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Historia 40216 — capítulo 8
Hermione se negaba a compartir el mismo espacio vital que Ron durante más tiempo del estrictamente requerido, de forma que Harry tuvo que hablarle del pergamino que su amigo y él habían encontrado, cuando Ron se hubo ido con Lavender a "dar una vuelta".
Hermione lo encontró fascinante y entre asustada y curiosa ahora intentaba resolver la clave.
_ ¿Y dices que tus padres no querían que lo vieras? ¿Crees que es algo de la orden?
_ No, no lo creo. Era algo como mas…secreto_ Harry se explicó con dificultad_ Sólo se que mi padre me dijo que eran cosas suyas, de los dos, pero no me dijo el que.
_ Parece una profecía_ dijo la chica no muy convencida y frunció el entrecejo, recordando de nuevo las palabras que le había dicho Harry_ No tiene sentido, es decir, tus padres nunca murieron, sólo estaban en coma. No sé, tal vez sea algo metafórico.
_ Puede ser, Lo más raro de todo son esas palabras,yo creo que deben ser más bien las palabras, mas que su propio significado. Me refiero a que sean sus letras.
_Si, a mi también lo que más me intrigan son las palabras ¿cómo eran Harry?
_ Ya te dije que solo recuerdo algunas, halcón, tordo, destino pero no se más, eran unas veinte, es imposible recordarlas. Ojalá las hubiera apuntado…
_ Eso ahora no tiene solución… Y si tus padres quieren que lo veamos, quizá deberíamos dejarlo.
_ ¿¡QUE!? _ Se sorprendió Harry, ¡si eres tu la que lleva dos horas hablándome de eso!
_ Lo sé_ dijo la chica con dignidad_ pero he pensado que no deberíamos meternos en medio, si es lo…
_ ¡Ya lo se!_ saltó Harry algo contrariado.
_ No hagas nada, Harry.
_ Eso no puede prometértelo Hermione… ¡lo siento! Sólo quiero saber que es; no tiene nada de malo_ le miró desafiante y Hermione iba a protestar justo cuando Ron entró en la sala común con Lavender, haciéndose arrumacos.
_ Ya hablamos después. ¡No hagas nada!_ Hermione no le dio tiempo a decir nada, y se esfumó en una décima de segundo.
_ ¿Qué tal?_ Ron se sentó en el sitio que Hermione había dejado libre_ Oye, he estado pensando en el pergamino_ bajó la voz_ es una pena que no nos acordemos de las palabras.
_ Ya, lo estuve hablando ahora con Hermione.
_ Ya, vale_ dijo Ron, incomodo, lavender le guiñó un ojo y le mandó un beso_ ¿se lo contaste a alguien mas?
_ No.
_ Mejor, yo no se lo conté a nadie.
_ ¡Hola! ¿Qué hacéis?
_ Estamos hablando Ginny, ¡largo!_ contestó Ron de malos modos.
_ ¡Imbécil!_ Ginny le miró con odio, pero se volvió a Harry_ ¡He visto a tus padres!
_ ¿Qué? ¿Hoy?_ se extraño el chico_¿ y que hacían aquí?
La chica se acercó más a ellos, y dijo en tono confidencial: Fue al salir de tranformaciones, Patricia y yo estábamos en el cuarto piso por casualidad y adivinad de donde venían.
_ De la sala prohibida_ adivinaron ambos amigos a la vez.
_ Exacto, traté de sonsacarles algo, pero nada. Aunque era obvio que venían de ahí, hablé con ellos un rato y al poco vi a Dumbledore con mucha prisa, para reunirse con ellos.
Harry se quedó meditando unos minutos. Ginny_ dijo al final_ te voy a contar una cosa, pero prométeme que no se lo dirás a nadie.
La muchacha a duras penas pudo disimular su curiosidad y emoción_ te lo juró_ dijo_ y Harry le contó el misterio del pergamino.
_ ¡Que lastima que no sepas las palabras!_ suspiró la chica.
_ Eso tiene solución.
_ ¿Se lo vas a preguntar a tu padre?
_ No me las diría_ suspiró el chico.
_ ¿Piensas verlas a escondidas?_ la chica bajó aun mas la voz.
_ Es por una buena causa, Ginny_ dijo tratando de nos sentirse culpable.
_ ¡Perfecto! ¿Cuándo? ¿Qué hacemos?_ Ron se quedó pensando_No puede ser muy difícil, a fin de cuentas el otro día casi lo cogimos.
_ ¡El otro día James tuvo un descuido!, y dudo que vuelva a pasar. Ese no es un objeto para dejar por ahí tirado_ argumentó su hermana_ tenia que ser el otro día, ahora será complicado.
_ Y la sala_ se dijo Harry_ ¿Qué tendrá que ver con ellos?
_ Tal vez eso si sea algo de la orden.
_ Yo solo los veo a ellos, nunca he visto a nadie más de la orden por ahí_ Ginny se quedó pensando y los tres se miraron.
_ Puedes preguntarles mañana, seguro que vienen a "la sala"_ hizo comillas con los dedos.
_ Mm, Dudo que me digan nada.
_ Pues habrá que conseguirlo como sea ¿No Harry?_ dijo Ron mirándole fijamente.
_ Si, como sea.
_ Bueno, yo me tengo que ir, allí esta Dean, y luego vamos a estudiar juntos.
Ron gruñó pero no dijo nada, Harry y él saludaron a Dean que los saludó con una sonrisa y les dijo algo que no entendieron.
_ Esta noche, lo primero es descubrir como entrar en esa sala.
Ron se sonrió, asintió con la cabeza ¿vamos solos?
_ Si, la capa invisible ya nos queda pequeña, como para decirle además a Ginny que venga, la única otra persona que lo sabes es Hermione y…_ se quedó callado, incomodo.
_ Claro_ Ron también se pudo incomodo ante la mención de la chica_ Le diré a Lavender que esta noche tengo cosas que hacer. ¿Y luego de ir allí?
_ Ya lo veremos Ron, es evidente que desde aquí el pergamino no podemos conseguirlo, y esa sala es muy extraña. Esta prohibida para todos excepto para ellos.
_ Si, tienes razón. Espero que sea algo importante.
_ Yo no_ dijo con tono macabro su amigo.
_ Bueno, espero que valga la pena. Me voy con Lavender ¿Te importa?
_ No, no_ dijo de mala gana_ Me voy a ver a Neville o quien sea, que aquí solo me aburro.
_ Realmente espero que valga la pena_ suspiró Harry para si mismo y se quedó viendo de mal humor como Dean y Ginny se besaban mientras Lavender y Ron hacían lo mismo.
ooOOoo
El fuego ardía en la chimenea y Lily había sacado algunas cosas para picar mientras hablaban.
_ De modo que de Sirius no se sabe nada ¿verdad?_ preguntó la mujer preocupada.
_ Nada de nada, pero no debemos atraer la atención sobre eso_ Remus Lupin agradeció con un gesto la copa que Lily le ofrecía_ Dumbledore dice que es lo peor que podemos hacer. A fin de cuentas, eso solo le traería problemas a Sirius.
_ Estoy seguro de que en cuanto pueda escribirá_ dijo James auto-convenciéndose.
_ Si, eso espero_ Remus dio un suspiro, parecía muy cansado.
_ ¿estas seguro de que estas son las mejores circunstancias para emprender una misión?_ le recriminó LilY_ Hoy es luna llena.
_ Lo sé, pero mañana ya no y debo irme.
Lily y James miraron a su amigo con preocupación.
_ Todos os vais_ pensó James en voz alta_ Sirius se fue y ahora tú.
_ Pero no nos vamos para siempre_ dijo Remus.
_ No has venido en semanas y vienes ahora aquí, a casa_ le reprochó Lily.
_ Vine para despedirme_ Dijo Remus tratando de sonreír.
_ Ese es el problema, Que solo vienes a despedirte_ James le habló con una frialdad impropia de su amigo pero al instante eso desapareció y le sonrió francamente_ ¡Y menos mal! Jamás te perdonaría que no te hubieras despedido.
_ Lo sé_ Remus le devolvió la sonrisa, se quedó pensando un momento_ Os prometo que en navidad todos estaremos juntos, Sirius no se la perdería por nada del mundo, ni yo tampoco
_ ¡Si! En navidad estaremos juntos, haré que estas sean las mejores navidades de nuestras vidas y las mejores de Harry_ Saltó James entusiasmado.
En cambio Lily, mucho más prudente negó con la cabeza: no prometas lo que tal vez no puedas cumplir, Remus.
_ ¿Qué?_ su marido le miró entre enfadado y desconcertado_ ¡Es evidente que para navidad todos estaremos juntos!
_ Estamos en guerra James_ le recordó ella ácidamente_ Nadie puede prometerte nada ni para mañana.
_ Yo no prometo que nadie vaya a salir mala parado, eso nadie puede hacerlo_ Remus habló con tranquilidad_ Pero estanos mucho más preparados que la última vez, vuestra vuelta a ha subido la autoestima de la gente en general y los aurores en particular, y de todas formas es todo mucho mejor que el año pasado; al no aceptar el ministerio el regreso de Voldemort todo era un caos y Fudge luchaba contra en enemigo equivocado. Al menos ahora, estamos unidos y luchamos contra el verdadero enemigo.
_ Si, claro, claro_ respondió con un hilo de voz Lily_ Es sólo que estoy tan preocupada…
_ Todos lo estamos_ James la abrazó_ pero seguimos luchando, seguimos intentando averiguar la verdad. Nunca dejaremos de luchar_ le prometió James_ Tenemos algo que los mortífagos ni Voldemort tienen.
_ ¿si?
_ Razones para ganar… Harry, Sirius, Remus… tú.
ooOOoo
Neville hablaba jovialmente mirando con cariño su planta "Mimbulus Mimbletonia", Seamus y Dean jugaban a los naipes explosivos a hacer torres con ellos y Harry y Ron pensaban en la sala, a la que irían en cuanto el resto se durmiera, lo malo es que no parecían tener mucha prisa por hacerlo.
Cuando Dean no estaba besándose con Ginny, Harry olvidada que era su novio y le caía bien de nuevo. Olvidaba que era Dean quien se besaba con Ginny y no él. Porque Harry llevaba un tiempo pensando que Ginny necesitaba otro novio, uno más adecuado, porque aunque Dean fuera un buen chaval había cosas que no podía entender, cosas que Ginny necesitaba alguien más adecuado para charlar; alguien como él.
_ ¿Y tu, Harry?_ Dijo Dean de repente_ ¿no te interesa Romilda vane? Te sigue a todas partes.
_ ¡No! ¿Como se te ocurre? ¡Esa niña está loca! No me deja en paz.
_ Está enamorada_ se burló Ron.
_ ¡Pobre Harry! _ se compadeció Neville. Y todos rieron.
_ Y Ron con lavender_ dijo seamus pensativo_ ¡Quien nos lo iba a decir!
_ ¡Oye, cuidado con lo que dices!- saltó Ron_ ¿que tiene de raro?
_ Nada_ Seamus ahogó una risilla_ es sólo que recuerdo cuando nos conocimos todos ¿no os acordáis? ¡Cuánto cambio todo!
_ ¡Y todo lo que pasamos!_ dijo Neville, pensativo.
_ ¡Y lo que nos queda por pasar!
_ Yo recuerdo cuando os conocí a todos_ Harry sonrió_ Y parece mentira que fuese hace seis años.
_ Si, ahora ya nada es igual_ Ron sonrió_ Ahora hay una guerra.
_ Claro que es todo igual_ saltó Neville y todos le miraron.
_ Seguimos siendo amigos ¿No?_ Dijo el chico con timidez.
ooOOoo
Eran más de las doce de la noche cuando por fin todos sus compañeros se hubieran dormido. Se aseguraron bien de que Neville roncaba y que Seamus hablaba algo en sueños y cuando certificaron con total seguridad que dormían, salieron a hurtadillas del dormitorio.
La sala común estaba vacía, aun crepitaba restos del fuego en la chimenea y habían muchos libros y chaquetas que los jóvenes se habían dejado abajo.
_ ¿Cogiste el mapa?
_ Si. Vamos, métete bajo la capa.
Los dos se metieron, algo agachados bajo la capa.
_ ¡Ron, se te ven los pies!
_ ¡Es que soy alto!
_ ¡Pues agáchate más! ¿Cuando has visto tú unos pies caminar por ahí solos?
Una vez solucionados los problemas de altura, se aseguraron de estar bien tapados y Harry miro el mapa:
_ Perfecto, Mcgonagall está donde la biblioteca, Snape en su despacho y Filch en el primer piso… ¿Vamos?
_ Vamos.
Recorrer los pasillos de Hogwarts a oscuras, en plena medianoche era algo divertido, excitante y peligroso. Y en esos momentos, Harry y Ron se sentían como dos niños encantados con las aventuras…aunque no sabían como terminaría esta. ¿Qué descubrirían? ¿Qué habría en esa sala que solo conocían, al parecer, James y Lily Potter?
Pasaron en silencio frente a Nick casi decapitado y ahogaron la respiración cuando la señora Norris los olisqueó, desconcertada.
_ Estamos en el quinto_susurró Harry_ Aun es un piso más abajo.
_ Snape_ ambos amigos se pararon y vieron, horrorizados, tanto en el mapa como en la realidad como Snape estaba en los pasillos del cuarto piso, parecía atormentado por algo y Harry se lo susurró a Ron en tono muy bajo.
_ Y yo que me alegro_ dijo su amigo_ ¡Que se joda! ¿Esperamos a que se vaya?
_ No, puede estar aquí toda la noche.
_ Tenemos que saltar la escalera a la de tres, es esa en la que siempre tropieza Neville.
_ Vale_ se pusieron enfrente de la escalera_ una, dos y ¡tres!
Y saltaron, Ron dijo en voz alta sin querer: ¡menos mal! Y snape se volvió al origen del ruido.
_ Lo siento_ susurró el chico azorado.
Harry le dio un codazo y ambos miraron como Snape los observaba sin ver.
_ Se que estás ahí Potter_ su voz rompió el silencio en la oscuridad_He oído a Weasley. Estáis aquí, y yo lo sé.
Harry y Ron, ya el tercer piso vieron como Snape bajaba las mismas escaleras que ellos, saltando el tercer escalón como ellos.
_ ¿Qué hacéis aquí? En el pasillo prohibido del cuarto piso a horas prohibidas… vais a meteros en un lío ¡ah, no esperad! Si es que al señor Potter le gustan, se siente más importante.
Silencio.
_ ¿Queréis averiguar el misterio de la sala, eh muchachos? Un juego de niños, debéis de pensar, para el gran Harry Potter y su fiel compañero Weasley.
_ ¡Vamos!_ caminaron con todo en silencio que pudieron.
_ ¡Potter! Sé que estás ahí.
_ Si, ¿algún problema, Snivelly?
Justamente por el camino que tenían que coger venía James Potter, con las manos en los bolsillos y aun aire arrogante miró a Snape por encima del hombro.
_ ¿Qué, dando un paseíto?_ le dijo con sorna.
_ Potter_ susurró con odio.
_ Deja de pronunciar mi nombre, ya se que me llamo así.
_ ¿Qué haces aquí?
_ Temas importantes, Dumbledore me requiere a menudo.
_ ¿De veras Potter?_ le susurró con sorna_ ¿Y te cuenta todos sus planes?
_ Todos no_ dijo James tranquilamente_ Pero confío en él y él lo hace en mi, y todo va bien. ¿Y tu, que tal este año? ¿No echas de menos los cacharritos de química?
_ Dime, tus confidencias con el director consisten en pedirle u nuevo perfume o comentarle algo de quiddith.
_ No hables de lo que no entiendes, Snape, no blasfemies ese deporte ¿vale? Mira, no tengo porque decirte esto pero yo no tengo tanto tiempo como tú, y a veces tengo que dejar las cosas para última hora. Es lo que tiene trabajar en la orden, vigilar el pueblo, tener un hijo y estar casado.
Snape se puso muy pálido.
_ Si_ siguió James sin dejar de notar ese detalle_ Es que Lily hay noches que me deja agotado.
Snape estaba muy pálido, había sacado la varita y parecía dispuesto a asesinar a James.
Harry, en medio de la vergüenza por el comentario de su padre, se preocupó al ver la varita de Snape apuntando a James, pero este no parecía preocupado.
Se rió de Snape y sólo dijo_ No hagas el imbécil. Dumbledore quiere que nos llevemos bien, ¿no?
_ No me pidas milagros.
_ Mira, en eso estamos de acuerdo. Sólo una cosa más Snape. No te acerques más a mi mujer ¿vale?
_ ¿Cómo dices?
_ Lo que oyes, no te acerques más a Lily.
_ ¿Me estás amenazando?
_ ¡Premio para Snivelly!
James se fue, escaleras abajo sin despedirse mientras Snape pálido como un fantasma intentó ver donde estaban Ron y Harry y al no encontrarlos, se fue amenazando: mañana será otro día, y uno malo para ti, ¡oh si Potter!
Harry y Ron sin poder creerse su suerte siguieron andando a la "sala misteriosa", cuando Harry se fijó en que a Snape le había caído algo.
Retrocedieron y cogieron el papel que el odiado profesor había perdido.
_ ¡Harry!_ Ron le miró sin saber que decir, pero su amigo estaba en estado de Shock.
El papel no era otra cosa que una foto de un Snape adolescente de unos catorce años junto a una Lily sonriente, pelirroja y que le pasaba un brazo por detrás de los hombros.
_ Tal vez sea una foto de colegio, ya sabes, de las que se hacen para el anuario.
_ Ron, no parecen tener más de catorce años.
_ ¿Entonces…?
_ No creo que sea lo que parece. Es que parecen como si fueran amigos pero es imposible.
_ A lo mejor tu madre quiso hacerle un favor, como Snape seguro que siempre fue un amargado no tenia amigos y tu madre quiso ayudarle, ella es muy amable con todos.
_ Si, seguro que es eso_ se auto-convenció Harry_ seguro que mi madre como es tan amable y se apena de todos, quería que Snape tuviese alguna foto de amistad.
Harry miró la foto ¿pero acaso no eran amigo de verdad? La foto desmentía todo aquello que Ron y el habían dicho.
_ ¡Harry, que es más de la una! ¡La sala!
_ Ah, si si_ Harry bajó de las nubes_ Vamos.
Y al fin llegaron, al pasillo del ala derecha del cuarto piso .El pasillo prohibido. Y allí, al fondo, la sala prohibida, parecía un aula normal y corriente, abandonada, traía un número "7" muy desgastado.
Ron agarró el pomo de la puerta tras asegurarse en el mapa que no había nadie por allí cerca, pero la puerta no cedió ni un centímetro.
_ Debe de haber una contraseña. ¡Somos idiotas!_ exclamó Harry_ vale, piensa.
_ Prongs…_ no sé, por el mapa y eso.
_ Dumbledore, ¡Lily y James!
_ ¡Gryffindor, la orden!
_ Estamos diciendo cosas demasiado lógicas Ron, eso se le ocurriría a cualquiera. Tiene que ser algo que no parezca de mis padres.
_ Ya te entiendo, algo que jamás nadie se lo imagine.
_ Exacto. ¡Queremos a Snape!
Ron le miró, con los ojos como platos y ahogó una risilla.
_ No sé me ocurrió nada más antagónico.
_ ¡Odio el quiddith!
_ Demasiado antagónico.
_ ¡Oh, por los calzones de Merlin!_ protestó Ron cuando ya llevaban ahí mas de media hora pronunciando contraseñas sin resultado alguno_ ¿para esto tanto rollo? ¡vamos Harry! Mañana averiguamos la contraseña y venimos, tengo sueño y hambre… pasamos por las cocinas ¿eh?
_ No vais a averiguar nunca la contraseña.
Harry y Ron miraron hacia atrás y arriba asustados, No se habían preocupado de bajar la voz.
James les miraba enfadado, y hacia ondear la capa invisible encima de ellos, de tal forma que ahora eran visibles.
_ La capa hace invisible, pero no sordos a los demás_ ¿Qué hacéis aquí?_ les preguntó suavemente, pero con un tono que daba algo de miedo.
_ Dar una vuelta… en realidad íbamos a las cocinas_ dijo Harry rápidamente,
_ Si, eso. ¡Yo tengo hambre! ¡Mira, me rugen las tripas!_ Ron asintió con la cabeza con fervor.
_ Estáis cuatro pisos mas arriba.
_ ¡vaya! _ Harry se puso nervioso y cruzó los dedos a la espalda, soltó una risita nervioso _ Es que nos hemos perdido. ¡Que mal sentido de la orientación!
_ ya te digo, Harry.
_ ¿Y tampoco sois capaces de seguir un mapa?_ les señaló el mapa, parecía estar bastante enfadado_ qué lastima, no creí que fuerais tan mongoles, tendré que enseñaros.
_ El mapa…_ Harry no supo que decir.
_ Si, Y ahora decidme que cojones hacéis aquí, porque no hay más sitios que este para dar vueltas en el castillo ¿verdad? ¡Decidme que hacéis aquí YA!
_ Entrar en la sala ¿vale? Solo queremos saber que esta pasando, como nadie nos cuenta nunca nada.
James se pasó una mano por el pelo, ahora nervioso…un momento, cuando Snape me llamó se refería a ti, no a mi.
_ Si_ admitió Harry_ te vimos hablar con él_ pensó en enseñarle la foto, pero por alguna razón no lo hizo, no quería que su padre hiciera ninguna tontería.
Vale, y ahora escuchadme bien, porque sólo lo diré una vez miró alrededor_ No quiero que andéis merodeando por estos sitios, no quiero ni que os acerquéis a esta sala.
_ Pero…_protestó Harry.
_ Ya no sólo dice el colegio que está prohibida, ahora lo digo yo. Y me importa una mierda que os saltéis las cuatrocientas normas de este colegio, pero si se os ocurre desobedecerme…_ dejó la amenaza en el aire_ Harry, no quiero verte mas por aquí, es una orden, ni a ti tampoco, por supuesto.
_ Yo…_ Ron no sabía que decir.
_ Nadie puede venir por aquí. Os lo prohíbo, ya sé que no soy tu padre Ron, pero tu madre ya estaría armando una escena porque estuvieras aquí, y ya ves, yo no lo hago.
Harry y Ron se miraron, contrariados ¿Qué habría en la sala, que tanto ocultaban?
_ Y ahora, vamos, os acompañaré a la cama.
Admitiendo la derrota, Harry se guardó la capa y el mapa y echó a andar junto a su padre y su amigo.
_ Y ah, por cierto, estás castigado.
_ ¿Qué?
_ No se puede andar a estas horas por el castillo, y menos en pasillo en prohibidos,
_ ¡Claaro! Como tu no lo hacías_ refunfuñó pero James lo debió oír porque sonrió.
_ No te quejes, solo te voy a mandar que me escribas unos remitentes y me mandes unos correos, mañana no podemos venir y esas lechuzas son urgentes.
Harry pensó que eso ni era un castigo y se sonrió, al ver el intento de su padre por ejercer bien la paternidad, a pesar de eso, seguía enfadado.
_ Y tu le podrías ayudar, ya se que no soy tus padres, ni tengo ninguna autoridad para castigarte pero es que son muchas lechuzas ¿sabes?
Ron asintió, aun pensando en la sala.
Y cuando James pronunció la contraseña: Mimbulus Mimbletonia y entró con ellos a la sala común, les dijo una última cosa:
_ A tu madre nada de esto ¿vale? No quiero que se preocupe.
_ Claro.
_ Buenas noches Harry…Ron.
_ Buenas noches, James.
_ …
_ Buenas noches papá.
ooOOoo
Al día siguiente, a Harry y Ron les costó mucho levantarse para ir a las clases, apenas entendieron lo que explicó Mcgonagall de la transformación humana. Hermione le preguntó a Harry muchas veces, con el ceño fruncido porque parecían tan cansados.
_ ¿Fuisteis a ver la sala anoche?_ les dijo con reproche.
_ ¡Claro que no!_ Harry fingió sentirse muy ofendido por esa pregunta.
Hermione le miró sin convencerse.
_ Si, ¿vale? Si fuimos, pero no pudimos entrar, hay una contraseña.
Hermione no dijo nada, y al final con algo que Harry no pudo identificar djo: Lo siento.
_ ¡Da lo mismo!
Se alegraron mucho cuando llegó la hora de comer y pudieron descansar un poco, al menso nadie les acribillaba con preguntas sobre plantas raras o les preguntaba por el movimiento de varita para un hechizo que hacia silenciar a las ranas y cuervos.
Sin embargo, a mitad de la comida un par de lechuzas interrumpieron el estofado de Harry.
Abrió la primera y reconoció, con cariño, la letras de su madre.
Harry:
¿Cómo va todo? ¿Te estas portando bien? ¿Estas estudiando mucho? Espero que así sea.
El motivo de mi carta es para comentarte una cosa, tu padre y yo hemos estado pensando en darte clases de defensa, hechizos y esas cosas. No por nada en particular, sólo creemos que en estos tiempos a nadie le viene de más tener unos cuantos trucos bajo la manga.
He acordado con Dumbledore que todos los sábados ( los que tengas y los que no) excursión a Hogsmeade vengas a casa y practiques.
Ve a pedirle el permiso al director, ya está firmado pero necesitas presentarlo para salir del castillo.
Espero que te parezca una buena idea, envíame una lechuza con tu contestación ( esta misma, puedes escribirme en el reverso)
Pórtate bien, estudia mucho, pásalo muy bie y procura no contestar mal a nadie, ¡vale cariño? Y eso incluye a Snape.
Dales recuerdos de mi parte a tus amigos.
Un beso muy fuerte y muchos abrazos de tu madre.
Con amor.
Lily.
Pd: Te quiero como a mi vida.
Harry leyó la carta, y tuvo que reprimir unas lágrimas al leer la postdata, eso era lo que siempre había soñado, recibir cartas de su madre durante la comida hacía que el día fuese mejor, que de repente ya no estuvieran tan cansado y todos eran mucho más simpáticos.
La otra lechuza era de su padre.
Harry, estas son las direccionas, cuando vayas a pedirle a Dumbledore el permiso ( ya tuvo que llegarte la carta de tu madre, si no lo entenderás cuando llegue) pídele también las cartas. Mándalas hoy.
¡Pásalo bien!
Un abrazo.
Tu padre.
_ ¿Esas son las direccionas?_ preguntó Ron mirando por encima del hombro con terror, una lista de al menos cincuenta personas distintas.
_ Si.
_ Oye, tu padre es un poco retorcido ¿no?
Harry asintió con la cabeza, pero no dejó de sonreír, le habían llegado dos cartas de sus padres durante el desayuno, ambos preocupados por su comportamiento, notas y estado general.
A la mayoría de adolescentes eso les abrumaba, se sentían molestos.
Harry estaba encantado.
Notas: A ver, para que bien claro. Las parejas son CANNON, repito CANNON, no pienso poner a Hermione con Harry ni nada por el estilo. Ahora eso si, puede que haya alguna escena de slash mas adelante, se dará unas circunstancias que lo propiciarán.
En cuanto al capitulo espero que os haya gustado, Harry está impaciente por empezar las clases y Dumbledore ha averiguado algo más del pergamino, algo que he dejado para el siguiente. La última escena es un poco tonta, pero representa lo que Harry ha deseado siempre ( que le escriban cartas en el desayuno es metafórico) representa sus mayores deseos, que sus padres se preocupen por él. Sirius saldrá próximamente.
Si queréis alguna cosa en particular, una sugerencia será bienvenida siempre y cuando no me vengáis diciendo que ponga a Harry con Hermione o que mate a X personaje.
Espero que os siga gustando a todos.
Muchas gracias por leerme.
¡Besos!