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Historia 41492 — capítulo 2
Edward POV
Miré al entrenador con aburrimiento, nosotros éramos los mejores en su clase así que esperaba que me pusiera con Mike, los dos formábamos un gran equipo y casi siempre ganábamos y digo casi porque nunca hemos podido con Jasper y Emmett, ambos son excelentes deportistas, más mi hermano.
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Veamos, Newton con Stanley - llamó el entrenador mirando su lista
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Pero…
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Pero nada Newton
Mike se levantó con un bufido y se paró al frente con Jessica que lo miraba coquetamente, pero mi amigo estaba muy enojado como para notarlo.
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Cullen…con Hale - el entrenador dijo y Emmett y Jasper chocaron las palmas - Emmett Cullen con Rosalie Hale
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¡¿Qué?! - preguntaron Emmett y Jasper al unísono.
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Lo que oyeron
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Genial, la barbie - bufó mi hermano parándose y Jasper le dio un zape.
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Barbie o no es mi hermana.
Rosalie no estaba ni la mitad de contenta que Emmett, él se acercó a ella y le sonrió y ella rodó los ojos.
- Cullen con Hale - ¡sí! me tocaba con Jasper - Alice Cullen - rectificó el entrenador y yo bufé.
Alice se levantó y se puso junto a Jasper, ambos se dirigieron una sonrisa cordial.
Y así siguió acomodándonos en parejas de hombre y mujer.
- Cullen…con Swan - ahora sí era yo y deseaba no ser yo.
Miré a mi pareja y suspiré, Isabella Swan, la chica más torpe de todo el instituto. No me podía tocar con nadie peor. Me paré a su lado sin decirle nada. Cuando el entrenador terminó de formar a las parejas comenzó a hacer pequeños partidos en las cuatro canchas. Emmett, Jasper, Mike y yo nos fuimos a sentar mientras era nuestro turno.
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Oigan el miércoles es mi…nuestro cumpleaños - comenzó a decirnos Jasper - y Rosalie quiere que vayamos a un karaoke así que van a ir conmigo.
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Claro que sí hermano - le dijo Emmett palmeándole la espalda - no te vamos a dejar sólo con las barbies.
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Gracias chicos - nos quedamos callados unos momentos - el viernes es el baile también - todos lo miramos con una sonrisa burlona - ¿Qué? Rosalie no habla de otra cosa
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Sí, igual Alice, no para, el fin de semana nos llevó por su vestido y nuestros trajes - Emmett contó y los dos nos estremecimos al recordarlo
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Ustedes cuatro, a las canchas ¡ya! - nos gritó el entrenador.
Bella estaba sentada hablando con mi hermana y al verme se levantó y se reunió conmigo en la cancha.
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Edward yo…
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Tú mantente lejos del balón - le dije para que no perdiéramos y para que no le pegaran.
Entonces, frente a nosotros se colocaron Emmett y Rosalie.
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Prepárate para perder hermanito - me dijo Emmett mirando a Bella.
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No te confíes Em - lo previne mirando a Rosalie que se contemplaba las uñas.
Comenzó nuestro partido y Emmett y yo éramos los únicos que jugábamos. Lancé el balón y cayó justo junto a Rosalie.
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Vamos muñeca ¿no le puedes pegar al balón? - le recriminó Emmett a Rosalie.
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No, se me rompen las uñas - le respondió ella
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Estúpida barbie - murmuró mi Hermano.
Me disponía a cobrar el saque cuando el entrenador hizo sonar su silbato y nos ordenó que nos sentáramos en las gradas.
- No es posible - nos dijo. - no puedo creer que no puedan trabajar en equipo, en ningún grupo me había tocado verlos así, y como no es posible, van a convivir más.
El entrenador fue a la bodega y regresó con unos listones que fue repartiendo a los hombres. Cuando terminó todos nos mirábamos interrogantes.
- Desde hoy, hasta el viernes por la noche los quiero amarrados por los tobillos - nos indicó el profesor.
Nadie dijo nada, pero el grito de Rosalie rompió el silencio.
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¡¡Pero el viernes en la noche es el baile!! ¡¡Y el miércoles es mi cumpleaños!! - protestó casi al borde de las lágrimas.
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Felicidades señorita Hale, ya tiene pareja para los dos eventos - el entrenador le quitó el listón a Emmett y amarró su tobillo al de Rosalie. - ¿alguien más quiere protestar?
Nadie dijo nada. Al entrenador Clapp era mejor no retarlo ni hacerlo enojar.
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Perfecto, ahora los quiero ver amarrados por el tobillo - nos ordenó y comenzó a pasearse por todo el gimnasio.
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¿Bella puedo? - le pregunté a la chica. Iba a estar amarrado toda la semana a la chica más torpe.
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Cla…claro
Me agaché y amarré el tobillo de Bella con el mío. Miré a mis amigos, Jasper y mi hermana se miraban como disculpándose el uno con el otro. Mike evitaba la mirada de Jessica y Emmett miraba a Rosalie burlonamente y ella a él con ganas de querer matarlo.
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Edward, lo lamento de verdad que…
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No te preocupes Bella, no es tu culpa.
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No lo digo por eso, lo lamento porque no quiero que tengas que caerte conmigo - murmuró apenada y yo reí.
Nadie ignoraba el mal equilibrio de la pobre chica.
- Mejor intentemos no caernos, yo evitaré que tú te caigas - le sonreí un poco y ella respondió con otra sonrisa.
Nadie más dijo nada pero todos nos preguntábamos como íbamos a hacer ciertas cosas si estábamos amarrados.
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Les diré a sus profesores que deben permanecer así por el resto de la semana y no pueden desamarrarse hasta el viernes por la noche ¿me oyeron?
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¿Y piensa que vamos a dormir juntos o qué? - preguntó Rosalie molesta.
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No, sólo se pueden desamarrar para dormir y para ir al baño - le respondió el entrenador.
La campana sonó y todos nos desamarramos para poder irnos a cambiar.
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¿Señorita Hale? - llamó el entrenador y todos volteamos
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mande - respondió la chica
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Por quejarse usted se queda amarrada al señor Cullen dos semanas - la castigó el entrenador
Emmett y Rosalie casi se matan con la mirada.
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¿¡qué?! ¿¡pero por qué?! - se quejó Emmett.
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¿Quiere que sean tres semanas señor Cullen?
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Bravo Rosalie - se quejó Emmett y entró al vestidor furioso - ¡¡Odio a tu hermana!! - le dijo a Jasper.
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Pues si no quieres la quiere amarrada a ti una semana más, más te vale que la vayas tolerando - le respondió Jasper tranquilamente.
Todos nos cambiamos sin ganas y una vez que estuvimos listos salimos de ahí. El entrenador y todas las chicas estaban ahí por lo que tuvimos que amarrarnos frente al entrenador.
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¿Disculpe entrenador? - llamó tímidamente Alice.
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¿Si señorita Cullen?
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Es que Jasper y yo estamos en grados diferentes - dijo Alice
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No importa, ustedes deciden o toma usted clases de sexto año o el señor Hale regresa al quinto - dicho esto el entrenador se fue.
Todos nos quedamos ahí sin decir nada. Esto era simplemente nefasto.