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Diario de una esclava vikinga — capítulo 14

El tiempo paso y Elektra no paraba de preguntarse cuanto tiempo tendria que esperara para poder sostener en brazos a su hijo. La espera se le estaba antojando eterna, sobre todo desde que Eloise y Brenna habian dejado de visitarla unos dias atras.

La soledad a veces no estaba mal, admitio ella, pero en aquellas circunstancias le hubiera gustado poder hablar con alguien, sentir que era importante aunque solo fuera un poco. Suspirando dejo a un lado el camino y llego hasta la puerta de su cabaña. En especial ese dia estaba preocupada, se habia levantado con un leve dolor de espalda y con el paso de las horas el dolor habia ido aumentando hasta extenderse por toda la espalda y apretarle como un puño el utero.

De repente sintio algo calido y biscoso deslizarse por sus piernas y empezo a ponerse nerviosa, ¿que debia hacer? no habia nadie por las cercanias asi que tendria que tumbarse en la cama y confiar en el destino. Pero el destino ese dia parecio haberla abandonado, cuando dio el primer paso el dolor la domino y lo unico que pudo hacer fue dejarse caer al suelo.

Sabia que tenia que llegar a la cama pero lo unico que atino a hacer fue a gritar, sabia que era poco probable que alguien la escuchara pero nunca perdio la esperanza, sobre todo cuando escucho las pisadas que se acercaban, Tristan aparecio en la entrada de la cabaña. ¿que hacia el alli? se pregunto, se suponia que estaba de viaje y que no volveria hasta el verano... tal vez estaba teniendo una alucinacion, se dijo no del todo combencida, sobre todo cuando el la levanto con cuidado.

Admitio que no estaba soñando y que Tristan la llevaba posiblemente a la mansion, bien, por lo menos aria algo que no le dañara, penso caoticamente. Fue depositada con mucho cuidado en la cama que habia compartido tiempo atras una vez con el.

-Elektra, ¿me escuchas?

-S...si-dijo debilmente

-Estas de parto muchacha, tienes que respirar hondo y empujar fuerte cuando yo te lo diga.

Eso resulto mucho mas facil decir que hacerlo, el dolor la envolvio como un bruma, aislandola casi por completo del resto de personas, sintio vagamente como Eloise le apretaba la mano para indicarle que empujara y ella lo hizo.

Empujo y empujo con todas sus fuerzas pero sentia que se partia y a cada minuto que pasaba las energias eran menos, sabia que si continuaba asi uno de los dos moriria.

-Escuchame Elektra, falta poco, ha salido el cuerpo, empuja una vez mas-le pidio Eloise-Y todo pasara.

Logro asentir y respiro hondo mientras esperaba a que Eloise le dijera que empujara, vio, en la puerta a Tristan y quiso pensar que el estaba sufriendo tanto como ella.

-Empuja Elektra, empuja ahora-le ordeno Eloise

Ella empujo mientras gritaba con todas sus fuerzas hasta que sintio que el dolor la abandonaba y escucho de lejos una lloriqueo, su hijo, penso antes de undirse en la oscuridad.

-Un niño, has ten...-empezo Eloise-¡Elektra! Ahora no muchacha, ¡despiertate!

-¿Que pasa?-pregunto Tristan

Desde la puerta Tristan habia observado con fascinacion y preocupacion como su hijo nacia, y en mas de una ocasion habia querido correr hasta ella y abrazarla pero el orgullo lo detuvo, pero se preocupo aun mas cuando una criada empujo un lienzo entre las piernas de Elektra y al sacarlo lo vio lleno de sangre.

-¿Que le pasa?-repitio

-Dejanos ahora Tristan, llevate a tu hijo, esto es cosa de mujeres-le ordeno

Con el niño en brazos y sin saber que hacer camino hasta el holl donde estaba seguro de que su hermano y su padre estarian. Y no se equivoco, su hermano esperaba sentado frente a la chimenea mientras que su padre se bebia una cerveza, tal vez para superar la ansiedad.

-¿Es un varon?-pregunto dejando a un lado la cerveza

-Si.

-¿Y ella? ¿Como esta?

-No lo se, madre me ha echado antes de que pudiera comprender que pasaba-respondio

-Seguro que estara bien, tu madre sabe lo que hacer-le tranquilizo

-Tranquilo hermano, ella es demasiado fiera como para dejarse vencer-intervino su hermano

Eso esperaba Tristan, no sabia que aria si por su culpa moria, casi se habia muerto del susto al verla en el suelo gritando y pidiendo ayuda. Y lo peor es que el era el causante de lo que le estaba pasando ahora.