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Historia 41225 — capítulo 21
Terminamos de almorzar y cada quien se dirigió hacia su respectiva clase. Para mi mala suerte me tocaba pociones con Snape por lo que no fui nada animado a tomar su clase. Camino a las mazmorras pude sentir que alguien me seguía, pero después pensé que me estaba volviendo loco.
Llegue a la puerta del salón pero me encontré con la profesora McGonagall junto con varios alumnos que tomarían la clase del profesor Snape.
-Debo darles un aviso a los que toman pociones con el profesor Snape, así que escúchenme. Por motivos personales el profesor Snape no estará por lo menos 4 días en el colegio.-
Era lo mejor que nos podía pasar a todos, pero todo esto se me hacia demasiado extraño ya que Snape nunca se había retirado, así que supuse que estaría haciendo algo realmente importante.
-Profesora, ¿usted sabe a donde se ha ido el profesor Snape?- le pregunte desconcertado a la profesora.
-Lo siento Potter, aunque lo supiera no te lo diría ya que son asuntos muy personales.-este asunto con Snape se hacia cada vez mas sospechoso y lo pero es que no tenia ninguna pista de lo que estaría tramando.
No me quedo más remedio que resignarme a no tener ninguna respuesta sobre adonde había ido Snape. Ese día nadie tuvo pociones y todos desearon que así debería ser todos los días. Ese día me tocaban dos largas horas con el así que tendría que pensar en que haría las próximas dos horas.
Me dirigí hacia el gran comedor que estaba casi vació, pues la mayoría estaría tomando clase con algún profesor. Por primera vez me puse a hojear todos los libros que tenia dentro de mi mochila y comencé a leer ya que eran un poco interesantes. En ese momento tenia el presentimiento de que alguien me estaba observando desde otra mesa, era algo extraño porque los pocos alumnos que estaban eran de primer año y algunos cuantos de tercero.
Deje de tomarle importancia y seguí leyendo, había hojeado todos los libros y después me dispuse a vaciar todo lo que había en mi mochila cuando alguien me hablo por detrás.
-hola.-una pequeña niña rubia y de ojos azules se acerco a mí y se sentó a mi lado.
-he…hola.-nunca la había visto a pesar de que algo dentro de mi me decía que la había visto antes aunque en realidad no la recordaba.
-leíste mi carta.-por fin había caído en cuenta de quien era la chica, era….¡Vanesa!
-este….no he tenido tiempo….porque tengo muchas cosas que hacer.- tuve que mentirle acerca de aquella carta tan extravagante que me había dado y que mis amigos había leído y que por esa carta se habían estado burlando.
-bueno…entonces te diré todo lo que dice mi carta.- Vanesa paso de ser una chica tímida a una completamente segura de lo que hacia. Comenzó a acercarse demasiado, yo intentaba alejarme recorriendo la larga banca.
-bueno….yo tengo que irme porque tengo clase de pociones.- le dije mientras seguía alejándome de ella.
-no mientas, se que tenias clase de pociones y el profesor Snape ha salido de viaje.-con que era ella la que me estaba siguiendo, sabia que no estaba loco, aunque eso no me salvaba.
-me estabas siguiendo.-le dije. La banca estaba apunto de acabarse lo que significaría que ambos caeríamos al suelo.
-Por supuesto, se lo que haces, adonde vas, quienes son tus amigos y por supuesto tus enemigos.- esta vez la chica se acerco lo bastante coma para intentar besarme pero me levante y la aleje de mi lo que a ella no le gusto nada que yo la rechazara.
-¡pero que estas haciendo!- ella se puso de pie mientras yo me alejaba sin antes ponerle en claro las cosas.
-solo me alejo de ti.- Salí rápidamente del gran comedor y me dirigí hacia un lugar en donde no me encontrara. Llegue hasta la lechucearía y me cerciore de que no me siguiera.
-¡Pero que rayos le pasa!- dije al momento en que miraba por la ventana y me aseguraba de que ella no estuviera ahí. Tenía un problema y ese problema era Vanesa que de seguro no me dejara en paz.
-¡hola amorcito!- Vanesa salio de la nada y se arrojo sobre mi tratando nuevamente de besarme. Esta vez me la quise quitar de encima pero fue difícil ya que estaba fuertemente sujeta de mi cuello.
-Pero como….-me estaba asfixiando ya que me enroscado del cuello y no me dejaba respirar.
-Porque no quieres estar conmigo.-decía con voz chillona.
-SI me sueltas te lo diré.-le dije tratando de que me dejara libre para escaparme de ella.
-¡Me crees estupida! Es obvio que si te dejo te volverás a escapar.- la chica no era nada tonta y al parecer no me dejaría ir tan fácilmente.
-¡que es lo que quieres!- le dije con dificultada ya que con su peso me oprimía el pecho y casi no podía respirar.
-¡a ti!- lo dijo tan fuerte que las lechuzas se asustaron y se fueron tras ella y la comenzaron a picotear entonces fue cuando pude aprovechar para escaparme de esa loca.