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Mi amado "NO" padre — capítulo 8

El capítulo siete ha sido culminado. Les dejo muchos saludos y besos. M&S

8.- Miedos

Hermione intentaba dormir aunque no tenía éxito. Con un suspiro, se había levantado tratando de respirar y con sudor en la frente. La imagen de los que parecían ser sus abuelos, seguía en su mente. No podía olvidar, lo que la fotografía le había enseñado. Con cierto temor, se levantó denotando que ya no dormiría más.

Se mantuvo en el salón de su casa, tratando de cansarse para dormirse nuevamente. Esperó, largo rato y no sucedió así que intentó lograr dormir por otros métodos. Pesadas lecturas, tampoco le ayudaron. Era momento, de que hablara con su padre. Sólo así, podría entender lo que pasaba por su cabeza.

Era ya muy tarde, pero sus dudas no la dejaban en paz. Con paso trémulo, ella caminó hasta su despacho y se mantuvo allí esperando no estar cometiendo un error. Con un suspiro de frustración, ella llamó a su puerta y esperó.

Snape, le abrió tiempo después. Le observó con confusión y su rostro comenzaba a crisparse en enojo. Antes de escuchar su reclamo, Hermione se adelantó y habló.

  • No puedo dormir, no dejo de tener pesadillas como en casa.

  • Sabes lo peligroso que es diambular sola por los pasillos, a esta hora. Ni siquiera, diambular con alguien en los pasillos.

  • Lo sé, pero necesito saber qué significa. Sólo así podré dormir.

Snape no le contaría, no debía. No podía decirle de buenas a primeras, que su hija no era su hija sino de otros. Que habían muerto en una cruenta guerra y él la había adoptado. No era el momento justo.

  • Pasa- le dijo, mirando a su alrededor.

Hermione entró en el despacho y miró a su alrededor. Snape, inspirando, hizo un gesto con una mano para que ella entrara en sus habitaciones privadas. Ella nunca lo había visto y observó todo el lugar, llena de asombro.

  • Acuéstate- comunicó- puedes dormir aquí, esta noche.

  • Pero, yo quiero saber la verdad papá.

  • Mañana. Ya es muy tarde para hablar.

  • No he podido dormirme, dudo que...

  • Mañana, Hermione.

Hermione no refutó las ideas de su padre y se acostó en la cama. Snape, esperó hasta que ella estuviera cómoda y se acostó junto a ella. Como pensaba, más rápido de lo que ella misma esperaba, se había dormido. Suspirando, comenzó a cerrar sus ojos y se quedó profundamente dormido.

Al amanecer, Hermione fue la primera en estar levantada. Miró por la ventana y notó que era temprano. Severus, se despertó tiempo después y la observó. Sabía que ella esperaba una explicación y que, tenía que dársela alguna vez.

  • Tus abuelos, no murieron de una enfermedad. Los asesinaron.

Hermione, se cubrió la boca con las manos y soltó un gemido de sorpresa. El hombre, asintió y ella le miró con nerviosismo. ¿¡Por qué los habían matado!?

  • Eras una pequeña niña y nosotros te habíamos dejado en casa de tus abuelos. Cuando fuimos a recogerte, la casa estaba destrozda. Tú estabas bajo una mesa y nosotros, pudimos rescatarte a tiempo.

  • ¡Ahora lo comprendo todo!- exclamó Hermione.

Severus observó a su hija, mientras ella meditaba. Sí, para ella todo tenía sentido y explicación. Por eso recordaba esa escena cuando veía la fotografía.

  • La mano que me tocaba.. ¿Eras tú?

  • Sí, yo te saqué de ese lugar. No quise que tu madre, se expusiera a los ataques.

  • ¿De los mortífagos?

  • Exacto.

Hermione, pareció más convencida y relajada. Con una sonrisa se inclinó y le dio un beso en la mejilla a su padre, antes de salir de la recámara. El hombre, suspiró y se dejó caer en la cama de nuevo. No le gustaba mentir, pero no tenía alternativa. Vivía para mentir, su vida era una mentira. Totalmente.

Ella, ya podía estar más tranquila y por ende; se fue a desayunar. Con una sonrisa, habiendo disipado sus demonios internos; ella se detuvo en la torre para arreglarse y bajar a desayunar. Al hacerlo, se encontró con Ron y Harry.

  • ¡Hola Hermione!- le saludó harry y Ron, apenas alzó la cabeza- ¿Cómo dormiste?

  • ¡Estupéndamente!- le respondió ella con una sonrisa- Y hola, Ron.

  • Hola Hermione- dijo, mirando las tostadas y la mermelada.

Hermione desayunó con apremio. Tenía que irse a clases. Severus, entró tiempo después y la observó. Si bien, eran sus "padres" eso no evitaba que ella siguiera recordando cosas. Quizás, algún otro recuerdo reposaba en su mente y ella; pronto lo evocaría. Temía que así fuera, puesto que la mentira cada vez se complicaría más.

Se sentó a desayunar y Dumbledore le observó desde la mesa. Con una sonrisa, se levantó y se acercó a él. Severus se imaginó, que tenía un tópico muy importante que comunicarle, así que se quedó en su posición.

  • Hola Severus ¿Cómo estás este día?

  • Estoy bien.

  • ¿Cómo está Elena? Sigue siendo tan esplendorosa como siempre, seguramente...

  • Sí, ella está bien- mencionó Snape, mirando a Hermione.

  • Severus, ¿Hay algo que te incomode? Desde hace un tiempo, los noto incómodos. A ti y a Elena.

  • Es Hermione, conforme crece y gana independencia; se nos hace más difícil mentirle. Pronto, todo esto se derrumbará.

  • Tengo fe en que Hermione, apreciará lo que has hecho por ella y te amará igual.

  • El dolor de no tener padres, puede que sea más fuerte.

  • Pero los tiene. Ustedes.

Severus suspiró y le dio la razón a Dumbledore. Se levantó con lentitud y decidió que lo mejor era abstraerse con sus clases. Si bien era cierto que Hermione era huérfana y luego adoptada, ellos eran sus padres. Ellos, debían seguir velando por ella. Aunque, ella terminase odiándolos luego. Para bien o para mal.

Ese día, le tocaba impartirle clases a Ravenclaw. Estuvo meditando, gran parte de la clase. No dejaba de pensar en Elena, Dumbledore le había hecho pensar en ella. Temía, que ella sufriera si Hermione se enteraba que no era su hija, como siempre creyó ser. Con un suspiro, decidió alejar eso de su mente y proseguir con su trabajo. De lo contrario, no podría controlar el entorno.

Con una sonrisa, Hermione caminaba hacia otra clase. Transformaciones. Mientras caminaba, un pensamiento le detuvo, algo que asoció inmediatamente. Era su abuelo y le hablaba, pero ella no podía oírle. Parecía feliz y se reía, mientras le hablaba. ¿Qué significaba? Ella negó con la cabeza y prosiguió su camino Completado, espero les guste. Saludos y besos.

M&S