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Historia 36553 — capítulo 21

Ni Harry, Ron, Fred, George, Hermione, Ginny y Leila dijeron nada después de leer el periódico, tampoco lo hicieron el reto de los que estaban en la casa después de que les quitaron el periódico a los muchachos para ver a que se debía su extraña expresión enel rostro. Pasaron un rato mirándose las carashorrorizadas en la cocina antes de que Harry rompiera el silencio.

-Pensé que Voldemort era muy discreto con sus movimientos, que nadie se enteraba de nada- dijo por fin el muchacho en tono de acusación.

-No lo había hecho hasta hace poco, cuando asesino a esa elfina, sabia que todo el mundo se enteraría y no le importo.- respondió el señor Weasley en un susurro, después el silencio volvió a reinar en la habitación.

-¿Eso es todo lo que dirán?- pregunto Ron exasperado- ¿Qué se supone que haremos?

Ustedes no harán nada- soltó Lupin lanzándole una dura mirada a Harry- Lo único que ustedes harán será disfrutar tranquilamente de las fiestas, luego volverán a Hogwarts y seguirán con su vida normal sin intentar saber nada mas de lo que se les diga. Y lo digo por los cinco- término señalando a Ginny, Ron, Hermione, Leila y Harry.

-Pero hay muertes- objeto Ginny- no pueden simplemente pedirnos que finjamos que nada pasa.

-Desde luego que pasa- dijo Charlie de pronto- y todos sabemos eso, pero hay cosas que no se pueden remediar, chicos, no tiene sentido que se metan en eso.

-Pero podríamos evitar que pasen mas, no tiene que llegar más lejos, si solo…- comenzó a decir Leila.

-TE DIJE QUE NO-comenzó a gritar Lupin verdaderamente enojado- ¿COMO SE SUPONE QUE VOY A ALEJARLOS DEL PELIGRO SI NO DEJAN DE METER LAS NARICES EN LOS ASUNTOS QUE NO SON DE SU INCUMBENCIA?

-Creo que es hora de que suban a su habitación, todos.- Se apresuro a decir la señora Weasley cuando vio el rostro de Leila entre herido y molesto.

-Sabíamos que Voldemort se movería tarde o temprano- dijo Ron cuando todos los muchachos estuvieron en su habitación- no pueden quedarse con las manos cruzadas, ni pedirnos quelo hagamos.

-Estoy de acuerdo- dijo Leila con decisión.

-Ni lo pienses- le advirtió Hermione con voz autoritaria- todo el mundo te ha dicho que dejes de meterte en su cabeza. Si no haces caso tendré que delatarte, Leila.

-Si - acordó Harry- deja de meterte en la cabeza de Voldemort.

-Pero esta cometiendo asesinatos, si sabemos que piensa podríamos evitar el siguiente.

-¿Tu has estado haciendo que?- pregunto Fred sorprendido.

-Eso no importa Fred, el punto es que necesitamos…

-Deja de darte aires de grandeza, Leila- la interrumpió Ginny con rencor- no puedes resolver esto tu sola, nos dijeron que no debíamos de hacer nada,si quieres ayudar has lo que te dicen.

Leila no respondió, y nadie volvió a decir nada sobre los asesinatos o Voldemort durante los pocos días que quedaban para antes de Navidad, días que aprovecharon para ayudarle a los Weasley a preparar los platillos para la cena y decorar la casa. El día de Navidad Harry y Ron se despertaron temprano para ver los regalos que estaban frente a sus camas. Harry había abierto ya los regalos de todos los Weasley, Hermione, Tonks y Lupin, cuando entro Leila en su habitación con un paquete azul en las manos.

-Feliz Navidad, chicos- dijo la muchacha y se acerco a sentarse en la cama de Harry, que la recibió con un beso.

-Creo que voy a ver a Hermione-Dijo Ron incomodo mientras Harry seguía besando a Leila y acariciaba su mejilla.

-Te traje tu regalo.-le anuncio Leila a Harry acomodándose el cabello detrás de la oreja cuando terminaron su prolongado beso. Harry abrió el paquete azul que la chica le dio y saco de el una elegante caja de plumas de lujo y tres tinteros de diferentes colores, cuatro sobres con sus barras de cera y un paquete de sobres de pergamino.

-Gracias- dijo Harry- es mi turno- el muchacho le entrego a leila una caja pequeña de donde ella saco un brazalete de oro decorado con una pequeña snitch que servía de broche y con las iníciales HyL en cursivas.

-Es hermoso.- dijo la chica poniéndoselo antes de abrazarlo y darle otro beso.

-Creo que es hora de bajar- dijo Harry después de que pasaron un buen rato platicando abrazados en la habitación.

-Si, pero debo ir a mi habitación antes, te veré abajo.-dijo Leila y salió de la habitación.

Harry bajo a la cocina donde ya estaban todos desayunando, a excepción de Percy que solo mantenía su cuchara vacía frente a su cara sin dejar de mirar a Fred que leía una carta con emoción. Leila bajo unos minutos después.

Durante el día todos comieron, rieron y se divirtieron juntos, sin contar a Fred y George que continuaron sin hablarse, pero aun así ambos la pasaron muy bien con el resto. Desgraciadamente esa armonía se rompió al día siguiente cuando Tonks y Ojoloco llegaron con una enorme caja.

-Te prometo que nos lo llevaremos de aquí, Molly- dijo Tonks- es solo que aun no sabemos a donde.

-¿Qué se supone que es?- pregunto Ginny.

-Un artefacto manipulado por fuerza oscuras- respondió Ojoloco haciendo girarsu ojo mágico en todas direcciones- es altamente peligroso y no es asunto del dominio publico.

-Lo que Ojoloco quiere decir es que es un pensadero de un mago muy peligroso y que es un secreto que lo tenemos.-explico Tonks.

Ginny, Fred, Harry, Leila, Hermioney Ron intercambiaron miradas (George se había ido a Hogsmeade desde temprano)

-Y supongo que nuestro mago peligroso es Voldemort.- concluyo Hermione.

-Desde luego que es Voldemort- acepto Moody con brusquedad- no arriesgaría el pellejo por un mago de menos categoría y talento.

-¿Y?- pregunto Harry- ¿Qué recuerdos hay?

-Aun no lo sabemos, no estamos autorizados para averiguarlo todavía.

-Y cuando lo estemos solo se enteraran de ello los miembros de la orden- añadió Lupin entrando en la cocina- y desde luego eso no incluye a Leila, Ron- termino al ver a Ron que se disponía a hablar- ahora regresen arriba.

-Pensé que no debíamos meternos en la mente de Voldemort.- se quejo Leila.

-No es lo mismo, sube ahora mismo.- le dijo Lupin molesto.

La chica hiso caso de mala gana seguida por el resto de los chicos, subieron hasta la habitación de los gemelos en donde Fred empezó a revolver cajas por toda la habitación.

-¿Qué se supone que quieres encontrar?- le pregunto Ginny a su hermano.

-Las ultimas orejas extensibles- explico Fred sin dejar de revolver- debemos de saber lo que pasa, ¿no?

-Si, Fred- acepto Ron un poco desilusionado- pero, no crees que mama ya abra ´pensado en eso. No te ofendas pero esto es un poco anticuado, ¿no tienes algo mejor, más nuevo?

Fred miro a Ron con el rostro rojo, era la primera vez que Harry veía algo parecido a la vergüenza en el rostro de uno de los gemelos- Pues… es que yo…es que no…la verdad no tengo muchos artículos nuevos.

-¿Qué tal George?-pregunto Ginny- quizá algo de lo que tiene aquí puede servirnos.

-Mira no lo e, ¿van a querer las orejas?- los chicos asintieron y ayudaron a Fred a buscar. Desgraciadamente no les sirvieron de mucho ya que como Ron había dicho su madre ya había previsto eso, así que tenían que averiguar a que hora las orejas podían usarse, después Fred se fue de la casa diciendo que tenia que volver al callejón Diagon a hacer algunas cosas, así que los siguientes días tuvieron menos suerte para encontrar los momentos y sitios ideales para espiar, y solo lograban ser descubiertos y obligados a inventar estúpidas excusas constantemente. Pasaron así el resto de las vacaciones antes de que George volviera a casa porque quería ver a los muchachos antes de que volvieran a Hogwarts. Los chicos le explicaron todo sobre el pensadero y le comentaron el porque no habían podido averiguar nada.

-Es lógico. Las orejas por si solas ya no son suficientes. Tengo algo mejor, pero aun no esta terminado. ¿Se arriesgan?

-¿De que hablas?- pregunto Ron asustado.

-De mi equipo de espía- explico George sacándose un goterito de la bolsa de su chaqueta- Una gota y podrás ver en la oscuridad, atreves de las cosas y escucharas lo que sea a 50 km a la redonda.

-Excelente- exclamo Ginny.- ¿Cuál es el problema?

-Te quedas así por 24 horas. ¿Qué dicen?

-¿De que esta hecho?- pregunto Leila.

-Escamas de dragón, sangre de búfalo, elixir de cascuno, polvos de cuerno de unicornio, saliva de sirena y moco de troll- informo el chico- todo mezclado y diluido en pus de bubotuberculo con polvo de dixies.

-Creo que tiene solución- dijo Leila- estas errando la cantidad de sangre de búfalo y deberías añadir corteza de sauce al final, eso haría que solo dure una hora el efecto.

-¿Estas segura?- pregunto Harry a Leila queasintió sonriendo.

-Aun así, si no ha venido Dumblendore no creo que hallan tenido una junta de algo tan importante.

-Créeme, han tenido juntas- le dijo Ginny - hablan mucho de noche y hacen mucho ruido.

-Si- dijo Hermione- además podría jurar que en la noche viene más gente.

-Bien, en ese caso deberíamos esperar hasta la noche.- dijo George.

Cuando cayó la noche y todos fueron mandados a dormir Ron Harry y George se aparecieron en el cuarto de Ginny que era donde mas ruidos se escuchaban.

-¿Ahora que?- pregunto Ron.

-Hay que esperar, aun es temprano.- le respondió Leila.

Los chicos esperaron en completo silencio durante un rato mirándose los unos a los otros, a excepción de Leila que con frecuencia cerraba los ojos como si se esforzara en recordar algo.

-Escuchen- dijo Harry cuando se comenzaron a oír ruidos en el piso inferior de la casa.

-Creo que es hora- anuncio George y paso el gotero para que todos tomaran una gota del equipo espía. De inmediato todos pudieron ver el piso inferior de la casa como si bajo sus pies solo hubiera un cristal, en el piso de abajo ahora había más de diez miembros de la orden entre ellos Dumblendore y McGonagall.

-Lamento no haber llegado antes, Molly- se disculpo el director- pero te agradezco los pastelillos.

-De nada Albus, pero en verdad te agradecería que le buscaras otro sitio a ese objeto, me pone bastante nerviosa.

-Lo entiendo, me lo llevare hoy mismo. ¿Han hecho muchas preguntas?- cuando el director hizo aquella pregunta Harry supo de inmediato que serefería a ellos y recordó entonces que el ojo mágico de Moody podía estarlos vigilando, pero se alivio al recordar que se había ido esa mañana.

-Si, pero creo que ya se han resignado. Alastor dijo que dejaron de intentaroírnos después del segundo día, se iban a dormir sin problema.

-Yo no me confiaría tanto, Molly- le aconsejo la profesora McGonagall- esos muchachos siempre han hecho de todo para enterarse de los acontecimientos relacionados con el señor tenebroso, no se detendrán ahora.

-Créeme Minerva están dormidos desde hace horas- se defendió la señora Weasley de manera que Harry se sintió culpable por traicionar la confianza que les tenia la mujer.

-parece que tenemos suerte de que Ojoloco ya no este- susurro Ron

-Cállate- rugió Ginny a sus hermano al ver que todos los que estaban en el piso inferior se dirigían hacia la caja donde estaba el pensadero.

-¿Dicen que no han podido entrar?- pregunto Dumblendore.

-Así es Albus- reafirmo Lupin- hemos intentado de todo cada uno de los miembros de la orden, nadie a conseguido nada, creemos que podría tener algún encantamiento, pero nadie sabe cual podría ser.

-Si lo tiene-corroboro Dumblendore- me suponía que podíamos toparnos con ese problema, es un encantamiento sencillo aunque muy antiguo y por desgracia como la mayoría de los encantamientos antiguos es totalmente irreversible.

-¿Quieres decir que solo Voldemort puede ver esos recuerdos?

-No, difícilmente lograría una perfección tan alta, pero seguramente solo pueden hacerlo un numero limitado de personas, aunque es probable que el no sepa que alguien mas puede hacerlo, en eso tenemos ventaja.

-Si claro, ahora solo hay que descubrir quien puede hacerlo.- dijo Tonks con sarcasmo.

-No es tan difícil si lo piensas Niphandora, deben ser personas que tengan algún vínculo con Voldemort.

-Tú debes ser uno de ellos Albus- dijo la profesoraMcGonagall.

-Es probable, pero preferiría averiguarlo en otro sitio, no me parece que sea apropiado poner en riesgo la casa de los Weasley. Así que puedes estar tranquila Molly, me llevare esto ahora mismo, y te aconsejaría que subieras a ver a los chicos, para serte franco no creo que estén durmiendo.

Al oír esto George paso el antídoto a los chicos y desapareció de inmediato, seguido por Harry y Ron, mientras las chicas se acomodaban en sus camas lo mas silenciosamente que podían antes de hacerse las dormidas justo en el momento en que la señora Weasley entraba en la habitación para comprobar que no estuvieran despiertas.

-Así que nadie a podido entrar en el pensadero- dijo Hermione al otro día cuando fueron a la habitación de Ron a reunirse con los chicos - aun no saben que hay en los recuerdos de Voldemort.

-Es peor, ni siquiera saben si realmente son de Voldemort, podrían ser de cualquier otro y estar perdiendo el tiempo.- dijo Leila.

-No lo creo. Estoy seguro de que ese pensadero era de Voldemort, no me preguntes por que pero hay algo en el que indica que lo es de el, o mejor dicho de Tom Riddle.

-Pero no puedes descartar la teoría de Leila, digo Voldemort no es tan tonto como para dejar sus recuerdos en un lugar sencillo de encontrar.- opino George.

-Cambie de opinión- dijo Leila pensativa- creo que si es de el, de Tom Riddle, pero es verdad que no es nada tonto.

-No entiendo a que te refieres.- externo Hermione confundida.

-Piénsenlo, ¿Para que se usan los pensaderos?- pregunto Leila.

-Para guardar recuerdos en otra parte que no sea tu cabeza- respondió Ginny como si fuera lo más obvio del mundo.

-Si- apunto Leila- pero puedes hacerlo de dos formas distintas. Puedes poner en el un "fantasma" de tu recuerdo y conservar el original o puedes deshacerte de el por completo, trasladarlo al pensadero y no verlo mas que entrando a el mismo.

-Si, ¿Y?- pregunto Ginny en tono grosero.

-¿Acaso no lo ven?- pregunto Leila

-Si- le respondió Harry con ojos de sorpresa- ese pensadero era de Tom Riddle, no del Voldemort que conocemos ahora, se saco los recuerdos que le estorbaban para convertirse en lo que es, las cosas que no quería recordar, y si no quería hacerlo es por algo.- razono el muchacho.

-Exactamente- dijo Leila- le estorbaban.

-¿De que nos sirve saber eso?, seguimos sin conocer que recuerdos son esos- dijo George molesto.

-¡Oh por dios!- exclamo Leila mirando hacia la ventana, todos desviaron la vista en la misma dirección y terminaron de ver como dos altas torres negras se movían en el tablero de ajedrez que Leila había llevado con ella a la habitación. Leila cerró los ojos con fuerza de inmediato y tardo varios minutos en abrirlos nuevamente de golpe.

-lo sabe- susurro espantada- sabe en donde esta el giratiempo.

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