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Historia 41225 — capítulo 10
Mi estomago clamaba a gritos un poco de comida, y los rugidos se hacían mas fuertes, ¡Que vergüenza! Tenia que calmar mi hambre o esto se volvería mas vergonzoso de lo que ya era.
Recordé que en mi mochila tenia una golosinas que había dejado desde hacia un tiempo, deje de mirar a Snape y tome mi mochila y empecé a rebuscar entre todas mis cosas. Lo único que encontré fue un cuaderno deshojado, una pluma rota y un frasco de tinta que estaba vació.
¿Que había pasado con mis dulces?, hice memoria y recordé que Ron se los había comido todos. Ahora tendría que lidiar con esto hasta que la clase se acabara.
-Señor Potter, ponga atención.-Snape estaba a mi lado mirándome con furia, después se retiro de mi lugar y regreso al frente del aula.
Quería que el tiempo pasara volando para escabullirme por un panquecillo al gran comedor a lo que fuera para calmar mi hambre al menos hasta la hora del almuerzo. Me concentre en no pensar en el hambre y por primera vez empecé a poner atención a todo lo que decía Snape.
Estaba muy nervioso y hambriento, ¿que más podría pasarme en este día de locos?
De vez en cuando le echaba una mirada a Britany para ver que era lo que hacia. Ella escribía en su cuadernillo y ponía mucha atención a la clase.
Era como tener a una segunda Hermione, solo que esta me gustaba mucho y la otra la quería como a una hermana. Se me ocurrió pedir permiso para ir al baño, y así poder salir a comer algo pero Snape no me dejo.
-Estas bien....-Britany se dirigió a mi y se me quedo mirando.
-si...-mire hacia el piso y mi estomago volvió a rugir pero esta vez mas fuerte. No tenia duda alguna de que Britany había escuchado al rugir de mi estomago. No quise mirarla, por lo que solo lo hize de reojo y note que sacaba algo de su mochila.
-Toma.- Brtitany tenía un panecillo envuelto en un pañuelo rosa y me lo dio.
-Pero...-no sabía que decir, pero ese panecillo se veía delicioso.
-Cómelo antes de que el profesor te vea.- Britany me sonrió y volvió a lo suyo. Era un ángel caído del cielo, me agache para disimular que buscaba algo en mi mochila y comencé a comerlo tan rápido que solo me quedo un pequeño trozo hasta que.......
-Potter, que estas haciendo.- Tenia el ultimo pedazo del panecillo en mi boca cuando Snape me descubrió.
-Nadie come en mi clase, un mes de castigo, limpiaras los pasillos y las ventanas, después de clases, y usted señorita Rickman le hará compañía.- Era una injusticia lo que Snape quería hacerle a Britany así que trate de evitar que la castigara.
-Pero....si era yo el que estaba comiendo.- alce la voz y todos se dirigieron hacia donde estaba y miraban entretenidos.
-Un mes más para ambos, ¿quiere más señor Potter?- No tuve mas remedio que quedarme callado o Snape nos pondría a limpiar lo que quedaba del curso. El profesor me dio la espalda y se dirigió a su escritorio. Estaba tan enojado que sentía el pulso de mi corazón en el cuello.