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Historia 42060 — capítulo 4
Miedo
Debía detenerme. Pero no podía, no tenia la fuerza suficiente ni siquiera para alejarme de él un centímetro .Dimitri dejo de besarme y volteo en dirección al auto. Voltee si rostro hacia mi y lo abrase.
-Tengo miedo, ayúdame-le dije mientras una lagrima se deslizaba por mi mejilla.
-Todo va a estar bien, ellos no te van a asesinar por esto. Limpio con sus labios mi lágrima y me envolvió en un gran abrazo.
Mis padres bajaron del auto y entraron a mi casa, fingiendo ignorarme. El suelo comenzó a temblar y todo comenzó a dar vueltas.
-¿Por qué tiemblas? Tranquilízate, nada va a pasar. No era que todo estuviera dando vueltas y el suelo estaba moviéndose, yo estaba temblando del miedo. Cuando logre tranquilizarme y dejar de temblar respire profundo y le dije:
- incluso si el mundo se cayera hoy me tendrás a mi para protegerte y yo nunca te abandonaría ¿Harías tu lo mismo por mi?
-Si, y es por eso que observare todo desde la ventana.
-¿Pero si no puedo salir de mi habitación?
-Yo entrare por tu ventana y me quedare contigo por un rato hasta que te tranquilices.
-Voy a entrar ahora. Mevolvió a abrasar y me dio un beso por la mejilla. Caminé hacia el pórtico de mi casa y voltee para ver a Dimitri antes de entrar.
-Bueno suerte, te quiero mucho.
-Yo también te quiero-le dije mientras me despedía.
Abrí la puerta de mi casa y como lo esperaba encontré a mis padres sentados en el sofá.
-¿Y bien?-pregunto Mark
-No tengo nada que decir al respecto, que tengan una tarde agradable.
-¿Quién es el? ¿Cuántos años tiene?-pregunto Grace
-Su nombre es Dimitri y tiene…
-Pensé que no tenias amigos y estabas deprimida-interrumpió Mark
-¡Necesito a alguien que me ame!-grite
-Pero nosotros te amamos, para que necesitas a alguien que puede destrozarme el corazón-dijo Grace.
-Yo se que ustedes me aman y yo los amo también, pero necesito alguien que este a mi lado siempre.
-¡Por favor, no sabes lo que dices!-dijo Mark furioso.
-¡Claro que se lo que digo!-grite. Comencé a llorar y corrí hacia mi habitación.
Me tire en mi cama y me cubrí con mis almohadas mi cara. Pensé que ellos me entenderían, pero evidentemente me había equivocado. Pensé que ellos entenderían lo que sentía por Dimitri y me apoyarían porque después de todo por eso estaban casados porque en verdad se amaban ¿no es así? Comencé a morder mis almohadas y llorar hasta que las plumas volaron por toda mi habitación. Mis dientes eran demasiado fuertes y podía romper con ellos lo que yo quisiera. Siempre procuraba no romper nada, pero cuando me enojaba demasiado… bueno terminaba rompiendo todo. Nadie me estaba viendo ahora así que podía dejar que mi parte "animal" saliera.
Continuaba llorando, solo que lloraba de rabia y no de tristeza. No estabatan enojada con mis padres, mas bien estaba enojada conmigo misma. Yo no quería lastimar a otra persona, era por esa razón que nunca había tenido un novio. Siempre que los chicos venían a mi yo los rechazaba, pues sabía que serian mucho más felices junto a una chica mortal que junto a mí.
Sin embargo Dimitri me parecía irresistible, sus ojos, su voz… no me parecía que tuviese defecto alguno.
Tome mi diario y comencé a escribir todo lo que pensaba sobre Dimitri. Después de escribir por media hora me quede dormida y comencé a pensar que estaría haciendo el.
Estaba pensando en salir por la ventana para ir a buscar a Dimitri cuando sentí como alguien me estrechaba contra su pecho y jugaba con mis rizos. Abrí mis ojos, pero todo estaba muy oscuro y no podía ver nada.
-¿Dimitri?-pregunte asustada
-No te preocupes, estoy aquí contigo -susurro. Me voltee y pude ver su rostro en la oscuridad.
El encendió mi lámpara que estaba colocada sobre la mesa de noche y todo se ilumino.
-¡¿Qué rayos sucedió aquí?!-dijo mirando toda la habitación asustado. ¡Lo había olvidado! Toda mi habitación estaba cubierta de las plumas de mis almohadas.Nesecitaba inventar algo, no podía decirle la verdad, no ahora que mi vida superaba por mucho mis sueños.
-¿Alex? ¿Que sucede?-pregunto confundido. Yo no podía responderle aun, no tenía ninguna escusa creíble. Dimitri guardo silencio por unos minutos y luego se reclino sobre mí. Sus ojos verdes irresistibles, derritieron, quebraron e hizo añicos toda mi concentración.
-Respóndeme-suplico. Me levante de mi cama y comencé a dar vueltas por toda la habitación
¿Le diría toda la verdad? ¿O callaría?
No había escapatoria, algún día se tendría que enterar de lo que era yo, pero tenia miedo de decírselo ahora, justo cuando era tan feliz por tenerlo a mi lado.