← Mi horrocrux · de
Mi horrocrux — capítulo 3
El trío corrió lo más cerca de Snape, que pudo. Por supuesto, lo que observaron no les permitió avanzar. Severus se detenía frente a una joven cuyo rostro estaba ensangrentado. Había a su alrededor, escombros y muchos estudiantes. La jovencita parecía perdida en el tiempo. Como si sus alrededores, no se vislumbrara. Estaba algo mareada y confundida. Snape se inclinó hasta ayudarle a sentarse. Era una niña. Primer curso a lo sumo. Snape ladeó la cabeza hacia el resto de los estudiantes que miraban. La niña lentamente alzó su mano hasta tocarse la herida que borboteaba sobre sus ojos y le hacía parpadear constantemente. Al ver la sangre, simplemente soltó un gemido de miedo.
- ¿Alguien vislumbró qué sucedió aquí?- preguntó Snape, visiblemente confundido ante lo que se presentaba. ¿Por qué estaría una niña herida, en medio del pasillo?
- No lo sabemos.- dijo un estudiante más alto y con el rostro surcado en pecas. Hufflepuff- ella estaba en el suelo. Oímos un grito y luego una risa. Alguien se reía mientras ella gritaba. Snape inspiró y miró a la chica que se retiraba la sangre del rostro y alzaba los ojos. Muy asustada.
- ¿Qué fue lo que sucedió?- preguntó y ella, tembló antes de dirigirse a él. Miró a su alrededor, nerviosa.
- Una...una...
- ¿Una qué?- dijo Snape, algo irritado. Comenzando a perder la panciencia. Aunque bien...parecía algo grave.
- ¡Una mujer. Tenía la marca tenebrosa! ¿Cómo? Eso era Hogwarts...el lugar más "seguro". Tenía que haberse infiltrado de otra forma. Snape miró a su alrededor y sin embargo, no dio con una respuesta a su problema. ¿Cómo había cruzado las protecciones? ¿Los hechizos? Tenía que conocerlos. Tenía que ser... Un estudiante. O un profesor incluso.
- ¿Sintió algo, antes de verla?
- No. Solo...un mareo, una especie de visión doble. De vista borrosa. Caí al suelo. choqué con algo y de pronto, ella me estaba mirando. Sonrió, no vi nada más y grité. Estaba muy asustada. Ese golpe tenía los modos de Bellatrix. Severus levantó a la joven, que parecía no poder caminar. Entre sus brazos; parecía una extraña muñeca grotezca. Sangrando a cada tanto, por heridas en su frente y labios. Mientras la levantaba; algo cayó de su bolsillo. Rebotó hasta los pies de Hermione.
- ¿Y esto qué es? Parecía un giratiempos. Por supuesto, no había vuelto a usar uno desde que Minerva McGonagall le había permitido usar el suyo. Pero bien...quizá necesitaba devolverlo. Quizá la chica tenía su propio giratiempo o era algún objeto que sería confiscado. Sí, tenía que hablar con la pequeña niña y saber de ello.
- Vamos, Hermione. ¿Por qué te tardas tanto? Lo introdujo en su bolsillo y suspiró pesadamente. Hasta ese entonces, media aula de la clase de Snape; ya se había salido y había ido a mirar el accidente que la pequeña había tenido. Que en verdad, los dejaba con más dudas que respuestas. Mientras caminaban, Hermione les dijo que tenía que ir al baño. En verdad, tenía que saber sobre ese artilugio que había rodado hasta sus pies. Mientras deambulaba por los pasillos hacia la enfermería; escuchó la álgida conversación entre Snape y Dumbledore, sobre el asunto de la infiltración. "Puede que sea Bellatrix, pero no estoy seguro. Es probable que abdujo a la niña y la obligó a hacer lo que sea que vino a buscar""Si vino a buscar algo...¿por qué Harry sigue intacto?""No siempre buscarán a Potter, porque sea el elegido. Pero no me pidas que comprenda la mente de Lestrange" Hermione caminó hacia la sala de enfermería y se acercó a la camilla donde la niña estaba recostada. Apartó cuidadosamente las cobijas y se detuvo a un lado de ella, para sentarse.
- Disculpa... ¿se te cayó esto? La niña ladeó la cabeza hacia Hermione y miró el objeto. Frunció el ceño y negó con la cabeza. Nunca antes lo había visto.
- No. No es mío. Ni siquiera sé lo que es eso. ¿Qué es?
- Es un reloj. Quizá le pertenece a otro. Gracias por tu ayuda. Espero te recuperes. No tengas miedo. El director va a ayudarte. A protegerte. Ella asintió mientras sostenía una compresa mojada sobre su frente, de agua tibia. Hermione se levantó y miró el curioso reloj. Dudaba que Harry anduviera jugando con él o incluso Draco. ¿De quién era?