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Historia 36553 — capítulo 17
Harry tardo bastante tiempo en encontrar a Leila para decirle lo que había ocurrido, en parte porque no bajaron al Gran Comedor, así que tubo que ir a buscarla hasta los terrenos de Hogwarts donde había estado con Lavander, Parvati, Sean y Dean.
-ellos debieron habérmelo dicho antes- dijo Leila a Harry mientras regresaban a la torre de Gryffindor- podría haber intentado encontrarlo con legeremancia.
-Tal vez nadie pensó en eso.-le dijo Harry.
-No, siempre lo hacen, siempre piensan en ello, y alguien lo sugiere sutilmente aunque los demás se opongan. Posiblemente ya lo intentaron y no funciono"Alibaba"- dijo la chica frente al retrato de la dama gorda y entro corriendo a la sala común hacia Ron- ¿Estas bien?, lamento no haber venido.
El chico volteo a ver a su amiga.
-No. Estoy asustado, a decir verdad.
-Lo van a encontrar, revise el ajedrez esta mañana y su rostro esta ahí, ni siquiera se ha movido, pero a decir verdad yo también estoy asustada. No se que esperar, Voldemort no ha pensado nada sobre Percy, pero no encuentro la mente de Percy por ningún lado, es como si estuviera muy lejos.- comento la chica con los ojos cerrados, Harry adivino que estaba usando legeremancia en esos momentos intentando buscar algo.
-Deja en paz la cabeza de Voldemort- advirtió Harry a la chica como un regaño- solo sigue buscando a Percy.
-Es que no esta… es como… como si sus recuerdos y pensamientos hubieran desaparecido. Simplemente no están.
-Podríamos intentar con un conjuro, pero tiene que ser muy poderoso.-propuso Hermione
-Seguramente ya lo intentaron- descarto Leila aun concentrada- no entiendo porque no lo han…Sharon- soltó de pronto abriendo los ojos.
-Claro- acepto Hermione- ella tiene que saber algo de Percy.
Los cuatro chicos salieron de la torre de Gryffindor y fueron hacia el aula de Legeremancia donde Ginny ya estaba interrogando a Sharon Strackfort.
-¡Por amor de dios!, mi oficina no es sala de juntas, les digo que no se nada de Percy.-exclamo la mujer en cuanto los vio entrar
-Eres su novia- le objeto Ginny con enojo.
-No he sabido nada de el en las ultimas semanas… creo que han sido dos semanas, si dos- dijo Sharon en tono pensativo- Ahora, les agradecería que dejaran de molestarme, tengo cosas mas importantes que hacer- la mujer los tomo por las túnicas y los empujo fuera de su oficina.
-Nos oculta algo- dijo Hermione.
-Desde luego que lo hace- dijo Ginny.
-Pues creo que es verdad, en su mente faltan recuerdos, los saco, hay algo que no quiere que nadie vea- informo Leila.
-La verdad, linda- murmuro Harry- es que a mi también me esta dando miedo tener recuerdos en i mente, si vas a leer lo que todos piensan.
-Sabes que solo uso esto cuando lo creo necesario. Y encontrar a Percy es necesario.
-Tal vez tienen razón y Percynos y traiciono de nuevo- dijo Ron con decepción- o quizá solo se fue porque se siente avergonzado de su familia.
-No es así, Ron- le aseguro Leila- El Percy que yo conozco no es así. Lo van a encontrar, confía en mí.
De hecho no paso mucho tiempo antes de que lo encontraran, el lunes después del entrenamiento llego una carta de Charlie para informarle a Ron y Ginny que su hermano había aparecido en un barrio muggle muy pobre y que no recordaba nada, al parecer a causa de un encantamiento desmemorizador mal realizado que había dejado a Percy bastante confundido.
-Bueno, por lo menos ya apareció, alguien podrá restaurarle la memoria después, al menos ahora sabemos que esta a salvo, algo menos de que preocuparse.- dijo Hermione.
Si, me alegra- dijo Leila- ahora que esto ya se resolvió tengo que encargarme de otro asunto. Creo que los veré luego.-termino la chica y salió de la sala común.
-Seguramente va a ver a Winky de nuevo- comento Ron.
-No entiendo eso, no deja de parecerme extraño.-dijo Hermione.
Leila regreso dos horas mas tarde mientras Ron y Harry sostenían una partida de ajedrez y Hermione leía un libro de encantamientos.
-¿En donde estabas?- le pregunto Harry a Leila. La chica le sonrió y se sentó junto a el.
-Pensé que lo sabias.
-Ron dice que vas a vera Winky- le informo Hermione.
-Algo así, no solo la he ido a ver, fui a cerrar un trato con ella.
-¿Un trato, con Winky? ¿De que clase de trato hablamos?
-Bueno, quería hacer algo por ella, y le he ofrecido trabajo.
-Pero ella ya tiene un trabajo aquí.- soltó Hermione.
-Si pero es muy infeliz aquí, se siente una prisionera.
-Es verdad, ella a odiado Hogwarts desde el día que llego aquí.- concordó Ron mientras dejaba en jaque al rey de Harry.-y siempre lo hemos sabido.
-Entonces ¿va a trabajar en Grimmund Place?- le pregunto Hermione a Leila.
-No, no exactamente, realmente no creo que nos haga falta un elfo allá.
-¿En donde vatrabajar?-le pregunto Harry con curiosidad mientras veía como el alfil de Ron destruía al suyo.
-Pues…en la mansión de los Malfoy- le respondió Leila con nerviosismo.
-¿La mandaras con los Malfoy?
-Solo con Draco- aclaro la chica- el necesita compañía, siempre esta tan solo y me siento muy mal por dejarlo así, no me gusta que se sienta de esa forma y yo no puedo estar todo el tiempo con el, por lo que me viene bien que alguien mas lo haga. Y ella necesita un trabajo que le agrade.
-¿Ella conoce a Draco?-le pregunto Hermione.
-Si, y lo adora. Dice que le recuerda a sus antiguos amos.
-No lo dudo ni un poco.-susurro Ron.
-¡Ron!... Escuchen lamento si esto suena agresivo, pero la realidad es que no les estoy pidiendo su opinión, me interesa Draco es mi primo, y Winky me cae muy bien. Estoy segura de que se harán muy bien el uno al otro.
-Esta bien. Pero aun hay algo que no entiendo, ¿Cómo te ganaste a Winky?
-Haciendo lo que ustedes no hicieron, le dije lo que ella quería oír, que los Crunch eran maravillosos y que desde luego la necesitaban, que cualquiera la necesitaría.
-Si que eres astuta- comento Harry.
-No me siento del todo bien con ello, no es exactamente lo que pienso,pero ella necesitaba escuchar que alguien hablaba bien de sus amos para moverse de esa pared.
-Estoy de acuerdo.
Al día siguiente cuando los chicos bajaron la mayor parte de los Gryffindors se arremolinaban alrededor del pizarrón de anuncios por lo que los cuatro amigos se acercaron a leer.
-Vaya la salida a Hogsmeade será la próxima semana, ya se habían tardo.- informo Ron.
-Estará bien, podremos relajarnos después del partido contra los huefflepuffs- dijo Harry- y podremos ir a dar una vuelta y ver el trabajo que hicieron en la tienda de George.
-¡oh no!- exclamo Leila- le prometí a George que le llevaría muchos clientes, ahora tendré que hacer propaganda todo el día. ¿Me acompañas Harry?
El chico accedió a pasar todo su tiempo libre del día haciendo folletos de propaganda de la tienda de George y repartiéndolos con ayuda de Hermione, Ron, Lavander, Neville, Parvati y Seamus, los dos últimos en ocasiones se iban solos y nadie sabia nada de ellos hasta después de dos horas, lo cual era muy bueno, ya que como Dean no tenia compañía pasaba mucho tiempo provocando a Harry, lo cual incluía pasar otro tanto de su tiempo coqueteando con Leila a la que le causaba mucha risa su actitud.
-Es que es tan extraño- dijo cuando Harry le reclamo que se riera con Dean cuando este le coqueteaba.
-A mi no me lo parece.
-¿Estas celoso?- le pregunto Leila sonriendo mientras hacia su tarea de pociones, ya que Snape les había dejado mucha últimamente.
-No, no son celos, es que… esta bien si estoy celoso, pero deberías de ver como te mira y ya ni siquiera estoy segura de que solo lo haga para fastidiarme.
-¿Acaso no has visto como te mira Ginny? Y puedes estar seguro de que a ella no le interesa solo fastidiarme, quiere que salgas con ella.
Harry fue quien se rio esta vez, mas por la cara seria de Leila que por su comentario.
-Leila, ¿Voy a obtener algo por seguir repartiendo estos volantes?
-Claro que si, el agradecimiento de George Weasley.- respondió Leila volviendo a sonreír y enrollando su pergamino.
-Muy graciosa.- dijo Harry con sarcasmo- pero no le ayudo a el sino a ti, creo que deberías pagármelo, ¿Qué tal una dosis de besos especialmente románticos?
-Tal vez, dependerá de cuanta gente vaya a ese local gracias a ti.
La chica tomo una caja con volantes y siguió repartiéndolos mientras Harry la seguía para ayudarla.
-Bien, te ayude hoy- le dijo Harry a Leila- ahora estas comprometida a pasar todo el día conmigo en Hogsmeade.
-Que me queda, lo acepto- dijo Leila fingiendo sufrimiento.
-¡Chicos!- exclamo Hermione entrando en la sala común- parece que tu trato con Winky se cerro, Leila, hoy vino un sirviente de los Malfoy para llevársela a la mansión.
-Genial- respondió Leila animada mientras Harry y Hermione la veían sin mucho entusiasmo.