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Historia 38641 — capítulo 1
Solo en Sueños
¿Acariciarla?: ¡Prohibido!
¿Besarla? : ¡Ni lo pienses!
¿Soñarla?: Mmm…Aceptable.
Caminas por los pasillos de la casa, queriendo pensar que no pasa nada, cuando en realidad, esta ocurriendo de todo.
Maldices un sin fin de cosas que desprecias con todo tu ser, actúas de aquella forma fría que te define como persona desde hace años, odias tu vida por sobre toda las cosas, ¿Por qué?, ¡pregunta estúpida!...La odias, por no haber escogido lo que realmente anhelabas durante tu existencia, la odias, por no luchar por lo que deseas en realidad, la odias, por no atreverte a enfrentarte a lo que mas temes…La odias, por no tenerla a ella…
Observarla, solo observarla. ¡Que patético!
Cómo todas las mañanas, te levantas muy temprano, siempre antes que todos. No tardas mucho en alistarte. Pero hoy tu mente esta confundida, estás asustado por el sueño que tuviste, jamás habías soñado tan real con ella…. ¡Si! ¡En verdad fue muy real! Sales de tu habitación, caminas altivo por los pasillos de la casa, pero esta vez no maldices.
Los murmullos y las risas se presentan una hora después, todos en la casa empiezan a levantarse. Los miembros de la familia sonrientes van hacia las puertas del Comedor. Te diriges a la mesa, te sientas en un extremo, y ¡Vaya sorpresa tuya! , ella se a sentado a tu lado - es tan hermosa - te dices - un dulce pecado, como la manzana del edén - ¡Si! En efecto, ella es un dulce pecado, tan prohibida, pero a la vez tan deseada.
Todos han empezando a comer, tú también, aunque sin tener hambre en realidad.
Cada vez que puedes la miras, sientes su dulce perfume, cada vez la deseas mas, y te odias por ello, ¿Cómo puedes quererla?, de pronto sientes presión sobre ti, volteas y te das cuenta de que ella te esta observando, pero no como siempre, hoy hay algo distinto en su mirar, pareciera como si te estudiara, te pones nervioso - ¿Por qué lo hace? - Te preguntas, y de pronto algo ilógico surca tu mente - ¿el sueño? - ¡No! ¡Imposible!, ese tan solo fue un sueño y nada más - tratas de convencerte.
La miras a ella, nuevamente tu corazón late tan fuerte, que hasta te lastima el pecho internamente, una manada de sensaciones se aglomeran en todo tu ser, sensaciones que jamás pensaste sentir…Y mucho menos por ella.
Tus orbes azules se pierden en su andar. Trazas todo lo que tiene que ver con su anatomía, deteniéndote pasmado en su rostro angelical. Y una vez más, maldices en tu interior. Maldices absolutamente todo, maldices la forma en que ella se lleva a los labios la cuchara colmada con hojuelas de maíz, maldices la forma en la que enrolla un mechón de cabello café entre sus dedos mientras conversa con tu madre, hasta que por fin acaba el desayuno. Te levantas de la mesa, decides encerrarte en la biblioteca, supuestamente a estudiar, aunque tú sabes que esa solo es una excusa para no verla. Las horas pasan rápido, y de pronto ya son las 7, esa noche, Morfeo te dio el regalo desde tempranas horas, subiste a tu recamara, te incorporaste en la cama y ya yacías dormido hasta lo mas profundo.
Y de nuevo esta ella. Su presencia, su olor…Ahora, su tacto…Sientes las yemas de sus dedos trazar el contorno de tu rostro, su dedo índice delinear tus labios, la palma de su mano acariciar tu garganta, hasta llegar al inicio de tu pijama. Ella lleva un collar plateado.
-¡Eres real! - logras articular al fin, respirando con algo de agitación. Aún con los ojos cerrados.
Ella no dice nada, no era necesario decirlo. Sus manos siguieron viajando por tu rostro, tu cuello, tus brazos…Su piel era fría, y cálida a la vez. De un momento a otro, sentiste su tibio aliento rozar tu frente. Sus finos labios se posaron sobre tu piel, despertando en ti más de un simple estremecimiento. Pero a pesar de todas aquellas sensaciones, aquellas ganas de moverte, de hacer algo con ella, tu cuerpo aún no reaccionaba. Su boca viajó desde tu entrecejo, hasta la punta de tu nariz. Su aliento poseía aroma a pan dulce, tremendamente apetecible. Sólo un movimiento mas, y seria tuya
-¡Alejandro, hora de levantarse! - Gritaba tu madre, amargándote la existencia por completo. La amabas, pero en ese momento, la odiaste con todas tus fuerzas. Te vestiste, y pretendías bajar a desayunar, pero al filo de la escalera estaba ella, Catherine Dual, tu prima, empezaste a bajar, observándola, hasta que te diste cuenta de que en su cuello colgaba aquel fino colgante que habías visto en tus sueños la noche anterior, de la impresión casi caes, ella te ayuda a levantarte, tu estas alucinado.
-¿estas bien? …- Sus iris castañas te miran con atención, nuevamente, te sientes decaer, pero no te lo permites, un Dual no decae, y menos, ante un primo, ni siquiera por ser ella. Pero en el fondo estás confundido, ¿Cómo pudiste soñar con aquel collar? Ella te sonríe
-Sabes anoche tuve un gran sueño, pero no pude acabar lo que empecé...- articula, mientras tu ves en la comisura de sus labios, un asomo de sonrisa divertida, algo que te llenó el alma de forma inexplicable, ¿Acaso ella soñó lo mismo que tu?, ¿acaso fue real?
-Te levantaste, decidiste no desayunar, y fuiste directo a la biblioteca, tu segura guarida - Ella era tu prima, y jamás podría ser algo mas, estaba prohibida…- nuevamente intentabas convencerte - pero a pesar de saber que estaba prohibida, no podías evitar sentirte embriagado por su aroma, por su ser, por todo en ella - ¡maldita sea!, blasfemabas nuevamente, ¡maldito el día en el que ella llego a tu casa!!Maldita la vez que la miraste y aquella mirada no solo penetró tus ojos, sino tu alma!, ¡maldita!, una y otra vez . Al cabo de una hora ya te habías tranquilizado, y nuevamente volvías a la cordura, para analizar lo que había ocurrido horas antes en la mañana, ¿En verdad podía haber estado ella en tu sueño? - Descabellado, debo estar loco - pensabas, pero muy en el fondo, sabias que era lo mas coherente, ¿pero si había sido verdad, era malo? Pero por mas real que halla sido, tan solo fue un sueño, y hacer algo en un sueño no puede considerarse malo - te habías dicho - no puede considerarse prohibido - ¿pero en verdad ella estuvo en tu sueño?, te preguntabas.
Es algo obvio…tú eres Alejandro Dual. Y ella Catherine Dual, ¿abría alguna oportunidad de tener una relación justo como Dios manda? Yo creo que no.
Miras fijamente las altas ventanas del lugar. El sol reposaba en lo alto del cielo, y sólo deseabas que se ocultara rápido. Suspiras sonoramente mientras te levantaba de la silla. Te dispones a abandonar el lugar, traspasas las puertas de la biblioteca, saliendo hacia los pasillos, justo cuando ella, entra en ese momento…
Su aroma, su mirar, su presencia…Su tacto. El roce de su mano con la tuya, provocaron en ti una muy alta descarga de electroshock. Sus ojos se clavaron en la negra túnica que ondeaba y se perdía por uno de las estanterías repletas de libros. Sólo cuando la perdiste de vista por completo, fijaste tus ojos en el pequeño papel que reposaba en la palma de tu mano…
"Hasta esta noche primo…Recuerda soñar…"
Bien tu relación no era como se debía. Sabías que no se podía, que era prohibida. Pero era válido el tenerla entre sueños ¿No es así?
Sólo en sueños.
FIN…
Es un ficc original, y espero que os guste****J
No les pediré que dejen comentarios si no quieren, solo espero que este pequeño relato les guste ^^
Jeje, he estado muy sentimental, por el one-shot, pronto uno de Draco y hermione
Besos…………..