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A muggle history — capítulo 1
Tomar su mano, acariciar sus suaves cabellos una y otra vez, y decir que todo está bien. Pero no lo estaba y no lo estaría. No desde ese momento.
En el apartamento, mirar y mirar hacia un lugar sin fondo. No, desde que ella no estaba allí. Su corazón, su bendito corazón la quería lejos de él.
Dándole golpes a las paredes, su odio iba. Estaba desesperado, desesperanzado por tener que dejarla ir sin, poder luchar por ella. No se trataba de ningún hombre o de algún problema financiero. Era, algo mucho mayor a eso.
Mirarla, atreverse a mirar sus ojos era toda una tortura. Con una sonrisa a medias, podía recordarla, parpadear y tratar de mirarlo. Pero no podía, por que él, no la miraba a ella.
Sentir sus manos, era otra tortura. Estaban frías, sobre sus brazos, intentando aferrarse a algo que sabe que se va a acabar muy pronto. Bendito corazón, que desea alejarlos para siempre.
Hermione se iba y él se quedaba, sin poder hacer algo más que sufrirla. Tenía que ayudarla, hacer pasajero su dolor, antes de verla partir. Se iba, se iba para siempre su amor y jamás podría nombrarla más.
Sollozaba, ella sollozaba al saberse perdida. Al saber que su amor no va con ella a ninguna parte y le dirá adiós dentro de poco.
Draco sonreía, tenía que hacerlo por el bien de los dos. Pero el trasfondo de esa sonrisa, no la conocía nadie. Era, la sonrisa del dolor.