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Historia 40585 — capítulo 1

Era temprano por la mañana en Hogwarts, la mayoría del alumnado ya estaba despierta y todos los maestros ya se encontraban en el Gran Comedor, y sin embargo en uno de esos largos pasillos del Castillo podía oírse el paso pesado de un hombre alto que no pasaba desapercibido por los alumnos en el pasillo y que no podían evitar volver la vista hacia el hombre aunque la mayoría la apartaba de inmediato y se fijaba en su acompañante, una muchacha de larguísimo cabello Negro y ojos azules.

  • rápido - dijo Ojo loco dándole un empujoncito a la muchacha para que apresurara el paso.La chica obedeció de inmediato y le tomo la delantera.

  • No tan rápido - le refunfuño Moddy y la chica se giro a verlo con cierta molestia, pero sin dejar de caminar, lo que provoco que chocara contra un muchacho de largo cabello negro y cayera al piso.

  • lo siento bonita - dijo el y le tendió la mano para ayudarla a levantarse, pero la chica dio un manotazo para quitar la mano del chico frente así y se levanto con un simple "no importa" y se apresuro a seguir al Auror.

Sirius Black vio a la chica vestida con una Tunica Blanca alejarse de él y sonrío como si acabara de descubrir algo.

  • ¿"bonita"? - le cuestiono James Potter acercándose a su amigo.

  • ¿es bonita cierto? - dijo Sirius con media sonrisa.

  • si, pads…pero no sueles decir que las chicas son bonitas, dices que son curvilíneas, preciosas…- comenzó a decir James en son burla y Sirius lo golpeo en el hombro.

  • cállate, Prongs!...- dijo Sirius riéndose

  • ese no era Ojo-Loco Moddy? - pregunto de repente Remus Lupin y los otros chicos se giraron a verlo con cara de pregunta. - Es un Auror muy conocido - dijo el oji-ámbar cansado y sus amigos parecieron recibir la información correctamente pues comenzaron a comentar el asunto de los Aurores, pero entonces Sirius bajo la mirada al suelo y se encontró con un gancho con la forma de un Cristal hexagonal, como el de los copos de nieve,

  • mira - dijo recogiéndolo - debió caérsele a esa chica cuando chocamos - dijo lo ultimo divertido y James le mando una mirada que Sirius supo de inmediato era de advertencia. - Ya vuelvo - dijo y se fue con una sonrisa.

La chica vio a la gárgola moverse y luego una escalera fue revelada.

  • Vamos - le dijo Alastor dándole un empujón nada delicado, cuando estuvieron frente a una Puerta de madera, el Auror toco y una voz lejana contesto con "adelante" así que pasaron al despacho del director de Hogwarts.

Lo Primero en lo que se fijo la chica fueron en los ojos azules del director y como estos parecían querer atravesarla, pero luego la mirada del hombre se suavizo y abrió los brazos como esperando un abrazo del Auror, que solo se limito a un "Albus" que sonó con mucho respeto.

  • Alastor que gusto verte - dijo el hombre y su mirada se fijo en la muchacha que veía con curiosidad los objetos en toda la habitación - presiento que tu visita tiene que ver con esta jovencita - dijo con una ancha sonrisa ante la cual, la chica intento esbozar una sonrisa, pero no le salio.

  • Si, de eso se trata… veras esta chica - comenzó el Auror

  • Mi nombre es Alhena -le interrumpió la muchacha de mala gana y Dumbledore se río levemente, después de todo casi nadie le alzaba la voz a Alastor Moddy.

  • Con que Alhena - dijo Dumbledore - y dígame señorita Alhena, ¿sabe usted a que la trajo mi buen amigo Alastor?- pregunto suavemente.

  • Si, quiere que me acepte como estudiante por que…- comenzó a decir con cierto tono de alguien que no quiere hablar del asunto.

  • ¡Suficiente! - Grito Alastor molesto - Ve a fuera, yo arreglare esto - dijo empujando a Alhena fuera del despacho, ante lo cual Dumbledore volvió a reírse ¡parecían Padre e Hija!

Alhena se quedo fuera del despacho del director, sentada en una silla que había aparecido por arte de Magia y que estuvo segura de que había sido el Director el que la había invocado, sonrío sin que la alegría le llegara a los ojos, aquel hombre era muy calido, muy amable…tan amable que no había preguntado por su apellido, por lo que deducía no le importaba la pureza de la sangre, su sonrisa se desvaneció y una presión en el corazón la embargo, aquel hombre había hecho que su corazón deseara llorar, cerro los ojos pensando lo que había pasado, todo lo que había Pasado, en aquel bosque, en aquella noche…en aquel instante.

  • Se te cayo esto - le interrumpió una voz y todos sus recuerdos desaparecieron.

Abrió los ojos enojada y dirigió su mirada a al chico frente a ella, el mismo con el que había chocado hacia menos de 20 minutos.

  • Gracias - dijo tomando su gancho para el cabello de la mano extendida del chico.

Sirius se le quedo viendo, la chica se veía triste y si había algo que Sirius odiaba era a una muchacha triste.

  • Soy Sirius Black - dijo el y mantuvo la mano en el aire, pero ella no tomo su mano.

  • Alhena - dijo simplemente a modo de presentación y Sirius Sonrío.

  • ¿Eres Auror? - Pregunto picado por la curiosidad e intentando levantarle el animo a Alhena para que contara alguna hazaña.

  • No, aun no - dijo Ella viendo para otro lado y Sirius se desilusiono un poco

  • ¿Pero vas a ser Auror, verdad? - continuo a modo de Broma.

  • No, a menos que el Director Dumbledore me permita estudiar aquí - dijo ella poniéndole poca atención a lo que estaba diciendo.

  • Entonces seguro que serás Auror - Dijo Sirius sonriendo de Oreja a Oreja. - Dumbledore seguro te deja estudiar aquí, ¿Antes estudiabas en BeaxBaton?-

  • No - dijo ella perdida en algún punto indefinido de la gárgola guardiana.

  • ¿en que escuela estudiabas? ¿Salem?- Pregunto Sirius nuevamente

  • no estudiaba, punto final - dijo ella dando por terminado el interrogatorio y viendo a Sirius escrutadoramente.

Sirius sintió que una Corriente gélida le calaba hasta los huesos cuando intento sostenerle la mirada a Alhena, pero no retiro la mirada de los fríos ojos celestes de la chica, la cual al final desvío la mirada.

  • OH! Vamos sonríe un poco - dijo Sirius y apareció una silla para el, para luego sentarse en ella.

  • ¿Por qué…?- comenzó Alhena a reprochar pero entonces la puerta del despacho de Dumbledore se abrió y Ojo-loco le ordeno entrar con un curioso movimiento de la cabeza.

  • nos vemos - dijo Sirius cuando Alhena iba a entrar a la estancia y no pudo evitar rodar los ojos con fastidio, apenas conocía a Sirius y ya le caía mal, claro…solo los partidarios de la sangre limpia iban por ahí diciendo su apellido como si se tratase de un Estandarte que todos debían ver, claro "La antigua y noble casa Black".

-aquí por favor, señorita Alhena - dijo Dumbledore poniendo un banquito frente a ella, entonces la puerta se abrió y entraron Cuatro personas, una mujer alta de sombrero de punta, una mujer bajita y regordeta de rostro amable, un hombre bajito y con cara de saber mucho y finalmente un hombre de estatura media y con un comienzo de barriga.

  • ellos son los jefes de las Casas de Hogwarts - Explico Dumbledore - Minerva Mcgonagall de Griffindor, Pomona Sprout de Hufflepuff, Filius Flitwick de Ravenclaw y Horace Slughorn de Slitherin -dijo haciendo un ademán hacia cada uno de los profesores que hicieron un pequeño movimiento como de saludo cuando los mencionaron.

Alhena trago con dificultad, el Director la había aceptado para estudiar en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, incluso cuando solo iba a estudiar solo un año, por un momento sintió que no se lo merecía, habían chicos que habían trabajado duro para llegar hasta donde estaba y resultaba que ella llegaba de repente y en el ultimo curso; pero luego recordó una mirada perdida de color castaño y le volvió la determinación.

Dumbledore le explico las cualidades de los estudiantes de cada Casa, y al final le puso un sombrero bastante viejo y raído que le quedo bastante grande, pero que tras unos segundos Grito a Voz en Grito "Griffindor", ante lo cual Minerva Mcgonagall se acerco y dijo que la llevaría a la Sala Común y que el director se encargaría de todo lo demás, incluyendo la compra de nuevos uniformes, aunque antes tenia que hacer una nivelación académica.

La nivelación académica de Alhena se realizo en el aula de Transformaciones, asignatura en la cual era muy buena, aunque en las demás no tanto.

  • No se preocupe señorita Lestrange - dijo Mcgonagall y Alhena sintió un golpe en el estomago al oír su apellido - Le asignare un Tutor -

  • Profesora Mcgonagall - dijo mientras salían del aula y la mujer se giro hacia ella al tiempo que la dejaba salir del aula - ¿le molestaría llamarme por mi nombre?-

Minerva Mcgonagall, la midió con la mirada y por sorprendente que parezca Sonrío como si fuera lo mas natural del mundo.

  • Claro, no veo el Problema señorita Alhena - dijo la mujer llevándola a la sala Común.

Cuando estuvieron subiendo las escaleras escucharon unos gritos que ambas mujeres reconocieron de inmediato.

  • ¡Alastor! ¿Pero que crees que estas haciendo?- Pregunto la mayor ciertamente indignada pues el Auror amenazaba a la Pobre Señora Gorda con la varita.

  • Estoy buscando a…- pero se quedo con las palabras en la boca pues a quien buscaba estaba ahí frente a el (Alhena), bufo molesto y le entrego una caja de color negro que parecía estar forrada con terciopelo. - No te separes de ella, tu varita es tu fuerza…sin ella no eres diferente de un Muggle - dijo a la chica la cual asintió sin decir nada.

  • ¿entendiste? - Pregunto un tanto molesto el Auror y Alhena soltó un "Si".Entonces y solo entonces el Auror hizo una mueca que Alhena comprendió era un intento de Sonrisa.

  • Muchísimas Gracias - dijo Alhena sintiendo como su corazón latía lentamente en su pecho y no pudo evitar abrazar a aquel hombre, el cual correspondió al abrazo muy torpemente, luego del cual se alejo y desapareció de la vista.

Mcgonagall entonces dijo la contraseña y entraron a la Sala Común de Griffindor, donde Alhena vio a muchos chicos y chicas de su edad y más jóvenes, algunos con la nariz enterrada en un libro (como cierto licántropo), otros ocupados con algún pergamino y finalmente unos que solo platicaban sin más preocupación que la escuela.

Lo primero que sintió Alhena fue coraje y un repentino odio hacia todo aquel que estaba en la Sala común, a excepción de la Profesora Mcgonagall, lo siguiente fue un deseo de hacerles ver la realidad, hacerles ver que mientras ellos estaban ahí tranquilamente sentados, habían Mortifagos matando a gente inocente, y ellos parecían tan desconectados de ese mundo de Pesadillas, ese mundo de pesadillas en el que ella había vivido.

Recordó de inmediato, la voz de su padre diciéndole que huyera…el aullido de los hombres lobo perforando en sus oídos.

  • ahh es tan guapo - le oyó decir una chica a otra y se pregunto a si misma que clase de chica le preocupaba si un chico era guapo cuando una guerra estaba sucediendo.

Todas sus cavilaciones se detuvieron de inmediato. ¿Qué había esperado de aquel lugar? Se veía a Leguas que aquel no era un lugar para ella, un lugar para la clase de chica que era, ella se preocupaba por las personas ahí afuera y solo había llegado ahí para poder tener una carrera formal y ayudar formalmente a los magos y Muggles por igual, mientras que los demás estaban ahí solo por aprender magia, sin tener una meta decidida. Definitivamente no iba a aguantar estar tanto tiempo con personas tan Vanas (según ella claro).

  • Por aquí - dijo Mcgonagall y a llevo a un dormitorio donde habían 6 camas con un baúl frente a el, reconoció el que Dumbledore había comprado para ella de inmediato, era de color Azul marino con detalles blancos y se veía mas que nuevo.

  • Muchas Gracias Profesora Mcgonagall - dijo y se sentó en la cama que le correspondía.

  • Se que tuvo un viaje largo… será mejor que descanse, sus clases comenzaran mañana, todo lo necesario lo encontrara en su Baúl, durante el desayuno le entregare su Horario - dijo la Prof. Mcgonagall y salio de la habitación.

Alhena observo la puerta cerrarse detrás de la jefa de su casa y se tiro sobre el colchón, Podía dormir lo que restaba del día, se acomodo entre las sabanas y cerro los ojos, cayendo en un sueño profundo.