← Diario de una esclava vikinga · de
Diario de una esclava vikinga — capítulo 4
Dos semanas después llegaron a tierra, ella y su hermana no habían sido tocadas por ninguno. Despues de sacarlas del barco las llevaron a una gran sala donde habia mucha gente, Elektra se puso delante de Joane y esta se lo agradeció.
-Lo ves por que es bueno aprender su idioma, ahora podemos saber lo que esta pasando-le susurro
-Si, ya lo se-murmuro algo desconcertada
Una mujer se acerco a ellas y hablo en su idioma.
-Soy Heloise, ¿estais todas bien?-pregunto con amabilidad
-Si muy bien-respondieron
La mujer miro a Elektra y a Joane que eran las únicas que no habían respondido.
-Lo siento por su comportamiento, ellas están enfadadas-dijo su tia
Elektra vio como un vikingo se acercaba a ellas.
-Este es mi hijo Hugh-les explico
-Padre ¿Quiénes son ellos?-pregunto señalando a Elektra y Joane
-Son unos regalos para tus hermanos y son muchachas-dijo Armand
Elektra vio como Joane bajaba la cabeza para no mirar al vikingo, en cambio ella no lo hizo, no le temia.
-Pues si que tienes razón, son preciosas-dijo acercándose a Elektra
Hugh cogió a Elektra desprevenida, este la acerco a el y la beso, Elektra mordió su lengua cuando este intento hacer algo mas que darle un beso.
-¡Por Loki!-dijo empujandola-Me ha mordido
Hugh levanto la mano para pegarle y Elektra se mantuvo en su sitio, no temia al dolor, estaba muy por encima de eso.
-No Huhg.
-Que se las queden mis hermanos-dijo volviendo a su sitio
Elektra fue enviada a una mansión junto a sus tres cachorritos, cuando llego lo primero que hicieron fue atarla. Paso un dia, dos hasta el tercero cuando no pudo mas y se sabia de memoria el numero de rallas que habia en la pared y el techo les pidio que le soltaran. A pesar de no estar atada Elektra no podia salir de la habitacion hasta que no volviera el.
Y eso es lo que ocurrio el cuarto dia, estaba durmiendo cuando alguien entro en la habitacion. Era alto, musculoso (como no) rubio y ojos azules. Como casi todos los vikingos.