Capturándote en papel — capítulo 1
Ella, es Hermione
Draco Malfoy, miraba a la modelo que tenía frente a él y suspiraba ladeando la cabeza. Aquella mujer, estaba posando para él, mientras tomaba las más grandiosas fotografías. Era todo un artista y era muy reconocido. Las fotos de Draco, eran magia. Se podían apreciar muchas cosas diferentes. No eran más, que papel.
- Bien, ahora quiero que mires hacia mí. Sonríe, sexy, seducción- dijo, con la cámara en mano- Eso, eso.
La cámara se movía con sus manos, era la perfección descrita en la fotografía. Su facilidad abarcaba cualquier tópico. Draco, era esencial.
- Ahora, muérdete el labio y sonríeme. De perfil- suspiraba, tomando la fotografía ideal- Eso, y listo.
La joven sonreía con una delgada bata sobre su cuerpo. Observaba la selección que Draco estaba haciendo, para luego comenzar con los retoques de computador.
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Esa me gusta- dijo la jovencita de acento y aspecto Thailandés. Rubia y de ojos azules.
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Está bien Sophie- decía Draco, a la escultural mujer, que estaba desnuda en aquel estudio- La portada con esta foto, y la parte de atrás contigo, enseñando tus glúteos y la guitarra- Ella asintió, entre intérpretes y dialectos raros. Draco, continuó observando el catálogo y los tonos cromáticos del fondo. Tenía que desechar algunas fotos.
Su manager, se detuvo junto a él. Charles, un hombre experimentado y gran amigo que desde siempre, cuidaba de la carrera de su brillante cliente.
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Draco, una renombrada actriz, quiere que seas su fotógrafo de cabecera- menciono.
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Ah- dijo, sin levantar la vista de las fotos que analizaba- Creo que Sophie está un poco gorda. Deberías decirle...
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Draco, esa actriz va a pagarte mucho- dijo con un suspiro, su mánager.
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¿Ah sí y quién es?
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Pues...- mencionó, pero la mujer ya se acercaba a él. Dejó caer la bata y se detuvo frente a la cámara. Estaba completamente desnuda.
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¿Dónde me paro?- preguntó y Draco, alzó la cabeza. Bien, aquel cuerpo jamás lo vería en una de sus fotografías.
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Hermione Granger- dijo el mánager con una sonrisa, sosteniendo el libreto con el intinerario- Hermione, Draco Malfoy.
Estaba ensimismado, aquella mujer, no debía existir en la realidad. Su cámara, era como si ella supiese apreciar la belleza al verla. Delicados bucles, no quería que la maquillaran demasiado, que le arruinaran la belleza que poseía. Un sexy labial rojo, apenas un poco de rubor en las mejillas, un elegante sombrero de copa y un bastón. Aquella mujer, era una divinidad.
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Juega con la silla, con tu cabello- decía Draco, moviéndose en aquel set. Ella tenía vida propia, una magia bastante particular.
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Sé, qué hacer con mi cuerpo- sonrió aquella mujer y Draco, bajó la cámara para mirar. Hermione, estaba completamente en su campo. Ya sabía, cómo debía impresionar. Aquel bastón, se veía muy atractivo, entre sus piernas- ¿Le gusta así?
Pues hubiese preferido no contestar, pero de todas formas asintió con la cabeza. La sesión, era tan perfecta, que no necesitó pensar en retoques. Suspirando, Hermione se colocaba la bata y no le prestaba atención a su alrededor.
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¡Fantástica cariño!- decía un hombre, con sus manos bajo su barbilla- ¡Qué bella te viste!
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Ah, no los presenté- mencionó ella con desdén, buscando algo en su bolso- Ron, mi asistente personal.
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Ronald Weasley, para servirle- dijo, acomodándose la bufanda negra que llevaba al cuello- ¡preciosa cariño mío!
Hermione sacó de su bolso, una polvorera y se miró en ella. Luego, tomó un pañuelo e imprimió una muestra de sus labios en él. Retiró el labial excesivo y sacó una cajeta de cigarrillos.
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Las modelos, al menos las que yo permito que trabajen conmigo, no fuman en mi estudio- dijo Draco, sin alzar la cabeza de su cámara.
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Las actrices como yo, al menos con las que debes trabajar, no aceptamos órdenes de fotógrafos.
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Es lo justo- sentenció Draco y miró en dirección a Ron que, traía unas tazas de café.
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Este café barato. Lo siento darling, no encontré otra cosa- dijo, sentándose y cruzando las piernas.
Hermione comenzó a caminar, haciendo un chasquido de sus dedos. Ron se levantó, llevándole el bolso y sus pertenencias. Lo imaginaba, Draco se imaginaba que Hermione era una mujer muy pretenciosa.
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Sí, estoy perfecta en esas fotos- mencionó y Draco ladeó la cabeza.
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Toda mujer, se ve perfecta en mi cámara.
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No, tu cámara, sólo hace lo que debe. Fotos. La magia, la pongo yo- Ron asintió, señalando una de las fotos. Su mano, estaba llena de anillos.
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Mi amor, mira esa- decía. Aquella con el bastón enjoyado entre sus piernas- ¡Estás hermosísima! ¡Tú siempre te luces!- aplaudió su asistente- Unos besitos para mi diva chocolatada- dijo y ambos hicieron el "beso francés de ambas mejillas". Draco les observó con desdén y sostuvo la cámara para sustraer los rollos y la digital para mirar las fotos.
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Sí, tiene talento para esto- dijo, al final. Hermione ni siquiera le prestó atención. Era como si hablara con una pared.
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¿Todo bien?- preguntaba el mánager de Hermione. Harry Potter, se llamaba. Draco ladeó la cabeza y observó a Ronald, que le acomodaba el cabello a su estrella, mientras ella miraba su "Blackberry".
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Pues sí, ya terminamos- le contestó Draco y Potter, asintió con una sonrisa suave. Hermione estaba mirando su Blackberry y con su mano, alejó a Ron que comenzaba a exasperarla. El joven, le miró con cierta confusión y luego se encogió de hombros.