Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Mi pequeño Severus · de

Mi pequeño Severus — capítulo 42

Epílogo III: Nuestra historia III

"Siempre estaré allí para apoyarlo"

James miraba a Lily, mientras se acomodaba su largo vestido color crema y con rosas rojas en los brazos y en la falda. Con un suspiro suave, miraba las joyas que había dispuesto sobre su cuello. un pequeño prendedor en el centro del vestido y unos hermosos zarcillos, brillantes.

  • No puedo creer que hayas decidido asistir al baile, con alguien como Snape Si es mucho mayor que tú. Lily sonrió frente al espejo y negó con la cabeza.
  • No me importa y de ahora en más, lo llamarás..."novio de mi hermana". No más Severus Snape. James hizo una mueca de asco, mientras Lily bajaba las escaleras de la torre. Se detuvo al final de ellas, cuando se encontró con su madre y su padre. Ginny caminó hasta ella y con una sonrisa, ya había comenzado a acomodar su peinado de nuevo. Su vestido de igual forma.
  • Sí que te has tardado, cariño. Severus ya te espera a las puertas del gran comedor. Y no está vestido como siempre, al contrario. No lleva algo negro, bueno sí, pero en este caso es tan diferente, que te sorprenderías. Será mejor que te apresures o creerá que lo dejarás plantado.
  • Se trataba de James y sus estúpidas críticas y...¡debo irme! Corrió a todo lo que sus zapatos de tacón daban. Con una sonrisa, se detuvo a las puertas del gran comedor. Estaba allí, detenido y mirando hacia adentro. También tenía un corbatín bajo el cuello blanco de su camisa y su madre tenía razón. Se veía distinto. Se miraba las mangas de la túnica y parecía algo nervioso. Seguramente creía que ella se había arrepentido y no bajaría. Quizá creía que ella había encontrado una pareja mejor que él. Le recordaba tanto a su abuela. Pero no. Ella era distinta. Lo miró mientras comenzaba a darse la vuelta y pensaba caminar hacia el pasillo. Se detuvo al verla. Parada frente a él y con una sonrisa. Sus ojos verdes brillaban bajo la luz del castillo.
  • Hola, Severus.
  • Lily...creí que... bueno, podías estar en problemas y... Lily negó con la cabeza y miró hacia adentro. La fiesta parecía muy animada. Con una sonrisa, tomó la mano de Snape y corrió hacia adentro. Eso siempre sucedía, nunca podía entender qué lo llevaba. Solo una mota de cabello rojo, que iba delante de él. Al entrar, se detuvieron en el centro de la pista de baile. El resto de los adultos y estudiantes, hacían su entrada en el comedor. Hermione trataba de atar en la cabeza de Rose, un enorme lazo rojo, mientras su novio esperaba pacientemente. Su hija intentaba seguir el compás de la música y a Scorpius, que charlaba con una chica. Charlotte sostenía la mano de un joven alto y de facciones perfiladas, que en cuanto ella lo miraba, desviaba la vista y trataba de fingir que miraba hacia otra dirección. Con una sonrisa suave, Ginny miraba a sus hijos. Ya estaban en la etapa de independizarse. De tener novios y novias, y de enamorarse. Al igual que Scorpius, que parecía tener problemas con las chicas. La mayoría lo había invitado al baile.
  • Es idéntico a mí, por eso las chicas lo persiguen- dijo Draco y Ron soltó un bufido.
  • Iba a decir feo, pero menos mal salió a Hermione. Igual que tu hija.
  • ¿Qué has dicho, Weasley? Hermione se echó a reír y antes de decir algo, Draco la había mirado de mala gana. Quiso defenderse, pero Ginny señaló la pista de baile. Ginny y Snape bailaban muy cercanos. Lily parecía guiar su baile. Había estado practicando toda la semana, puesto que ya sabía que Snape había bailado antes y no quería desmerecer en la oportnidad de estar con él y ser una buena pareja.
  • Severus...
  • ¿Mmm?
  • Feliz navidad. Se separó de ella y la contempló, mientras ella sonreía. Sus rostros estaban muy cercas y ya sabía lo que pensaba hacer y jamás había tenido la fuerza para detener la sensación que se generaba en lo más profundo de su pecho. La besó sin contemplaciones y se percató de que parte del mundo, podía irse al caño, si podía permanecer allí. A su lado.
  • ¿Les importa si nos unimos?- escucharon a un lado, en cuanto se separaron y Lily ladeó la cabeza para mirar. Estaba sonrojada, mordiéndose el labio inferior.
  • Eh... no, no... pueden.
  • Nosotros también nos unimos- dijo Charlotte con una sonrisa. Muy pronto la familia, bailaba muy cerca de ellos dos. Severus miró al resto y esa expresión que adoptaba cuando estaba rodeado y sin salida, le hacía mucha gracia a Lily.
  • Muchos expectadores. 
  • Sí, Sevie. Así es. ¿Qué quieres hacer al respecto?
  • Pues no lo sé. Supongo que huír del baile en frente de todos, se vería poco apropiado puesto que... Dejó de hablar. Nuevamente sentía que una mano lo halaba con fuerza, fuera de los pasillos y lejos de los estudiantes. Siempre ocurriría. Siempre iría detrás de ella. Estaban en un lugar que conocía muy bien. En un lugar donde había reprendido a muchos estudiantes, que querían lo mismo que ella. Privacidad. Sintió que sostuvieron sus manos y que comenzaba a bailar de nuevo. Aún podía oír las tonadas de la música, por los pasillos. Bailaban, mientras ella se reía. Bailaron unos minutos, hasta que él resbaló torpemente y la pisó sin quererlo. Alzó la mirada, mientras ella sonreía divertida.
  • Lo siento Lily, yo... Dejó de hablar, habían vuelto a besarlo. Suspiró, mirándola mientras estaba sentada en la fuente. Mientras sonreía como una tonta. Continuó inclinado sobre ella y acariciándole un mechón de su rojo cabello.
  • ¿Sabes algo, Lily? Tu abuela encontraría esto, como una graciosa ironía.
  • Sí. Estar saliendo con alguien con el mismo nombre e igual a ti. Debe ser muy gracioso.
  • Estar comprometido con alguien como ella. Seguramente lo sería. *"*Estar comprometido con alguien como ella. Seguramente lo sería"

Se miraba frente a un enorme espejo, mientras James negaba con la cabeza una vez más. Con una sonrisa suave, Ginny colocaba un pequeño velo sobre su hija y admiraba su obra. Albus colocaba en las manos de su hermana, guantes de seda blancos. Del mismo color que su vestido y con el mismo diseño.

  • No puedo creer que te vayas a casar con un hombre como él. Que es mucho mayor que tú, en cierta forma. Y que ustedes permitan algo así.
  • Pues tendrás que acostumbrarte, James. Sobretodo porque serán ustedes quienes guién a su hermana hacia el altar. Harry pensaba hacerlo, pero creemos que es más romántico que lo hagan ambos. James negó con la cabeza y Lily sonrió suavemente.
  • Mamá. ¿Estás segura de que todo está preparado? ¿Que no se te olvida nada?
  • Sí, cariño. La tía Hermione tiene los anillos y Draco los votos. Ron debe estar con Scorpius y Snape, en la iglesia. Tu padre está en el auto. Luna ya se encargó del salón, la decoración y el pastel. Neville debería estar allí con mi madre o tal vez ya todos están en la iglesia. Lily se dio la vuelta y suspiró, ligeramente conmocionada. Con una inspiración profunda, sostuvo las manos de su madre.
  • ¿Crees que Severus quiera casarse? ¿Crees que no se arrepentirá, mamá?
  • Por supuesto. Él te ama, desde la primera vez que posó sus ojos en ti. Lo sé, lo sabemos muy bien. Y tú tienes que confiar en él. Creerlo. Asintió con una sonrisa y se dijo que Severus sería el hombre con quien contemplaría el resto de sus días. Severus permanecía quieto en un banquillo de la iglesia, meditando. Lily... ¿podía ella darse cuenta de que  en realidad había algo mucho mejor que él? ¿Que habían hombres que la merecían mucho más? ¿Darse cuenta de que sería mucho más feliz con algo que valiera la pena? ¿Que sucedería de igual forma que con su abuela, cuya amistad no podría superar al amor? Quizá solo serían amigos. Quizá ella decía amarlo porque estaba confundida. Porque era muy joven aún.
  • ¡Aquí viene la novia!- la sra. Weasley había gritado y su alma había vuelto a su cuerpo. Harry, Draco y Hermione, entraban lentamente en la iglesia. Seguidos de Luna y Neville. Al fina, Lily estaba sostenida por sus dos hermanos. Curiosa presentación. James lo saludó extendiendo su mano, sin mucha satisfacción por el momento. Albus hizo todo lo contrario. Le abrazó como Scorpius había hecho, en el "recibidor".
  • Hola, Severus. ¿Listo para casarte?
  • Lily...te ves...hermosa...
  • Gracias. Creo que hice lo mejor posible para parecerlo. Caminaron hasta el altar y Lily suspiró lentamente. Severus ladeó la cabeza hacia ella y la contempló con una sonrisa. Parecía nerviosa.
  • Severus, estoy tan nerviosa que creo que saldré corriendo- dijo en un susurro forzado y él volvió a sonreír en respuesta.
  • Imagínate en un lugar feliz. ¿Tienes alguno?
  • Sí. La casa del árbol. Donde jugábamos. Me encantaría que nuestros hijos si tenemos, jugaran dentro.
  • Entonces, imagina que estamos allí. Que nos casamos en juegos y que Scorpius es el ministro. Eso funcionará. Lily soltó una risotada y el resto la miró con sorpresa. Ella se llevó una mano a la boca y dijo un suave: "Disculpen. Pueden proseguir". Volvió a sonreír, a derramar lágrimas de felicidad, cuando Snape colocaba el anillo en su dedo. Cuando la ceremonia estaba por terminar.
  • Puede besar a la novia. ¿Besar en público? Ya no importaba. Ya lo había hecho tantas veces. Lily continuaba murmurando entre sus labios.
  • Estar en mi lugar feliz, estar en mi lugar feliz.
  • Ya todo terminó, Lily. Ya puedes abrir los ojos. "Que nuestros hijos jueguen en la casa del árbol" James volvía a negar con la cabeza, mientras tomaba el chal de su hermana y su abrigo. Se acariciaba el vientre pronunciado y sonreía, mirándolo.
  • ¿Ahora estás embarazada? No puedo creerlo. ¿Por qué estás embarazada?
  • ¿Cómo que por qué estoy embarazada? Y sí, lo estoy. Es una niña. Decidí llamarla Lilyan, siguiendo la tradición. Lily Evans Potter, Lily Luna Potter y Lilyan Ginenvra Snape.
  • Espera a que mamá lo sepa... creo que va a darle algo... ¡creo que...! No continuó, su madre entraba precisamente en ese momento. La reunión familiar de navidad. Siempre resultaba muy importante y ningún miembro faltaba para ese momento del año.
  • ¡Hija...has vuelto y...! ¡Oh...! ¿Estás...embarazada? Asintió y Ginny suspiró de alegría. Harry la contempló detenidamente.
  • Sí, tiene apenas cuatro meses y unos pocos días. Por supuesto, he regresado para quedarme. No tengo muchos deseos de continuar viajando, con esta criaturita.
  • ¿Y ya sabes que es?
  • Sí, es una niña. Pero Severus aún no lo sabe. Tuvimos que detener los planes de las vacaciones, desde que se enteró de que estaba embarazada. Me pidió que regresara, de inmediato. Y heme aquí.
  • ¿Viajaste sola?- preguntó Harry con una expresión de confusión.- ¿Cómo dejó que hicieras eso?
  • No papá, Victoire me acompañó. Percy estaba en el mismo destino que nosotros. De forma muy extraña y casual. Concertamos una cita y ella me acompañó. Estábamos en España y en parte de Alemania. Pero por mis problemas de corazón, me pidió que regresara. Sabe que un embarazo en mi caso, es complicado.
  • ¿Te has sentido mal?- preguntó Ginny con una expresión de miedo y Lily negó con la cabeza.
  • No mamá. Solo que a veces me falta el aliento, me cuesta respirar y me siento algo cansada. Pero heme aquí, para llevar mi embarazo, de la mejor forma posible. El resto de la familia, entraba en la madriguera. Lily se convertía en el término de la conversación. Ella, miró la mesa de navidad.
  • Lo extraño, pero él aún no regresará. Dice que tiene cosas que atender y que volverá muy pronto. Extrañamos a papá ¿no es cierto, Lilyan?
  • ¿La llamaste, Lilyan?- preguntó Hermione, mientras sostenía a su hija entre sus piernas. Había colocado sus manos sobre su vientre y sonreía suavemente. Tenía cinco años.
  • Sí. Siguiendo la tradición. Aunque en realidad, quería tener un hijo varón al que pudiera llamar: Mi pequeño Severus. La casa entera, rió ante aquel comentario y Lily se dijo que estaba en su hogar. "Mi pequeño Severus"

Lily permanecía dormida, mientras la navidad arrivaba aquel día mullido de nieve. Mientras dormía, tuvo el gracioso sueño de que alguien se subía a su cama y sostenía un paquete de regalo. Despertó cuando su sueño amenazaba con volverse realidad. Y allí estaba. Era él, su esposo y eso hacía. Sostener un paquete de regalo.

  • ¡Severus! Llegaste.
  • Supuse que tenía que estar en casa, para las navidades. Aunque no suelo celebrarlas, tengo que celebrarlas con dos personas importantes.
  • ¿Y qué traes aquí?
  • Es un regalo, pero no puedes abrirlo aún. No hasta la cena. ¿Podrás esperar?
  • ¿¡Por qué me haces esto!? Sabes que amo los regalos. Pero está bien, esperaré hasta la cena y lo abriré.
  • Muy bien. ¿Cómo ha estado tu salud y la del bebé?
  • Pues confieso que bastante bien- dijo, mientras se bajaba de la cama y buscaba sus pantuflas. - Aunque me parece que tu "bebé", tiene una tendencia a identificarse con las mujeres de la casa.
  • Bueno, si vive entre la mitad de ellas.
  • No, mi amor. No lo digo por eso precisamente. Sino porque en realidad, sigue la tradición de mi familia, de repetir los nombres.
  • No entiendo.
  • Lily Evans Potter. Lily Luna Potter. Lilyan Ginevra Snape.
  • ¿Dices...? ¿Es una...?
  • Sí, Severus. Tu hijo, es una niña. No esperaba eso. Respiró ligeramente, mientras ella sonreía. ¡Ya hasta le había puesto un nombre! Se dijo que estaba maldito y las Lily lo iban a perseguir por el resto de su vida. Sonrió y la rodeó con sus brazos, mientras ella bajaba la vista hacia su vientre.
  • Creo que a papá le gusta la idea de que seas otra Lily. Bajó a cenar, con el resto de su familia. Como siempre, James retaba a Snape a cualquier cosa. Un partido de cartas. No solía jugar, pero derrotarlo era divertido. James había comenzado a salir con Rose. Parecían tener muchas cosas en común. Charlotte y Albus, de igual forma.
  • Mi hermano te vencerá- dijo Scorpius, con mucha calma y James negó con la cabeza.
  • Quisiera verlo intentarlo. Lily permaneció sentada junto a sus amigas, mientras charlaban. Hablar de ropa y de cunas, no le gustaba a los hombres y en cuanto habían oído la clara mención de dichos artículos, habían comenzado a retraerse. A huír.
  • Mi amor... ¿ya puedo abrir mi obsequio?
  • ¿Qué?- dijo, mientras miraba sus cartas- sí, puedes abrirlo Lily. Espero que te guste. Lo encontré en Alemania, antes de regresar. Ella caminó hasta el árbol de navidad y se sentó allí, mirando los obsequios. ¿Qué podía ser ese regalo tan especial? No tardó en abrirlo y en maravillarse.
  • Oh.. ¡cielo santo, Severus! Creo que me harás tener a la bebé a destiempo. ¡Es hermoso! El collar más hermoso que jamás vi. Una mariquita de oro, su nombre grabado en plata.
  • Tiene un pequeño biberón. ¿Dónde encontraste esto?
  • Si te lo dijera, ya no sería un regalo. "Si te lo dijera, ya no sería un regalo"
  • Severus... no puedo decirte qué sexo es, por un pedazo de papel. "Podrías aunque fuera, decírmelo antes de que termine el trabajo pendiente. Regresaré, pero tus modos de torturas no me gustan. Creo que le escribiré a Lilyan, ella me lo dirá"
  • No. Tienes que venir a verlo tú mismo. Y eso hizo. Apareció antes de la fecha tope de su trabajo como profesor de Hogwarts. Para descubrir lo que tanto su esposa quería que supiera.
  • Es un varón, Severus. ¿Y sabes cómo se va a llamar?
  • ¿Severus?
  • No. Mi pequeño Severus.... Bueno, el fic se acabó. Me pondría aquí a citar a todos los que me ayudaron en el momento en el que fue creado y en el momento en que lo acabé, pero no terminaríamos nunca y tendrían que lanzarme cosas, porque me volvería cursi y aburrida. De todas formas, quiero agradecer con mucho cariño a mi hija Paola Grigorio, que me ayudó a llegar bastante lejos con mis fics y este precisamente. A mi ñoñis hija que todo lo consigue. Gracias. A Rose-Weasley que bueno, siempre lo leyó y la que es ahora, una gran amiga y muy muy querida. Este fic me recuerda mucho a ella y cuando lo miro, me dan ganas de hablarle. A Gabryd mi cacho querido y adorado, porque sé cuánto le gustaba y cuánto me pedía que lo actualizara. Se le amadora muchísimo y espero que te haya gustado. Que no lo extrañes demasiado. A Makoto Black, porque conocerla fue una gran felicidad para mí y siempre quise conocer a alguien tan importante como ella. Gran amiga, gran persona y muy buen material para PF (sí publicidad gratis O.o) A mi estrellita que no dejó de confiar en mí y bueno, es el cariño de mi vida. A mi hija luu, que es una bendición (mari lanza muchas flores, se nota) y a la querida Soledad =D que es la madre más linda que tengo. Como lo es Sandy Yalek, buenísima moderadora y muy especial. A Cristysaenz, a Xiomara, a LisaCuddy. A Princess_malfoy, Jokaan (siempre me lío escribiendo tu nick jeje). A todos aquellos que me leyeron y les gustó este fic. Terminado y bien, hasta otro momento. Besos y cariños. =D