentraba en untar la mantequilla en forma uniforme sobre su pan.
-Dejarme aquí sentado hablando solo para correr a ver a ese tonto- dijo Harry disgustado mirando como Leila abrazaba a Malfoy mientras reían.
-Mira Harry, te lo digo en serio. Ellos se necesitan el uno a otro de una manera que dudo mucho alguno de nosotros tres pueda entender, pero tu tienes que aceptarlo.
-Se que ella lo necesita a el, ya lo explicaste antes, pero ¿ porque ese tarado necesita tanto de Leila, eh?, no es lógico, ¿ acaso no es el chico maravilla que todo lo tiene? ¿ para que demonios necesita a Leila?, ella es solo otra cosa que le gusta poseer.
-No lo creo. -dijo Hermione y hizo una mueca que Harry no comprendió.
-Porque el no esta bien- le respondió la voz de Leila a su espalda y el chico comprendió que Hermione había intentado advertirle de la presencia- Sus padres están en Azkaban, sus amigos desconfían de él, sus sirvientes renunciaron y lo dejaron a el solo en la mansión, y algo mas le pasa…algo que no quiere decirme.- termino de argumentar Leila con mirada preocupada. Harry no respondió pero bajo la vista un poco avergonzado, tenia que aceptar que Malfoy tenía bastantes problemas y que en definitiva no podía estar bien.-ahora, si no les molesta me voy. Tengo cosas que hacer.
-¿Creen que se haya enojado?- pregunto Harry mirando como la muchacha se alejaba.
-yo creo que si-le respondió Ron con total franqueza, aunque Harry ya lo sabia.
Terminaron de cenar y subieron a la torre de Gryffindor donde Leila estaba concentrada frente a su misterioso tablero de ajedrez.
-Hola- le dijo Harry tímidamente por la espalda lo cual causo que la chica se sobresaltara antes de voltear a verlo- Eh… escucha, yo voy a…digo, quiero…¿estas molesta?
-No-respondió Leila con frialdad mientras guardaba su ajedrez
-Mira, de verdad no tengo nada en contra de Malfoy…
-Si tienes algo en su contra y el en la tuya, pero eso no me importa, lo que me molesta es que tu no dejas de demostrar todo el tiempo lo mucho que Draco te desagrada.
-Lo se, y lo lamento, pero juro que no puedo evitarlo.
Pues no entiendo el porque. El no te ha hacho nada últimamente, se ha comportado muy bien. Bueno, me voy a dormir, por cierto ya les avise a Lavander, Seamus y Dean de tus planes para el entrenamiento.
-Gracias, pero…
-De nada, nos vemos mañana.- dijo la chica, tomo su ajedrez y subió a su dormitorio, Hermione la siguió después de despedirse de los chicos.
-Ni siquiera me miro- se quejo Harry con Ron.
-Tal vez Hermione tenga razón, quizá debemos acostumbrarnos a Malfoy para estar bien con Leila, posiblemente hasta convivir con el…- dijo con un gesto de desagrado.
-Pero eso es imposible, debo buscar otra solución, tal vez si Lupin nos ayuda a distanciarla de el…
-Harry, en verdad no creo que esa sea una buena idea.
-Ya se vera.- dijo el chico con algo de malicia.
Al día siguiente Leila continúo sin dirigirle la palabra aHarry hasta que llego la hora del entrenamiento de quidditch y se vio obligada a hacerlo.
-Bueno, los slytherings están entrenando mucho, el año pasado no eran muy buenos, pero la verdad es que se están esforzando y pueden llegar a mejorar bastante…
-Tranquilo, Harry. Deja de preocuparte vamos a estar bien- animo Seamus.
-Eso es lo que espero, pero para conseguirlo debemos entrenar muy duro.
Entrenaron cerca de dos horas y media y después Harry bajo a hablar con el equipo.
-lo están haciendo muy bien, de verdad, pero creo que aun pueden mejorar. Lavander, intenta no dejar caer la pelota. Seamus, pon mas atención y Ron cuida más el aro izquierdo lo descuidas demasiado.
-Esta bien, lo intentare.
-Bueno, pueden irse- termino Harry- Leila, ¿podrías ayudarme a guardar las pelotas?
A la chica le molesto que Harry la obligara a hablar con el, pero lo ayudo a guarda las pelotas sin protestar mientras los demás volvían al castillo.
-¿sigues enojada?- se atrevió a preguntar Harry mientras llevaban el maletín de pelotas a los vestidores.
-no estoy enojada- dijo Leila con un suspiro- es solo que no me gusta lo que haces.
-¿y que se supone que hago?
-Arruinar la situación, yo se que odias a Draco y que el también a ti, pero el intenta controlar sus impulsos por mi, y hasta ahora lo ha hecho bastante bien, pero si tu no dejar de provocarlo en todo momento va a explotar, y entonces yo no podre hacer nada para calmar a ninguno de los dos, eso sin mencionar que me pondrían entre la espada y la pared, no es algo que podría soportar, no quiero que suceda.
-Pero va a suceder.-afirmo Harry- sin importar si lo intento o no, Leila.
-Ya lo se- acepto ella-pero quiero evitarlo mientras sea posible y tu no estas cooperando.
-Lo lamento, y juro que voy a intentarlo. Me controlare, ¿crees que podrías perdonarme?
Leila miro al chico evaluándolo.
-Por favor Harry- rogo al chico- necesito que hagas esto por mi.
-Lo hare, te lo juro, quiero que estas bien.
-¿Ya terminaron de entrenar?- les pregunto Oliver Wood interrumpiéndolos, los había visto en el vestidor y se había acercado por las pelotas.
-Si,traemos el maletín. ¿Crees que podrías reservarnos el campo para pasado mañana.- le pregunto Harry.
-Por supuesto, supongo que estas angustiado, pero no deberías, los Slytherings entrenan mucho, pero tienen problemas con su capitán, a mi parecer no están muy unidos.
-Te agradecemos mucho que te preocupes, pero no creo que sea lo correcto que nos des esa información- le dijo Leila a Wood con una mirada fría- Me voy, hablaremos luego Harry, tengo que ver a Parvati y a Lavander en la biblioteca.
-De acuerdo- asintió Harry y sonrió cuando Leila le dio un beso en la mejilla antes de irse.
-Es muy linda- observo Wood cuando Leila desapareció-pero a mi parecer tiene muy mal carácter.
-No, no es eso, estaba molesta conmigo y luego tú… te metiste con Malfoy, es su primo y lo adora.
-Wow…espera, ¿sales con la prima de Draco Malfoy?, creo que te volviste completamente loco.
-prefiero no verlo de ese modo, pero si así es. Ella no es nada mala, de verdad solo que deberías de conocerla mejor.
-Hasta entonces seguiré creyendo que te ataco una rara enfermedad, pero bueno… te reservare el campo a la misma hora.