Mi hermanastro Draco — capítulo 13
Severus se detuvo al pie de la escalera y se dijo que de permanecer allí, seguramente podrían regresar Lucius y aquella mujer, la madre de Hermione. No podía quedarse allí y soportar otra escena ridícula de su "amigo". Inspiró y comenzó a bajar las escaleras. Mientras que Draco, estaba ocupado.
- Mierda, Draco...mierda eres...- dijo Hermione, mientras Draco tomaba posesión de su cuerpo, de forma rápida y ligeramente violenta.- Es... bueno ya lo entiendes...
- Sí y deja de moverte que no puedo...
- ¿Y cómo voy a dejar...de moverme...si tú parece que quieres llegar hasta el colchón? Pero podrían estar mal, lo mejor era subir y verificarlo. Una vez más. Sonrió suavemente, imaginándose a Draco en problemas. Si su padre era idóneo para buscarlos. Comenzó a abrir la puerta de la habitación que supuso, era la suya. No estaba seguro, puesto que en su vida había estado allí. En cuanto terminó de abrirla, se dio cuenta de que en realidad no estaba tan "mal" como parecía. Estaba dormido, con las sábanas apenas cubriéndole algo y a su lado, había una jovencita. No podía ver quién era. Quizá sería una "amiga" que habría encontrado en algún lugar. Él también se aburriría, de estar encerrado con su media hermana. Cerró la puerta y desapareció al poco tiempo. En el mismo momento en el que Hermione se daba la vuelta y se acomodaba en el pecho del joven Slytherin. Al amanecer, Draco sentía que su cabeza había sufrido una despartición simultánea con su estómago y el resto de su cuerpo. Hermione seguía dormida y estaba desnuda. Muy muy desnuda. No sabía ni lo que pensaba, pero se horrorizó de inmediato. No recordaba ni lo que había hecho. Aunque a sus ojos era muy obvio. Inspiró y ahogó un bostezo, llevándose las manos a la cabeza. Necesitaba comer algo, aunque sentía unas náuseas terribles. Ignoró la pregunta somnolienta en la cama y caminó hasta la cocina, luego de vestirse o intentar vestirse, apropiadamente. Una rebanada de pan y un poco de agua, era lo que más podía comer. Realmente sentía que dejaría el estómago en alguna parte. ¿Por qué se había acostado con Hermione? Estaban en un club, la noche anterior. Era lo único que podía ver. Que bailaban, muy cerca y habían pasado una gran noche. Había salido más de lo que con su padre habría podido. Y disfrutar, pues lo mismo. Luego de sentarse a desayunar, Hermione hizo lo mismo. Llevaba entre sus manos, un vaso con agua y se sobaba la cabeza con la otra mano. Dolía y mucho. Pero suponía que no había pasado a mayores. Aunque había estado durmiendo.... Desnuda...
- Draco... ¿a qué hora llegamos?- dijo- tuve la sensación de que estaba en la cama con alguien. Menos mal estaba sola. Durmiendo sola.
- No- dijo el muchacho y ella parpadeó en silencio, sin hablar.- no estabas durmiendo sola y yo tampoco. No te preguntaste por qué estabas durmiendo sin ropa. Hermione soltó un gemido.
- ¡Ay no! Dormí con alguien. Mamá me va a matar. Y mucho más cuando sepa que no me cuidé. Que no...
- No dormiste con alguien, no precisamente.
- Que bueno. Si al menos me desnudé y ¡oh! Me desnudé frente a ti. ¿En el club? Draco asintió y Hermione lo contempló sin entender.
- ¿A cuál de las dos?
- A la primera. Y no solo te desnudaste tú. No podía creer que Hermione fuera tan tonta. Si la respuesta era tan obvia ya. Con una sonrisa irónica, le animó a continuar y Hermione hizo "click", llevándose las manos a la boca y soltando el pan en la mesa.
- ¡Ay no! Dime que no lo hicimos.
- Sí, si lo hicimos. ¡Perfecto! No más salidas a los clubes. ¡No más bebidas!