Lágrimas en la noche — capítulo 18
Capítulo XVIII La vida: una pesadilla
-Esto lo veo absurdo- se quedó Eliah, sentada sobre su cama, junto a Kate, que estaba viviendo por unos días en su casa para vigilarla mejor, órdenes de su hermano-fue un ataque sin importancia...estoy bien- les dijo, ahora mirando a Kana y a su hermano, en la puerta-no necesito tres guardaespaldas que me protejan.
-Estarás vigilada las veinticuatro horas del día por alguno de nosotros o por varios- le dijo de nuevo, totalmente serio-y es algo que ya está decidido, no te estoy preguntando. Y es mi última palabra.
Dan salió molesto de la habitación, y Kana le siguió, preocupada, mientras Eliah suspiraba.
-Sólo se preocupa, todos nos preocupamos- le dijo Kate, con una sonrisa. La chica asintió, y le devolvió la sonrisa. Cuando Jared regresara, todo volvería a estar bien...
-Dan, tranquilo, todo saldrá bien- le intentó tranquilizar Kana, con la mano en el hombro de su novio, ambos sentados en el sillón del salón.
-Esos desgraciados la llevan persiguiendo desde hace años- dijo- tras la muerte de mis padres nos mudábamos varias veces, huyendo de ellos en lugares luminosos y calurosos, e incluso la dejé en aquel internado y me fui por otros países más lejanos para confundirles..., la buscaban, no sabía el por qué, pero la buscaban...y así nos encontramos.
-Sí- asintió la chica-hace casi dos años...intentaste enfrentarte a ellos...pero eran demasiados...os vi, y decidí ayudarte- recordó la chica-y desde entonces estamos juntos en esto...- susurró- pero Dan, debes tranquilizarte..., todo se solucionará.
-Como la pase algo...no podría soportarlo...
Kana no dijo nada, se limitó a abrazarle con fuerza, besándole la coronilla con amor. Todo iría bien...debía ir bien.
La joven se encontraba en su cama, durmiendo tranquilamente, ajena a todo lo que pasaba a su alrededor.
Ella tenía un mal presentimiento, un horrible presentimiento. Sabía que algo malo ocurría y algo aún peor iba a ocurrir, y lo peor de todo es que se lo ocultaban...
Por eso se había pasado horas y horas dando vueltas en su cama sin poderse dormir, sabiendo a la perfección que en la habitación de al lado estaba Kate vigilándola y abajo su hermano con Kana, haciando lo mismo. Aquella sobreprotección la estresaba demasiado.
Y no supo cómo ni cuando, pero el sueño y el cansancio tanto físico como mental la vencieron, y acabó durmiéndose...
Pero lo peor fue que tuvo otra pesadilla, a pesar de que hacía más de un mes que ninguna pesadilla de su pasado la atormentaba, pero, aquella vez, no era de su pasado...sino de su futuro...
SUEÑO DE ELIAH__
Era de noche, una fría y helada noche, y la chica se encontraba completamente sola, en medio de una niebla negra...no veía nada ni a nadie...estaba completamente sola...
Se sintió sola, y abandonada...cómo hacía años cuando sus padres murieron y cuando después su hermano la dejó sola en aquel horrible internado....
Sus piernas le fallaron, y se tambaleó, hasta que cayó de rodillas al suelo, mientras la niebla la iba rodeando poco a poco, y todo se volvía más oscuro...
Sus ojos se empezaron a humedecer, y las lágrimas no tardaron en inundar sus mejillas, pero entonces, algo sucedió, hubo un pequeño destello de luz, y pudo ver a lo lejos la figura de Jared, mirándola, totalmente serio.
La chica sonrió, y se levantó, limpiándose las lágrimas. Justo iba a correr hacia él, que permanecía quieto, pero escuchó la voz de su hermano en la oscuridad.
-¡Eliah, quieta!
-¿Dan?-preguntó al vacío, mirando hacia todas partes, pero no estaba...sólo había oscuridad-¿qué ocurre?
-Eliah...por favor...aléjate de él...es lo mejor...
-¡¿Qué?!- gritó la chica-¡NO!
Entonces, diez metros alejado de ella, Jared habló con voz fría.
-Eliah...tu hermano tiene razón...deberías alejarte de mí...
-No lo haré..., nunca me alejaré de ti...porque te has convertido en lo más importante para mí..., te quiero, no, te amo...
-No deberías...por favor, no me ames...
-¿Por qué dices eso?-preguntó ella, con las lágrimas acumulándose tras los párpados.
-Si mañana desapareciera de tu vida, ¿qué me dirías hoy?- le preguntó, y Eliah recordó cómo se lo había preguntado antes de ir, y un horrible presentimiento la sobrecogió, y empezó a llorar.
-No...por favor...- sollozó, y empezó a correr hacia él, pero, conforme ella se acercaba corriendo, él se iba alejando poco a poco...hasta que, al final, se fundió con la oscuridad, desapareció, y Eliah se quedó de nuevo sola, llorando, y cayendo de rodillas, sin dejar de llorar amargamente- ¡JARED!- sollozó entre gritos..., la vida era una completa pesadilla para ella en aquel momento...
Entonces, escuchó una voz...una voz que conocía bien...era su propia voz..., miró hacia todos los lados, llorando, pero no había nadie...
-Sabía que nada volvería a ser lo mismo, que después de esa noche nada sería igual, que al abrir los ojos, no te volvería a ver..., al final, tu odio y tu miedo fue más grande que mi amor por ti...- susurró la voz entre la oscuridad, Eliah escuchó su propia voz sin ser ella la causante...y lloró..., lloró como nunca antes había llorando..., y entonces, todo cambió, se volvió de color rojo, y vio su cuerpo, tumbado sobre el suelo, su cuerpo de color negro, en un charco de sangre...
_FIN DEL SUEÑO DE ELIAH
-¡Eliah!-la llamó preocupada Kate, agarrándola de los hombros y sacudiéndola delicadamente. La chica se despertó, y se incorporó sobre la cama, con los ojos increíblemente abiertos-¿estás bien?- la preguntó Kate con delicadeza, colocando su mano en su hombro.
Eliah negó con la cabeza, se abrazó a ella, y empezó a llorar...
En otra parte, en otro país, en otro continente..., se encontraban tres vampiros caminando por las frías calles de Transilvania, tal y como les había dicho Brayan. Aunque Jared estaba molesto con Dan, porque nunca les contó lo que sabía...que unos vampiros llevaban años tras Eliah, y no sabía por qué, pero lo más seguro era que fueran los mismos vampiros a los que buscaban.
-Jared, es aquí- le dijo Blake, cuando los tres (ellos dos y Erin), estaban en frente de una gran mansión a las afueras de Transilvania, con grandes jardines y una verja abierta con un largo camino hasta la entrada de la mansión.
Los tres entraron con paso firme, pero tensos y atentos a todo lo que pudiera suceder. Erin miró hacia el cielo, estaba nublado, y bastante oscuro...un lugar perfecto para los vampiros...
La vampiresa llamó a la puerta, y esperaron hasta que la puerta se abrió, dejandoles ver el interior de la hermosa mansión y a una vampiresa joven, de físicamente unos veinte años, de una rizada cabellera rubia y de ojos completamente rojos.
Les miró uno por uno, y finalmente se detuvo en Jared, y sonrió.
-Nuestros hermanos siempre son bienvenidos- les dijo, inclinando ligeramente la cabeza, y se echó a un lado-por favor, pasad.
Los tres obedecieron, y la chica cerró la puerta, empezando a caminar, haciéndoles un gesto para que les siguiera. Por el camino se encontraron con otros vampiros que los miraron curiososo, pero no dijeron nada.
Llegaron hasta una gran puerta de roble, y la joven vampiresa la abrió, caminando hacia el interior con paso firme, y los tres la siguieron, mientras otro vampiro cerraba la puerta, dejándoles dentro.
La sala era enorme, y parecía que en años de antaño fue la sala de baile, pues el suelo era de mármol blanco, con unas pocas columnas y sin ningún mueble de no ser por el sillón que se encontraba al fina, arriba de tres escalones, donde se encontraba sentado un vampiro de ojos rojos y de cabello corto rubio peinado correctamente hacia atrás.
-Leonardo, tenemos visita de unos vampiros- le explicó la chica, colocándose a su lado, sonriéndola. El vampiro asintió.
-Gracias Stella, quédate si lo deseas- le dijo, para luego dirigirse hacia los visitantes, que se acercaron hasta los pies de los escalones-¿habéis venido a uniros a nuestra causa, hermanos?, seréis bienvenidos.
-Antes querríamos saber cuál es vuestra causa- dijo Erin, mientras Jared estaba demasiado tenso. Leonardo sonrió-¿tenéis algo que ver con los Vulturis?(para los que no hayáis leido la saga Crepúsculo, que sepáis que los Vulturis son una manada o aquelarre de vampiros, el más numeroso, liderado por un vampiro junto a dos que son sus manos derechas, es la familia real de los vampiros, son los que imponen justicia y se encargan de que el secreto de la existencia de los vampiros no sea revelada, viven en Italia, concretamente en Volterra).
-Así es- asintió él- el mismísimo Aro (el líder de los Vulturis) me mandó traer a algunos de los miembros del aquellare e instalarnos aquí. Nuestra misión es encontrar a vampiros con dones poderosos y útiles, aunque cualquier vampiro es bienvenido, pero incluso nos ha dado permiso para encontrar a humanos con dones que sería poderosos de ser convertidos en vampiros.
-Y a esos humanos...- dijo Jared-¿tenéis la misión de convertirlos?
Leonardo le miró con detenimeinto unos segundos, y finalmente contestó.
-Sí, así es- asintió él, y Jared apretó los puños, furiosos, y Blake le agarró del brazo por si acaso-¿ocurre algo?
-Sí, verás- empezó Erin, echando una mirada preocupada a Jared y otra seria a Blake, que asintió y agarró con más fuerza a Jared- ayer nos visitaron tres de tus vampiros, Zac, Emily y Brayan..., entraron en nuestros dominios...si hubieran hablado con nosotros hubiese sido mejor, pero al intentar atacar a una humana tuvimos que intervenir...ahora están muertos (Brayan no, pero mienten para que no le persigan por traidor).
-Entiendo- asintió Leonardo-supongo que es justo que defendiérais vuestro territorio..., así que no habrá problema...tres vampiros no supone demasiada urgencia..., además, eran tres ineptos.
-Leonardo, el verdadero problema es que intentaron atacar concretamente a una humana, Eliah Lakes- le dijo, y el vampiro sonrió.
-Lo suponía, al fin y al cabo hemos decidido convertirla, su poder es grandioso como humana, según ha detectado Stella- dijo, señalando a su compañera- ella tiene el don de evaluar el nivel de los dones de vampiros, y le llamó la atención que el don de una humana, que normalmente tiene el nivel básico, estuviera por encima de algunos vampiros. No sabemos cual es su don, pero sabiendo que es de tanto nivel, merece ser una vampira.
-Leonardo- dijo al fin Jared, a pesar de que sus hermanos le miraron serios- mira, me da igual a que humanos debores o conviertas, pero concretamente a ESA humana, dejadla en paz.
El vampiro le miró por un momento, y sonrió.
-La historia se repite- murmuró-hace unos años un vampiro se enamoró de una humana...pero te diré algo, al final, aunque no quisiera convertirla, ella acabó siendo uno de los nuestros, y nunca fueron más felices.
-Me importan una mierda los otros vampiros, Eliah no será transformada- decidió él, y Stella sonrió.
-Leonardo, Aro no sabe nada de los vampiros que son convertidos hasta que se los mandamos- le dijo- creo que podríamos hacer una excepción y dejar a tan valiosa humana en paz.
-Sería desperdiciar una gran oportunidad- murmuró Leonardo, no demasiado convencido, y Stella empezó a masajear sus hombros, mientras sonreía.
-Encontraremos a más como ella, sabe que eso no es problema para mí- susurró ella, divertida, y llevó sus labios al oído de su líder, murmurando algo en tono tan bajo que ni si quiera los Night pudieron oír. Leonardo sonrió, y Stella se apartó de él, mirando a Jared, al igual que el vampiro.
-Muy bien, si te alejas de ella...dejaremos a la humana en paz y con su maravillosa vida mortal- accedió él, mientras Jared sintió como el peso del mundo se caía sobre él, y en su cabeza sólo escuchaba una frase que le había dicho Dan...``Eres la única esperanza que tengo para salvar a mi hermana...´´
HOLA!!!!
GRACIAS POR LEER
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BUENO, ANTES DE NADA, QUE EL PRÓXIMO CAPITULO SERÁ EL ÚLTIMO DE LA PRIMERA TEMPORADA, PERO SEGUIR LEYENDO DE VERDAD, OS GARANTIZO QUE GUSTARA AUNQUE ESTA NO ACABE DEMASIADO BIEN
CUIDAOS