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Jamás Renuncies al Amor — capítulo 5
Capitulo 4 Descubriendo sentimientos
Las cosas se habían puesto realmente muy feas en el mundo mágico, al menos para unas cuantas personas, con el regreso de Voldemort la vida de algunos magos y brujas había dado un giro radical, no todos creían en su regreso pero los que si lo hacían habían cambiado su vida por completo.
Dumbledore en persona había hablado con los padres de Hermione para explicarles la gravedad de la situación y los había convencido de que lo dejaran llevar a la chica al Cuartel General de la Orden del Fénix , donde les aseguro que estaría a salvo; así que Hermione solo pudo pasar dos semanas de vacaciones con su familia para después mudarse a una casa que se encontraba en Grilmund Place, al menos no estaría sola ya que Ron y su familia tan bien estarían ahí, el saber que el pelirrojo también se encontraría ahí era un gran alivio para ella, al menos tendría con quien charlar.
Hermione fue llevada al Cuartel por la profesora McGonagall quien fue la encargada de pasarla a recoger a su casa, apenas había puesto un pie adentro cuando dos cabelleras pelirrojas corrieron ansiosas a su encuentro.
-Hermione que bueno que ya estás aquí-. Ginny se había lanzado sobre su mejor amiga estrechándola en un fuerte abrazo
-Hola, Hermione, que bueno que llegaste, nos tenías preocupados- saludo unos pasos atrás Ron tocándose nerviosamente la cabeza con una mano
-¿Preocupados? ¿Por qué?
-Bueno, las cosas se van a poner feas de un momento a otro y estando aquí estas mas protegida que con tus padres.
-¿Y Harry?
-Bueno… he oído decir que el vendrá hasta después- contesto titubeante el chico
-¿Pero cómo? Si dicen que las cosas se van a poner feas deberían de haberlo traído a el antes que a nadie aquí
-Bueno si, pero esas son ordenes de Dumbledore y…
-¿Y qué?, el debería de estar aquí ¿Por qué Dumbledore no quiere que este aquí? Harry se molestara mucho si nosotros estamos aquí y el no y además aquí estará mas seguro y…
- Te agradezco mucho que te preocupes por Harry, Hermione, pero el estará bien, Dumbledore sabe lo que hace
-¡Sirius! Que gusto verte
-El gusto es totalmente mió Hermione, me alegra volver a verte
-¿Tú no crees que Harry estaría mejor aquí?
-Si Dumbledore no lo quiere traer es por que esta mas seguro en donde esta, Dumbledore jamás permitiría que se arriesgara la vida de Harry, cierto que a mi me encantaría tenerlo aquí y se que a ustedes también pero primero esta su seguridad
-Tienes razón Sirius, lo siento
-No importa Hermione, tu solo te preocupabas por el. Me alegra que los dos estén aquí, por lo menos ya tengo compañía y no me aburriré tanto
-¿Siguen sin dejarte salir?- pregunto Ron interviniendo en la, hasta entonces, bidireccional conversación que mantenían Sirius y Hermione
-Si, dicen que es muy peligroso y que solo expondría mi vida; a estas alturas Peter ya debe de haberle dicho a Voldemort que soy animago así que tampoco puedo hacer gran cosa como Canuto
-Lo siento Sirius, de verdad
-Ah no importa, ahora ustedes están aquí, ya tengo algo que hacer y gente para ayudarme
Había pasado una semana desde que llegaran a Grilmund Place y habían estado muy ocupados; y no era porque los dejaran inmiscuirse en los asuntos de la Orden, eso lo hubieran hecho con gusto, sino lo que pasaba era que Sirius quería quitar malos recuerdos de esa casa así que decidió someterla a una limpieza profunda y como ayudantes escogió a los chicos y chica Weasley y a Hermione, aunque también la Sra. Weasley ayudaba, eso de limpiar la casa era muy cansado y peligroso, se encontraban con objetos raros a cada segundo.
Hermione y Ron se encontraban descansando un rato después de haber limpiado ellos solos el desván, lo cual les había tomado mucho tiempo, estaban en la habitación que Ron ocupaba y que compartiría con Harry cuando el moreno llegara, se encontraban hablando.
-¿En qué piensas Hermi?- pregunto el chico después de que habían pasado cinco minutos de silencio durante los cuales noto a su amiga sumida en sus pensamientos
-En Harry, si seguimos sin decirle nada se va a enfadar mucho. Tú sabes como se pone cuando le ocultan las cosas- contesto suspirando la castaña
-Si, lo sé. Pero el tiene que entender que no es nuestra culpa, Dumbledore en persona nos hizo prometer que no le diríamos nada y no le podemos llevar la contra
-Lo sé, pero…
-No tienes nada de que preocuparte Hermi por que el tiene que entender, todo lo que se esta haciendo es por su bien
-Gracias, Ron
-No hay de que, tú siempre me ayudas, yo solo te estoy devolviendo los favores además ¿para que son los amigos?
-mmm… tal vez para ayudarse
-Correcto señorita Granger acaba de obtener cinco puntos por su buena respuesta
-Jaja que gracioso esta hoy Sr. Weasley
-Pues tengo que estarlo por que si no quien te alegra el día
-Si verdad. Enserio, gracias por todo-dijo la castaña y se abalanzo hacia Ron para darle un gran abrazo
-De nada-el chico no estaba muy seguro de cómo actuar, después de un rato se decidió a abrazar también a su "amiga" no sabia por que pero no quería que ese abrazo terminara, se sentía tan bien de estar así, entre sus brazos, nunca había sentido algo semejante, después de todo, tal vez…
-Chicos a cenar, bajen ya- el momento había sido interrumpido por la voz de la señora Weasley que los llamaba desde las escaleras
Ron no quería separarse y la verdad era que Hermione tampoco, ambos se sentían tan bien así que les costaba mucho romper ese abrazo ¿Por qué se sentían así? ¿Acaso estaban sintiendo algo más que un cariño de amigos? No, eso era imposible ¿o no? La verdad era que ni ellos sabían que era lo que les pasaba y tal vez, por el bien de su amistad ni siquiera quisieran saberlo; lo que si sabían era que se sentía tan bien que hubieran querido no separarse jamás, pero algunos deseos no se cumplen…
-¡Ron, Hermione no escucharon BAJEN A CENAR!
Los chicos suspiraron, después de todo si que habían interrumpido el momento pero ninguno de los dos se atrevía a separarse…
-Eh Ron… creo que lo mejor es que bajemos a cenar antes de que tu mamá suba por nosotros
-Si Hermi tienes razón
Dicho esto ambos se separaron y bajaron a cenar, aunque ambos iban muy nerviosos peo disimularon lo mejor posible y nadie pareció darse cuenta ya que no les preguntaron nada.
Paso el tiempo, ahora nuestros chicos se encontraban ya en la escuela y estaban muy ocupados dado que ese era su año de los TIMOS así que tenían que estudiar mas que nunca para poder aprobar, y además ya tenían que pensar en que carrera elegir pero, su peor problema hasta entonces era Dolores Umbridge su nueva profesora de DCAO, era una espía de Fudge que seguía con su política de "Dumbledore chochea y Potter sufre alucinaciones por que el que no debe ser nombrado no ha regresado, todo esta bien y no hay ningún peligro"; así que decidió poner a alguien para que le pasara información de lo que hacia el director en su escuela y de paso fregó a todos los alumnos por que Umbridge era una pésima maestra y se la pasaba molestando a Harry y, por esa razón Ron y Hermione pasaban mucho tiempo a solas ya que Harry estaba castigado casi siempre por no poder controlar su carácter
-Eh… Hermi ¿puedo preguntarte algo?
-Pues ya lo hiciste Ron- dijo con una sonrisa traviesa la castaña
-Graciosa.
-Gracias, ya sabes cuando quieras. No es cierto tu pregunta lo que quieras Ron
-Bueno… ¿crees que haría bien en presentarme a las pruebas de guardián? Digo, ahora que no esta Wood el equipo esta incompleto y pues yo…
-¡Claro que creo que te deberías presentar!- exclamo emocionada la chica
-¿En serio?
-Claro tonto. Creo que serias un gran guardián, recuerda que yo te he visto practicar y realmente lo haces bien
-¡Gracias Hermi! No sabes cuanto me ayudan tus palabras- dijo el chico corriendo a abrazar a su amiga
La chica no se esperaba este gesto de parte de su amigo, desde que había pasado lo mismo en Grilmund Place ellos se habían mantenido lo mas alejados posibles pero ahora, con Harry de tan mal humor y con tantos castigos que tenia que cumplir, ella y Ron pasaban mucho tiempo a solas, demasiado tal vez y de una u otra forma se había vuelto a acercar bastante.
No sabía cómo reaccionar, quería abrazarlo pero a la vez tenia miedo de hacerlo, se sentía tan bien pero… había algo que la detenía, que le decía que eso estaba mal, que no debía de ser, sin embargo la parte de ella que le decía que era lo correcto y que no tenia nada de malo gano la batalla y termino por corresponderle el abrazo a su "amigo"
-Para eso son los amigos Ron, para ayudarse
El chico se separo de ella, no sabia por que pero el que Hermione usara la palabra "amigo" para referirse a el le había molestado muchísimo, bueno mas bien desilusionado. Desde lo que había ocurrido en la casa de Sirius el había estado reflexionando sobre su relación con Hermione y, había llegado a la conclusión de que sentía un gran cariño por la chica, y no precisamente la quería como amiga.
Había descubierto que la quería como algo mas, siempre quería estar con ella y, la verdad, le alegraba que Harry no pasara mucho tiempo con ellos (no es que no lo apreciara) por que le daba oportunidad de estar mas tiempo a solas con la castaña. Ahora sabía que le gustaba su "amiga" y ya nunca podría verla de la misma manera
-Si Hermi, claro para eso son los amigos- atino a decir el chico con un tono de desilusión en la voz.
Ron había conseguido entrar al equipo de su casa aunque para conseguirlo se había alejado un poquito de Hermione, después de lo que había pasado la otra noche el chico procuraba no quedarse mucho tiempo a solas con la castaña y ella hacia lo mismo así que la verdad no se había visto mucho; por lo que el había decidido entrenar solo y creyó que no iba a lograr entrar al equipo, pero lo había echo y ese día iban a jugar su primer partido.
-¿Seguro que no quieres comer un poco más Ron?- pregunto Harry inquieto al ver la expresión en la cara de su amigo
El pelirrojo no contesto, estaba tan nervioso que parecía haber perdido la capacidad para hablar, simplemente negó con la cabeza y se dispuso a pararse para salir del gran comedor
-De acuerdo, como quieras- dijo el moreno parándose tras de su amigo para salir con el- Los chicos se dirigían hacia la salida, o mas bien Harry dirigía a Ron, cuando se les acerco corriendo Hermione
-¡Mucha suerte en el partido de hoy Ron!- dijo la chica y, con un movimiento que tal vez ni siquiera ella misma se esperaba, se puso de puntillas y le deposito un beso en la mejilla
Ron pareció salir de su letargo después de ese beso, lentamente se llevo la mano a la mejilla y se la toco en el lugar donde lo había besado Hermione, como si no pudiera creer que eso había sido real; ella jamás le deseaba suerte de ese modo a Harry, quien sabe, después de todo tal vez si tuviera una oportunidad.
El partido había sido un asco, bueno más bien el había sido el asco si no hubiera sido por Harry que encontró rápido la snitch segurito que sufrían la peor derrota de toda su historia y todo por tenerlo a él como guardián ¿Cómo se le pudo haber ocurrido que jugaría bien? Después del partido ni siquiera tuvo el valor de volver al castillo, no quería ver la cara de decepción de todos pero sobre todo no quería ver la cara de decepción que pondrían Harry y Hermione. Después cuando al fin se animo a regresar se entero de que habían sacado a Harry y a sus hermanos del equipo por culpa de un problema con el idiota de Malfoy y esa era la razón por la que se encontraba ahí, sin poder conciliar el sueño y sumamente enfadado consigo mismo
-Sabia que te encontraría aquí- dijo Hermione acercándose al chico, se encontraban en el lago
-¿Cómo lo sabías?
-Vamos Ron, te conozco perfecto, lo sabes. Cuando tienes problemas siempre vienes aquí ¿recuerdas en cuarto año?
-Si, tienes razón. ¿Lo arruine todo verdad?
-No, no lo hiciste
-Claro que si. No se como se me ocurrió entrar el equipo, soy un fracaso
-No digas eso porque no es cierto, simplemente estabas nervioso. Cuando te he ido a ver entrenar lo hacías mejor. El problema es que no tienes confianza en ti mismo
-¿Tú no piensas que yo sea un fracasado?
-Por supuesto que no. Jamás pensaría eso de ti- afirmo rotundamente la chica tomando la mano de su amigo entre las suyas- tu eres una persona muy especial Ron, te lo eh dicho antes y te lo vuelvo a decir ahora
-Tú también eres especial para mi Hermi-dijo el pelirrojo apretando un poco la mano de la chica- cuando estoy contigo realmente me siento muy bien. Sueles hacer que me olvide de mis problemas, como ahora
-Bueno tomare eso como un cumplido-dijo la chica con una sonrisa- ahora Weasley quita esa cara y sonríe ¿si? Que me gusta mucho esa sonrisa tuya
-Por supuesto Granger-dijo el chico sonriendo ampliamente- tú me devuelves la sonrisa a la cara jeje. Sigues igual de mandona que siempre ¿sabías?
-Si pero es porque tú sigues obedeciéndome jeje. Bueno creo que es hora de que volvamos al castillo antes de que nos pille Filch no quiero perderme esta visita a Hogsmeade
-¿Y eso?
-Nada mas, ya me harte de estar encerrada en el castillo
-¿Acaso es mi idea o la señorita se está poniendo rebelde?
-Tal vez un poco
-Jeje bueno ya era hora de que te divirtieras un poco ¿no crees?
-Supongo. En fin ¿vendrías conmigo? Ya sabes como Harry esta castigado tu habías dicho que no irías pero yo realmente tengo ganas de ir así que ¿irías?
-Claro, faltaba más. No puedo dejar que andes sola por allí, yo te acompaño
-Genial. Gracias Ron. Bueno, nos vemos mañana- ya habían llegado a la sala común así que ella se despidió del chico y se fue hacia su dormitorio
Ron sonrió, ahora estaba seguro de que realmente le gustaba Hermione y tendría que hacer algo al respecto, pero siempre y cuando se asegurara de que ella sentía lo mismo para no dañar su amistas por que no quería perderla por nada del mundo, ella era demasiado importante para el y no la perdería por nada del mundo.