Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Severus sólo quería morir · de

Severus sólo quería morir — capítulo 6

Albus reía, mientras a Severus eso no le hacía ni una pizca de gracia. Desde que habían conversado, solo había dicho un sin fin de cosas que no comprendía en lo más mínimo. Le había dicho que debía comenzar una nueva vida y que por ende, estaba vivo. Que podía hacer eso que quisiera, pero que mientras se recuperaba... Luna iba a cuidar de él.

  • Muchas cosas han cambiado, Severus. Tienes que adecuarte. El tiempo, los días y meses. ¿Qué hay de malo en ello?

  • ¿Y por qué sobreviviste tú?

  • Porque... bueno...si tú estás vivo, yo creo que mi vida tendría algo más de diversión.

No entendía por qué no se libraba de personas como él. Inspiró y se preguntó qué objeto punzante podría matarlo. Seguramente ninguno.

Seguro les habían lijado los bordes para que no pudiera ni acercarse.

  • Entonces, solamente tienes que volver a empezar. ¿Qué hay de malo en eso?

¿Trajo a Lily con él? De ser así, él podría volver a empezar. En eso no había problema alguno. Luna lo miró con una sonrisa suave y Severus, ladeó la cabeza hacia otro lugar.

  • Luna te ayudará con eso. Acepta su ayuda. Ella será una gran guía en este proceso de cambios y de avance.

Severus la miró y en verdad, prefería que se lo comieran un par de dragones muy hambrientos. Luna volvió a sonreír y asintió en silencio. Con un rostro amistoso, caminó hacia él y sosteniendo el platillo de aquel día.

Que esperaba no tuviera algo extraño en su contenido. Conociendo a Luna, lo tenía y tendría que comérselo.

También.

  • Bueno profesor. Parece que tendremos un año espectacular. Creo que la pasará muy bien. Alejado de los problemas, en paz. Le ayudaré en todo lo que pueda. Cuando usted me necesite. Es un placer.

Esperaba que eso no ocurriera nunca. Realmente no la necesitaba y aspiraba a no necesitarla jamás de los jamases.

No le simpatizaba. Esa era la verdad del cuento. Y no le simpatizaría.

¿O sí?