← Historia 39910 · de
Historia 39910 — capítulo 2
La Lechuza
- James no puedes empezar a faltar ya, llevamos menos de una semana - Se quejo Lily poniendo los brazos en jarra.
- Lily cielo, es necesario - James abrazo a Lily cariñosamente y beso su frente. La muchacha suspiro sin poder caer rendida ante los encantos de su maravilloso y apuesto novio. James era capaz de desarmarla por completo cuando la abrazaba de ese modo. Pese a que siempre habia sido una chica cabezota, su novio era el unico de convencerla con un simple acto de amor.
- Vamos cornamenta, menos abrazos y mas prisas que nos quedamos sin tiempo - Vocifero Sirius desde el inicio de las escaleras que subian hacia la torre de la lechuceria
- Luego paso a buscarte y te compenso que me salte la ultima clase - Susurro James acariciando lentamente los labios de Lily con su dedo pulgar
- Esta bien, solo prometeme que esta vez no sera ningún tipo de broma hacia severus - James desvio la mirada ante la peticion de Lily, le conocia demasiado bien
- Intentare que esta vez el objetivo sea Malfoy, pero .. sabes que nos regimos por votos - James odiaba tener que elegir otro objetivo que no fuera "quejicus Snape" y no comprendia que tipo de "compasion" sentia Lily hacia aquel individuo, pero por ella, lo que fuera
- Vale - Lily le devolvio un beso fogoso y cargado de amor mientras que las chicas que pasaron por su lado, gruñeron de envidia.
- No os preocupeis muñecas yo tengo para las dos - Sirius alzo la voz para que las dos alumnas de Ravenclaw le escucharan, pero estas rieron y se alejaron por el pasillo haciendo una caidita de ojos dedicadas a Sirius, este sonrio seductoramente y tosio para interrumpir el beso de Cornamenta y su novia
- Portate bien - susurro James separandose de Lily, esta se rió con ganas y le miro picaramente
- Eso debo decirlo yo, tira que Sirius acabara pillandome mas mania que de costumbre - James le dio un ultimo beso y cuando se giro, Lily le dio un pequeño "toque" en su seductor culo Gryffindor. Devolviendole una sonrisa picarona, James subio las escaleras junto a Sirius en dirección a la lechuceria. Al llegar allí, se encontraron la puerta entreabierta, la voz de Remus resonaba en la lechuceria, pero la voz que le contesto no eran la que ellos esperaban, era una voz femenina que no supieron reconocer. Al entrar en la Lechuceria, se encontraron a Remus Lupin hablando con una chica increiblemente hermosa de cabellos oscuros, la cual estaba de pie en el alfeizar de la ventana. La sangre de James y Sirius se congelo. La chica, era una alumna de ultimo curso, como ellos, pero era de la casa Slytherine, su nombre era Emily y nunca hasta ahora habian podido imaginar hasta donde llegaba su locura. Emily procedia de una de las familias mas famosas, oscuras y puras del mundo entero. Nadie sabia cual era el apellido real de la familia, pero habian sido apodados los "Death" durante tanto tiempo, que el apellido legal de la familia actualmente era "Death". Se decia que todos y cada uno de las personas de esa familia, estaban predestinados a morir ya que ninguno habia vivido mas de 35 años. La madre de Emily murio hacia dos años y por alguna extraña razon, su padre, a los 37, era el unico superviviente que habia vivido a la maldición. Algunos rumoreaban que habia vendido su alma al diablo y por esa razon, ni si quiera envejecia, otros decian que era la mismisima muerte.
- Death baja de ahí, no es necesario - Remus estaba a cuatro pasos de la ventana, totalmente palido y sudoroso
- Dejame Lupin, que mas te da lo que pase, te recuerdo que no soy ninguna de tus malditas Gryffindor - La voz de Emily era incluso mas hermosa que ella misma. Era dulce, infantil, inocente, melodiosa ... Sirius sintio que el corazon le dio un vuelco cuando la joven giro la cabeza y les miro. Sus cabellos oscuros y rizados caian por su espalda como una catarata noctura, mientras que sus ojos, hacia puramente honor a su casa, verde por los extremos, grises por el interior, eran unos ojos extraños y hermosos que solo tenian sus familiares, los cuales, todos, habian sido miembros Slytherine.
- Vaya, tenemos compañia - Emily sonrio sarcasticamente a James y Sirius, que estaban casi tan palidos como Lupin.
- No hagas ninguna tonteria - Tartamudeo James acercandose un paso lentamente hacia Remus
- ¿Tonteria? defineme tonteria Potter - Emily casi escupio su apellido mientras se giraba completamente mirandoles de cara y dandole la espalda al exterior. Años atras, durante el primer curso, Emily habia sido una chica sociable incluso con los Gryffindor. Mas de una vez habia tenido que humillarles por culpa de los miembros de su casa, pero todo el mundo sabia que era buena persona y que su casa la estaba envenenando, incluso durante el viaje a Hogwarts, ella les habia saludado, pero despues de la cena, su actitud cambio par siempre. Desde esa noche, se volvio mas fria que el hielo, mas oscura que la muerte y mas psicotica que cualquier loco encerrado en Azkaban. Tenia unas notas inmejorables en todas las asignaturas, sobre todo en las de artes oscuras, era una de las mejores brujas de la escuela y siempre, siempre estaba sola. Su caracter se habia agriado tanto, que incluso los de su casa la respetaban, ella atacaba y despues, volvia a atacar, nunca preguntaba, nunca se lamentaba, nunca pedia perdon. De ese modo, todos habian llegado a temerla y acabaron por ignorarla, nadie la hablaba, nadie le daba problemas y ella pasaba de todo.
- Saltar seria una grandisima estupidez - Aporto Sirius mirandola de arriba a abajo, tratando parecer indiferente ante la situación.
- ¿Y quien dice que quiero saltar? - Sonrio de lado de forma sardonica, con una sonrisa burlona y una dentadura perfecta
- Entonces, que haces junto a la ventana - Sirius dio un paso hacia ella
- Black, no te acerques, te lo advierto - La voz de Emily sono imperativa, tan imperativa que parecia una orden del mismisimo Voldemort
- Que pasara si lo hago, ¿me atacaras? somos 3 contra 1, alguno te alcanzara - Reto sirius acercandose otro paso Aquello parecia divertir a la Chica Slytherine porque su sonrisa de lado, se transformo en una sonrisa entera
- ¿eso crees? la ultima vez pude con cuatro a la vez - Emily ladeo la cabeza y su sonrisa se borro, parecia una muñeca hermosa y diabolica
- Ellos no eramos nosotros - Ahora sirius estaba delante de Remus
- Sirius, La lengua y la magia no son iguales - Emily retrocedio un paso hasta que sus talones estuvieron fuera del alfeizar, si perdiera el equilibrio se mataria sin dudar, desde esa altura ... Remus, palido y sin saber que hacer, noto la mano de James reconfortandole, Sirius podria encargarse de la situación, si algo tenia, era una gran habilidad para tratar con mujeres, aunque ... ¿Emily podria definirse como mujer? era hermosa y femenina sin duda, pero no pensaba como ellas, le gustaba pelear, el dolor, la sangre ... La chica levanto el brazo, fuera del alfeizar y se escucho un gruñido, de la nada, una lechuza salio volando y se perdio en el horizonte apunto de atardecer. Los rayos naranjas del sol bañaban los rostros de los merodeadores. Sin venir a cuento, Emily volvio dentro del alfeizar, salto hacia el interior de la estancia y miro a sirius cara a cara
- Los gilipollas hacemos gilipolleces, los tontos, tonterias - Y dejandole con la palabra en la boca, salio de allí sin decir nada mas y sin temblar lo mas minimo. Los tres jovenes miraron como la chica salia con un gran aire altivismo y se quedaron realmente sorprendidos. ¿Toda la pantomima venia por una lechuza enganchada en la ventana? ¿Acaso tenia corazon? ¿por que le resultaba a sirius tan irresistible?
- ¿Ha salvado a un animal? - James se quedo atonito
- No es un mounstruo - agrego sirius
- No queria suicidarse - aporto Remus Cada uno estaba dentro de su Shock mental ... y ninguno daba credito a lo que acababan de vivir.