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Historia 36553 — capítulo 13

El miércoles por la mañana Leila bajo a desayunar a las siete y encontró a Ron en el Gran Comedor, lo saludo con un beso en la mejilla y se sentó a su lado.

-¿Estas bien?, te veo deprimido.

-No, estoy bien.

-mmm... ¿donde están Harry y Hermione?- le pregunto la chica mientras se servía jugo.

-A decir verdad no lo se, pelee con ellos.

-¿De que estas hablando?

-Es una larga historia, tú peleaste con Harry, y Hermione y yo hablábamos al respecto, así que ella se molesto porque yo defendí a Harry y no a ti. Después yo hable con Harry sobre mi pelea con Hermione y el dijo que ella tenia razón, así que…- Ron se interrumpió cuando vio que Leila comenzaba a reírse.- ¿De que te ríes?

-Sucede que somos patéticos. Yo también pelee con Hermione, solo que yo te defendí a ti, por que fuiste tu quien defendió a Harry.

Ron sonrió comprendiendo que le parecía divertido a la muchacha.

-Supongo que debo agradecerte por defenderme.

-Cuando quieras, solo asegúrate de haber hablado antes en mi contra-bromeo ella.

Los chicos siguieron hablando mientras comían y luego Ron llevo a Leila hasta su clase de Aritmancia. Mas tarde en la clase de cuidado de criaturas mágicas Leila dividió su tiempo para pasar la mitad de la clase llorando en el hombro de Malfoy y la otra riendo a carcajadas con Ron mientras Harry y Hermione los miraban extrañados.

-Si me preguntas- comento Harry al observar los cambios de humor de Leila- creo que tiene sentimientos encontrados o bipolaridad.

-Supongo que tienes algo de razón- acepto Hermione- posiblemente sea mejor que no estén juntos un tiempo, en lo que se calma.

-Si, pero me aterra pensar en que tan largo puede ser ese tiempo.

-No seas tonto, Harry, debes alejarte darle espacio, pero no demasiado o dejaras que se vaya definitivamente.

El resto de la mañana pasó sin mucha emoción, ya que no se hablaban y Leila y Hermione aun tenían dos clases después.

-Bien-dijo Harry cuando estuvo reunido con los miembros de su equipo de quidditch para las pruebas de selección de los nuevos integrantes-como ya dije antes, no quiero que los problemas personales se mezclen con el equipo ¿entienden?. Ahora Ginny buscaremos tu suplente, si quieres ser tu quien juegue gánatelo, y si alguien mas necesitara un suplente dígalo de una vez.

Nadie dijo nada durante la selección de los nuevos miembros del equipo, que fueron un chico de cuarto año como el nuevo golpeador y uno de tercero como el suplente de Ginny.

-Bien Edward, Michael- les dijo Harry después de despedir al resto de los candidatos- los entrenamientos son lunes,miércoles y viernes, si van a faltar espero que tengan un buen motivo y de ser posible avísenme con anticipación. Bien ya pueden irse nos veremos el lunes, los quiero puntuales.- todos dieron media vuelta y comenzaron a irse- Leila- llamo Harry al ver que la chica se alejaba con Ron.

-¿Si?- le pregunto volteando a mirarlo y se adelanto unos pasos, Ron se quedo atrás para darles espacio, pero espero a su amiga.

-Necesito que…- quería hablar con ella, pero no creía conveniente presionarla- trabajes con Michael, creo que le puedes ayudar.

-No te preocupes, lo hare.-dijo y volvió a dar vuelta.

-Leila-llamo de nuevo Harry juntando algo de valor.- estuve hablando con Remus y…

-No me interesa- dijo la chica.

-¿Qué?, pero quiero que sepas que…

-No, no me interesa Harry. Enserio, no desperdicies tu tiempo, ¿quieres?, solo déjame en paz.

-¿Es eso lo que quieres?

-Si. Quiero que dejes de molestarme y que dejes de interrogarme en todo momento.

-Nunca he querido molestarte.- dijo Harry con algo de tristeza.

-Entonces simple y sencillamente deja de hacerlo- dijo Leila molesta y se fue con Ron hacia el castillo, Harry espero unos minutos antes de devolver las pelotas a Wood y volver al castillo.

-¿Qué tal te fue?-le pregunto Hermione a su amigo cuando lo vio regresar, aunque era evidente ya que Leila y Ron estaban aparte sentados en un sillón cerca de la chimenea.

-¿tu como crees?

-Bueno, se solucionara. Podríamos pedirle a Lupin que nos llame a los cuatro y nos obligue a pasar un tiempo juntos.

-Podría funcionar, o empeorar la cosas. Si me permites opinar para ti y Ron seria más fácil simplemente hablar y disculparse.

-Ni loca… En fin, creo que deberías comenzar a hacer tu ensayo sobre los druidas.

-No tengo la menor idea de que estas hablando.

-De la tarea que dejo el profesor Binns sobre los druidas, eran antiguos sacerdotes , maestros y jueces en la clase erudita de Galia.

-¿en serio'

-Harry, creo que ya que Ron no esta en esa clase…bueno, el da igual, el punto es que no tienes motivos para distraerte, deberías intentar poner atención, no es tan aburrido.

-Si, claro, es igual. Hare el ensayo mañana, estoy muy cansado.

Harry subió a su dormitorio y bajo hasta la mañana siguiente a la sala común donde Hermione lo esperaba para ir a desayunar.

Pasaron un rato hablando en el Gran Comedor hasta que una voz femenina los interrumpió.

-¿Dónde se habían metido?-pregunto Leila a sus espaldas. Harry y Hermione voltearon para ver a Leila y Ron frente a ellos.

-Buenos días, Leila, Ron. Perdonen que no les avisara cuantos pasos daría hoy, pero no sabia que ya nos hablábamos.- dijo Harry secamente.

-Ya cállate- le dijo la chica y le lanzo un ejemplar del profeta

-¿Qué es esto?- pregunto Hermione arrebatándole el periódico a Harry.

-Creo que es obvio- dijo Ron- solo lean.

Tanto Harry como Hermione posaron sus ojos en el periódico y leyeron los encabezados. "Reforma contra los nuevos calderos"

-Bueno, parece que al final el informe de Percy será utilizado- dijo Harry sin comprender.

-Eres un tonto- dijo Leila y se sentó a su lado-aquí- dijo señalando la noticia de la columna izquierda.

"Tercer intento de asalto al ministerio.

Fuentes particulares confirman que por tercera vez en el año la puerta de acceso al departamento d misterios a sido forzada, anteriormente se había intentado irrumpir en este sitio y el mago culpable de ello fue detenido, pero en las tres ultimas ocasiones no se a podido detectar a nadie que halla irrumpido en el lugar a pesar de que la puerta es vigilada las 24hrs.

Enviado del Profeta

Henrik Lodent"

-¿De nuevo en el departamento de misterios?- pregunto Hermione mirando el periódico.

-Vamos- ordeno Leila mientras se paraba de su asiento.

-¿A dónde?

-A buscar a Remus.- respondió y comenzó a andar, Ron, Harry y Hermione la siguieron, cuando llegaron a los terrenos Ginny se les unió.

-¿Qué paso en el ministerio?-pregunto la pelirroja.

-No lo sabemos, Ginny vete a clase- le ordeno su hermano.

-Claro que no, tengo tanto derecho como ustedes de…

-Cállense, vamos- dijo Harry y se adelanto dos pasos para alcanzar a Leila-¿Qué piensas?

-Ahora no.- fue la única respuesta de la muchacha pero acelero el paso.

-Vamos, dímelo. Nunca me habías dicho nada relacionado con Voldemort antes, ¿Por qué esto te parece tan importante?.

Leila no contesto, pero siguió caminando hacia el sauce boxeador y cuando llegaron ahí entraron y siguieron hasta la casa de los gritos donde al parecer Lupin los esperaba.

-Si, ya lo se.- dijo cuando vio a los muchachos frente a el.

-¿Qué quieren en ese lugar?-pregunto Hermione.

-No lo se, pero Dumblendore viene para acá, esperemos.- Leila le lanzo una mirada pero nadie dijo nada y todos se sentaron en el nuevo sofá, esperaron unos minutos en silencio antes de que el director apareciera.

-Vaya, esperaba que sintieran curiosidad, pero no encontrarlos aquí- declaro el mago.

-¿Qué ocurre profesor?- pregunto Harry mientras Dumblendore se sentaba en una silla frente a ellos-¿Qué esta buscando?

-Eso no lo sabe la orden aun, pero creo que no tardaremos en hacerlo.

-¿De que…-comenzó a preguntar Ron, pero Lupin lo interrumpió.

-¿Qué sabes Leila?- pregunto Lupin a la chica.-¿Qué buscan?

-Dos cosas- respondió ella fijando la vista en el director.- pero no han encontrado ninguna.

-Mmmm, corrígeme si estoy mal, Leila. Una es aquello que esta en la habitación cerrada del ministerio, pero eso nunca lo encontrara . Pero lo segundo es… el último recurso que le queda.

-¿Qué le queda para que?

-Tom es un ser predecible, Harry. Deberías haberlo notado ya, su vida gira alrededor de dos cosas, la ambición y la venganza. La venganza contra todos aquellos que no dejen que su ambición logre todo lo que quiera, y su mas grande ambición es ser mas de lo que nadie jamás a sido, y eso se traduce a ser inmortal, porque cree que en todo lo demás a superado o al menos igualado al mundo.

-pero aun no lo ha conseguido.

-Exactamente-le respondió Leila aunque siguió viendo a Dumblendore- no lo hizo por una razón, tu. Tu te has interpuesto en su camino en varias ocasiones, y siempre lo has conseguido aunque el no se explica el porque. Ha intentado destruirte por ello, pero el problema es que tampoco sabe como hacerlo. Lo que lo deja solo con una solución…

-¿Qué quieres decir?- le pregunto Ginny- yo creo que estas chiflada.

-Señorita Weasley, esta equivocada, y si yo fuera usted escucharía y aprendería de mis enemigo, es la única forma de obtener sabiduría. Le comento Dumblendore- continua Leila.

-Bueno, lo que quiero decir es que si no puedes corregir un error en el presente, entonces el único remedio es recurrir al pasado.

-Algo que por cierto ya ha intentado, pero de manera distinta.- dijo Dumblendore.

-No lo entiendo, ¿Cómo?-pregunto Harry.

-Un Giratiempo- respondió Hermione con la mirada perdida- es eso lo que busca.

-Exactamente, señorita Granger.- le respondió Dumblendore y la chica clavo sus ojos en los del director- pero no cualquier giratiempo,no seria garantía, necesita una en especial. Busca el mas poderoso, el único que lo pueda llevar hasta el momento exacto en que cometió su error mas grande y pueda cambiar su futuro…- Dumblendore dejo de mirar a Hermione y volvió a mirar a Leila- No te angusties, sabíamos que pasaría, el giratiempo esta a salvo, y lejos.

-Lo van a encontrar- afirmo la chica con voz angustiada.- Tiene mortifagos en todas partes y el…el, esta, tan…tan…

-¿Lo sabe?- le pregunto Lupin tomándola por los hombros antes de pararse furioso. -¿EL LO SABE?

-No, no exactamente.-respondio la chica a la defensiva ninguno de los chicos estaba entendiendo muy bien pero las preguntas que cruzaban por sus cabezas se respondieron de inmediato- El sabe que alguien lo espía, pero no que fui yo, créeme.

-NO VA A HACERLO DE NUEVO DUMBLENDORE.- dijo Lupin dirigiéndose al director con una furia incontrolada.

-Yo nunca le dije que lo hiciera, hasta donde recuerdo se lo prohibí, pero tienes razón Remus no lo hará de nuevo.

-Wow, wow.- dijo Ron volteando a ver a Leila.- ¿tu espías a Voldemort?-la chica asintió con la cabeza en un gesto avergonzado- ¿Cómo?

-Legeremancia- respondió Harry.- Llevas tiempo haciéndolo, ¿no?-pregunto Harry pero no espero a obtener respuesta y lo dio por hecho- ¿pero como el no lo supo antes? ¿Cómo es que no lo noto?

-Bueno, yo… he sido muy cuidadosa.- respondió Leila.

-Estas hablando de Voldemort- le dijo Ginny-es increíble que seas tan tonta que pienses que puedes espiar al mago mas tenebroso del mundo sin ser descubierta.

-Yo se de quien hablo, Ginny, gracias.- le dijo la chica en tono cortante- Pero eso no importa ahora, estamos hablando de lo que Voldemort busca en el departamento de misterios.

-Nova a encontrar nada de lo que busca. Esa habitación guarda algo que Voldemort no podrá entender aunque lo tenga entre sus manos- dijo Dumblendore con tranquilidad.- Y el giratiempo esta a salvo, créeme. Ahora pueden regresar a clases, todos.- dijo con especial atención a Leila.

-Pero, profesor…- se quejo la chica.

-Vayan.

Los cinco muchachos salieron de la casa sin decir nada aunque todos miraban a Leila fijamente.

-Bueno, la clase de encantamientos esta por terminar- dijo Hermione- creo que deberíamos ir a los invernaderos. Te veremos luego Ginny. - La pelirroja se despidió con la mano y siguió hacia el castillo.- ¿Por qué piensas que Voldemort encontrara el giratiempo?- le pregunto Hermione a Leila cuando Ginny se alejo.

-No lo se. Se mueve y… no esta a salvo, la única manera de evitar que lo obtenga es destruyéndolo, y no lo han hecho porque no lo tienen, ni siquiera saben en donde esta.

-¿Cómo? Dumblendore dijo que…

-El tampoco lo sabe, lo busca, pero aun no lo ha encontrado. Es por eso que debo seguir vigilando a Voldemort, así sabe en donde esta el giratiempo si el lo sabe antes que nosotros.

-No- dijo Harry de forma determinante- te descubrirá te estas arriesgando.

-no lo hará, se lo que estoy haciendo. Además la legeremancia no es la única forma de espiarlo.

-¿Hablas del ajedrez?-pregunto Ron- Lupin nos hablo de el, pero no dijo como lo obtuviste.

-No puede decirte lo que no sabe, a decir verdad ni siquiera yo lo se, solo lo tengo y eso es todo. Ahora cambiemos de tema, ya vienen los demás.- dijo al oír los murmullos generales que hacía el resto del grupo al aproximarse.

Nadie dijo nada durante el resto de las clases, volvieron a hablar hasta la hora de la comida.

-Bueno- dijo Harry a Leila- ahora que has vuelta a dirigirme la palabra, creo que podríamos hablar, puedo ayudarte si tu me dejas hacerlo.

-No te confundas, Harry- respondió la chica antes de pararse e irse con Malfoy a la mesa de Slythering. Segundos después también Ron se paro y fue a sentarse junto a Dean Thomas.

Durante el resto del día Harry y Hermione no volvieron a ver a Ron y Leila, y tampoco lo hicieron al amanecer ya que ambos chicos habían ido a desayunar a la orilla del lago.

-Creo que deberías hablar con el- le dijo Ron a Leila.

-No, no puedo hacerlo aun. Pero tú si deberías hablar con Hermione.

-Podría. Pero voy a esperar a que tú estés bien con Harry.

No deberías, no se cuando este lista para eso, o si lo estaré.

-¿Por qué?

Leila soltó un suspiro antes de contestar.

-Porque se que tiene razón. Se que siempre estoy de mal humor, que ya no soy la de antes y se que lo voy a perder si sigo así.

-Claro que no, el te quiere, lo se. Y va a tenerte paciencia si lo necesitas.

-Tengo que esperar, y pensar, porque no quiero que el distanciamiento sea definitivo.

-Tranquila, van a volver.

-Tengo que ir a clase de aritmancia, te veré después.- La chica le dio un beso en la mejilla y se hecho a correr hacia su salón y dejo a Ron en el lago. Se encontraron nuevamente a la hora de defensa contra las artes oscuras.

-Muy bien- dijo el profesor Frainey cuando todos entraron en el aula.-hagamos un ejercicio para ver que tanto provecho pueden sacarle a su varita. Tendrán pequeños duelos con diferentes contrincantes, pero solo podrán agitar sus varitas, no podrán decir ningún conjuro, ni pensarlo tampoco. Deben aprender a confiar en sus varitas, conocer sus poderes y limitaciones.

Los chicos obedecieron y comenzaron a tener duelos donde había todo tipo de reacciones, algunas veces las varitas causaban fuertes encantamientos y maldiciones, pero en otras ocasiones salían de ellas cosas ridículas como ramos de flores o nieve dejando a sus dueños desprotegidos.

-Concéntrense y confíen en sus varitas.- repitió Frainey paseándose por el aula.

La varita de Hermione casi siempre aparecía una llama morada que asustaba a sus oponentes, aunque ella descubrió que era inofensiva. La varita de Neville resulto ser muy útil, ya que hacia volar a su oponente si la agitaba con cierta fuerza.

-Y pensar que tenia problemas con el desarme- bromeo el chico

-Intenten movimientos nuevos, descubran de lo que son capaces sus varitas, logren que ellas y ustedes sean uno solo, otra parte de su cuerpo, así la varita actuara según su cerebro al igual que el resto de su cuerpo.

Los chicos siguieron retándose unos a otros en orden.

-¿Qué tal?- pregunto Leila a Harry con seco interés cuando llego el turno de que se enfrentaran.

-Bueno, solo he perdido dos de mis dos duelos.- dijo Harry con orgullo y feliz de que la chica le hablara aunque no lo hiciera con su habitual sonrisa.

-¿Enserio?, bueno yo no he perdido ninguno.

-Vaya.

-Bueno, en guardia- dijo la chica en un tono mas amigable mientras alzaba su varita con una actitud que a Harry la pareció de resignación. Harry también alzo su varita y ambos la agitaron al mismo tiempo. De la varita de Leila salió un rayo rosa brillante y de la de Harry uno dorado, ambos se encontraron y los dos chicos tuvieron que sostener con fuerza sus varitas mientras sus encantamientos "combatían", pero después de un tiempo Leila realizo un leve movimiento con su varita y su rayodesvaneció al de Harry, que cayo de espaldas. Leila bajo su varita con la boca entreabierta.

-Bueno, parece que conservas tu victoria invicta- dijo Harry poniéndose de pie.

Leila lo miro fijamente durante unos segundos sin decir nada y luego sonrió y se lanzo a los brazos del chico antes de darle un intenso beso en los labios dejando al chico sorprendido.

-Señor Potter, señorita Black. Les agradecería que esperaran a que la clase termine para demostrarse su afecto.- replico Frainey y Leila soltó a Harry con una picara sonrisa antes de dirigirse hacia su nuevo oponente.

-Vaya- le dijo Hermione a Harry poniéndose frente a el para enfrentarse en un duelo- creo que le dijiste algo que la puso de muy buen humos.

-Y yo creo que esta loca, pero espero que siga así.

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