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Historia 41328 — capítulo 7

El trío salió del despacho de Dumbledore, Ron y Hermione caminaban detrás de Harry, se cruzaban miradas y se sonreían, Hermione se sonrojaba levemente, aún no olvidaba el beso entre ella y Ron, por fin el chico que quiso por todos los siete a los que convivieron, le hacía caso. Estaba feliz, muy feliz; Ese día fue muy agitado, pero por fin podían dormir en paz: el Señor Tenebroso hace pocos instantes ha sido derrotado.

Llegaron a la sala común de Gryffindor, la Dama Gorda estaba tomando con Violeta, así que ni les pidió la contraseña, lo último que se les escucho fue: "Un brindis por Harry Potter, larga vida al que venció a el-que-no-debe-ser-nombrado"

-Ron, Hermione, yo me voy a descansar, ha sido un día terrible… ¡Kreacher!-dijo Harry y elfo doméstico apareció.

-Dígame amo- dijo éste con una reverencia hacia Harry otra hacia Ron y una cabeceada más respetuosa a Hermione.

-Nos puedes traer algo para comer, a mí me lo subes al dormitorio, por favor-pidió Harry mientras subía las escaleras.

-A la orden- Hizo dos reverencias y otra cabeceada a Hermione y desapareció, al instante aparecieron tartas, carnes, frutas, jugo de calabaza, un mini-banquete a lo Hogwarts.

Ron hizo a un lado la silla de Hermione en una mesa y se sentó al lado de ella. Hermione no tenía mucha hambre, estaba exhausta, quería descansar; Ron mientras tanto ya estaba empezando a comer lanzándole miradas furtivas a Hermione.

-¿No vas a comer?- preguntó Ron

-No tengo hambre- le respondió

-Te repondrá, cómetelo- le dijo Ron dándole un pedazo de chocolate.

Sin previo aviso, Hermione se puso a llorar desconsoladamente tapándose la cara, miró al pedazo de chocolate y esta vez lloró más fuerte. Ron estaba asombrado por la actitud de ella, no sabía qué hacer, como consolarla.

-Hermione ¿Qué tienes?-preguntó Ron abrazándola por los hombros mientras ella seguía llorando.

-Me… me ha… has… me has he… me has hecho… me has hecho recordar a Remus- sollozó Hermione

-Por el chocolate-susurró Ron- pero tiene razón, el chocolate te repondrá, cómetelo- y le ofreció de nuevo el pedazo.

-Gra… gracias-agradeció y le dio un mordisco mientrascon gotas saladas mojaba al chocolate.

Ron seguía comiendo y Hermione sollozaba, no tenía hambre, sólo quería dormir, descansar y mañana despertar… sería un nuevo despertar para el mundo mágico; un nuevo comienzo. Sus padres estarían muy orgullosos de ella, después de lo que hizo…

-¡¡MIS PADRES!!-gritó Hermione secándose las lágrimas y saliendo de la Sala Común a paso de trote.

Seguía corriendo rumbo a la lechucería, no se daba cuenta con quien se cruzaba, debía enviarles una lechuza diciendo que vuelvan a Gran Bretaña, pero…

"Que tonta eres Hermione, ellos están en Australia, además les hice un hechizo desmemorizante" pensó ella derramando más lágrimas, pasó por los pasillos destrozados, de vez en cuando habían manchas de sangre, pero lo que le llamó la atención fue la imagen de una señora con los cabellos tan rubios y claros que ya parecían de plata, la miraba con ojos llorosos y al parecer la llamaba, Hermione volteó para ver si se lo decían a otra persona, pero detrás de ella no había nadie. Pudo reconocer a ese rostro pálido detrás de las marañas de cabello que le caían encima y de la tierra mezclada con lágrimas: el rostro de Narcissa Malfoy.

-Señorita Granger ¿no es cierto?-preguntó Narcissa cuando Hermione se le acercó.

-Sí, señora Malfoy, soy Hermione Granger- asintió ella

-Yo quiero darte esto- dijo esbozando una pequeña sonrisa- es labrada por duendes, es una reliquia familiar, te daría el anillo pero es sólo para la esposa de un Malfoy… esto pasa de mano en mano, cada vez que un Malfoy se compromete- dijo Narcissa mostrándole una tiara de plata con la mitad de una perla al medio con una letras "M" grabada, Narcissa le enseñó el anillo, era de la misma perla y en medio de la perla estaba otra "M"

(N/A: véanla en este link http://bodaestilo.com/blog/wp-content/uploads/2008/11/photo8211.jpg el anillo es el mismo solo que ya se pueden imaginar con la M y la tiara también)

-Gra… gracias-dijo Hermione recibiendo la delicada joya- pero… disculpe si se lo pregunto, pero… ¿Por qué me lo da?-preguntó muy confundida Hermione.

-Yo sé por qué te lo doy, sólo quiero que lo conserves- dijo y sin darle tiempo de preguntar algo a Hermione se fue por los pasillos dejando caer el anillo.

Hermione se preguntó si esa señora se había deschavetado, se fue corriendo para recoger el anillo y vio la tela de su capa que se desaparecía por el pasillo, la alcanzó y casi sin aliento le dijo:

-Se le cayó el anillo, señora Malfoy-dijo Hermione entregándole el anillo.

-Gracias, aunque para serte sincera me quisiera deshacer de este anillo, ven- dijo Narcissa jalándola hacia un aula vacía.

Cuando llegaron, Narcissa se sentó encima de unos escombros y le invitó a Hermione a hacer lo mismo. Hermione estaba muy asombrada, la señora Malfoy quería hablar con ella, y hasta ahora no la había insultado… eso si estaba raro.

-Señorita…

-Sígame sólo Hermione- dijo ésta

-Está bien, Hermione ¿Recuerdas que te dije que quisiera deshacerme de este anillo?- me preguntó mostrándoselo.

-Sí, ¿pero porqué…?

-Simplemente porque yo nunca amé a Lucius Malfoy- dijo Narcissa como si fuera algo obvio- me obligaron casarme con él, sabrás que mi familia tiene una manía por la sangre limpia… y por eso me obligaron a casarme con él- explicó ella

-Yo… yo lo siento- dijo Hermione.

-Yo siempre estuve enamorada de Anthony Tyler… era hijo de muggles, por eso nunca aceptarían que tenga un amorío con él, excepto quizá mi hermana Andrómeda, las dos nos contábamos secretos, las dos enamoradas de hijos de muggles, pero Andrómeda fue más valiente y luchó por Ted Tonks, ahora su esposo, yo en cambio no luche por él-explicó con nostalgia- murió poco después de mi boda con Lucius, y ahí tuve un conflicto con Andrómeda, de ahí ya no nos hablamos- terminó mientras otra lágrima se le caía por el rostro.

-Yo… yo lo siento- repitió Hermione confundida ¿Por qué le contaba todo esto?- ¿puedo hacerle una pregunta, señora Malfoy?- preguntó algo temerosa

-Claro-asintió.

-¿Por qué me dice todo esto?-preguntó

-No importa, pronto te darás cuenta más tarde-le explicó parándose- toma mi dirección, si necesitas a alguien, escríbeme- le dijo dándole un papel con una pulcra letra y disimuladamente el anillo.

-Si su hijo me odia… ¿por qué me da esto?-preguntó.

-Pero ten presente de acuerdo a la experiencia, que tan solo se odia lo querido- dijo Narcissa saliendo del aula dejando más confundida a Hermione…

"Tan sólo se odia lo querido… qué me querrá decir" pensó Hermione saliendo a paso lento con la tiara y el anillo en la mano. Examinó con detenimiento el anillo, era hermoso, se lo puso en un dedo y de repente brilló la perla con intensidad, se borró la "M" y aparecieron unas imágenes… un niño rubio y un rostro anguloso muy cerca del de ella y al final unos hermosos ojos grises. "Extrañamente" a Hermione esa escena se le hacía familiar, siguió caminando tratando de recordar donde había visto ese rostro. Tan distraída estaba que no se dio cuenta que ya estaba en la Sala Común de Gryffindor. La mirada interrogante de Ron se posó en el anillo y en la tiara, Hermione tapó las "M" y sin decir nada se fue hacia el dormitorio de las chicas.

Se tiró en su cama y se puso a examinar la tiara, era hermosa, se la puso y se miró frente al espejo, le sentaba bien, era una tiara muy bella; sus antiguos sentimientos hacia el joven Malfoy, de los cuales ya no era consciente, la traicionaron y se imaginó a ella con un largo vestido blanco y frente a ella estaba Draco Malfoy esperándola…

-"Pero que piensas Hermione Granger… tu amas a Ron, él es el amor de tu vida. No el hurón cobarde de Malfoy" - pensó ella confundida por lo que acababa de pasar por su mente- "Además tu lo odias… hablando e odiar, que querrá decir al señora Malfoy con lo que me dijo: Pero ten en cuenta de acuerdo a la experiencia, que tan solo se odia lo querido… linda frase, pero que querrá decir, salvo que Malfoy… no simplemente imposible"

Se quitó la tiara y el anillo, estaba buscando su bolsito de cuentas, pero no estaba, seguro estaba en la Sala de Menesteres.

Salió corriendo de nuevo, pensando si la sala estuviera funcionando todavía, pero... ¿Qué le iba a pedir a la sala? Desaceleró un poco perdida en sus pensamientos.

-¡¡Hermione!!- gritó la inconfundible voz de su pelirroja amiga Ginny Weasley.

-Ginny, hola- le saludó

-¿A dónde vas?- le preguntó frunciendo ligeramente el entrecejo mirando la tiara y el anillo.

-A la Sala de Menesteres, tengo que buscar mi bolso…

-¿El que llevaste en la boda?-preguntó Ginny

-Sí, el mismo-asintió

-Yo lo tengo- dijo Ginny yse lo dio- seguro se te cayó en medio de la guerra, porque lo encontré en el piso y decidí recogerlo- dijo ella mirando más detenidamente a la tiara y al anillo, Hermione se dio cuenta y tapó las perlas.

-Gracias Ginny- dijo Hermione cogió el bolsito y de inmediato metió la tiara y el anillo dentro.

-¿Qué hacías con esas joyas?-preguntó Ginny

-Este… yo… a mi… yo… yo las encontré por ahí-tartamudeó su respuesta

-Está bien, te creo… ¿Has visto a Harry?-le preguntó Ginny sospechando un poco pues le pareció ver una "M" en el anillo.

-Está descansando en la Sala Común- le dijo Hermione, aliviada por el cambio de tema.

-Gracias-

Ginny se fue hacia la Sala Común de Gryffindor mientras Hermione caminaba buscando un aula que estuviera entera para revisar y seleccionar las cosas del bolsito…

-Perdón- dijo Hermione y una voz, que con cuyo propietario se había chocado.

-"Demonios en Malfoy… tu solo sigue tu camino Hermione"- pensó y se dispuso a seguir su camino pero una mano la tenía sujeta por el codo, él no la miraba, pero parecía como si estuviera luchando otra guerra pero en su interior.

-Les debo agradecer, a ti, a Weasley y a Potter…-se detuvo como si lo que dijera a continuación le costara mucho-… Gracias Granger - y la soltó siguiendo su camino.

-"Vaya, después de todo, Malfoy sabe decir gracias"- pensó algo divertida.

Siguió caminando como si nuca hubiera visto al "huroncito" tras unos pasos más encontró un aula casi intacta, entró y sentó en un pupitre, cogió su bolsito y sacó los libros, hasta que se topó con "Los secretos de las artes más oscuras" tuvo el impulso de tirarlo lo más lejos de su vista, pero pensó que quizá caiga en manos equivocadas, cogió su varita, pronunció unas palabras y el libro estalló en llamas.

Siguió ordenando el bolsito… hasta que se encontró de nuevo con la tiara y el anillo, se les quedó mirando y se acordó del papel que le dio Narcissa Malfoy, lo buscó, lo encontró y lo sacó para leerlo.

Westbury, Wiltshire, Mansión Malfoy Narcissa Black

Hermione pensó divertida si a esa señora se le había afectado la cabeza por la guerra, lo que le llamó la atención fue que puso Narcissa Black... su apellido de soltera y no Narcissa Malfoy. Quizá sí se le había afectado el cerebro; pero quizá le escribiría mañana preguntándole en significado de esa frase que aún resuena en sus oídos: "Pero ten presente de acuerdo a la experiencia, que tan solo se odia lo querido"