Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Dama profeta · de

Dama profeta — capítulo 6

**"Dama Profeta"**A veces, lo que dice el horóscopo sucede. ¿Mera coincidencia?

Draco inspiró, mientras escuchaba las quejas de Giselle una y otra vez. Miró a su alrededor y notó que todo estaba perfectamente empacado. Hermione estaba lista para irse.

Agradeció eso.

Ir al aeropuerto, siempre resultaba una molestia. Draco tomó la salida hacia Córdoba y ella, se dirigía a Milán. Ladeó la cabeza, cuando la novia de Draco no pensaba dejarlos solos ni un instante. Aunque tenía que trabajar.

  • Vete ya Giselle o perderás tu empleo.

  • Soy una importante modelo, nadie me quitaría mi trabajo- aclaró y con una sonrisa, depositó un beso en los labios de Draco. Algo profundo y apasionado. Hermione ladeó la cabeza y sacó la lengua en señal de asco.

Luego de haberse ido, ambos esperaban sus respectivas zonas de embarque... Las cosas comenzaban a mejorar.

Mientras esperaba, Hermione leía una revista. Pasó cuatro veces por el horóscopo y no estaba dispuesta a leerlo. Negó con la cabeza y continuó leyendo el diario. Mientras lo leía, escuchó el altavoz.

"Vuelos retrasados por nevada" ¿Es que podía ser peor? Se preparó para quedarse allí sentada y esperar por unas buenas horas.

Y horas...

Y horas...

Mientras creía que moriría allí dentro, observó que Draco había salido de la zona de embarque y se preguntó por qué. Continuó leyendo, hasta que una sombra cubrió su luz. Alzó la cabeza y lo miró. Llevaba su saco entre sus manos y la observaba en silencio.

  • Nuestros vuelos no saldrán y tendremos que regresarnos. Stephanie nos dio un par de días para arreglar los asuntos. En última instancia, nos enviará un avión privado. 

  • Pero no tengo dónde quedarme- dijo Hermione y él suspiró.

  • Pediré por su avión privado. Pero con este temporal no podremos ir a ninguna parte. Tendrás que regresar al apartamento.

Pues eso era lo menos que quería. Alzó la cabeza con abatimiento y se dijo que no le quedaba otra solución. En cuanto Draco llamó a su novia, ella tampoco estaba de acuerdo con eso.

  • ¡Ella no puede quedarse allí!

  • Solo hasta que baje el temporal.

  • Si la encuentro en una actitud extraña contigo.... ¡La mataré!

Ella no necesitaba nada de eso. Sonrió con malicia, ante lo nerviosa que era su novia. Idéntica a él en lo imbécil. Rió suavemente y Draco la miró de mala gana. Antes de decir algo más, la luz amenazaba con irse. Draco imaginó que los subterráneos no iban a funcionar.

Ni los semáforos.

  • Granger, das muy mala suerte- le dijo.