← Historia 38516 · de
Historia 38516 — capítulo 12
-
no veo absolutamente nada- comento Lein en algún lugar detrás de ella.
-
yo tampoco veo nada- comento Estefan con aíre extrañado, ella se volvió hacía atrás y entrecerró los ojos, ella veía bastante bien aunque sentía el ambiente de aquel lugar muy pesado y le costaba incluso respirar.
-
supongo que esto quiere decir que aquí nuestros sentido de la vista queda fuera de combate- comento Lein.
-
eso parece- contesto Estefan cuyos resplandecían en la oscuridad como si fuesen los de un gato.
-
yo si veo- comento ella fijándose ahora en Lein cuyos ojos también brillaban en la oscuridad de una forma extraña aunque menos intensamente que los de Estefan.
-
supongo que a eso quería decir dama destello con que tendrías que abrir camino- contesto Lein que escudriñaba en la oscuridad buscándola con la mirada.
-
el único problema va a ser que a ti tampoco te vemos- comento Lein aun escudriñando la oscuridad, ella le miro y suspiro.
-
busca un resplandor verde y la localizaras, sus ojos brillan mas que los nuestro- comento Estefan haciendo que ella desviase la mirada hacía los ojos de Lein evitando así su mirada.
-
ya lo veo pero eso no soluciona nuestro problema, ella no puede ir andando hacía atrás para que sepamos donde esta- contesto Lein.
-
no te preocupes por eso Lein- contesto ella cerrando los ojos durante unos segundos y concentrándose tal y como dama destello la había enseñado poco después de despertar.
-
vaya- comento Lein con aire divertido, ella abrió los ojos y se miro la mano, por un momento había temido no poder hacerlo pero hay estaba, rodeada de un suave halo plateado que iluminaba bastante bien la zona.
-
así que vas a hacer de lámpara- comento Estefan intentando llamar su atención pero ella ya se había vuelto y miraba al frente.
-
no me gusta este lugar, lo mejor es que empecemos a avanzar- comento ella procurando que su forzada respiración pasara desapercibida para ellos.
-
si será lo mejor- afirmo Lein echando andar tras ella con Estefan a su lado.
-
tengo la sensación de estar andando en círculos- comento Lein con aire inquieto, ella se volvió hacía el y miro a su alrededor con los ojos entornados.
-
no, el lugar es distinto- contesto ella.
-
¿estas segura? Yo tengo al misma sensación y mis sentidos no suelen fallar comento Estefan mirando a u alrededor a pesar de no poder nada a parte de a Elis que brillaba suavemente a pocos pasos de ellos.
-
estoy segura he ido marcando la pared a nuestro paso y aquí no hay marcas- contesto ella.
-
este lugar esta impregnado de magia dudo que las marcas que has hecho hayan permanecido en la pared- dijo Estefan buscando sus ojos pero ella se volvió de nuevo y miro hacía delante.
-
me temo que tendréis que fiaros de mi- contesto ella echando a andar, ellos la siguieron sin dejar de mirar a su alrededor ambos con la mano sobre la empuñadura de la espada.
-
¿alguno sabe cuanto llevamos aquí dentro?- Pregunto Estefan de súbito haciendo que Elis se detuviese en seco.
-
no lo se- admitió Lein aun mas inquieto clavando su vista en ella.
-
dudo mucho que aquí exista el tiempo pero si mis cálculos no están mal llevamos aquí unas tres horas o así- contestó ella.
-
¿Qué quieres decir con que dudas que aquí exista el tiempo? Pregunto Estefan frunciendo el ceño.
-
es solo una suposición, no me hagas demasiado caso, este sitio me pone paranoica- comento ella echando a andar nuevamente.
-
¿te advirtió dama destello de esto?- Pregunto Estefan esperándose que ella se volviese y le mirase como solía hacer a la hora de hablar con alguien sin embargo ella no se volvió y siguió andando como si el no hubiese dicho nada.
-
Elis te estoy hablando- gruño el molesto ante su falta de contestación pero ella siguió sin hacerle caso haciendo que el y Lein intercambiaran miradas de alarma antes de acelerar el paso hasta llegar junto a ella.
-
Elis- llamo Lein cogiéndola por los hombros para que dejara de andar pero nada mas tocarla la tenue luz que a envolvía se apago dejándolos completamente a oscuras.
-
genial- gruño Estefan forzando los ojos al máximo en un intento de ver a Elis y Lein.
-
Estefan algo anda mal, Elis esta helada y sigue sin reaccionar-dijo Lein desde algún lugar a su derecha, el aguzo el oído y se guió por la respiración de sus compañeros para arrodillarse junto a Lein.
-
Elis- llamo el guiándose por la forzada respiración de esta para encontrar su rostro con la mano y colocarla sobre su mejilla con cuidad.
-
Estefan tenemos compañía- murmuro Lein haciendo que el desviara su atención hacía el extraño ruido que se escuchaba en el túnel.
Era como si algo se arrastrase a su alrededor pero también se escuchaba un suave siseo, el se llevo la mano a la empuñadura de la espada y aspiro el aire silenciosamente buscando algún olor extraño pero no encontró nada, fuese lo que fuese aquel ser o seres no dejaba olor alguno pero eso era imposible todo tenía un olor característico.
-
Al fin, al fin podre comer- siseo una voz escalofriante que parecía venir de todos lados a la vez y que consiguió ponerle los pelos de punta incluso a el.
-
¿Qué eres?- Pregunto Estefan mirando a su alrededor con los ojos entornados mientras aguzaba todo lo que podía el resto de sus sentidos.
-
la comida quiere saber que soy, ¿Por qué?, solo eres comida- siseo la voz con un deje de curiosidad en la voz.
-
quizá sea por que no somos comida- contesto el haciendo que la voz emitiera una especie de risita que sonaba como uñas arañando una pizarra.
-
claro que sois comida, una comida bastante peculiar pero comida a fin de cuentas, después de todo que un ser angelical y uno demoniaco estén juntos no me impedirá consumirlos- contesto la voz con aire divertido.
-
tu comes personas- comento Lein haciendo que aquel ser se riera nuevamente.
-
a veces si, en realidad consumo a todo ser que se atreva a poner un pie aquí a todos menos a la luz- siseo el ser en tono mas serio.
-
¿te refieres a la luz de sheanar?- Pregunto Estefan.
-
así la llaman algunos pero si a ella me refiero- contesto el ser con aire indiferente.
-
¿y por que no te la comes?- Pregunto Estefan haciendo que Lein le diese un golpe en el hombro a modo de reproche.
-
me indigestaría y me mataría, solo su pequeña lucecita era una molestia por eso hice que me respirara para que muriese y me dejase en paz- contesto el ser haciendo que ellos pegasen un respingón involuntario.
-
¿Qué eres?- Pregunto de nuevo Estefan apretando los dientes y conteniendo la riada de furia que sentía en ese instante.
-
dado que estas tan interesado te lo diré después de todo no saldréis de aquí vivos- contesto el ser haciendo que Lein resoplase molesto.
-
soy aquello que os nubla la visión, me llaman de muchas formas pero la que mas me gusta es esta: la niebla de la muerte- dijo el ser haciendo que Estefan sonriese divertido y se echase a reír.
-
así que la niebla de la muerte, la misma que creo el sellado- comento sonriendo abiertamente.
-
el me creo pero eso no os incumbe- contesto la niebla en tono cortante.
-
si que me interesa por que yo soy uno de sus hijos- contesto Estefan haciendo que niebla soltara un extraño sonido ahogado que le hizo ampliar su sonrisa.
-
Creo que te are desaparecer aquí y ahora- comento fríamente.
-
no puedes si lo haces morirás- contesto la niebla con aire arrogante.
-
adiós- contesto Estefan antes de alzar la mano en el aire, la cual brillo de un intenso violeta haciendo que a su alrededor empezase a arremolinarse una intensa niebla negra despejando el ambiente y permitiendo que pudiesen ver lo que había a su alrededor.
-
Estefan lo que ha dicho ¿no será…-
-
olvida lo que ha dicho a esa cosa y comprueba que Elis este recuperando el calor- le corto Estefan haciendo que Lein se volviera hacía Elis justo en el momento en la niebla negra que estaba arremolinada en su mano salía disparada y entraba en su cuerpo.
-
parece que ya esta bien- comento Lein volviéndose hacía que sonrió levemente y asintió.
-
despertara pronto, aprovechemos para descansar un poco- contesto el tomando una de las mantas y echándosela por encima, Lein le miro divertido y asintió.
-
yo vigilare por si acaso- comento tapando arropando con delicadeza a Elis que se estremeció levemente ente el contacto.