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Historia 38476 — capítulo 4
El ascensor4º- Hogar, curioso hogar----------------------------------**.**Aquel día se levantaron pronto. En menos de 1 hora estarían en Londres observando su futura casa. Y quizá pasaran por el callejón Diagon después para comprar algunas grageas.
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Que nervios -dijo Hermione al salir de la Madriguera-.
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Si, tengo muchas ganas de vivir en un lugar decente de una vez por todas -repetía Ron todo el rato-.
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Eso lo dices porque nunca has estado en casa de los Dursley, tu casa es un palacio en comparación -reprochaba Harry-.
**.**En menos que canta un gallo estubieron delante de una mejestua casa de dos pisos con un gran terreno y aparentemente nueva.
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¡Pero si tiene más de cincuenta años! -exclamó Hermione- ¡Parece que la acabasen de construir ayer! -siguió gritando-.
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Entremos a ver -dijo Harry-.
- Por fin entra alguien, llevo más de cincuenta años aquí tirada, al enterarme de que vendría alguien me arreglé todo lo que pude-se oyó una voz que venía de las paredes-.
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¿Qué pasa aquí? -dijo Ron algo asustado-.
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¿Como que que pasa? Niñato insolente. Acabas de adquirir la única casa parlante de todo Londres y ni siquiera lo sabes -habló la voz-.
- Ehh... Pues no, no lo sabíamos -dijo Hermione- De todas formas es un gran honor.
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Bien, si no le importa, señora casa... -empezó a decir Harry-.
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Llamame Orlupeta, por favor, es mi nombre-.
- Ehh... De acuerdo -corrigió él algo extrañado- Si no le importa Orlupeta, vamos a instalarnos-.
- Ningún problema-.
. Y con un moviemiento de varita todas las cosas de Harry se repartieron por la casa: La rapo fue a un cuarto del segundo piso, algunas fotos se colgaron solas por las paredes, su escoba voló solita hacía una caseta que había en el jardín y la jaula de Hedwig se abrió para dejar a Hedwig en una gran lujosa pajarera situáda en la parte trasera del jardín. Ron y Hermione le imitaron y el resto de sus posesiones se situaron en su lugar.
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Bien, ya está todo en su sitio -dijo Ron- No sé como pueden los muggles tardar más de un mes en mudarse cuando a nosotros nos basta con un par de hechizos.
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Pues tan simple como que ellos no pueden hacer los hechizos -contestó Hermione algo irritada por su ignorancia-.
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Sabes Ron, creo que si vas a vivir en medio de una ciudad muggle deberíamos enseñarte varias cosas sobre ellos -sugirió Harry-.
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Si, será lo más prudente -corroboró Hermione-.
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De acuerdo -aceptó él- ¿Por donde empezamos?
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No lo sé, hay muchísimas cosas... Podríamos dar un paseo por Londres y si tu no sabes que es algo nos lo preguntas. ¿Que te parece? -propuso Hermione-.
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Perfecto-.
Fin del capítulo.