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Dama profeta — capítulo 6
**"Dama Profeta"**A veces, lo que dice el horóscopo sucede. ¿Mera coincidencia?
Draco inspiró, mientras escuchaba las quejas de Giselle una y otra vez. Miró a su alrededor y notó que todo estaba perfectamente empacado. Hermione estaba lista para irse.
Agradeció eso.
Ir al aeropuerto, siempre resultaba una molestia. Draco tomó la salida hacia Córdoba y ella, se dirigía a Milán. Ladeó la cabeza, cuando la novia de Draco no pensaba dejarlos solos ni un instante. Aunque tenía que trabajar.
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Vete ya Giselle o perderás tu empleo.
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Soy una importante modelo, nadie me quitaría mi trabajo- aclaró y con una sonrisa, depositó un beso en los labios de Draco. Algo profundo y apasionado. Hermione ladeó la cabeza y sacó la lengua en señal de asco.
Luego de haberse ido, ambos esperaban sus respectivas zonas de embarque... Las cosas comenzaban a mejorar.
Mientras esperaba, Hermione leía una revista. Pasó cuatro veces por el horóscopo y no estaba dispuesta a leerlo. Negó con la cabeza y continuó leyendo el diario. Mientras lo leía, escuchó el altavoz.
"Vuelos retrasados por nevada" ¿Es que podía ser peor? Se preparó para quedarse allí sentada y esperar por unas buenas horas.
Y horas...
Y horas...
Mientras creía que moriría allí dentro, observó que Draco había salido de la zona de embarque y se preguntó por qué. Continuó leyendo, hasta que una sombra cubrió su luz. Alzó la cabeza y lo miró. Llevaba su saco entre sus manos y la observaba en silencio.
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Nuestros vuelos no saldrán y tendremos que regresarnos. Stephanie nos dio un par de días para arreglar los asuntos. En última instancia, nos enviará un avión privado.
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Pero no tengo dónde quedarme- dijo Hermione y él suspiró.
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Pediré por su avión privado. Pero con este temporal no podremos ir a ninguna parte. Tendrás que regresar al apartamento.
Pues eso era lo menos que quería. Alzó la cabeza con abatimiento y se dijo que no le quedaba otra solución. En cuanto Draco llamó a su novia, ella tampoco estaba de acuerdo con eso.
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¡Ella no puede quedarse allí!
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Solo hasta que baje el temporal.
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Si la encuentro en una actitud extraña contigo.... ¡La mataré!
Ella no necesitaba nada de eso. Sonrió con malicia, ante lo nerviosa que era su novia. Idéntica a él en lo imbécil. Rió suavemente y Draco la miró de mala gana. Antes de decir algo más, la luz amenazaba con irse. Draco imaginó que los subterráneos no iban a funcionar.
Ni los semáforos.
- Granger, das muy mala suerte- le dijo.