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Historia 40490 — capítulo 22
Hola = )
Aquí les traigo un nuevo capítulo disfrútenlo
Gracias a todos por sus lindas palabras = )
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Hija porque no subes a descansar ya es tarde y no es bueno que trasnoches tanto -Andrómeda se encontraba sentada en el sofá tejiendo un abriguito para el bebé-.
No tengo sueño mamá -la miraba concentrada- quiero ver como lo haces para aprender -intentaba hacer lo mismo- te está quedando muy lindo eres muy buena para esto mamita -la abrazo y le dio un beso en la mejilla-.
Mi nietecito o nietecita lo valen, voy a tejerte muchos de estos para que cuando sea la época de frio este bebecito este muy abrigadito.
Me encantaría poder hacerlo también así de bonito como el tuyo -veía su trabajo con frustración pues con sus puntadas eso parecía una maraña de enredos y no el comienzo de la manguita del abrigo- me está quedando desastroso.
Andrómeda sonrió levemente al ver el enredo de lana que tenía su hija.
Todo es práctica mi a mor ten paciencia que ya aprenderás ahora solo dedícate a observar -le quito lo que tenía en las manos y lo guardo dentro de su canasto de costuras y acarició su cabello que seguía siendo persistente en ese color azul intenso-.
El timbre sonó justo en el instante en que Ted subía del sótano.
Yo abro -les sonrió a ambas-.
En la puerta aparecía el hombre con el rostro más dulce y bueno del mundo regalándoles a todos los allí presentes en especial a su esposa la mejor de sus sonrisas llevaba en sus manos un ramo de rosas.
Mi amor -Tonks salto de ese sillón y se lanzo a sus brazos con añoranza infinita- te extrañe, te extrañe, te extrañe tanto -le susurraba mientras lo envolvía entre sus brazos-.
Yo también te extrañe mucho mi amor -la separo un poquito para poder mirarla a los ojos- como estas.
Bien mi amor y el bebé también -le sonreía feliz-.
Que bueno -le dio un beso en la frente y el entrego el ramo de rosas-.
Gracias están preciosas -le dio un suave besos en los labios, tenía muchas ganas de profundizar aquel beso, tanto tiempo si sentir el calorcito de esa boca pero por sus padres allí presentes se contuvo- voy a ponerlas en agua -fue hasta la cocina-.
Buenas noches señor Ted, buenas noches señora Andrómeda disculpen la intromisión así de esa forma y a esta hora en su casa pero moría por ver a mi esposa y saber cómo estaba.
No te preocupes Remus que esta casa es tan tuya como de nuestra hija.
Ted lo invitaba a sentarse y Andrómeda lo miraba con cierto cohibimiento como que quería acercarse y como que no pero Remus le dio mucha confianza con su sonrisa y se sentó a su lado-.
Es para el bebé?... esta preciosa, ¿puedo? -Andrómeda un tanto apenada se la extendió- no sabía que usted sabia hacer estas maravillas mi madre también las hacía,el bebé se va a ver hermoso con todo esto… muchas graciaspor ser una abuelita tan linda con mi hijo -sonrió amablemente-.
Gra-gracias -estaba sonrojada-.
Dime sino están divinas amor -Tonks salía con su florero en las manos y lo ponía sobre una mesita esquinera cerca de la pared donde reposaba un enorme espejo redondo enmarcado con flores matizadas en metal dorado y bronce- y eso que no te he enseñado lo que me obsequiaron Sirius y Amelia, son unos conjuntitos hermosos a mi me dejaron fascinada-se sentaba a lado Remus y lo abrazaba cariñosamente- porque no me avisaste que venias hoy yo te esperaba hasta mañana en la tarde.
Es que ni yo sabía que iba a poder venir hoy pero hubo esta oportunidad y no quise desaprovecharla -acariciaba el vientre de Tonks-.
Quiere que le prepare algo de cenar? -pregunto con mucha cortesía-.
Cierto mi amor que despistada no te lo había preguntado -sonreía apenada- ya te preparo algo -intento ponerse de pie pero Remus se lo impidió-.
No es necesario si cene antes de venir -le sonrió a su esposa- gracias por su preocupación -se dirigía a su suegra- pero no es necesario.
En serio o estas mintiendo para no incomodar a nadie porque te conozco bien y sé que por no dar molestias eres capaz de matarte de hambre -lo miraba con reproche-.
Remus sonrió.
De verdad ya vine cenando créeme no te mentiría.
Bueno está bien será creerte entonces.
Ted sonreía al verlos así.
Es que ustedes no conocen como es, siempre preocupándose por los demás antes que en el… pero es un encanto -sonrió y se recostó en su hombro-.
Nosotros los dejamos ya mañana habrá tiempo para platicar en familia -Ted sabía que estaban incomodando allí así que se levanto del sillón y le extendió la mano a su esposa- ven mi amor vamos a descansar que ya es tarde y dejemos a este par de tortolitos tranquilos que necesitan su momento a solas.
Andrómeda sonrió levemente.
Está en su casa Remus siéntase en confianza -beso a su hija y abrazo a Remus- que pasen buena noche.
Ted hizo lo mismo que su esposa y subieron.
Buenas noches a los dos y gracias por todo.
Adiós papá, adiós mamá lo adoro -ambos les regalaron una sonrisa-.
Tonks espero a que sus padres desaparecieran de su visión para unirse desaforadamente a los labios de su esposo que se quedo sorprendido por su velocidad pero disfruto intensamente de su impulso… se separaron debido a la necesidad imperiosa de respirar que ambos tenían.
Necesitaba hacer esto -lo dijo con un hilo de voz antes de tomar una gran bocanada de aire- todas estas noches te he deseado como no tienes idea -se sentaba sobre sus piernas- estos cambios hormonales me traen de cabeza -comenzaba a desabotonar su camisa- nuestro bebé quiere que sus papas se demuestren cariño -sonrió con sensualidad peligrosa- no lo hagamos esperar demostrémosle que nos amamos intensamente y que él es nuestro regalito de amor -con sus manos empezó a acariciar la piel de su esposo-.
Este bebecito es un pequeño travieso -Remus se estaba encendiendo demasiado rápido a él también le había hecho falta ella- pero me encantan las ideas que nos da -sonrió y la pego más a su cuerpo- vamos a casa allá estaremos más cómodos -acariciaba su espalda-.
No mi amor no creo poder resistir hasta llegar allá si ni siquiera sé si podre llegar hasta arriba, a mi habitación de soltera… te imaginas hacerlo allí -le dedico una mirada felina- seria un sueño.
Remus la acompañaba con las caricias y besos.
Y tus padres?.
Que pasa con ellos.
Me da pena.
Pena de que?, de que hagas feliz a su única hija -se levanto y lo tomo del brazo- vamos ahora que todavía tengo un poquito voluntad -Remus no se veía convencido aunque si ansioso- cielo -se acerco a su oído- no te preocupes que ellos no van a escuchar nada, de eso me encargo yo... ven -lo guiaba rumbo de las escaleras- no quieres estar conmigo? porque yo si muero de ganas por estar contigo.
Su esposo cambio su mirada de "inseguridad" y la transformo en una decidida la tomo por la cintura y la alzo, Tonks dejo de tocar el suelo con sus pies y se unió a los labios sedosos de su amado mientras la conducía hacia arriba… Entraron a la habitación en completo silencio haciendo el menor ruido posible, Tonks en actitud dominante y posesiva lo recostó sobre la cama.
Se siente extraño estar aquí, así y ahora.
Tonks solo sonreía mientras comenzaba a deshacerse de todo lo que el estorbaba.
Seguro que nada se va a oír mira que… -sonreía pícaramente- nuestras voces cantarinas suelen ser muy estridentes.
La verdad no sé y no me interesa si nuestra opera se escucha o no yo solo quiero estar contigo aquí y sino es aquí será en el jardín, en el sótano, en las escaleras, en la cocina hasta en el techo de la casa si quieres; a mí no me importa el lugar solo que tu y yo estemos juntos -mordió con suavidad sus labios- llévame hasta las nubes, permíteme tocar las estrellas de tu mano, canta conmigo las más hermosas melodías de amor.
Yo te llevo a donde tú quieras -inclino su cuerpo y la cobijo junto a él debajo de las sábanas y comenzó su recorrido arranca suspiros deteniéndose sobre el vientre de ella- hijito a dormir que tu mami y yo vamos a hacer fuego y no queremos que te quemes.
Tonks sonrió y de a poco fue perdiendo su voluntad adentrándose cada vez más en ese éxtasis brindado por su compañero de aventuras celestiales.
A la mañana siguiente Remus despertó solo sin su diosa de fuego que ya había abandonado aquella cama de sábanas revueltas que hace pocas horas había sido testigo silencioso de momentos únicos y maravillosos de amor y entrega… por un momento olvido que no estaba en su casa y quiso seguir durmiendo pero su "buena educación" se lo impidió.
Bajo a la cocina cambiado y perfumado, su esposa estaba allí con su mamá preparando el desayuno y su padre sentado en la mesa bebiendo de su café matutino y leyendo la edición matinal de El Profeta.
Buenos días -saludo de manera general, su esposa se giro y le regalo una sonrisa hermosa y cómplice de esas ocultas que se dan en clave los amantes-.
Buenos días Remus durmió bien-Ted lo invitaba a sentarse a su lado-.
Como un bebé.
Tonks soltó una pequeña risita pero se sonrojo levemente al ver las miradas de sus padres sobre ella.
Andrómeda puso en medio de aquellos dos hombres un pequeño canasto con panes muy calientitos.
Muy buenos días Remus -le regalo una cálida sonrisa que fue correspondida de la misma manera-.
Tonks y su adicción compartida con su esposo hacia el chocolate caliente, llevo dos tasashumeantes en las manos con mucha calma y cuidándose para no cometer tan temprano alguna pequeña torpeza; se inclino un poco y le susurro al oído.
Cómo amaneció mi soprano favorito.
Remus sonrió y ella ubico su chocolate frente a él.
De maravillas.
Me alegra -le dio un beso y se sentó a su lado-.
Y ese angelito nuestro como amaneció?.
Feliz como su mamá -puso sobre su vientre la mano de Remus apoyada sobre la de ella- está contento de que su papá este con nosotros -le dio otro corto beso-.
Mi nieto será un niño muy amado -Ted los miraba con una sonrisa- si tiene a los mejores padres que la vida le pudo dar.
Andrómeda ponía sobre la mesa el resto de lo que sería su desayuno y se sentó junto a su esposo.
Es cierto -Remus unió su mano a la de su esposa- a nuestro hijo nunca le faltara nada pero lo más importante es que vivirá rodeado siempre de mucho amor de todos los que lo queremos y esperamos.
Andrómeda no sabía cómo iniciar una conversación que le diera valentía para lo que quería hacer estaba muy nerviosa pero tenía que lograrlo.
Invite a almorzar a Sirius y a su familia.
Bien mamá muy buena idea -sonrió feliz-.
Andrómeda respiro profundo y enfoco sus ojos por unos momentos a los de su yerno.
Ted y yo deseamos que ustedes también se queden el resto del fin de semana junto a nosotros, yo se que a lo mejor usted Remus -sus ojos en ese momento cambiaron de dirección y se perdieron en un punto vacio- después de todo lo que yo… hice y dije no tenga la mas mínima intención de compartir con nosotros en especial conmigo.
Para mí -la interrumpió con la más cordial de sus sonrisas- será un honor aceptar su invitación a hospedarme en su casa y quiero que sepa que yo a usted la quiero y la considero como lo que es, una gran persona, una gran mujer la madre de mi esposa a la que amo con mi vida, -le dedico una dulce mirada a Tonks- la abuela de mi hijo y eso para mí es mucho más importante que cualquier mal entendido que nunca hubo de mi parte, el cariño y el afecto sigue siendo el mismo de cuando la conocí… mi Dora tiene mucho de usted y eso ya habla por sí solo así que por favor olvídese de la incomodidad o las penas entre nosotros.
Es usted muy bueno pero yo fui grosera con usted muchas veces y quiero que me perdone por eso.
Yo no tengo nada que perdonarle… bueno solo una cosa no le perdono.
Todos guardaron silencio al escuchar esto y al ver la cara de seriedad de Remus.
Que me siga llamando usted, por favor ya no lo haga mas dígame Remus así de simple -sonrió y los demás lo acompañaron incluyendo Andrómeda-.
Y así se dio por cerrada aquellas "diferencias" que los separaba y desayunaron como lo que eran, una familia.
Durante toda la mañana Remus estuvo muy pendiente de su esposa a todo momento estaba a su lado cuidándola y cumpliéndole todas sus peticiones hasta el mas mínimo de sus antojos.
Después del medio día estaban en el jardín preparándolo todo para un almuerzo a lo grande pues aparte de la familia de Sirius se habían unido dos invitados más de pura casualidad; Molly y Arthur habían llegado a visitar a Tonks para ver cómo iba con lo de su embarazo.Los hombres eran los encargados de preparar el asado entre Sirius y Arthur intentaban encender la brasa, algo que no les estaba resultando.
Sirius no me parece buena idea que sigas echándole ese líquido raro a la parrilla -Arthur tenía cara de desconfianza-.
En el almacén donde compre todas estas utilerías muggles para este asado me dijeron que con esto la brasa encendía rápido -se veía demasiado confiado-.
Pero no creo que te hayan dicho que tenías que usar el frasco entero.
Ah, eso es lo de menos no habrá diferencia tenemos que encenderlo ¿o no?.
Si pero no se -Arthur se alejaba hacia atrás-.
No seas un gallina Arthur -Sirius encendió un fósforo lo lanzo pero no paso nada- y ahora que fue lo que paso? -se acerco demasiado a la parrilla y prendió de nuevo otro fósforo y este si encendió la brasa en una llamarada potente que si no era por la rapidez de Arthur al prever lo que iba a pasar Sirius se quemaba el rostro sin embargo su bigote y parte de su cabello no se libraron y fueron alcanzados-.
Remus y Ted que estaban acomodando la mesa y sillas al oler como a algo quemado se giraron hacia donde estaban Sirius y Arthur y se quedaron al comienzo con la boca abierta y con cara de asustados al ver a Sirius echando humo por la cabeza mientras Arthur con su pañuelo le sacudía el cabello… Ted fue el primero que comenzó a reírse al entender lo que había sucedido.
Tú ni te atrevas a reírte -señalaba a Remus que se acercaba lentamente y tenía cara de querer divertirse con él-.
Pero como se te ocurre ponerle todo el contenido del frasco, Canuto en que cabeza si con un poquito era suficiente
Eso fue lo que yo le dije pero ya vez no me hizo caso.
Solo a ti te pasan estas cosas -Ted no podía dejar de reírse-.
Mi amor que te paso
Amelia junto a su hija y Tonks salían de la casa trayendo una jarra con una refrescante limonada para repartirlos entre aquellos caballeros.
Tío, me encanta tu nuevo look -Tonks descaradamente se reía frente a su cara y jugaba con sus bigotitos- este perrito malo se chamusco todito, pobrecito -fingía pena y todos los demás excepto Amelia que se veía preocupada soltaron estruendosas carcajadas-.
Tu mocosa no me provoques o te empiezo a molestar también.
Con mi esposa no te metas -fingía seriedad-.
Entonces dile que no me falte al respeto soy su tío y soy mayor que ella.
Si, años luz mayor que mi -culmino haciendo gestos graciosos provocando esta vez que todos incluyendo Amelia terminaran riéndose abiertamente-.
Veras Nymphita me las vas a pagar.
Tonks de inmediato al escuchar esa abreviatura horrenda de su nombre se le borro esa sonrisa que tenia sobre su rostro..
No me vuelvas a llamar así sabes muy bien que odio ese diminutivo.
Entonces no me vuelvas a molestar ¡¡¡NYMPHADORA!!!.
En el cabello de Tonks se prendió "fuego" desapareciendo el azul que lucía hasta hace pocos minutos por un rojo intenso.
Remus se acerco a ella y la abrazo.
Ya mi amor no le hagas caso sabes que lo hace para molestarte.
Es que no me gusta que me llame así -estaba muy enojada y ahora era Sirius el que reía de ella- no te rías o te juro que te termino de incendiar ese cabello -Sirius le saco la lengua y Tonks se le iba a lanzar encima pero Remus la tomo de la cintura impidiéndoselo-.
Ya Sirius por favor no la provoques, en su estado no debe tener corajes -lo regañaba-.
Ella empezó -se defendía como niño bueno-.
Que es lo que sucede aquí -Andrómeda y Molly ambas los miraban a todos con el ceño fruncido y las manos sobre su cintura-.
Nada primita un accidente casero solo eso -acomodaba y sacudía su ropa elegantemente-.
Remus sabía que su esposa aun estaba enojada porque el color de su cabello no cambiaba, la alejo de todos ahí y la llevo muy cerca de la entrada a la cocina de la casa-.
Mi amor no me gusta verte así -le sonreía- aunque no te puedo negar que te ves preciosa -acariciaba su mentón y sus mejillas logrando de a poco ir opacando ese rojo-.
Es que odio que me llamen así.
Pero si es lindo ese nombre a mí me gusta es muy tu, su significado tiene que ver mucho contigo… a mi me gustaría poder llamarte así.
No Remus no lo hagas -Tonks ya no reflejaba cara de enojo sino de dolor; de pronto se encogió un poco tomo de un brazo a Remus y con el otro rodeo su vientre- mi amor el bebé está enojado -sonrió levemente- me duele el vientre llévame adentro por favor quiero sentarme.
Remus palideció.
Si mi amor tranquila ya te llevo a recostarte pero por favor no te esfuerces.
Tonks percibió el susto en la voz de Remus.
No te pongas así mi amor que no es nada grave solo que tu hijo está haciendo su berrinche.
Andrómeda, Molly y Amelia percibieron ese cambio en Tonks y se acercaron preocupadas en especial su madre.
Hija por Dios que te sucede estas pálida.
Es el coraje que tuvo -Remus la alzo en brazos con mucha delicadeza- voy a llevarla a la habitación.
Si, buena idea Remus debe guardar reposo y tranquilizarse… hermanita respira profundo y relájate -le aconsejaba mientras entraban a la casa, Sirius al notar aquello que pasaba se alarmo mucho y los siguió también-.
Andrómeda y Molly fueron a prepararlo un té para calmarle los nervios.
Remus subió a la habitación con Tonks algo intranquila.
Amelia que le pasa a mi sobrina la vi mal.
El coraje que tuvo le afecto y en su estado eso es peligroso -se veía un tanto molesta con él- tienes que tener más cuidado Sirius con tus bromas Nymph no puede tener este tipo de sobresaltos.
Ya me doy cuenta y me arrepiento -bajo la mirada antes los ojos de reproche de Amelia- voy a subir a verla y decirle que lo siento.
No, por ahora no lo hagas deja que se tranquilice primero con un poco de reposo y cuidados estará bien ahora está con Remus no los interrumpas.
Estas molesta conmigo?.
Eso no viene al caso ahora lo único que te pido es que lo que ya te dije… cuidados.
Mami, la tía Tonks y el bebé están en problemas?
Matilda reflejaba preocupación.
No hija no te preocupes ellos están bien solo se sintió un poco cansada por eso entro a la casa pero no te angusties.
Mi amor si al bebé le pasa algo por mi culpa me muero.
Remus la recostaba sobre la cama y le acomodaba las almohadas.
No le va a pasar nada tranquila -la tomo de las manos- nuestro hijo es un bebé muy fuerte -él también estaba nervioso pero no lo demostraba frente a ella-.
Abrázame por favor -se lo pidió dulcemente-.
Remus se inclino y la abrazo muy despacio cuidándola con mucha delicadeza.
Relájate y olvida todo si tú estas tranquila el bebé lo va a estar, ayúdalo por favor
Tonks sonrió y movió positivamente su cabeza.
Y tú me ayudas a mi?, entre los dos lo calmamos mejor.
Y como que se te ocurre para calmar a este angelito y a su mamá -acariciaba su vientre-.
Uhmm pues a su mamá ya sabes como -le sonreía con doble sentido-.
Remus sonrió también, levemente coloradas sus mejillas.
Pero no te preocupes que la mamá puede esperar unas horitas más para que le llegue la calma hasta la saciedad -sonreía- ella es más nocturna le gusta ser una cazadora furtiva que asecha su presa bajo la noche.
Remus entendía perfectamente las "señales".
Entonces esa cazadora será cazada esta noche.
Eso tendríamos que verlo porque sigilosa como lo es ella lo dudo que se deje atrapar tan fácil.
O sea es peligrosa.
Si muy peligrosa pero solo tiene una debilidad.
Ah sí y cuál es?.
Se debilita con la carne de lobo, la prueba y se convierte en un manso corderito.
Remus tocio disimuladamente.
Hijito por favor no escuches lo que dice tu mamá, tu tranquilito y relajadito que nada malo te va a pasar.
Porque no le cantas?.
Yo?, no.
Porque no?, enséñale a reconocer tu voz, cántale con tu corazón se que está muy chiquito todavía pero él escucha se que lo hace y entiende y sabe quién es su mamá y quien es su papá; yo le hablo todo el tiempo desde que se que está dentro de mi… hazlo tu también -acariciaba sus manos que recorrían su vientre-.
Pero no me se canciones bonitas como para un bebé.
Si te sabes Remus no te hagas eres muy dulce y bueno por ahí bien guardaditas deben de haber unas cuantas; yo se me muchas y le canto seguido pero ahora el bebé me dice que quiere que le cante su papá no yo.
Remus se puso a hacer memoria.
Lo único que recuerdo es un poema que hace tiempo leí y me gusto mucho es de un padre hacia su hijo, me lo grave tontamente ilusionado en ese tiempo diciéndome que si algún día soñaba con tener un hijo se lo dedicaría.
Ya no es una ilusión ni un sueño mi amor tu hijo ya es una realidad y está aquí conmigo y junto a ti -acariciaba su rostro-.
Pero no es la gran cosa mi amor es un poema muy simple y sencillo nada grandioso.
Cielo tu corazón y el sentimiento que se que van a ir en cada una de esas palabras es lo más valioso e importante y eso no tiene precio -le sonrió- el bebé espera escuchar la voz de su papá, siéntelo ya esta calmado solo con sentir tu calorcito, tu presencia, tu amor imagina como se pondrá al saber que ese hermoso poema es dedicado a él.
Remus se inclino un poco para besar a su esposa en los labios luego levanto un poco su blusa y recostó levemente su cabeza sobre su vientre desnudo, Tonks sentía morirse con aquel tierno contacto, con aquel dulce gesto de ese momento… cerro sus ojos y empezó a acariciar su cabello.
Bebé sé que no seré lo mejor de este mundo, con mis defectos y problemas que me acompañan a cuestas pero me siento muy feliz y afortunado de saber que tu eres mío, una partecita muy importante de mi… el sentir que yo soy tu papá e imaginarme a ti un día llamándome así me hace enormemente orgulloso.Tengo miedo no te lo voy a negar pero no es un miedo cobarde de no querer tenerte sino de defraudarte, de no ser yo para ti lo que tu esperabas, de fracasar como padre y decepcionarte a ti -las lagrimas recorrían las mejillas de Tonks en un silencio inaudible para todos- pero prometo que me esforzare día a día por ti, que luchare incansablemente para que nunca te falte nada, tu serás mi razón de vivir y por ti no me dejare vencer jamás ni siquiera por aquella maldición que me reclama en las noches de luna llena -Tonks sintió un tibio beso húmedo bajo su ombligo- estas palabras, estos versos, este poema son tuyos para siempre.
Un nuevo lucero ha nacido
entre nubes de algodón
como flecha de Cupido
atravesando mi corazón
Destellos de sol es su pelo
de blanca luna su piel
sus ojos color de miel
y en la barbilla un hoyuelo.
Querubín privado de alas
que abrazas diez primaveras
y ciento y una más cumplieras
recibiendo lo que regalas.
Muchos años de felicidad
compartiendo nuestras risas
y premiando con sonrisas
tus gestos de complicidad
por todo el amor que cobijo
mil besos te quiero dar
y estos versos dedicar
a ti,
mi querido hijo.
Remus guardo silencio cerro sus ojos y se concentro muy bien quería escuchar los latidos pequeñitos del corazoncito de su bebé y cuando lo logro se sintió en las nubes; su hijo le estaba diciendo que lo quería.
Mi amor que palabras para más perfectas y bellas me has dejado maravillada con la hermosura de tu voz recitándolas, tu hijo está feliz y orgulloso de que tú seas su padre, él al igual que yo te queríamos solo a ti para formar parte importante de nuestras vidas… te amamos y te amaremos siempre.
Molly y Andrómeda entraron a la habitación muy agitadas y nerviosas pero al ver a aquellos dos en esa tierna actitud no pudieron dejar de suspirar y sonreír con ternura estaban perfectos para una foto de cuadro gigante.
Hija aquí te traje un tecito bébelo aunque creo que ya no lo necesitas -sonrió dulcemente-.
Tonks y Remus que no se habían percatado de nada al escuchar aquella voz se separaron de aquella conexión que hasta ese momento los unía a los tres.
Ya te sientes mejor hija -Molly reprimía sus lágrimas de emoción-.
Si Molly ya este bebecito se calmo y ahora está tranquilo tomando su siestecita.
Se ven tan lindo juntos el bebé les va a traer mucha felicidad serán muy buenos padres los dos -se acerco a Remus y lo abrazo como a un hijo- tú te mereces todo esto y más por ser un hombre bueno y de nobles sentimientos… ves como yo no me equivocaba cuando te decía que te dejaras llevar por tu corazón y el amor que sentías por esta mujer maravillosa -le regalo una sonrisa a Tonks que bebía el te traído por su madre-.
Tía Tonks ya estas mejor -la pequeña Matilda entraba con un girasol en las manos y una sonrisa-.
Si mi amor ya estoy mejor.
Y el bebé?.
También, ya nos calmamos los dos -les sonrió a Amelia y a Sirius que en ese momento entraba con cara de que se sentía mal y culpable-.
Toma tía para que te sientas mejor -le entrego el girasol- fue la más bonita que encontré en el jardín.
Gracias mi niña linda -la hizo acercarse para darle un beso en la frente- eres muy dulce y con tu detalle ya me siento mucho mejor que hasta ya quiero levantarme -intento ponerse de pie pero un fuerte ¡NO! coreado por los cinco adultos que se encontraban allí se lo impidieron-.
De a poco fueron saliendo de la habitación con la finalidad de dejar descansar a Tonks, Remus se quedo por pedido de ella no quería que la dejara sola.
Sirius fue el único que se quedo allí aparte de ellos parado en una esquina con la mirada triste.
Tío porque esa carita -le extendía las manos para que se acercara, Sirius lo hizo lentamente y Remus le cedió su puesto a lado de su esposa-.
Perdóname por favor Nymph no fue mi intención te juro que no la fue hacerte rabiar para que te enojaras y te pusieras mal… perdóname por favor -envolvía nerviosamente sus manos entre las suyas-.
Calma tío -sonreía y acariciaba su frente- ya paso todo está bien y no fue tu culpa yo te estaba molestando -se alzo de hombros- era lógico.
No, no era lógico yo no debí seguir, debí quedarme callado te puse en riesgo a ti y a mi ahijado… no me lo perdonaría nunca si por mi culpa…
Shuu tío -acallo su voz con su mano- no lo digas por favor eso jamás, nunca va a pasar… mi bebé va a nacer y crecerá feliz y amado por todos.
Sirius movió su cabeza positivamente.
Te quiero mucho Nymph -la abrazo muy fuerte-.
Eso ya lo se tío y yo también te quiero y ahora con este cabellito chamuscado y la nueva forma de tu bigote te ves mas sexi -Tonks soltó una carcajada que después fue seguida por Sirius-.
Gracias por perdonarme -se dirigía a Remus y a Tonks-
Yo aun no te he perdonado -le mostraba severidad en la mirada- mi esposa y mi hijo estuvieron en riesgo por tu culpa.
Lo sé y te juro que no volverá a pasar -se dirigía hacia la ventana donde el estaba-.
Yo ya no creo más en ti y nunca más te confiare su cuidado.
Amigo por favor no me quites tu confianza -estaba preocupado Remus parecía no estar mintiendo- soy casi tu hermano el padrino de tu hijo no me hagas esto, ya Nymph me perdono.
Ella pero yo no y además ya estoy pensando seriamente en escoger a otro padrino.
Lunático -le ponía cara de inocencia pero Remus seguía sin mostrar debilidad- que quieres que haga para ganarme tu confianza una vez más, pídeme lo que sea por favor pero no me quites ese privilegio… yo quiero ser el padrino de tu hijo, ya me hecho ilusiones con eso.
Remus miro a Tonks con complicidad para que entendiera que estaba bromeando, le guiño un ojo y sonrió.
En serio tío tu ya estas todo ilusionado con lo del padrino de nuestro bebé.
Si, acaso no se me nota -se veía devastado- yo ya hasta me tengo comprado el traje para la ceremonia, una túnica muy elegante y digna para la ocasión… no me hagan esto por favor.
Remus no sabía cómo mas retener las carcajadas que luchaban por salir.
Pídanme lo que sea yo se los doy.
Cualquier cosa, en serio?.
Lo que sea yo lo hago.
Uy tío cuidado con esa permicidad se pueden pensar y pedir muchas cosas y te puede resultar peligroso al final -sonreía malvadamente-.
Sirius entendió el doble sentido en las palabras.
Ya pidan lo que sea me resigno a cualquier cosa.
Ahora fue Tonks la que miro a Remus y se dijeron lo mismo.
Préstanos tu cabaña de la playa.
Tonks sonrió satisfecha.
Eso era lo que me querían pedir, la cabaña?... -Tonks y Remus sonrieron juntos- y por eso hacían tanto misterio yo pensé que era algo más difícil de cumplir para mí como por… -guardo silencio y río solo como acordándose de alguna diablura- olvídenlo, ¿para cuándo la quieren?.
Para mañana.
Bien hoy en la noche les envió la llave -sonrió- entonces sigo siendo el padrino.
Claro si nunca has dejado de serlo, solo te estábamos asustando canuto -soltó una carcajada que fue acompañada por su esposa-.
O sea que todo fue un vil chantaje par de delincuentes mentirosos-los miraba enojados pero no dejo de sonreír y compartir su alegría-.
Perdónanos tío pero tu cabaña es hermosa.
Es cierto nos quedamos enamorados de ella y debíamos encontrar una forma de tenerla por una horitas.
Pero solo tenían que pedírmela pero buena les paso el engaño solo por mi ahijado pero por favor no me vuelvana hacer sufrir con lo mismo de verdad estaba muy asustado.
Ya nos dimos cuenta de eso si hasta trajecito ya tenemos comprado para ese día.
Remus se acerco y le dio un abrazo.
Nunca estuvimos molestos contigo no fue tu culpa en realidad no fue culpa de nadie son cosas que suelen pasar pero hay que tener cuidado y de eso ya nos encargaremos nosotros.
Eso es seguro nunca más permitiré que esta jovencita -la miraba como papá protector- vuelva a querer enfadarse para eso primero me incendio el cabello completamente.
Los tres comenzaron a burlarse y divertirse con lo acontecido.
El almuerzo transcurrió ya más tranquilo y agradable Tonks pudo bajar y acompañarlos a todos; fue una tarde amena y maravillosa en familia donde compartieron libremente del tiempo que podían estar juntos.
La noche llego y con ello el cansancio y agotamiento para todos lo que se fueron retirando hacia sus respectivas casas.
Tonks fue la primera en caer rendida por el sueño en los brazos de su esposo que como a su joya más preciada para él, la llevo entre sus brazos y para brindarle más comodidad le dejo la cama para ella sola y el decidió dormir en un sillón muy cerca de ella.
Dos horas después de la media noche su esposa despertaba asustada al no tenerlo a su lado y verse sola en aquella obscuridad, Remus debido a su incomodidad en la que estaba en ese sillón su sueño no era profundo y reparador por lo que despertaba a cada cierto tiempo además estaba pendiente de ella y al verla sentada intentando bajarde la cama sin nada de cuidado sonrió y asumió que era para ir a buscarlo a él.
Aquí estoy mi amor no me he ido.
Tonks dio un respingo al escuchar su voz y giro su rostro hacia donde provenía.
Y porque estas durmiendo allá y no acá conmigo -su voz era en actitud de reclamo-.
Solo quería darte espacio y comodidad.
Y que, crees que contigo no lo obtengo -Remus no respondió nada sabía que ella estaba algo enojada y no quería que pasara lo mismo de la tarde- porque siempre haces esto Remus, tomas decisiones por pensar en los demás creyendo que tu siempre sobras cuando no es así -su voz comenzó a resquebrajarse por la sensibilidad que tenía en ese momento, Remus se fue a sentar a su lado para abrazarla- de ahora en adelante en todos estos meses serán pocos las noches que podre dormir y estar contigo… no me las quites por favor a mí me gusta dormir abrazada a ti, mi comodidad esta a tu lado sintiendo tus brazos rodeando mi cuerpo.
Mi amor no te pongas así, yo estoy aquí contigo.
Si, aquí pero no en mi cama durmiendo conmigo… somos esposos mi amor -lo abrazo- yo no quiero dormir separada de ti ni una sola noche en la que podamos estar juntos que no son todas así que te pido que no lo vuelvas a hacer.
Está bien mi amor te lo prometo.
Tonks se acuno en su pecho.
Prometes dormir conmigo siempre así me ponga fea, gorda y flácida.
Remus sonrió para si mismo.
Yo solo dormiré y compartiré la cama con mi única mujer amada hasta que estemos viejitos los dos sin importarme ninguna condición física, yo estaré con mi amor y eso es lo único que me interesa y que vale para mí.
Bueno que así sea entonces porque sino pobre de ti -sonreía mientras acariciaba sus brazos- ahora -su voz se volvió infantil- tengo un problema mi amor.
Remus la separo un poco para verla a la cara ya con lo acontecido antes todo lo preocupaba.
Que pasa te sientes mal, es el bebé?.
Si es tu hijo -sonrió- se le antojo comer hielo picado con chocolate derretido encima.
A esta hora de la noche, no es muy tarde ya?, te puedes resfriar si comes algo helado a esta hora está haciendo mucho frio.
Tonks le hacía ojitos tiernos.
Por fis un poquito nada más es que sino no podre dormir ya sabes que este nene es terco e insistente y cuando quiere algo no se calma hasta que lo consigue y ahora que esta que me lo pide… escúchalo, dice papi por favor dale a mami lo que quiere que es lo que yo le pido… complácenos.
Remus sonrió divertido, cuando ella le hacía ojitos y le hablaba cariñosamente en no podía negarse a nada, le dio un beso en la frente.
Ya regreso -se levantaba de la cama-.
Gracias mi amor -le regalo una radiante sonrisa y se acomodaba en la cama con las almohadas- aquí te esperamos y por favor que el hielo este bien picadito y le echas bastante chocolate derretido encima.
Algo más? -pregunto bromeando-.
Bueno ya que lo mencionas si, también quisiera que me traigas unas galletitas cubiertas con bastante miel y… -parecía que iba a pedir algo mas pero…- no por ahora creo que es todo no sé si más adelante se nos antoje algo mas -miraba a su esposo con una sonrisa inocente-.
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Llegamos al final de este capítulo por el día de hoy, espero haberlos complacido que haya llenado sus expectativas y nos vemos hasta el próximo.
Nota: Disculparan cualquier falta de ortografía.
Los quiere
= ) Naty = )