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Historia 39202 — capítulo 8

Harry estaba durmiendo tranquilamente, ese día al fin cumpliría once años, a Media noche diez sombras entraron silenciosamente a la alcoba del joven. Este aunque estaba durmiendo pero aun así ya tenía un Kunai en la mano.

Habían pasado los últimos cinco años en Alaska, allí Harry se había entrenado en artes marciales con su padre y tíos, su abuelo le enseñaba todo lo que debía aprender en la secundaria. En su cama Sasha estaba acostada al lado de la cama de su amo y Ra el fénix descansaba en su percha.

Harry se medio despertó al sentir el calor de Jacob entrando a su alcoba, sabía que planeaban algo pero no sabían que. En el instante que dieron las doce, le cayeron encima once chorros de Champagne encima.

-Feliz Cumpleaños, Harry- Dijeron todos abrazándolo.

Todos los años era igual, desde su llegada a Alaska, siempre lo despertaban de forma diferente. Todos estuvieron riendo alegremente un rato, Harry se tuvo que quitar su pijama de pantera que era su favorita ya que apestaba a Champagne.

Todos tomaron una copa para brindar tranquilamente por el cumpleañero. En ese momento llego la famosa carta para Hogwarts, Harry suspiro al sujetar dicha carta y la lechuza se fue de allí. Reneesme era a la única que no le cuadraba que Harry fuera a Hogwarts.

Era cierto que ella y Jacob estarían juntos más tiempo pero Harry era su primo y no le gustaba que se acercaran mucho a él. Una vez leyeron los materiales, sabían que había llegado el momento de mudarse a Londres.

 Una vez que Harry se puso su pijama de león y se cambiaron las sabanas Reneesme, Jacob y Harry se fueron a dormir. Dentro de unas horas partirían rumbo a Londres, de allí irían a una casa que había hecho el director.

Harry se sentía muy extraño. Luego de dos horas fueron al aeropuerto, Harry miraba todo como si esperase que algo lo atacase. Una vez en el avión, todos se sentaron tranquilamente durante el viaje los tres durmieron tranquilamente. Al llegar a Londres, se encaminaron hasta los Weasley que estaban con Dumbledore.

-Albus- Dijo Carlisle estrechándole la mano.

-Carlisle, es bueno verte- Dijo Dumbledore- Ellos son la Familia Weasley: Arthur y Molly, sus hijos gemelos Fred y George, su hijo que estará en el mismo curso que Harry y su hija Ginny es un año menor que Harry.-

-Un placer, esta es mi familia: Mi esposa Esme, en parejas serian Jasper y Alice, Edward y su esposa bella con su hija Reneesme, Rosaline con su esposo Emmet y su hijo Harry- Dijo Carlisle

  • Un placer- Dijeron Todos.

-Su casa, estará al lado de los Weasley- Dijo Dumbledore.- Es un placer volver a verte Harry-

-Lo mismo digo, señor Dumbledore- Dijo Harry estrechándole la mano

-Ya veo - Dijo Rosaline mientras veía que Harry y Ginny no dejaban de mirarse de vez en cuando y ella se ruborizaba.

  • Ya deja de mirar así a mi primo- Dijo Reneesme y las lunas estallaron.

-Parece que Harry no es el único con ese don- Dijo Dumbledore. Reneesme se ruborizo, Harry se quedo boquiabierto mientras Bella, Jacob y Edward se desmayaron.

  • Bueno, pero será mejor moverse- Dijo Carlisle y todos salieron del Aeropuerto tranquilamente, Harry suspiro mientras llevaba sus cosas a la camioneta de su padre. Todos cargaron sus cosas tranquilamente, sabían que  pronto pasarían cosas demasiado nuevas. Harry se puso su casco, para cualquiera que lo viera seria un chico de doce años, había con autorización de su padre sacado su licencia de conducir, sin temer nada encendió su moto. Todos ya habían subido y como Dumbledore les había explicado cómo llegar, tanto él como Reneesme avanzaban delante de los autos junto a Jacob, esta ultima estaba enfadada era verdad que le gustaba manejar moto pero no le gustaba que Harry llevara a Ginny con él.

-Hey, aburridos apúrense- Dijo Emmet y Harry rio tranquilamente.

-Sujétate fuerte- Dijo Harry y acelero a la máxima velocidad permitida en ciudad. Todos lo siguieron rápidamente, al llegar al caldero Chorreante Harry freno en seco estacionándose, Ginny aun sentía la adrenalina correr rápidamente por sus venas. Al llegar los demás todos los magos tenían la cara pálida.

-Vaya velocidad- Dijo Fred.

-Ba, no es la máxima que tienen, en especial Harry su moto tiene como cuatro tanques de nitrógeno- Dijo Emmet sonriendo a su hijo que choco puños con él. Todos entraron pasando sin que reconocieran a Harry. Este tenía puesto una gorra que cubría su  cicatriz, todos al entrar le llego a Reneesme la carta de Hogwarts.

Una vez que todos llegaron a Gringotts, Ginny se quedo con Harry ya que Carlisle junto a Edward fueron a cambiar el dinero muggle por uno mágico, el dinero de los Potter era de Harry y no lo cojearían tenían suficiente para pagar Hogwarts así que no pensaban usar el de Harry. Ginny y Harry se la pasaban charlando de cualquier cosa. Reneesme se mantenía cerca de Jacob ya que sino saltaría sobre esa peli teñida o algo explotaría. Una vez que cambiaron el dinero todos fueron por su lado, Harry y Reneesme se sentían extraños mientras iban por sus materiales.

Una vez que acabaron de comprar todo, Harry fue con todos por una varita. Reneesme tenía una de veinte centímetros flexible y muy fuerte y de núcleo pelo de unicornio. Harry tenia la gemela de Voldemort, Emmet se había desaparecido y como aun le faltaba el regalo de Harry fue directamente hasta el callejón Kcnocturm y salió de el con dos pociones que quitaban el rastro ministerial. Una vez que regreso, todosfueron a reunirse con los Weasley para saber cómo llegarían hasta su nueva casa. Ginny le pidió permiso a su mare si podía irse con Harry en la moto de este último.

Molly se negó, Harry le dijo que ya encontraría la manera de llevársela a Hogwarts y cuando ella fuera ya podrían pasear con ella. Ginny le dio un beso en la mejilla antes de irse por red Flue, Harry se había puesto rojo.

  • Ni lo pienses jovencito, si haces eso Nesie también va a querer hacer lo mismo y no señor- Dijo Edward.

-Rayos, siempre me olvido de ese detalle- Dijo Harry.

-Bueno ya vámonos- Dijo Emmet sonriendo.

-Estas loco- Dijeron Edward y Alice.

-¿Qué sucede?- Dijeron todos.

-Sucede que a este descerebrado solo se le ocurrió regalarle a Harry una pocion que neutraliza el rastro del ministerio- Dijo Edward.

-Y dudo que a Albus le cuadre- Dijo Alice.

-Es mi hijo, legalmente así que no puede hacer nada- Dijo Emmet.

-En eso tiene razón, señor Cullen- Dijo Dumbledore- Solo tengan cuidado con lo que lee Harry-

-OK- Dijo Emmet. Harry suspiro mientras se ponía en su casco sentía el beso de Ginny en su mejilla. Sacudió su cabeza abrochándose para luego encender su moto e iniciar el viaje, todos iban muy extraños.

-Sabes, extraño que Harry vaya detrás de nosotros. - Dijo Rosaline.

-Lose, se siente como un vacio al igual que cuando vamos de casería- Dijo Emmet suspirando- Lo voy a extrañar mucho cuando vaya a Hogwarts.-

-Yo igual, aun recuerdo cuando hace una década lo encontré- Dijo Rosaline con los ojos acuosos- Era tan pequeño y Frágil, Mi bebe-

  • Me acuerdo cuando en vez de salir de caza me quede cuidándolo mientras estaba enfermo- Dijo Emmet.

-Sabes, me siento orgullosa de cómo ha crecido, Harry- Dijo Rosaline.

-Sí, es un chico fuerte- Dijo Emmet.

Todos llegaron a la Madriguera y vieron una réplica de su casa en Forks, todos sonrieron tranquilamente bajando las cosas.