Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Un rato en mis tacones · de

Un rato en mis tacones — capítulo 5

5.- Decirle la verdad.

Ronald estaba muy nervioso, mientras transcurría la cena. Con una sonrisa, Hermione observaba sus gestos y cómo trataba de comer sin ser maleducado. ¿Qué le había pasado en el baño? Mejor era no preguntar.

Mientras cenaban, Ron palpó sus bolsillos. El regalo seguía allí, las palabras también. Sin embargo, estaba tan tenso que no podía pensar en cómo dirigirse a ella. Trataba de recordar las clases de Ginny, sobre cómo dirigirse a las mujeres, pero sin sus tacones le era imposible pensar en eso con detalle.

Suspiró, pasándose una mano por el cabello. Hermione lo miró, preocupada. ¿Por qué actuaba como loco? ¿Cómo idiota? Suspirando una vez más, se dirigió a él.

  • Ron. ¿Qué te pasa?

  • Nada...

  • Llevas media hora, mirándome y mirando la forma en la que comes, como si no quisieras equivocarte. Masticas veinte veces y tomas vino, levantando el meñique. Te ves como todo un tonto y pareces pálido. ¿Te sientes bien?

Bien, refinarse, no era su estilo. Soltó el pañuelo con el que se limpiaba los labios y la miró en silencio. Hermione comenzaba a estresarse con su actitud.

  • Es que siempre quise quedar bien.

  • Pues como eres, quedas mejor.

  • ¡No, quiero dejar de ser desaliñado!

  • No eres desaliñado. Solo un poco, rústico.

  • Pues, quiero cambiar eso. Intentaba hacerlo bien, invitándote a cenar y comportándome como el caballero que no suelo ser, pero creo que fallo hasta en eso.

  • Solo necesitas ser tú mismo. Te amo tal cual eres, mi amor.

  • Lo dices para que no me sienta mal- dijo él, abatido y Hermione, negó con la cabeza y una sonrisa.

  • Eso no es cierto.

  • Esto lo hago por que...- comentó, nervioso, buscando entre sus bolsillos. El regalo cayó al suelo y él, se inclinó para tomarlo- por que quería darte esto.

Hermione miró el regalo y sonrió. ¡Era por eso, que había tanto misterio en la casa y en su comportamiento! ¿Quién lo habría obligado a comprarle algo? Seguramente, había sido o Harry o Ginny. De ser así, sería una terrible decepción.

  • No sabía cómo dártelo- meditó- pero la razón por la que quiero dártelo...Es...

Se atragantó antes de decirlo y bebió un poc de vino. Hermione sonrió, mirando el regalo y mirándolo a él.

  • Por que....Bueno, llevamos tiempo juntos, pero nada formal y no sé si tú...Bueno...

  • ¿Qué, Ron?

  • ¡Me amas!- dijo, mintió. No pudo con su preocupación. ¿Y si lo rechazaba?

  • Claro que te amo. ¡Claro que sí!

Aliviado, solo por eso. Aún le faltaba decir, que quería casarse con ella. Necesitaba sus zapatos rojos para poder lograrlo.