Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Diario de una esclava vikinga · de

Diario de una esclava vikinga — capítulo 4

Dos semanas después llegaron a tierra, ella y su hermana no habían sido tocadas por ninguno. Despues de sacarlas del barco las llevaron a una gran sala donde habia mucha gente, Elektra se puso delante de Joane y esta se lo agradeció.

-Lo ves por que es bueno aprender su idioma, ahora podemos saber lo que esta pasando-le susurro

-Si, ya lo se-murmuro algo desconcertada

Una mujer se acerco a ellas y hablo en su idioma.

-Soy Heloise, ¿estais todas bien?-pregunto con amabilidad

-Si muy bien-respondieron

La mujer miro a Elektra y a Joane que eran las únicas que no habían respondido.

-Lo siento por su comportamiento, ellas están enfadadas-dijo su tia

Elektra vio como un vikingo se acercaba a ellas.

-Este es mi hijo Hugh-les explico

-Padre ¿Quiénes son ellos?-pregunto señalando a Elektra y Joane

-Son unos regalos para tus hermanos y son muchachas-dijo Armand

Elektra vio como Joane bajaba la cabeza para no mirar al vikingo, en cambio ella no lo hizo, no le temia.

-Pues si que tienes razón, son preciosas-dijo acercándose a Elektra

Hugh cogió a Elektra desprevenida, este la acerco a el y la beso, Elektra mordió su lengua cuando este intento hacer algo mas que darle un beso.

-¡Por Loki!-dijo empujandola-Me ha mordido

Hugh levanto la mano para pegarle y Elektra se mantuvo en su sitio, no temia al dolor, estaba muy por encima de eso.

-No Huhg.

-Que se las queden mis hermanos-dijo volviendo a su sitio

Elektra fue enviada a una mansión junto a sus tres cachorritos, cuando llego lo primero que hicieron fue atarla. Paso un dia, dos hasta el tercero cuando no pudo mas y  se sabia de memoria el numero de rallas que habia en la pared y el techo les pidio que le soltaran. A pesar de no estar atada Elektra no podia salir de la habitacion hasta que no volviera el. 

Y eso es lo que ocurrio el cuarto dia, estaba durmiendo cuando alguien entro en la habitacion. Era alto, musculoso (como no) rubio y ojos azules. Como casi todos los vikingos.