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Historia 37860 — capítulo 7

Sirius estaba parado en mitad de un lugar extraño, lo rodeaban muchos articulos magicos, se libraba una gran batalla, ahi estaba un chico que se parecia a James, solo que con otros ojos, estaba desconcertado, no entendia nada de lo que estaba pasando, veia a una chica de cabellos violetas unos metros mas alla, y a un demacrado Remus Lupin, el mismo tenia el cabello mas largo y se sentia mucho mas cansado.

De repente Bellatrix aparecio frente a el, la Bellatrix de sus pesadillas, la sicotica que habia visto, le apuntaba con su varita, una luz, y el salia disparado, sin darse cuenta entraba a algo, dentro se sentia morir, sentia como su cuerpo poco a poco iba desapareciendo, se desintegraba y su vida era consumida, ese era su final.

O al menos lo habria sido si algo de eso hubiese pasado, una vez mas se levantaba exaltado y jadeando, otra pesadilla con esa Bellatrix loca, pero esta vez habia ido mas lejos, la victima era el, ¿su cerebro le jugaba bromas?. No tubo mucho tiempo para pensar, sus amigos lo veian, para averiguar que habia pasado, Lupin le arrojo una botella de algo, era cerveza de mantequilla, siempre tenian unas cuantas, Sirius la bebio de una sentada, trataba de calmarse.

-Parece como si hubieras visto al que no debe ser nombrado en persona- Dijo Pettigrew desde su litera, gracias a Dios ya se estaba calmando un poco, empezaba a normalizar su respiracion y su corazon empezaba a latir normalmente, -¿Ya?, ¿terminaste?- pregunto James que era el unico que estaba de pie, -No te preocupes por nosotros, de todas formas las clases empiezan en dos horas-

-Lo que soñaste debio ser bastante feo- Lupin le dirigia una mirada inquisidora a su amigo, una pregunta indirecta, James se ponia sus gafas y Peter se estiraba para arreglar su espalda, al  parecer solo Remus le daba algo de importancia al asunto, de todas formas era un tonto sueño, nada mas.

-Mi muerte- Dicho esto los tres merodeadores se tomaron el asunto mas en serio, Sirius explico todo, exepto el hecho de que era Bellatrix quien parecia darle el golpe final, despues de discutir un poco el asunto Remus dijo "solo es un sueño" y siguieron preparandose, para ir a clases, bajaron a desayunar y el dia se desarrollo normalmente, los Gryffindor y los Slytherin amenazandose y los Ravenclaws y Hufflepuffs se reian del espectaculo, Remus leia un libro de aritmancia, Pettigrew leia el periodico, James charlaba con Lily sobre asuntos sin ninguna importancia y Sirius revolvia su plato sin tocar mucho su comida, lo unico que hacia era mirar a Bellatrix en la mesa de los verdes.

La aludida se veia bastante bien incluso con el uniforme del colegio, pero solo veia su cabellera negra, al igual que la noche anterior se habia sentado de espaldas hacia la mesa de los Leones, la chica evitaba hasta el contacto visual, la ultima vez que la vio a los ojos fue cuando la miro por casualidad en el anden 9 y 3/4, los ojos negros al menos no habian recuperado su forma de crueldad, parecia ser aun la muchacha de sus vacaciones, pero tenia que hablar con ella, al menos tendria la oportunidad de acercarse en clase de Pociones, lo malo es que esa era la ultima hora.

El dia fue larguisimo, las clases ademas de tediosas, como se le habian hecho siempre, se le hacian lentas, parecia que los Profesores nunca terminaban de hablar y las paginas de los libros eran infinitas, no podia dejar de repasar una y otra vez el rostro de Bellatrix en sus sueños, le daba miedo, le incomodaba, cada vez que pensaba en ello apretaba fuermente su pluma, ya habia roto dos ese dia, ademas de que los profesores le llamaban la atencion y casi transforma su cabello en serpientes en clase de transformaciones por pronunciar mal un hechizo.

Llego el esperado momento, esta era la primera vez que Sirius le veia tan cerca desde el incidente de la finca Black, ella como siempre, se sento adelante, primera fila, por lo que otra vez Sirius volvia a tener una perspectiva perfecta de su espalda, el estaba sentado junto a Remus y James se habia sentado con Pettigrew, Remus le dirigia una mirada que decia mas que cualquier palabra, que hiciera algo, que no dejara pasar la oportunidad.

Un papel llego desde atras, casi cae en su caldero, lo que hubiera desatado un gran desastre, nunca habia que aventurarse a echar algo dentro de un caldero que no estuviera en los libros, eso era un desafio incluso para los mismos merodeadores, la nota contenia las palabras "DILE ALGO IDIOTA".

"Como si fuera tan facil", penso, ¿que podia hacer? si iba ahora y le hablaba seguramente ella le insultaria o lo evitaria, ademas de que estaban en clases, no era el momento, observando fijamente (como idiota) la nota, se ilumino, una nota, esa era la solucion, pero no podia ponerse a escribirle algo en mitad de la clase, tenia que ser un mensaje rapido, tal vez citarla a algun lugar, un lugar que fuese apasible para ambos, ¿la sala de los menesteres?, no, no podia controlar su mente en ese minuto, ¿el gran comedor?, no, mucha gente, ¿La sala comun?, ¿Bellatrix Black en la sala comun de Gryffindor?, la quemarian viva, mientras pensaba y pensaba se le vino a la mente el momento en el que ambos tocaron el piano juntos, ese momento fue agradable para ambos, rieron y lo disfrutaron, ¿No habia un piano en una habitacion del 5º piso?, ademas no era muy usado, si, ese era el lugar.

Cuando Slughorn los dejo irse, como de costumbre los merodeadores se levantaron rapidamente, siempre eran los primeros en salir, Sirius daba gracias de tener unas manos agiles, con las que pudo tirarle la nota en frente sin que nadie se diera cuenta, daba gracias de haberse sentado con Lupin, asi el pudo escribir tranquilamente mientras el hacia la pocion, por primera vez ella lo miro mientras el salia del aula, y se guardo la nota entre sus ropas rapidamente, "Te vere en la sala del piano, en el quinto piso despues de la cena, por favor ve, te estare esperando".


¿Como podia ella mirar a los ojos a Sirius despues de lo que hizo en la finca Black? con tal descaro, se deja llevar por sus hormonas y demuestra que lo que hizo durante esas semanas no fue para nada mas que intentar terminar bajo su falda, pero ahora ese pensamiento se desmoronaba, al fin Sirius Black hacia acto de presencia, se aparecia despues de todo ese tiempo, de alguna forma eso tambien la hacia feliz, repasaba una y otra vez el beso que le habia dado, ese momento estaba grabado en su memoria, e inclusive lo habia soñado un par de veces.

Por otro lado le molestaba increiblemente no controlar sus emociones, a pesar de que su cabeza le decia que Sirius era su primo, el rebelde sin causa de la familia, el tonto que siempre estaba en problemas, cuando pensaba en el su corazon se aceleraba, a pesar de que evocara un par de sentimientos de tristeza, lo que habia sufrido esos dias era claramente opacado por los momentos felices que habian pasado, que aunque pocos eran de gran intensidad.

Bellatrix Black tenia un revoltijo en su cabeza que no iba a ser facil de arreglar, como no podia pensar claramente, decidio seguir su impulso primario, despues de cenar se dirigio al quinto piso, Sirius no se habia aparecido en el comedor, tal vez la haya estado esperando, o tal vez se echo a la fuga, estuvo frente a la puerta un buen rato, pensando si entrar o no, tal vez en ese momento debia hacer caso a su cabeza y salir corriendo de ahi mas rapido de lo que una lechuza caza a un raton, pero su cuerpo obedecia a otras fuerzas, con ganas de patearse a ella misma, abrio la puerta.

Ahi estaba Sirius, tocando, una pieza hermosa, Claro de Luna, una pieza tan antigua como increible, una ejecucion dificil y que requeria mucha practica, algo que ella jamas imagino que tocara Sirius Black, pero sin embargo ahi estaba, el enorme piano perteneciente al colegio, que rara vez se usaba, exalaba sonidos casi como si lo disfrutara, como si pidiera ser tocado, normalmente Sirius se veia como un tonto irresponsable, pero nadie que dominara esa pieza con esa hermosura podia ser "tan" irresponsable.

Cuando se percato de que ella entro, Sirius dejo de tocar y bajo la tapa, ambos al fin, por primera vez se miraron a los ojos de cerca, la alegria recorria su cuerpo, e inconsientemente esbozo una pequeña sonrisa, ella hizo lo mismo, -Es una pieza muy hermosa- Dijo ella con una voz suave -No sabia que tocaras musica clasica-

-De algo sirve, ademas de que siempre me gusto- No podian seguir hablando trivialidades, tenian algo que conversar y no quedaba mucho para el toque de queda -Bell... yo...- Una vez mas no podia articular palabra, Bell ya, simplemente, al verlo ahi, tocando pacificamente, decidio olvidarse del asunto.

-No te preocupes por lo de las vacaciones, cualquiera puede equivocarse- El rostro de Bell expresaba indesicion, definitivamente lo que decia no era lo que queria decir -Podemos seguir como antes-

-No quiero seguir como antes... te amo Bell- La delicadeza no era una de las cualidades de Sirius, pero si la franqueza, Bellatrix no podia reaccionar a estas palabras, no podia hablar, no podia moverse, no podia pensar, fue como recibir un hechizo aturdidor, su propio primo le decia que la amaba, el hombre con el que se habian odiado durante tanto tiempo le decia ahora que la amaba, franca y llanamente.

Sirius se acerco y la tomo entre sus brazos, sus manos la rodeaban, la beso, pero esta vez de una forma distinta, ambos lo estaban disfrutando y ambos eran concientes de ello, ella poso una mano sobre la mejilla que le habia abofeteado la vez anterior, pero eso ya se habia olvidado, se habian olvidado de que uno era Gryffindor y el otro Slytherin, de que eran primos, de todos los problemas que habian, en ese momento solo eran Bellatrix y Sirius Black.