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You are my thief — capítulo 5
Capítulo 5: Convivencia.
Ryan le quitó la mano de la boca a Elizabeth y ella gritó al ver a su padre inconsciente. Al oír a su hija, su madre bajó corriendo a ver que pasaba.
-¡Elizabeth!-chilló su madre al ver a los hombres apuntándola con las pistolas.-Por favor no nos hagáis daño, el dinero está en la caja fuerte, aunque no tenemos mucho, nos robaron hace poco.
-Lo sé.-dijo Ryan con una sonrisa, cogiendo del brazo a Elizabeth, y poniéndola la pistola en el cuello.-Yo mismo os robé la semana pasada, pero no se preocupe, esta vez sólo quiero cobijo, así que usted y su marido pasarán unos días en el sótano, mientras nosotros cuidamos de sus adorables hijas.
-No las hagáis daño, por favor.-dijo su madre desesperada.
-Mamá, no te preocupes, no nos harán daño.-dijo Elizabeth intentando respirar con el brazo de Ryan en el cuello.
-Bueno eso depende si os portáis bien.-dijo Ryan con una sonrisa en su oído, para que sólo le escuchara ella.
Ryan la soltó y cogió a su madre del brazo que se dejó llevar dócilmente hasta el sótano donde la sentó en una silla, y la ató de manos a pies a ella, junto a su padre, y después los amordazó.
Ryan subió del sótano y cerró la puerta del sótano, con llave, y la guardó en el bolsillo, después miró a las hermanas muy seria.
-A partir de ahora va a haber unas normas muy claras: nada de bajar al sótano, yo tengo la llave y no quiero que nadie intente robarla por que se llevaría un balazo en la cabeza. 2.-Nada de teléfonos ni móviles ni fijos, y no quiero que tratéis de llamar a la policía por qué vuestros padres están abajo, en mi poder. Justin irá por todas las habitaciones y cortará las líneas y quitará los teléfonos. 3.-Nada de salir a la calle, ni siquiera a la puerta, porque ya sabéis las consecuencias.-explicó Ryan muy serio.
-¿Qué pasa que estamos en la cárcel o qué?-dijo Lucy con mala cara.
-Mira niña, calla la boca o lo vas a pasar muy mal contigo.-respondió Ryan de mala manera.-Elizabeth, mantén a tu hermanita controlada.
-A ella no la metas.-dijo Justin, metiéndose en la conversación.-Ya hemos hablado sobre esto.
-No voy a hacerla nada, Justin, pero deberías dejar de obsesionarte tanto con las niñas, yya sabes lo que pasó con la última.-dijo Ryan con una sonrisa.
En un cerrar de ojos, Justin estaba cogiendo del cuello a Ryan.
-No vuelvas a mencionarla.-masculló entre dientes, Justin.
-Tranquilo, tío, no he dicho nada.-murmuró Ryan levantando las manos en un gesto de inocencia.
Justin le soltó y como si no hubiera pasado nada, sonrió a Elizabeth, que le miraba asustada.
-Bueno, Lizzie, ¿nos vamos a tu habitación? ¿a qué es lo que has estado esperando toda la tarde?-dijo con una sonrisa pícara.
-Eres un cerdo.-dijo ella, sonriendo por su comentario.
-Vaya, que mala leche, Lizzie, voy a empezar a probar con tu hermana, ¿qué crees que me dirá?-dijo acariciando su mejilla.
-Creo que te dirá lo mismo que yo, al fin y al cabo somos hermanas.-respondió Elizabeth.
-Pues vaya pena.-dijo acercándose más a ella y cogiéndola de la cintura.
-¿Estás intentando ligar conmigo?-preguntó ella.
-Eso depende, ¿vas a dejar que te conquiste?-respondió Justin con otra pregunta.
-Puag, iros a un hotel o a una habitación, tus tácticas de ligue son patéticas.-dijo Lucy con fastidio al verlos.
-Pues que sepáis que sois unas rehenes muy malas, se supone que tenéis que estar asustadas y temerosas, y tenéis que hacernos caso en todo.-dijo Justin a Lucy con una sonrisa.
-No es que seamos malas rehenes, es que tú eres un mal secuestrador, ¿qué secuestrador intenta ligar de esa forma con una de sus víctimas?-dijo Lucy con una pequeña sonrisa
-¿Prefieres que la viole? Eso es lo que haría un buen secuestrador, y a mí no me importaría.-dijo Justin.
Las hermanas empalidecieron, y Elizabeth se separó de Justin borrando la sonrisa de su rostro.
-Me voy a dormir.-dijo muy seria, Elizabeth, evitando mirarle.
-Voy contigo.-anunció Justin, cogiéndola por la cintura.-por cierto Ryan, ya me he librado de los teléfonos, lo he registrado todo, sin excepciones.
-Me alegro, no me gustaría que la policía nos hiciese una visita.-respondió Ryan con una sonrisa.
-No necesito que nadie me acompañe a mi habitación, no voy a hacer nada.-respondió Elizabeth con frialdad.
-No voy a acompañarte a tu habitación, si no a tu cama.-dijo él con una sonrisa pícara.
-Ni se te ocurra.-le amenazó ella entrecerrando los ojos.
-Oye Lizzie, creo que te estás pasando, te recuerdo que eres mi víctima, nada de amenazas, o tendré que demostrarte quien manda.-dijo acercándose a ella borrando su sonrisa.
-Aléjate de mi.-dijo muy seria, pero se le notaba como temblaba incontrolablemente.
-Ohh, Lizzie, ¿estás asustada? Pero si no voy a hacerte daño.-dijo acariciando su mejilla y bajando hasta su cuello.-Eres adorable.
-No me hagas daño.-murmuró ella con lágrimas en los ojos.-Por favor.
-Tu tranquila, vayamos a tu cuarto, y allí arreglaremos las cosas.-dijo medio obligándola a subir por las escaleras.
-¡Deja a mi hermana en paz!-chilló Lucy intentando abalanzarse sobre Justin con una sartén en la mano, dispuesta a golpearla.
Antes de que le golpeara, Justin se giró y la cogió de la muñeca, y la apretó de tal manera, que ella tuvo que soltarla por el dolor.
-Átala a una silla, para que no moleste, si no te controlas, tendremos que deshacernos de ti.-dijo amenazadoramente el chico, mirando a los ojos, haciendo que ella temblase de miedo.