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Historia 41824 — capítulo 1
Sus manos están llenas de sangre, su rostro se deja reflejar en un espejo roido donde muestra un grado de locura. Sus cabellos ya no lucen finos y brillantes, han perdido el color en esa noche. Una gota resvala por su tembloroso brazo hasta llegar a su codo y caer al suelo. Aquella gota viajó hasta su lado, hasta el gran río de sangre que allí corría. Una figura esbelta y de cabellera rubia yacía tendido en el suelo. Más palido que nunca y sin un respirar.
Ella lo mató, lo quería demasiado, por eso lo mató. Ella creyó que a otra escribía, que a otra sonreía, pero así no fue. El rechinar de unas uñas rasgando eternamente una raped le daban lugar a una dulce melodía. Allí cantaba para que descansara en paz, impidiendo que así se mezclara con alguien más.
Sus pies descalzos caminantes entre vidrios provocan que su sangre se mezclara con la de su amado. Hasta él baja, toca sus labios y comprueba que sus ojos no están. Que a otra ya no mirará, que se los arrancó para que siempre fueran plateados en este mundo para ella.
Ella que creía que por alguien más latia. El corazón se paró, dejó de funcionar. Su sangre sigue corriendo por aquellos cortes que en su cuello a pintado.
''Descansa amor, no habrá más camas, no más damas.''
Él que se alegró de verla y todavía su sonrisa sigue mostrando. En sus labios se quedó, su pulso se paró y su corazón gritó tanto por dentro que le tembló todo el cuerpo.
Despertaba, un año despues la serpiente le traía aquel sueño que duraría para siempre. De nuevo aquella fiesta, todos los antiguos alumnos sonreían, pero la mayoría la observaban en aquella esquina fría. Incorpora su cuerpo, aquel año fue la última vez que pintó sus labios para alguien. Le pesa la sonrisa demasidado y le tiembla la mirada casi siempre para abajo.
Aquello le tortura su más endemoniada mente, la hace caminar por aquellos pasillos. Busca su cuarto, busca evadir ese día una vez más.
Su rostro ya tumbado, yace en aquella cama. Sus ojos bien abiertos por aquellas sensaciones. Tapa sus oídos mientras dá un grito desgarrador.
''Cuando escuches al corazón, aunque te tapes los oidos notarás estos latidos del colchón''.
¿Que era aquello? Una brisa había recorrido su cuerpo como cuchillas, algo había llegado hasta sus oídos, algo había escuchado. Levantó su cuerpo estremeciendose, caminó hasta le ventana y allí buscó el pequeño hueco por donde podría haberse colado el frío.
''Me enrredo con tu sombra. Estoy en la penumbra. Piensas que estas loca y es mi voz la que te nombra.''
Su mano ya ha alzado, con ella un cristal a desquebrajado. Su sangre que brota por aquellos critales buscan frío, ella encontrará la solución a aquellas voces. Tomó aquellos cristales con su mano, rajaba por su rostro para que todo se marchara. Una pequeña raja para que las ideas viajaran.
Vuelve a su cama, fría y condolida. Su cuerpo ya a introducido y sus ojos no se cierran. Otra escalofrío entra por su pierna y enciende su pequeña vela.
''¿No ves que no verás como te abrazo en soledad hasta que duermas?. Por que no murió el amor cuando me clavaste el cuchillo, asesina del olvido. Preferiste matarme que amarme como un marido.''
Si el odio mata deprisa, el amor... Ella busca su despedida. Una risa sale de ella, sus pies descalzos saltan en la cama. Tal vez tenía prisa por que el corazón no espera. Sus brazos estiraba mientras canturreaba.
''Llevame amor. Serpiente, serpiente llevate a el león que te quitó la sangre por rencor.''
Su mano sin temblar un cuchillo ha tomado, el mismo con el que un día mató a Draco Malfoy. A sus venas han viajado derramado gota a gota aquella sangre rojiza que pintaba en las sábanas como veneno. Cuando sus muñecas dejan paso a la liberad, su cuello es el próximo objetivo.
Recuerda tan bien donde rajó que con sus dedos juega por el cuello. Sus uñas hacen la señal, va desfalleciendo, su piel nívea va marcando el final. El ''Tick Tack'' dicta y su reloj no cesa.
''Aquí la tienes, te devuelvo tu sangre. Sangre que un día me bebí para que no fuera de nadie.''
Y así su cuello se a rajado y toda la sangre se ha derramado. Hermione Granger, ya no aguanta más lo que ella siente, por eso se despide para siempre. Devolvío algo que quitó sin permiso, sin motivos. Para descansar en paz, para vagar con él y vivir allí de nuevo el amor, su amor.
Por que en Halloween los más oscuros demonios invaden tu mente para llevarte a su lado, a la locura. Pero siempre hay un pequeño ángel, un ángel que tratarás de destruir. Pero así era Draco Malfoy, alguien que nunca se fue, alguien que no quería sangre pero que como un demonio se devolvió a su propio ángel arrepentido.
.Septiembre.