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Historia 36553 — capítulo 27

Al día siguiente cuando Leila bajo encontró a Harry esperándola al pie de la escalera del dormitorio de chicas.

-Buenos días- la saludo el tendiéndole una mano para ayudarla a bajar.

-Buenos días- respondió Leila extrañada mientras aceptaba la ayuda- ¿desde hace cuanto estas aquí?

-no mucho, creo que baje a las seis.

-Son las nueve, Harry.

-¿Enserio? Te estaba esperando, quería acompañarte a desayunar yno quería que te escaparas, ¿quieres ir conmigo?

-Claro- acepto la chica.

Los dos chicos fueron por algo de comida al gran comedor y luego fueron a las orillas del lago a comérsela.

-¿crees que ya sea el momento de reanudar los entrenamientos de quidditch, quizá nos estamos atrasando?-pregunto Harry.

-Tienes razón el partido ya esta muy cerca.

-Lo se, también quería pedirte tu ayuda para mi entrenamiento, no puedo solo, es algo difícil de conseguir.

Leila entrecerró los ojos al oír la petición de Harry.

-¿A dónde quieres llegar?-pregunto la chica.

-Ya lo sabes. Quiero pasar mas tiempo contigo, si no aceptas ayudarme tendré que provocar que vuelvan a castigarnos nuevamente a ambos para pasar mas tiempo contigo.-Leila sonrió al oír la solución de Harry.- no debes reírte, tengo que conseguir pasar mas tiempo contigo si quiero reconquistarte.

-No puedo pasar todo el día castigada contigo, Harry. Sigo teniendo el mismo problema que hace unas semanas, necesito ver a Draco todos los días.

-lo soportare- aseguro Harry- lo juro, incluso podemos incluirlo en los castigos si es lo que quieres.- Leila soltó una carcajada- Y cuando logre convencerte de regresar conmigo solo avísamelo, por favor. Pero de cualquier forma estaré a gusto contigo mientras eso pasa.

-De acuerdo- acepto leila- si decido hacerlo te avisare de inmediato. Pero ahora tengo otras cosas que hacer- la chica se levanto del césped y volvió hacia el castillo.

Durante toda la semana Harry paso todo el tiempo que Leila le permitió junto a ella, incluyendo en los reanudados entrenamientos de quidditch.

-¿Cuándo vas a dejar de acosarme?- bromeo leila antes de aventar la snitch por treceava ves para que Harry la recuperara el viernes por la noche.

-Lo sabes, cuando aceptes regresar conmigo- dijo Harry mientras le daba tiempo a la pelota de escapar- es tu decisión.

-Bien, supongamos que decido aceptar, ¿dejarías de acosarme?

-Desde luego que no- respondió Harry antes de volar para atrapar la snitch y luego volver a aterrizar -¿lo harás?- lo harás pregunto Harry media hora mas tarde cuando volvió con la chica a la sala común.

-¿Qué cosa?-pregunto ella mientras abría un libro.

-No eres bueno para seguir consejos- observo ella.

-¿Qué quieres decir?

-George me conto que te dijo que no debías presionarme. No has dejado de hacerlo ni un segundo.

-¿Esta dando resultado?

Leila miro a Harry riendo- puede ser- dijo antes de regresar su mirada al libro.

-¿Quiere decir que volverás conmigo?

La chica sonrió y volvió a mirarlo- Si-respondió en un susurro antes de seguir leyendo un libro, aunque lo soltó cuando Harry la cargo en brazos antes de tumbarse con ella en un sofá y besarla.

-Eres la mejor, en serio.- dijo el chico acariciándole la mejilla.

La noticia no tardo en propagarse ya que a la mañana siguiente todos los Gryffindors estaban enterados de que los dos chicos habían reanudado su relación, lo cual puso de especial buen humor a Hermione y Ron.

-¿Qué tal?- dijo Ginny a los cuatro amigos en el Gran Comedor.- Me entere de que por fin regresaron, me alegra comenzaba a pensar que jamás lo perdonarías, Leila.

-Gracias- respondió la chica extrañada mientras acariciabael rostro que Harry había apoyado en su hombro mientras la aferraba por la cintura.

-Bueno, me voy, tengo un par de pendientes, suerte.

El resto del sábado Harry se dedico a crear tácticas de entrenamiento para el ultimo partido de quidditch que seria en dos semanas, ya que no quería que su equipo se atrasara demasiado, aunque también se las arreglo para pasar todo el día con Leila.

-Escucharon lo que paso?- pregunto Neville a los chicos al anochecer.

-¿Qué cosa?

-Sobre los dos alumnos que volvieron a decir todo lo que pensaban en esta semana.

-no, pero ya no es nuevo, ¿cierto?

-¿Es que en verdad no les preocupa?

-¿Qué dijeron?- pregunto Leila interesada mientras Harry acariciaba la palma de su mano con delicadeza.

-Lo de siempre, cosas sobre los profesores, sus padres y amigos. Una fue Hanna Abut y el otro un chico de quinto de Revenclaw. N estoy muy bien enterado.

-No puedes seguir con lo mismo, Neville- le dijo Ron- te estas obsesionando.

-Esto me huele mal. Y no creo que ustedes sean quien para decirme que no debería obsesionarme- repuso el muchacho antes de pararse e irse.

-Creo que deberíamos apoyarlo- dijo Leila.

-Pero es solo una suposición- dijo Ron.

-¿Y que?, podría tener razón, sabemos que existe la posibilidad.

-Si- concordó Hermione- pero es una en un millón.

-También el que alguien sobreviva a la maldición de la muerte lo es- dijo la chica mirando a Harry en busca de apoyo.

-Yo voy a creer en todo lo que tu creas- le aseguro el muchacho- eso incluye esa extraña teoría.

-Gracias- dijo la chica antes de besarlo con suavidad- me voy arriba, tengo que hacer un par de cosas antes de dormir.

-Bien, yo voy contigo- dijo Hermione y ambas chicas subieron a su dormitorio.

El domingo pasaron todo el día entrenando con el resto del equipo de quidditch mientras Hermione platicaba con Oliver Wood en las gradas.

-¿De que hablaban?- le pregunto Ron a la muchacha cuando ella fue a verlos afuera del vestidor.

-De Sharon Strackfort, ya sabes la novia de Percy, quería saber si Wood la conocía, es una mujer extraña y no a dicho mucho sobre el estado de Percy desde que lo encontraron, como si en realidad no le importara.

-Yo la entendería, es mejor resignarse si el va a quedarse así- dijo Ron- Espero que Harry cancele el entrenamiento de mañana, no creo que alguna parte de mi cuerpo no este adolorida.

-Puedes estar seguro de que no lo hará- le dijo Leila riendo- ahora me voy, díganle a Harry que fui a ver aDraco.

-¿Eso nunca cambiara?- pregunto Ron a Hermione en cuanto Leila se fue.

-No, se los dije, es algo a lo que debemos acostumbrarnos porque Malfoy esta incluso sobre nosotros tres juntos en la liste de prioridades de leila.

Ron y Hermione esperaron a que Harry saliera de los vestidores y luego los tres subieron juntos a la torre de Gryffindor a hacer un ensayo sobre sus varitas para el profesor Frainey, que cada día se volvía más extraño.

-Ahora deben de aprender a desconfiar- les dijo al día siguiente- su varita no siempre estará de su lado y puede hacer cosas por su cuenta, como decidir no atacar, desconfíen siempre desconfíen.

-Esto es ridículo- se quejo Ron al salir de la clase- primero dice confíen, ahora desconfíen, esta completamente chiflado.

-Yo diría que esta algo traumado- comento Leila- dicen que lleva años investigando las varitas, desde que era un niño, sabe como hacer las varitas maspoderosas, el problema es que el no puede usarlas, ya saben la varita elige al mago y la varita que lo eligió a el no es precisamente poderosa.

-Entonces su trauma es que no tiene el poder que el desea- concluyo Hermione.

-¿El desea poder'- pregunto Harry- eso no es bueno, es sospechoso.

-De cierta forma todos lo deseamos, Harry.- dijo Leila- no creo que sea peligroso. Te veo luego voy con Draco- aviso Leila cuando vio a su primo y de inmediato corrió hacia el.

Leila se quedo al lado de Draco durante toda la clase de pociones e historia de la magia lo cual obligo a Harry a pasarse todo el día tomando notas. Los chicos habían planeado pasar toda la tarde entrenando, pero afortunadamente para Ron el campo ya había sido ocupado por los Revenclaws.

-Ya cálmate, Harry, podemos descansar un día y entrenar mañana- le dijo Ron a Harry .

Así que los cuatro amigos aprovecharon el tiempo para ir a visitar a Hagrid que se alegro de recibir la visita de los chicos. Cuando salieron de ahí ya era la una de la madrugada, así que subieron directamente a dormir. El día siguiente transcurría normal y tranquilo hasta que Malfoy fue a buscarlos antes de que entraran a clase de transformaciones.

-Potter, quiero hablar contigo- indico el muchacho a Harry, luego dio media vuelta y se alejo un poco del aula esperando a que Harry lo siguiera.

Harry pidió a sus amigos que entraran a clase y fue junto a Malfoy.

-¿Qué quieres Draco?, estoy ocupado.

-Supe que tu y Leila regresaron.

-Así es, pero no creo que tu quieras felicitarme por ello, ¿cierto?

-Cierto, lo que quiero es que la dejes.

Harry se rio al oír esto.

-¿Por qué haría eso? Me costo mucho trabajo convencerla de que regresara conmigo, además pensé que tenia prohibido volver a lastimarla.

-¿Solo piensas en ti?, no tiene nada que ver son si a mi me agrada o no su relación, ni con lo bien o mal que tu me caigas.

-¿Entonces?

-Sabes que los mortifagos me han estado buscando, lo que no sabes, ni leila tampoco y te agradecería que no se lo dijeras, es que siempre me amenazan en persona y con cartas. Existe una razón para que Leila este mas que preocupada por mi, me he portado distante con ella últimamente, no me funciona muy bien ella cada día se acerca mas y yo solo quiero alejarla… lo hago porque me amenazaron con hacerle daño a ella, lo hicieron porque saben que es mi prima… a lo que voy es a que yo soy algo insignificante para el señor tenebroso y aun así quiere lastimarme, imagina lo que hará para hacerte daño a ti.

-¿Por qué piensas que lastimaría a Leila?

-¿Es enserio?, ¿dime que se lo impediría?, mato a tus padres y a tu padrino, ¿Por qué no mataría a tu novia?

-¿Sabes algo que deba saber'-pregunto Harry algo molesto.

-No- declaro Malfoy con sinceridad- pero créeme, si existe algo que me importa en este mundo es leila y no voy a dejar que nada le pase, solo déjala, ¿Qué importa si sufre un poco, con tal de que viva?, se que no es fácil, pero¿ no preferirás verla viva y feliz con alguien mas antes que muerta por ese…mounstro? Te juro que si alguna vez esto termina yo mismo le diré que fui yo quien te obligo a dejarla y me alejare de ella para siempre.

Malfoy no espero a que Harry respondiera, solo dio media vuelta y se fue. Harry se quedo un momento ahí parado en seco antes de volver al aula de transformaciones y pedir permiso para entrar, luego fue a sentarse detrás de Leila, Ron y Hermione. Era increíble lo seguro que ahora estaba de que quería a Leila, de hecho no podía entender como es que había podido sobrevivir estando alejado de ella, pero era verdad que no quería que le pasara nada, la quería demasiado, además estaba seguro de que no lo soportaría, no soportaría que Malfoy tuviera razón y que Voldemort pudiera hacer que perdiera a Leila, no soportaría otra perdida. ¿Y si Malfoy tenia razón, si la única forma de prevenirlo era alejándose de Leila?, pero en realidad no quería hacerlo, no deseaba estar lejos de ella, la necesitaba, necesitaba el placer de ver todos los días sus lindos y almendrados ojos miel, admirar su manera de pensar, las perfectas ondas de su larga y negra cabellera que parecía bailar en aquel momento, esa sonrisa que podía matarlo y la manera en que lo apoyaba de forma incondicional; ¿Cómo podría siquiera pensar en dejarla cuando acababa de recuperarla? Y estaba seguro de que no quería dejarla, la necesitaba por sobre todas las personas del mundo.

-¡Potter!, ¿podrías repetir el hechizo que acabo de realizar'- le dijo la profesora McGonagall sacándolo de sus pensamientos.

-¿Qué? yo…yo no, no…no estaba muy atento, profesora, lo lamento.

-Eso ya lo note. ¿Alguien puede tener la gentileza de mostrarle a Potter el hechizo?- tanto leila como Hermione alzaron la mano-Bien, señorita Granger.

-Transformatis capille- dijo la chica apuntando a su cabello que de inmediato adquirió un color verde fluorescente con aspecto lacio.

-Bueno, no se si eso era exactamente lo que tenia en mente.-comento la profesora apuntando al cabello de Hermione que recupero su aspecto natural mientras ella se sonrojaba- ahora usted señorita Black.

-Transformatis capille- pronuncio Leila con firmeza apuntando a su cabello que adopto un color castaño completamente rizado.

-Eso se ve un poco mejor, cinco puntos a la señorita Granger y siete para Black, y casi lo olvido, dos menos para usted, Potter, ponga mas atención.

Las clases siguieron con normalidad, aunque Harry no ponía mucha atención porque no podía dejar de pensar en lo que le había dicho Malfoy.

-¡Harry!- lo llamo Hermione cuando las clases terminaron

-¿Qué', ¿Qué pasa?

-Eso nos preguntamos nosotros, has estado muy raro.- respondió Ron.

-Tiene que ver con Draco, ¿no es cierto?- pregunto Leila con rostro culpable.

-No, enserio, solo tengo la cabeza en otro lado- tranquilizo el chico a Leila y luego la abrazo.

-Pues intenta poner la cabeza en las clases- lo reprendió Hermione.

-lo lamento, solo fue un momento de distracción, a todos les pasa.

Bajaron al Gran Comedor donde Harry y Leila se sentaron frente a Ron y Hermione.

-¿Qué te pasa?- pregunto Leila a Harry en cuanto Ron y Hermione comenzaron a discutir.

-¿De que?

-Casi no has hablado desde que salimos de clase. Y la forma en que me ves: o me miras perdidamente como si fuera la primera vez que notas mi presencia o evitas mi mirada, no es agradable.

-No es verdad, no me pasa nada- aseguro el chico.

Leila miro al chico a los ojos, pero eso solo ocasiono que este volteara a mirar a Ron y Hermione de inmediato.

-Lo vez- reprocho Leila.

-lo lamento- se disculpo Harry bajando la mirada y tomando la mano de la chica para acariciarla con ternura- no se que me pasa, pero no es tu culpa, ya se me pasara.

-Eso espero- le dijo la chica y le dio un rápido beso.