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Historia 41328 — capítulo 1
grax a todos los que siqguieron mi primera historia (inconclusa) ahora les dejo otra ... un Dramione zpecial.
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Un niño rubio observaba con ojos grisáceos desde su ventana a una niña con cabello castaño y desordenado llorando sentada en una vereda; sintió curiosidad, pues la vio como una niña muy hermosa y bajó las escaleras de su mansión, de repente aparece un señor igual de rubio como su hijo solo que su cabello era largo y muy liso.
-¿A dónde vas, Draco?- preguntó Lucius con una voz frívola y altanera.
-Ahh… pues yo…yo voy a ir… a pasear un rato, ya me aburrí de estar en la casa- dijo temerosamente decidido el pequeño Draco Malfoy.
-Está bien, le diré a Dobby que te acompañe, que se haga invisible; y te cuide- aseguró Lucius.
-Bueno, que él me vaya alcanzando- dijo Draco.
-No,tú te esperas hasta que venga el elfo- casi gritó su padre- ¡Dobby!
-Está bien, pero dile que se apure-Su padre lo miraba como queriendo descubrir algo detrás de eso.
Dobby apareció tras un incómodo silencio que mantenían con miradas desafiantes padre e hijo, hizo una estrepitosa reverencia y, tras escuchar el mandato de acompañar a Draco, se hizo invisible y salió con su amo. Llegaron al jardín sin decir nada y ahí se detuvieron un rato.
-Dobby lo que voy a hacer no quiero que se lo cuentes a nadie, incluso a mi madre y especial a mi padre, ya sabes no le gusta que hable con muggles - Dobby se sorprendió y se hizo visible- quiero que sea un secreto tuyo y mío, es una orden- Dijo Draco al ver la cara de desconcierto de su elfo doméstico.
-Dobby solo está a las órdenes de los Malfoy, señor- dijo Dobby con otra reverencia y de inmediato se hizo invisible otra vez.
Draco salió de su jardín, y, ahí estaba: la niña con cabello castaño, y seguía llorando. No vaciló en acercarse a ella como un gesto "piados" de "buen vecino".
-¡Hola!- saludó Draco alegremente.
-Hola- contestó de mala gana la misteriosa niña
-¿Qué te pasa?- preguntó Draco
-Nada… sólo que mi... canario… bueno… yo lo… - no culminó su frase dicha entre sollozos y terminó llorando.
-Tranquila, cuéntame- dijo Draco sentándose, no se veía el rostro de la niña, pues su espesa melena se lo impedía, sólo se veían unas lágrimas que brillaban por la tenue luz del sol.
-Bueno… yo no quería… pero yo… no sé cómo pasó… pero de repente…-tomó aire con un profundo suspiro- de repente… ¡explotó!- y la niña rompió en llanto otra vez, dejando una mirada de desconcierto de Draco. Él reaccionó…
-¡¿Cómo dices?!- exclamó Draco
-Sí... él explotó… primero yo lo miré con cólera… estaba muy molesta con él… y de repente… explotó - y por tercera vez rompió en llanto.
-Entonces… tu… tu eres como… ¿como yo?- preguntó Draco absortamente emocionado y Dobby también puso su acara de asombro. Obviamente no se le podía ver.
-Se puede saber de qué estás hablando- pregunto la niña con voz de no me molestes aún pero sin revelar su rostro.
-No sé si deba… una pregunta ¿Cuándo te amargas, estas triste o sientes una emoción fuerte… pasa algo raro?- Preguntó Draco ansioso
-Sí, como ahora… no sé cómo pasa pero sí, algo raro sucede cuando me asusto, o, como ahora, cuando reniego- se explicó ella
-Entonces, si… si eres como yo tu… tu eres… tu eres una bruja… ¡al igual que mi madre! - exclamó emocionado Draco.
-¡¿Qué?! Ahora te burlas de mi, y me insultas- gruño la castaña poniéndose las manos al rostro para que no Draco no vea que seguía llorando silenciosamente.
-¡No!- se apresuro a contradecir él y la volteó para verla para verla a la cara pero ella seguía con las manos en su rostro y con la cara agachada.- es decir, tu puedes hacer magia- se explicó Draco- es por eso que pasan cosas raras cuando tienes algunas sensaciones fuertes… igual que yo, mi padre y mi madre… somos magos… por fin encuentro a alguien igual que mi familia- terminó Draco emocionado.
-Pero, mi familia, nadie que yo conozco hace las coas que yo hago, y como dices tu familia hacen- dijo la niña volteándose creyendo que era una broma.
-¡Ah! Eso suele pasar… eres hijas de muggles- dijo Draco.
-Que es mongols- preguntó ella
-mongols no, son muggles; los mugglesson personas sin magia- se explicó
-A ya, bueno un gusto hablar contigo, bye- se despidió la niña pensando que le tomaban el pelo, y cuando se disponía a despedirse con un beso en la mejilla Draco se movió causando que sus inocentes labios se junten. La niña salió corriendo al instante aún con el pensamiento de único que vio de Draco: sus ojos… grises y hermosos.
Draco se asombró por lo que sintió y se quedó un rato ahí en la vereda estático pensando en la niña castaña y lo que pasó. - "Creo que esa niña me gusta, y lo mejor es que es como yo"- pensó ilusionado el niño. Draco se paró y se dirigió a su mansión alegre pensando en los marrones ojos de su "nueva ilusión", con la mirada absorta e invisible de Dobby a sus espaldas quien tampoco pudo ver bien a la chica.