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Historia 36553 — capítulo 15
Los chicos corrieron hasta la oficina del director, pero la encontraron vacía, por lo que Harry tuvo que seguir a leila a la enfermería de nuevo.
-Hay tres hombres lobo en los terrenos-anuncio la chica a Lupin que yacía recostado y con los ojos cerrados sobre su cama. El hombre abrió los ojos de para en par en cuanto escucho la información y se incorporo con una velocidad sobrenatural.
-¿Estas segura, no hay luna llena?
-Lo se, están en forma humana, pero actúan como…salvajes. ¿Dónde esta Dumblendore?
La pregunta de la Leila fue respondida por la voz del director que surgió a sus espaldas proveniente de la entrada de la enfermería.
-Remus, hay tres hombres afuera que insisten en verte, dicen que están interesados en cierta propuesta que les hiciste.
-¿Y si es una trampa?-inquirió Harry mirando al director.
-Sabemos que existe ese riesgo, por eso no les diremos demasiado, solo seguirán ordenes estrictas-le respondió Lupin-Pero no podemos arriesgar a los estudiantes, dígales que los veré el lunes en el cabeza de puerco, eso me dará tiempo para recuperar algo de fuerza.
-Estoy de acuerdo, no me agradaría del todo la idea de arriesgar a los estudiantes-afirmo Dumblendore-se los comunicare. Leila, Harry, tal vez seria de gran ayuda que le consiguieran a Remus una lista de los nombres de todos los hombres lobo conocidos para saber con quien tratamos. Y Leila no quiero que intentes nada más que obtener información por medio de libros. Ahora retírense, necesito hablar con Remus.
Los dos chicos salieron de la enfermería y caminaron un rato antes de toparse con una presencia desagradable.
-¿podrían explicarme que hacen afuera de sus dormitorios a estas horas?- pregunto Snape sosteniendo una mirada burlona mientras los barría con la mirada cuando los encontró en medio de la escalera de mármol- ¿Están jugando a los detectives o a cosas mas comprometedoras?
-No le importa-murmuro Harry mientras se adelantaba un paso y pasaba el brazo frente a Leila en una posición protectora.
-Te aconsejo que no te metas en problemas Potter, y que no te lleves entre las patas a la señorita Morgan, tiene un historial impresionante .
-es Black, señorita Black, profesor- lo corrigió Leila.
-Perdóneme, pero comprenderá que me dan nauseas al pronunciar ese apellido, así que prefiero evitarlo.-Leila tomo la muñeca de Harry para evitar que la mano que el muchacho había llevado a su bolsillo para sacar su varita apuntara a Snape.
-Deberías agradecerle a tu novia por detenerte Potter, o ya estarías en más problemas de los que puedes soportar. Mejor váyanse antes de que cometas alguna tontería.
Leila le lanzo una mirada de odio a Snape y jalo a Harry para continuar caminando hacia la torre de Gryffindor.
-No entiendo como lo soportas. Un buen día yo… te juro que un buen día voy a…
-olvídalo-lo interrumpió Leila antes de entrar a la sala común- al menos por el momento, el merecido que deba tener lo recibirá en su momento. Estas cansado, ve a dormir, mañana tenemos que buscar la información sobre los hombres lobo.
-Esta bien- dijo Harry y la rodeo por la cintura con un brazo para besarla antes de subir a su dormitorio.
Al día siguiente Ron, Harry, Hermione y Leila pasaron todo el día en la biblioteca buscando los nombres de hombreslobo.
-Aquí no hay mucho- comento Hermione detrás de una enorme montaña de libros.
-¿Qué sugieres?-pregunto Ron mientras hojeaba un enorme volumen.
-la sección prohibida, se que hay un libro con todos los nombres que buscamos en orden alfabético
-Odio cuando propones eso además no cabemos los cuatro bajo la capa invisible ni tenemos profesores idiotas.
-profesores idiotas siempre encontraras- dijo Leila riendo-pero no es necesario, me tienen a mi, y yo una autorización firmada por Dumblendore para que podamos sacar libros de ahí todo el año, los cuatro y Ginny.
-¿Por qué no lo dijiste antes? Pues vamos solo llevamos dos nombres cuyos propietarios debieron morir hace unos cuatrocientos años.
-No puedo leer mas libros ¿No hay otra forma?- pregunto Ron.
-Pues el ministerio no nos dará esa información así nada mas ya que no quieren a ningún semihumano involucrado con los magos, la verdad es que muchos de ellos no son de fiar,con trabajo aceptaron a Remus. Intente saber los nombres de los que están con Voldemort, pero parece que no hay nada sobre hombres lobo en su cabeza o al menos no piensa en ello, lo único que encuentro constantemente en su cabeza es el maldito giratiempo, solo piensa en eso.
-No puedo creerlo, lo has hecho de nuevo, te dijeron que no lo hicieras y lo hiciste de nuevo, Leila- exclamo Harry molesto.
-Alguien tiene que vigilar a Voldemort, la orden no ha sabido nada desde hace tiempo aparte de lo que yo les digo. Además creo que tú no eres quien para decirme que no debo entrar en su mente, tú lo hacías.
-Yo no lo hacia a propósito. ¿Cómo se supone que van a protegerte si te pones en charola de plata frente al rostro de Voldemort?
-A ti también te gustaba saber que hacia Voldemort, Harry. No puedes negarme eso.- dijo Leila tomando otro libro.
-¿Y el ajedrez?- pregunto Ron haciendo que leila apartara la vista del libro que acababa de tomar.
-¿Qué pasa con el?
-¿Ahí no hay rostros de hombreslobo?
-No lo se, ¿Cómo sabría si son hombres lobo?-respondió la chica nerviosa y fingió volver a su lectura.
-¿Y no ha habido movimientos peligrosos?- insistió su amigo. Harry y Hermionetambién habían dejado de mirar los librosy ponían atención a la conversación, Leila siguió fingiendo que leía por unos segundos, pero cuando sintió las tres miradas sobre ella cerro el libro y lo dejo a un lado.
-Esta bien. ¿Por qué les interesa tanto el ajedrez? ¿Qué es lo que quieren saber de el?
Los tres amigos intercambiaron miradas antes de responder a la chica.
-Bueno, Lupin dijo que lo había fabricado Merlín para el rey Arturo-dijo Hermione.
-Si, pero se lo robaron a Lancelot, durante el tiempo que estuvo frente al reino. Hubo una pequeña riña con Francia y lo perdió.
-¿Cómo es que tu lo obtuviste?
-Es una herencia de la familia de mi madre, adopta distintas formas, dependiendo del interés de la persona que lo posea, es útil, se puede conseguir mucha información, pero nunca suficiente.
-¿Qué otros rostros tienen las piezas además de los de Harry y Voldemort?- inquirió Ron.
-Pues eso ya lo habías concluido tu, los alfiles un es Dumblendore y otro los padres de Harry, los caballos uno es Lupin y mi padre y el otro son ustedes dos, las torr…
-No hablo de las piezas blancas- la interrumpió Ron- de quienes son los rostros de las piezas negras. ¿Quiénes son los mortifagos mas importantes para Voldemort, a quienes son a los quien debemos quitar de en medio antes, a los que debemos tenerles mas miedo y rabia?
-Eso no te lo voy a decir-dijo Leila-no se lo he dicho a nadie, ni siquiera a Dumblendore, estaría rompiendo las reglas si lo hago.
-Pero si nos lo mostraras podríamos ayudar, podríamos decirte que estrategia seguir y…
-No Ron, eso no seria lo correcto, así que olvídalo, no voy a decirte nada, y tampoco te mostrare nada. No es bueno saber demasiado.- Termino Leila y miro a Harry- Si en verdad quieren ayudarme sigan buscando sobre los hombres lobo, no quiero que Remus este en peligro.
Los chicos pasaron el resto del día buscando hasta que lograron encontrar una lista actualizada de los hombres lobo conocidos por el ministerio y después se la llevaron al director que confirmo que los hombres lobo que habían ido al colegio estaban en la lista, al menos eso podría indicar que no mintieran en sus nombres.
-Bien, creo que ahora deberíamos ir a hacer los deberes- murmuro Hermione cuando salieron de la oficina del director, Ron y Harry asintieron de mala gana, pero Leila dijo que tenia que bajar a ver a alguien, cuando la chica subió a la sala común encontró a Ron y Harry leyendo unos pesados libros.
-¿Qué hacen?- les pregunto la chica a los dos muchachos sentándose junto a Harry.
-Hermione nos recordó que este año tenemos los EXTASIS y piensa que deberíamos estudiar mas- explico Ron a su amiga.
-Tiene razón, sobre todo si quieres entrar al ministerio, pero aun falta algo de tiempo y no es bueno presionarse demasiado.- dijo Leila sonriendo.
-No deberías decirles eso. Lo tomaran como un permiso para descuidar su estudio y no saldrán bien en los EXTASIS.
Leila no respondió pero saco un pergamino e hizo un montón de anotaciones en el, luego se para y salió de la sala común de nuevo.
-¿Dónde guarda su ajedrez?- le pregunto Ron a Hermione.
-¿Qué importa?- le respondió Harry-dice que no debemos meternos.
-Si claro, y vas a decirme que no sientes curiosidad, además también piensas que podríamos ayudar.
-Esta en el dormitorio de chicas, en su baúl, pero si lo bajo se moverá y los chicos no pueden subir- explico Hermione.- además creo que le pone un encantamiento burbuja, nunca he logrado acercarme.
-Eso es lo de menos, se que podríamos romperlo. Tenemos que ver ese ajedrez.
-Entonces debemos encontrar la forma de subir.- dijo Harry.
-Bueno existe esa forma- dijo Hermione- se supone que no debo decirle esto a ningún chico pero los martes a las once cualquiera puede subir, toda la magia del dormitorio de chicas se neutraliza, por lo que incluso su ajedrez estaría desprotegido. Pero tendríamos que faltar a clases y deshacernos de Leila por un rato.
-Si, ya veremos como lo hacemos.-dijo Harry
El martes a las diez los chicos esperaban fuera del aula a que llegara la profesora McGonagall, pero cuando esta llego dejaron que Leila entrara al aula y salieron corriendo hacia la torre de Gryffindor.
-Muy bien- dijo Hermione nerviosa- nos saltamos la clase de transformaciones después de que McGonagall nos vio nos quitara puntos y Leila también se debió dar cuenta de nuestra ridícula huida.
-Pues de cualquier forma ya lo hicimos.- le dijo Ron a la chica- es tarda para arrepentirse.
-Cierto- concordó Harry- ya estamos aquí, ahora solo tenemos que esperar a que den las once.
Los chicos se sentaron en la sala común y consultaron el reloj cada cinco minutoshasta que dieron las once en punto, entonces subieron al dormitorio de chicas sin que ningún encantamiento se los impidiera.
-Esa es la cama de Leila-informo Hermione señalando una cama adocelada que tenia un baúl con las iníciales MB al pie de la cama.
Harry se dirigió directamente al baúl y lo abrió lentamente. Adentro había un montón de libros, tinteros, pergaminos y plumas acomodados con delicadeza y orden ocupando solo la mitad del baúl. La otra mitad estaba llena de objetos mas personales como cartas y fotos, Harry no pudo evitar sentir tentación de revisar las fotos la primera era de una mujer que supuso era la madre de Leila, estaba sentada en una silla de ruedas y tenia el cabello maltratado y canoso, pero sonreía y tenia un brillo en la mirada, la siguiente mostraba a Sirius con una mujer, Harry tardo unos segundos en notar que era la misma mujer de la foto anterior, pero se veía enteramente distinta, tenia el cabello castaño y la piel clara se le iluminaba con una sonrisa resplandeciente mientras miraba con amor al hombre que estaba a su lado que le acariciaba su vientre abultado. En la tercera foto volvían a aparecer Sirius y la madre de Leila pero acompañados por los padres de Harry Lupin y Colagusano.
-Deja eso Harry, no tenemos todo el día.- lo presiono Hermione.
-Aquí no esta-dijo el chico acomodando las fotografíasen su lugar. Mientras Ron abría el cajón de la mesita de noche de Leila.
-Pero aquí si- Afirmo haciendo una seña a Hermione y Harry para que se acercaran a mirar el ajedrez.
-Muy bien-dijo Ron mientras sacaba con sumo cuidado el tablero del cajón- Ahora veamos. Aquí solo hay once piezas negras, pero casi todas son muy importantes esta el rey, los dos caballos uno es Bellatrix y en el otro hay dos rostros; Colagusano y Lucius Malfoy, también hay tres peones, tienen mas de seis rostros cada uno, en una torre están Mcnair, Crabbe y Goyle con otros dos, no se sus nombres, pero los hemos visto antes, y aquí hay un alfil que…
-Oh por Dios!- exclamo Hermione cuando vio la pieza con atención- Es Snape!
-No puede ser. Y ese maldito se atreve a pasearse todos los días por aquí y mirarnos a los ojos- comenzó a decir Harry pero se interrumpió cuando escucho que la puerta del dormitorio se abría.
-Sabia que iban a venir- dijo Leila desde la puerta antes de dirigirse hacia su cama para sentarse en el borde- en serio ustedes son muy, muy predecibles y salir corriendo no les ayuda. Es una lastima que no haya llegado antes de que vieran ese rostro, es justo el motivo por el que no quería que vieran el ajedrez, aun no era el momento de que supieran de que lado juega Snape.
-¿Por qué?, eso nos mantendrá alerta, nos ayudara a prevenir.
-No, esto solo altera el destino- dijo Leila- aunque tengo que admitir que no necesariamente para mal, de cualquier forma ya no importa, lo saben y punto. Pero no se confíen de lo que vieron, este ajedrez no es como los demás y menos del lado de Voldemort, las piezas cambian de bando y vuelven a la partida continuamente, a veces con otros rostros, todo sin previo aviso…en realidad no hay nada escrito.
-¿Qué quieres decir con eso?
-Que nada de lo que yo te pueda decir va a ayudarte a comprender a Voldemort, Harry, lo tendrás que hacer tu solo.-La chica tomo su tablero de ajedrez y lo guardo de nuevo en el cajón de la mesita de noche.- No deben volver a ver el ajedrez, lo que deban saber sobre Voldemort lo sabrán a su debido tiempo, no tienen que buscar la información, ella vendrá a ustedes cuando sea el momento.
La chica le dio un beso en la mejilla a Harry y luego los convenció a todos de bajar a la clase de encantamientos aunque ninguno de los cuatro puso demasiada atención.