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Diario de una esclava vikinga — capítulo 6
Al dia siguiente este le llevo hasta una habitacion vacia y le ordeno no bajar. Elektra se entero de que habia fiesta por lo que era mejor no aparecer por alli durante el dia. La cocina era una gran habitacion iluminada por dos ventanas con todo lo necesario para cocinar.
-Jenny-dijo Elektra
-Oh, dios se me olvido que estabas aquí, deberias irte, a esta hora algunos se están levantando-le dijo-Vete ya
Elektra se dio la vuelta y vio acercarse a tres vikingos.
-Elektra corre-le dijo Jenny
Se dio la vuelta dispuesta a correr pero era demasiado tarde, los vikingos estaban practicamente encima de ella.
-Soltadme-dijo en su idioma cuando la cogieron
La llevaron hasta la sala donde se celebraba la fiesta y se puso nerviosa, la sala estaba casi llena de mesas y muchos vikingos comian a esa hora. Elektra se puso nerviosa y se obligo a pensar deprisa, entonces le quito un cuchillo a uno de los vikingos.
-Ni se os ocurra acercaros a mi-les dijo
-Suelta eso-le ordenaron
Poco después Tristan llego y los otros tres se fueron.
-Dame el cuchillo-le ordeno
-Alejate de mi-le respondió ella
-Suelta el cuchillo-le ordeno-Te voy a tener que dar una lección
Los ojos de Elektra relampagueraron volviéndose un pocomas oscuros.
-No Tristan, ella tiene que acostumbrarse-dijo su madre
-Ella tiene un cuchillo-dijo-Vamos arriba
-Muy bien-dijo Elektra
Dejaron el salón bajo las miradas de todos. El le quito el cuchillo en un momento de despiste por parte de ella.
-¿Por qué has bajado?-le pregunto
-Me estaba muriendo de hambre-le respondió
-No quiero que vuelvas a bajar-le ordeno
-No eres nadie para ordenarme nada-le respondió esta
-Soy tu nuevo amo-le recordó
-Yo no tengo amo ni dueño-le grito ella
Tristan se dio la vuelta para mirarla, Elektra habia conseguido enfadarlo y eso no le combenia nada.
-Tu aras lo que yo te diga-le dijo
-No are nada que tu me digas-dijo cambiando sus palabras
El levanto la mano para pegarle pero ella no se movio, le habían pegado muchas veces cuando se vestia de hombre.
-Así que no temes al dolor-dijo sonriendo
Tristan se quito la camiseta. Elektra se alejo de el, sabiendo lo que iba a pasar.
-¿Qué…que haces?-le pregunto visiblemente alterada
-Así que hay una forma de que estes callada-dijo mirándola
Dejo caer el pantalón, Elektra corrió hacia la puerta, no podia pensar siquiera en dejarse tocar, la experiencia le habia dicho que los hombres no eran lo que parecia, aunque este parecia ser lo que era.
-Dejame-le grito pataleando y arañando
-Tampoco es para tanto-le dijo tirándola a la cama
-No… dejame-le dijo
Tristan se puso encima de Elektra para evitar que se escapara y la beso, Elektra dejo de luchar cuando se dio cuenta de que no le resultaba repulsivo el tacto con aquel hombre, es mas le gustaba, pero aun así no podia dejar que pasara.
-Dejame-le ordeno