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Historia 42416 — capítulo 15
Hola = )
Aquí estoy de nuevo esta vez no me demore tanto, la imaginación fluyo mucho mejor gracias a una ayudadita que recibí a mi imaginación… gracias mi niña bella por sacar a mi diablita interior jijiji.
Por ese motivo hago una advertenciasi tienes menos de 15 años por favor no leas este capítulo así no condenaras más a esta narradora a arder en las llamas del infierno jajajaja pero si lo haces quedara en tu conciencia no me culpes después jijiji.
Gracias a todos por sus bellos comentarios en el capítulo anterior y lindas palabras de apoyo = ) se les agradece de corazón.
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Remus llevaba horas contemplando el rostro de aquella angelical mujer que compartía su cama regocijándose con su compañía la tranquilidad y la serenidad con la que dormía le transmitían a él una paz interior única que le agradaba mucho sentir.
La vio moverse bajo las sabanas buscando su calor pero un pequeño cuerpecito obstaculizo su avance; abrió los ojos y le sonrió cálidamente.
Anoche tuvimos compañía-Remus estaba recostado de lado y tenia apoyada su cabeza sobre su mano izquierda y con el dedo índice de su mano derecha enrulaba el cabello rizado del pequeño Yael.
Tonks sonrió al verlos a los dos allí a su lado.
Eso quiere decir que anoche fui la mujer más afortunada de todas al haber dormido a lado de dos hombres maravillosos-se acerco a los labios de Remus y los beso- buenos días mi amor.
Te amo-fue el saludo de Remus-.
Y cuál fue el motivo de la visita de este pequeño principito-le deposito un tierno beso en la frentesita se su hijo-.
Pesadillas-dijo Remus con un tono de tristeza al recordar el motivo-.
Siempre las tiene-Tonks bajo la mirada- con más presencia desde hace un año… es la misma y la misma que se repite… Jorge quiere hacerle daño-acariciaba su carita-.
Pero que fue lo que le hizo o le hacía para que el niño este tan afectado-Remus estaba enfadado- me duele verlo así y quisiera ayudarlo pero no se cual fue el motivo… dímelo.
No Remus para que recordar cosas tristes-intentaba levantarse de la cama pero Remus la tomo del brazo impidiéndoselo-.
El es mi hijo y tengo derecho a saber-fue tan firme en sus palabras que Tonks no pudo negarse más y habló-.
Una vez cuando Yael tenía dos años y medio fue castigado porque mojo la cama donde dormíamos y justo esa noche fue en el puesto de Jorge, no sé como paso pero me distraje y me quede profundamente dormida que no sentí el momento en el que Yael inconscientemente se había cruzado de lado terminando junto a su padre.
¡¡¡EL NO ES SU PADRE!!!-reclamo muy fuerte con odio reprimido en los ojos-.
Tonks bajo la mirada a ella le dolía más que nadie recordarlo.
Perdón-fue lo único que se atrevió a decir al ver los ojos de Remus-.
No, no digas eso tú no tienes la culpa-acaricio su mentón haciendo que lentamente alzara de nuevo su mirada que ya venía cargada de lágrimas-.
Si la tengo Remus… si la tengo las consecuencias de mis estúpidos errores lo pagan mis hijos.
Eso va a cambiar-Remus se sentó a su lado y la abrazo- ahora yo estoy contigo para siempre.
Tonks se recostó en su pecho y se secaba sus mejillas lentamente.
Papi, mami-llamaba Yael buscándolos en sus puestos con las manos-.
Acá estamos mi pequeño-Remus tocaba sus piernitas y Yael busco como si pareciera un gatito el calor y protección en medio de sus papas-.
*¡¡¡PAPÁ, MAMÁ YAEL NO ESTA!!! -*entraba gritando Eduard con cara de desesperación pero al ver a su hermano en medio de ellos freno su velocidad y cambió su mirada de preocupación por una de enojo- no es justo porque a Yael si lo trajeron a dormir con ustedes y a mí no… eso se llama preferencias-se cruzo de brazos-.
No hagas berrinche mi amor-Tonks sonreía y extendía sus brazos- tu hermanito tuvo una pesadilla por eso durmió con nosotros.
Igual no es justo-hacia un puchero y les daba la espalda-.
Remus se acerco despacio y lo alzo entre sus brazos tomándolo por sorpresa.
Aquí no hay preferencias jovencito a los dos los queremos por igual, sin distinción-empezó a hacerle cosquillas con su boca en la barriguita de Eduard-.
Ay!!! Nooooooo papá ya no -no podía parar de reír- basta papá por favor-Remus no paraba- ya, ya está bien está bien-reía a carcajadas- a los dos nos quieren por igual.
Remus dejo de hacerle cosquillas y lo puso sobre la cama.
Buenos día papá y mamá-les dio un beso en la mejilla a cada uno- hola ñaño.
Yael se levanto del lado de su mamá y corrió a abrazar a su hermano tumbándolo sobre la cama y le hacía cosquillas como su papá… sus padres observaban encantados la escena.
Ya ñaño tu también, nooooo-Eduard comenzaba a reír de nuevo acompañado esta vez con su hermano-.
Voy a preparar el desayuno-Tonks se ponía el camisón sobre su bata- ¿te haces cargo de los niños?-le dio un suave beso-.
Si, estos enanos son míos
Tonks es sonreía mientras salía de la habitación.
Oye papá tu y mamá ya se casaron verdad? por eso es que ya vivimos contigo cierto?-Eduard y Yael estaban sentados en medio de la cama- ¿Cuándo nos adoptas a nosotros?.
Pero que preguntones que han amanecido mis niños el día de hoy-Remus se sentaba en la cama y acomodaba a sus hijos sentándolos sobre sus piernas, uno en cada lado-.
Hijos su mamá y yo nos casamos espiritualmente hace mucho, los lasos que nos unen a nosotros dos son muy especiales que no necesitan de un trámite para hacer efectivo algo que ya está aquí presente-los niños lo miraban a los ojos con su inocencia característica y propia de esa edad- se que ahorita no entienden lo que les digo porque son muy pequeñitos pero ustedes ya son mi familia y no necesito adoptarlos porque ya son mis hijos, siempre lo han sido solo que me perdí de sus vidas unos añitos pero ya estoy aquí y eso es lo que importa.
Y poque ese hombe malo papá?-Yael siempre reflejaba temor al referirse a esa persona-.
Ese hombre malo ya no existe mi amor el desapareció para siempre y no volverá a hacerte daño por eso sácalo de tu cabecita, sáquenlo los dos ¿sí?... yo soy y seré su papá siempre.
Te quiero papi-Eduard lo abrazo y Yael hizo lo mismo-.
Y yo a ustedes-les deposito un beso sobre sus cabecitas a cada uno- ¿adivinen que haremos el día de hoy?.
¿Qué papi?-Eduard se separo un poco y lo miraba con esa sonrisa y esos ojos que lo iluminaban todo-.
Hoy les comprare todo lo que necesiten para sus nuevas habitaciones-la mirada de Remus compaginaba mucho con la de los niños-.
Tendremos una para cada uno de nosotros?.
Si, la casa es muy grande y lo que más hay es habitaciones así que pueden escoger la que deseen.
¡¡¡Siiii!!!-gritaron los niños al mismo tiempo-.
Y serán decoradas a su gusto, ustedes elegirán todo.
Gracias papá-lo llenaron de besos-.
Bajemos a ayudar a mamá con el desayuno pero primero a lavarnos nuestras caritas y dientecitos-pellizcaba la nariz de ambos- voy por sus cepillos espérenme aquí sentaditos.
Los niños al verse solos en la habitación dieron rienda suelta a la curiosidad que les invadía por conocer todo dentro de aquella habitación de sus papás… empezaron a revisar las gavetas de un pequeño buro que estaba a uno de los lados de la cama; en la primera que abrieron encontraron una caja de chocolate para su diversión tomaron un chocolate en cada una de sus manitos Yael fue a sentarse de nuevo sobre la cama para comer de ellos pero Eduard se quedo revisando más hasta que su curiosidad lo llevo a encontrar una pequeña cajita de color negro con una fina cinta plateada muy brillosa que la envolvía delicadamente formando un elegante lazo en las parte de arriba; dejo sus chocolates de lado y la tomo entre sus manos maravillado con su inocencia e iba a abrirla cuando Remus apareció por la puerta haciendo que el pequeño se sobresaltara asustado.
Remus le sonrió con serenidad y tranquilidad.
Veo que descubriste el regalo secreto de tu mamá.
Es para mamá lo que hay aquí dentro?-no podía con su curiosidad-.
Si es para ella y pienso dárselo hoy-Remus cogió la cajita de las manos de su hijo- solo te pido que guardes el secreto porque quiero que sea sorpresa.
Eduard movía su cabecita afirmativamente.
Si papá no diré nada te lo prometo ¿pero que es?.
Remus sonrió.
Es el símbolo que falta para sellar nuestro amor y nuestra familia-acariciaba delicadamente con su manos aquella cajita-.
Puedo ver lo que hay allí dentro-Eduard no entendía las palabras de su papá a él lo que lo movía era la curiosidad-.
Claro que si hijo.
Remus empezó a abrir la cajita muy despacio y cuando intento inclinarse para que Eduard la viera apareció Tonks de la nada con su sonrisa ya característica en ella lo que provoco una especie de nerviosismo en Remus que la miraba muy sorprendido y en un movimiento para nada disimulado oculto la cajita detrás de él.
Que pasa Remus porque me miras así?-sonreía entre divertida y confundida-.
Mirarte cómo? Si yo te veo así siempre-cambio de inmediato la mirada por una más "normal"-.
Así como…-Tonks movió su cabeza negativamente- ya olvídalo ¿Qué es lo que ocultas detrás de ti?.
Que cosa?-ahora era él, el que fingía sorpresa-.
Ay Remus no te hagas el gracioso yo vi que algo ocultaste.
No oculte nada te lo juro.
Entonces déjame ver tus manos-se acercaba peligrosamente para mirar tras él, Remus se puso de todos los colores no quería que lo descubriera, no aun pero él no sabía que contaría con la pequeña ayuda de su hijo que estaba detrás y sintió como sus manitas cogían la caja y en su lugar ponía algo más que no sabía que era.
Remus se cambio de lugar sin descuidar su espalda quedando frente a Tonks y a su hijo que le guiño un ojo y se subió de inmediato a la cama metiendo la cajita debajo de la almohada siendo Tonks ajena a todo esto que sucedía a sus espaldas.
Remus déjame ver tus manos-le ponía carita de niña dulce y buena-.
Remus que ya estaba más tranquilo sonrió y saco su mano izquierda primero y se la enseño.
Ves no tengo nada.
Tonks se cruzo de brazos y fingía estar enojada.
La otra.
Remus oculto la izquierda de nuevo y saco la derecha donde tampoco había nada.
¡¡¡Remus!!!.
¡¿Qué?!.
Déjame ver.
Pero si no tengo nada-sonreía muy divertido viéndola así empezando a enfadarse-.
Ella se acerco con mucha seguridad y ambos empezaron el jueguito del "gato y el ratón" durando así por varios minutos siendo la diversión de sus hijos hasta que ella logro arrinconarlo a una pared y Remus no tuvo de otra que dejar ver "el tesoro" que tenía en sus manos.
Y por un chocolate hiciste tanto misterio?-Tonks lo miraba desilucionada-.
Y que pensabas, que era otra cosa?-Remus sonreía y le alzaba una ceja-.
Pues por la forma de ocultarlo creí que era algo… más importante-la desilusión en los ojos de Tonks era muy palpable-.
Y un chocolate no es importante para ti-fingía inocencia-.
Si pero… bueno ya nada olvídalo-se dio la vuelta-.
Remus se sentía un poco culpable por haberle mentido pero a la vez estaba feliz por no haber sido descubierto el quería que el momento fuera único.
Yael pero mírate como estas-el niño tenía ambas manitos y su boca embarradas de chocolate pero sonreía como un ángel lo que lo hacía verse irresistible para los ojos de su mamá que de inmediato lo lleno de besos- ya no comas más chocolates mi amor mejor guarda espacio para el desayuno delicioso que te estoy preparando -el niño accedió y se entrego a los brazos de su mamá- vamos al baño a quitarte todo esto… Eduard tu también ven conmigo.
Si mamá ya voy pero soy Teddy.
Tonks sonrió y se dirigió a la otra habitación con Yael en brazos; Remus estaba encariñado viéndola lo tenía fascinado con esa faceta de mamá dulce que tenia para con sus hijos.
Papi toma escóndela para que mamá no te la vea-Eduard le entregaba la cajita en las manos*- yo no voy a decir nada te lo prometo**-*le sonrió y salió corriendo detrás de su mamá-.
Remus salió de su corta distracción y volvió a guardar la cajita en la misma gaveta pero esta vez más oculta y fuea ayudar a Tonks con los niños, le gustaba compartir aquella tarea con ella.
Mi amor estas enojada conmigo?
Remus le ayudaba a poner la mesa a Tonks.
Porque debería de estarlo.
Es que siento que algo te molesto hace un momento.
Tonks guardo silencio y solo se limito a servir dos vasos de batido de moras con leche para sus hijos que ya se encontraban sentados frente a la mesa bien vestiditos y perfumados.
Mi amor-la tomo de la mano y la alejo un poco de los niños- no me gusta verte así.
Pero sino me pasa nada Remus no seas paranoico-sonreía- así me veo todos los días y acostúmbrate porque así soy yo en las mañanas pero después de desayunar me arreglo y me pongo bonita para ti-le dio un beso en los labios-.
Más de lo que ya estas-la abrazo a su cuerpo- que dicha la mía-rozaba sus labios- que afortunado soy.
Papi, mami-Eduard los miraba con el ceño fruncido- ya dejen de besarse y apresúrense que tenemos que hacer muchas cosas.
Remus y Tonks sonrieron mutuamente y se separaron.
Ve a sentarte que ya te llevo tu chocolate, te lo prepare como solo a ti te gusta, con la medida suficiente de todo y con ese toquecito de canela que lo hace especial.
Uhm que rico-Remus saboreo como un niño y se fue a sentar a la mesa-.
Y cuáles son las muchas cosas que tenemos que hacer hoy-Tonks se dirigía a su hijo mayor mientras le servía a Remus su tasa de chocolate y se sentaba a su lado- que no podemos demorar.
Es que les prometí llevarlos a escoger todo lo del mobiliario para sus nuevas habitaciones aquí en su nueva casa.
Que?... no Remus no hagas eso-Tonks se veía apenada-.
Pero porque-Remus tenía el ceño fruncido y los niños cara de no entender a su mamá-.
Porque no, es un gasto innecesario-sonrió levemente al ver la cara que tenia Remus- ellos tienen su habitación en casa de mi madre y allí pasan la mayoría del tiempo acá solo vendremos los fines de semana y pueden seguir ocupando la misma habitación de anoche.
No es un gasto innecesario yo quiero adecuarles una habitación para mis hijos aquí… una que este cómoda y acorde a ellos, a sus edades y así sea que por ahora esta casa solo sea la de los fines de semana más adelante será la de todos los días-miro a Tonks- porque yo deseo que así sea.
Pero me da pena contigo-Tonks bajo la mirada-.
Pena, pero de que?.
De que gastes tu dinero de esta manera con nosotros.
Mi amor no empieces de nuevo con lo mismo por favor cada vez que haces esto me ofendes y me haces sentir que yo para ustedes no significo nada-estaba algo serio-
No, no es eso tu eres muy importante en nuestras vidas.
Entonces que es lo que pasa?, porque pones siempre un pero y buscas trabas para lo que yo quiero hacer.
Mami papi están peleando?-la mirada de los niños era de preocupación en especial la de Yael-.
No niños no estamos peleando tranquilos.
Remus bajo la mirada hacia sus tostadas e intento comerlas pero estaba algo molesto por lo que las dejo en su plato y se dedico a beber de su chocolate.
Tonks guardo silencio por unos segundos hasta que se atrevió a hablarle.
Perdóname-acaricio su mano derecha- no quise que te ofendieras-le susurro muy despacio- solo que a mí no…
Remus coloco su dedo índice sobre sus labios y la hizo guardar silencio.
Después de desayunar Remus subió a cambiarse en completo silencio así como había estado en la mesa… Tonks se sentía culpable de su cambio de humor.
Mami-Yael llamaba su atención prendido a su pierna- que le pasa a papi, esta bavo?-tenia los ojitos gachos y su mirada triste-.
No mi amor-Tonks sonrió para darle confianza a su hijo y se inclino un poco- tu papi está bien solo que está un poco pensativo nada más.
Uhm-hacia un puchero- no te pelees con el mami yo lo quielo mucho-la abrazo-.
No estamos peleados cielito te lo aseguro-lo rodeo con sus brazos- tranquilo que tu papito y yo estamos bien-le dio un beso en la frente- ahora ve a jugar con tu hermanito mientras yo subo a cambiarme.
Si mami-Yael salió corriendo con una sonrisa en sus labios y su mirada tranquila-.
Tonks subió con todas las intenciones de hacer las paces y al oírlo allí dentro de la ducha le entro la necesidad de querer compartirla con él, se desvistió rápidamente y sigilosamente se deslizo hacia donde él estaba.
No quieres compañía?-le susurro detrás de él-.
Remus que había estaba concentrado en su baño con los ojos cerrados se sobresalto.
No te asustes que no te hare daño-sonreía con mucha sensualidad- solo vine a firmar la paz contigo-se acerco y empezó a acariciar su pecho delineando sus músculos.
Remus sonreía mientras la recorría con la mirada dejando a sus ojos encantados.
El agua esta deliciosa-paso su lengua por su cuello haciendo estremecer todos los sentidos de aquel hombre que perdió la razón con tan solo aquel pequeño roce- ¿me perdonas?-muy lentamente buscaba sus labios con los ojos cerrados- a veces no sé lo que digo-Remus empezó a recorrerla con sus manos inicio por su espalda- no quise arruinarte el desayuno peor la mañana.
Tú no has arruinado nada-Remus la besaba y acariciaba acaloradamente los labios de ella mientras sus manos bajaban su recorrido- así que no hay nada que perdonar-sus labios empezaron a descender por su cuello- ¿dónde están los niños?.
*Abajo jugando -*Tonks sonreía mientras disfrutaba de aquel deleite de besos y caricias-.
De cuánto tiempo disponemos?- lentamente la arrinconaba hacia la pared sus besos descendían por su clavícula llegando hasta sus senos y deteniéndose allí-
Del que sea necesario.
Espero que sea mucho-moldeaba su cuerpo con las manos como si él fuera un artista y ella su figura de barro a la que le daba forma-.
Esto se está volviendo una adicción-sonreía mientras su respiración era agitada- a este paso encargaremos muy pronto a la hermanita que Yael quiere.
Remus al escuchar esto detuvo su recorrido que para este punto ya estaba por la altura de su ombligo y subió nuevamente para mirarla a los ojos.
Hijos, quieres tenerlos conmigo?-la mirada de Remus era radiante-.
Tonks sonrió y su única respuesta fue un beso con entrega y dedicación.
Hasta ahí todo iba de maravillas con aquel mágico encuentro bajo la ducha pero… un ruido estruendoso proveniente de la planta baja los desconcentro haciéndolos salir a la realidad.
Los niños-dijeron los dos en coro-.
*Voy a ver que fue lo que hicieron ahora -*Tonks ponía cara de desilusión al tener que salir de ahí-.
Pero…-Remus la tomo de la mano, no quería que se fuera- y si hacemos de cuenta que no oímos nada de seguro rompieron algo… nada grave.
Tonks sonrió levemente.
Lo siento pero tengo que ir-suspiro- así es cuando se tienen hijos mi amor… pero prometo compensarte muy bien-sonrió- después.
Remus le devolvió la sonrisa cómplice y soltó su mano dejándola ir.
Tonks bajaba las escaleras envuelta con una bata de baño y su cabello escurriendo agua… el resultado de aquel ruido estruendoso había sido el rompimiento de un jarrón enorme con plantas que se encontraba en una esquina de la casa muy cerca a la puerta; había quedado hecho añicos y había tierra desparramada dejando ver claramente dos pares de huellitas que terminaban ocultas detrás del sofá.
Eduard, Yael, quiero explicaciones-hablaba con mucha seriedad pero muy en el fondo tenía ganas de reírse pero no lo iba a hacer tenía que imponerles disciplina a los niños… no respondían- sé muy bien que están detrás del sofá así que más les vale que den la cara por si solos antes de que yo vaya por ustedes-tenia ambas manos puestas en su cintura… lentamente sus hijos fueron alzando sus cabecitas pero seguían detrás de aquel sofá, Tonks señalo con su mano derecha para que se pongan frente a ella.
No te enojes mamá por favor-Eduard caminaba cabizbajo seguido por Yael-.
Que fue lo que sucedió-no demostraba debilidad ante aquellas caritas de angelitos que le ponían sus hijos-.
Estábamos jugando con el balón y …-Eduard ponía cara de disculpa-.
Y… y… y se lompio mami así, pum-Yael hacia mímicas con sus manitas y la carita que ponía hacia borrar cualquier enojo pero Tonks apretó fuertemente sus labios para no reír y seguir seria como estaba.
Cuantas veces les he dicho que dentro de la casa no se juega con un balón.
Muchas mamita-Yael era ajeno a la situación su ingenuidad lo acompañaba siempre-.
Entonces porque lo hacen-el tono de su voz bajo de intensidad- miren lo que han provocado.
Pero tú lo puedes arreglar mamá… con tu varita.
*Pues fíjate que no hijo no será así, ustedes provocaron esto y ustedes asumen las consecuencias de sus actos… por desobedientes -*los miro fijamente por un momento- recogerán todo ese reguero de tierra que hicieron y luego limpiaran el piso.
Pero mamá.
Pero nada además no abra ni chocolates ni helado, ni balón por una semana.
No mamá eso no eso si que no-refutaba Eduard con mas ahincó- no seas cruel con nosotros.
Ya lo dije y es mi última palabra… dame tu balón Eduard-su hijo no se movía- Eduard por favor no me hagas repetirlo.
Eres mala ya no te quiero-su hijo entregaba con enojo su balón- y no me digas Eduard soy Teddy.
Tonks sonrió sin que sus hijos se dieran cuenta.
Que fue lo que sucedió aquí?-Remus bajaba las escaleras y miraba con sorpresa el desorden-.
Papá, papito-los niños corrieron hacia el- mi mamá nos quiere castigar sin helados, sin chocolates y sin balón por una semana… no la dejes papá-Eduard le imploraba a Remus con las manos-.
Remus miro a Tonks de una manera conciliadora.
Tú no intervengas-Tonks lo amenazo pero Remus le sonrió dulcemente-.
Pero solo fue una travesura mi amor no es para tanto.
Que no es para tanto?-movía su cabeza de un lado a otro- solo mira todo el desorden que hicieron-señalaba el jarrón quebrado y la tierra esparcida-.
Ah, eso-el tono que utilizo fue el más natural y alivianado- se soluciona en un momento-saco su varita su varita y pronuncio- *reparo -*volviendo todo a su lugar-.
¡¡¡SIIIII!!!-los niños gritaban felices mientras aplaudían-.
Tonks miro enojada a Remus quien le sonreía dulcemente.
Son niños mi amor-la beso en los labios- déjalos que se diviertan y si destruyen la casa-sonrió- pues yo la reparo y ya no paso nada.
Claro malcríalos y déjame a mí como la mala de la película.
No te enojes mi reina-le hacía morritos en las mejillas- mejor sube a arreglarte que ya es tarde y hay muchas cosas por hacer.
Tonks demoro unos segundos en moverse.
Olvídate de la compensación-le susurro y subió enojada las escaleras-.
Ja!!! Ya lo veremos-dijo Remus muy seguro sacando su esencia merodeadora- quien compensa a quien-sonreía seductoramente y le alzaba una ceja con provocación-.
Tonks solo sonrió de espaldas y continúo subiendo según ella "enojada".
Gracias papi de la que nos salvaste-Eduard abrazaba cariñosamente a Remus-
De nada hijo-le guiño un ojo- *solo traten de no hacer enojar mucho a su mamá que a veces no es tan fácil contentarla -*esto último lo dijo más para él que para los niños.
Tres horas después…
La familia Lupin Tonks salía del almacén de muebles donde habían dejado separando todos los muebles para las habitaciones de los niños.
Bueno niños ahora que quieren hacer-Remus no paraba de mirar su reloj insistentemente-.
Vamos al paque papi-Yael caminaba junto a su hermano delante de ellos-.
Está bien pero solo un ratito-se veía ansioso-.
Remus que sucede te ves algo estresado-Tonks lo miraba preocupada- aun es temprano no tenemos apuro por llegar a la casa pero sino quieres que vayamos al parque no vamos.
No, desde luego que vamos los niños quieren ir a jugar un rato solo que no quiero demorar toda la tarde en eso porque tengo que hacer unas cosas antes que regresemos al colegio.
Que cosas?.
Cosas ahí de la materia quería comprar unos libros-Remus estaba mintiendo lo que quería era ir a prepararlo todo para ese momento especial con ella-.
Ah, si quieres te acompaño vamos a dejar a los niños a casa de mi madre y nos ponemos a resolver tus asuntos que también son míos-sonrió con dulzura-
Remus le agradeció el gesto con la mejor de sus sonrisas.
Obviamente mi amor que mis asuntos también son tuyos pero en este caso no es necesario que te prives de estar con los niños unos minutos más por acompañarme a comprar unos libros aburridos.
Mi amor tu y las actividades que tienen que ver contigo no me aburren y el tiempo con los niños esta mas que bien distribuido además los dos también necesitamos de nuestro momento a solas-se engancho a su brazo muy amorosamente- así que yo voy contigo a donde tú quieras porque asi lo deseo.
Que propuesta para mas provocativa-bromeaba Remus- es indecente? Porque si lo es me apunto pero para la noche después de que yo haga primero lo que tengo que hacer…
Que misterioso estas Remus-lo miraba escrutadoramente a los ojos- *desde la mañana siento que ocultas algo que no me quieres decir -*su voz tenia cierto toque de resentimiento- ¿no confías en mi?.
Claro que confió en ti-Remus detuvo su caminata y enmarco el rostro de ella entre sus manos-.
Entonces porque no quieres que te acompañe a eso, de los libros que quieres comprar… porque es así como lo siento-en los ojos de Tonks empezó a reflejarse inseguridad y temor, Remus detecto ese mal brillo y antes de que se intensificara se acerco a sus labios y los beso-.
Te amo pero solo espera a la noche ahí te lo diré todo.
Tonks intento hablar pero Remus acallo su voz con otro beso, uno con el que le demostraba devoción y entrega total a ella… Tonks sintió nuevamente aquella sensación de seguridad recorrer su cuerpo y decidió ya no hacer más preguntas; los niños empezaron a dar vueltas a su alrededor sacándolos de ese momento de concentración pero no de aquella conexión en sus miradas.
Llegaron a un parque muggle que se encontraba en el camino uno muy grande y muy bonito que por ser domingo estaba bastante concurrido por las familias que habían salido a tomar el sol.
Remus y su familia se ubicaron bajo la sombra de un árbol, los niños por su condición inquieta no duraron mucho tiempo a su lado y salieron a correr y a divertirse por el inmenso césped que adornaba el lugar y los diversos juegos que los invitaba a compartir.
Tonks busco los brazos y el calor de Remus ubicándose en medio de él, que no se hizo esperar y la abrazo a su cuerpo… así en ese eterno momento en el que solo reinaba el silencio se mantuvieron varios minutos desde luego sin perder de vista a los niños…
Remus-susurro Tonks terminando con aquel silencio-.
Dime mi amor.
Gracias-acariciaba sus manos grandes y un tanto ásperas pero que al momentos de acariciarla a ella se volvían suaves como la seda-.
De que?.
De todo y por todo lo que haces por mi y por los niños… por devolverme las ganas de vivir y el deseo de amar nuevamente… por eso.
Entonces el que debería de agradecer y el triple soy yo-acariciaba su cabello- porque tu aparte de devolverme la vida y el amor me has dado dos regalos adicionales a ellos… nuestros hijos… gracias a ti yo he experimentado ese maravilloso privilegio de poder ser papá y que creí nunca poder experimentar.
Tonks sonrió.
Y te queda perfecto ese papel, yo no le pude haber dado a mis hijos un mejor papá que tu… en poco tiempo les has dado lo que no tuvieron todos estos años a lado de…
Shuuu-Remus la silencio con su mano- ya no recordemos el pasado ni tampoco vivamos en él dejémoslo y preocupémonos más de nuestro futuro juntos como la familia que ya somos.
Tonks se inclino un poquito y beso su cuello muy cerca de su oído.
*Gracias mi salvador -*Remus deposito un beso sobre sus cabellos-vamos a acompañar a los niños un ratito en sus juegos después voy con ellos a casa de mi madre y así tu tendrás tiempo para lo tuyo.
Para lo nuestro-le susurro- porque tu estas incluida en todo.
Tonks sonrió y le dio un pequeño beso y se puso de pie ayudando a su salvador a hacer lo mismo.
A donde quieres que te lleve a almorzar?-caminaban abrazados hacia donde estaban sus hijos-.
A donde tu elijas… tu escoge el lugar eres muy bueno para eso-le guiño un ojo-.
Hija sal de esa ventana por favor, llevas más de una hora parada frente allí.
Andrómeda entraba a la casa con un enorme ramo de rosas recién cortadas del jardín.
Estoy viendo el atardecer mamá-sonrió-.
Ustedes dos andan muy sospechosos-la voz de Andrómeda era misteriosa-.
Sospechosos mamá?-Tonks se dio la vuelta tenía el ceño fruncido y una sonrisa traviesa-.
Si, tu y Remus.
En que sentido?.
No se-se alzo de hombros- pero percibo algo, tengo una sensación, una corazonada de que algo muy importante va a suceder esta noche.
Tu también madre?-sonreía asombrada- estamos en las mismas.
Andrómeda y su hija sonrieron conectadas.
Intuición femenina-dijeron al mismo tiempo-.
Y tiene que ver con Remus no sé porque pero ese hombre algo se trae entre manos, desde que llegaste con él y los niños vi algo en sus ojos un brillo especial-sonrió sospechosamente- a mí se me hace que…
Que madre dime?.
No, mejor me reservo mi hipótesis.
No madre dilo yo tengo miles en mi cabeza pero sé que la tuya será más acertada.
Y porque crees eso.
Por intuición de madre tú ves con otros ojos, los de la experiencia y sabiduría que el tiempo te ha dado.
Andrómeda sonrió y se acerco a Tonks para darle un abrazo.
Ay hija mía tu solo déjate llevar y guiar por tu corazón… él nunca se equivoca y si lo hace es muy rara vez.
Tocaron la puerta haciendo sobresaltar de la emoción a Tonks.
Es Remus-dijo muy sonriente-.
Ve abrir-Andrómeda sonrió y le entrego el ramo de rosas- yo voy por un florero.
Abrió la puerta y recibió a Remus con la mejor de sus sonrisas, con sus ojos brillantes y el beso más dulce.
Que encantador recibimiento-Remus la abrazaba por la cintura y la llenaba de muchos pequeños besos- y esas flores, son para mí?.
No-sonreía traviesamente- esto es para ti-se lanzo a sus labios para besarlo con pasión envolviéndolo con ese fuego que solo él era capaz de hacer salir y controlarlo a su antojo- ya estoy lista para irme contigo-susurro cerca de su boca-.
Remus que había quedado extasiado con el beso anteriormente dado solo atino a mover su cabeza afirmativamente.
Andrómeda tocio disimuladamente.
Veo que ya llego Remus me alegro mucho.
Como esta señora Andrómeda?.
Bien, muy bien claro que no tanto como ustedes dos-arreglaba una mesita esquinera para adecuar el florero allí- se queda a cenar con nosotros-tomo las flores de las manos de su hija y las acomodaba dentro del pequeño jarrón-.
No-Remus miro a Tonks y le sonrió- esta noche no puedo… gracias pero ya tengo planes-la tomo de la mano con mucha suavidad-.
Ah, entiendo-Andrómeda sonrió para sí misma-.
Voy a despedirme de los niños y nos vamos-a Tonks le embargaba una emoción incierta-.
Les das un beso de mi parte-Remus estaba igual que ella-.
Con cuidado despacio no se desespere que yo la llevo y no se va a caer tranquila.
Remus conducía a Tonks con los ojos vendados hacia la entrada de una casa solitaria muy bonita tenia ciertos toques de antigüedad y modernismo al mismo tiempo… llegaron frente a una puertamuy amplia de madera tallada con labores finas y delicadas que parecían ser una obra de arte que les daba la bienvenida a aquellos amantes que esa noche marcarían su destino dentro de esas paredes.
Ya llegamos, porque nos detenemos?-Tonks se oía ansiosa-.
Falta poco solo dos escalinatas más; tenga paciencia por favor.
Porque me tratas así Remus con tanta formalidad ¿no entiendo?.
No hay que entender nada mi señora.
Mi señora?
Si, es lo que usted es.
Remus a que estamos jugando.
A nada, yo no juego, jamás juego cuando se trata de atender a mi señora.
Ingresaron a la casa era bellísima en su interior… de entrada había una pequeña mesa de mármol redonda en color blanco con bases de hierro y sobre ella reposaba un enorme masetero antiguo lleno de follaje y orquídeas de exóticas formas y colores lo que hacía de aquel arreglo un deleite visual… más allá se encontraba la escalera que llevaba a las habitaciones estaba pegada a la pared, el pasamanos y escalones revestidos con una alfombra café con flores bordadas en color dorado eran de madera muy lisa pero los abarrotes al igual que las pequeñas lámparas empotradas a la pared que iluminaban mágicamente aquel camino eran de hierro forjado con figuras elegantes.
Remus que pasa porque te quedas callado y tienes esa actitud conmigo.
Que actitud mi señora.
Esa…la de llamarme señora.
Remus se acerco a su oído y le susurro muy despacio.
En este lugar solo existen dos personajes, una joven y bella dama solitaria acompañada siempre por su fiel y servidor mayordomo.
Tonks le sonrió ampliamente dándole a entender que había entendido las reglas de aquel juego al que él quería jugar.
Ah, y a donde me piensa llevar este fiel mayordomo?-su voz comenzó a ser sensual y coqueta-.
Al comedor mi señora le he preparado una cena exquisita pero tenga calma que ya estamos cerca.
Tonks solo sonrió y se dejo llevar.
Llegaron al salón, era un lugar de ensueño esa habitación era demasiado amplia y sus paredes estaban acompañadas de grandes ventanales de cristal dejando a su visión un maravilloso paisaje nocturno iluminado únicamente por aquella noche estrellada que había decidido acompañarlos como cómplice de aventura… la mesa era únicamente para el uso de una persona decorada con un fino mantel de seda; la únicas luces que tenía el lugar era: la que le provenía de la pequeña vela que parpadeaba dentro de un candelero de cristal sobre la mesa, la de unas lámparas enormes que estaban en cada esquina y la de aquel fuego que provenía de aquella hoguera lo que hacía más cálido y tibiecito el lugar embargándolos de una comodidad única.
Remus dejo a Tonks parada muy cerca de la mesa mientras él se cambiaba a su nuevo rol de mayordomo con traje negro incluido una corbata gris, guantes de seda blancos una servilleta sobre su mano izquierda y una pequeña charola en su mano derecha tomo la actitud seria y de rigidez digna de un papel como el que estaba por cumplir.
Mi señora ya se puede quitar la venda de sus preciosos ojos.
Tonks obedeció sin dejar de sonreír zafándola de una manera muy rápida para así poder saciar su curiosidad la misma que fue calmada y con creces al maravillarse con tan hermoso panorama que tenia frente a ella y al ver a Remus así no pudo evitar mirarlo de una manera especial y sonreír.
Que guapo y sexi que es usted mayordomo.
Gracias mi señora-Remus estaba muy serio- la cena está servida tenga la bondad de venir y tomar asiento-le abría la silla invitándola a sentarse a lo que ella accedió delicadamente; toda la loza a utilizarse en aquella cena eran de plata y las copas de un cristal muy fino-.
Cuanto lujo mayordomo usted no ha tenido reparos en cuanto al gasto.
Ningún gasto es superable al honor de su compañía además todo está a la altura de una dama como usted.
Remus le servía vino en su copa.
Pero porque la mesa es solo para uno… no piensa acompañarme?.
No mi señora no podría.
Pero porque-miro a todo a su alrededor- a caso tiene más mesas que atender.
No yo solo me dedico a una… a la de mi señora.
Entonces siéntese conmigo y acompáñeme que no me gusta cenar sola… ¿me daría ese privilegio de compartir este momento conmigo?-Tonks le señalaba la silla que estaba frente a ella invitándolo a sentarse-.
No puedo yo solo soy su sirviente y seria una osadía de mi parte pretender compartir la mesa con una mujer de su altura.
Pero hoy le permito que cometa esa osadía.
Ambos llevaban muy bien aquel jueguito se habían metido tanto en aquellos personajes que parecía todo ser real.
De verdad no puedo.
Entonces si no puede recibir mi invitación de manera cordial… se lo ordeno, siéntese conmigo o acaso me tiene miedo-Tonks sonreía maliciosamente-.
No es eso sino que...
Tiene novia?-Remus guardo silencio y frunció el entrecejo Tonks sonrió- se lo pregunto porque solo ese sería el motivo para su negación.
No.
Que lástima un hombre tan bueno como usted ¿solo? Es algo que no se ve todos los días… que ciegas que están.
Remus sonrió.
No estoy solo hace años que vivo enamorado de una sola mujer.
Ah entonces es casado.
No, aun no es mi esposa?
Porque aun no se ha atrevido a pedírselo?.
Se lo he pedido pero ella no ha querido.
Sígalo intentando quizás tenga suerte.
Eso es lo que espero poder convencerla esta noche.
Y que piensa hacer para convencerla?-se veía muy interesada-.
Muchas cosas que he planeado perfectamente para ella en esta noche especial.
Y ella sabe lo que pretende hacer esta noche?
No, ella no sabe todo es una sorpresa.
Pues que afortunada que es esa mujer… ¿la conozco?.
Si perfectamente podría decir que la conoce como a su sombra.
Es alguna conocida mía.
Si, es muy amiga suya.
Uhmmm-se ponía pensativa sin dejar de sonreír- y si yo hablo con esa "amiga mía" usted cree que pueda permitirme el honor de su compañía tan solo por esta noche.
Inténtelo pero no le aseguro nada ella es de armas tomar.
Es celosa?.
Si muy celosa y peligrosa.
Ah, con que celosita y peligrosita… pues a mi lado se queda corta más peligrosa que yo… nadie…-sonreía y remojaba su labio inferior-pero no la culpe con un hombre como usted hasta las piedras lo celarían.
Usted me celaría?.
No lo celaría pero si lo cuidaría como si fuera un manjar de Dioses, una ambrosia solo para mi deleite…
Remus no pudo evitar una pequeña risita al escuchar esto último.
Y sino le decimos nada, que sea nuestro secreto si usted ni yo hablamos ella jamás se enteraria de este momento.
Me está proponiendo una infidelidad?.
No lo vea de esa manera por favor no me confunda-sonreía misteriosamente- yo en ningún momento le he hecho una propuesta indecente únicamente le estoy pidiendo el honor de su compañía para que esta… su señora… tenga una cena agradable-tomo entre sus manos la copa de vino y olfateo antes de beber un sorbo muy pausadamente para finalizar con el sutil coqueteo de saborear el sobrante impregnado en su labio inferior con la punta de su lengua- de lo demás que pase después de la cena dependerá de usted o de mi-le alzaba una de sus cejas- ya la noche proveerá pero sea lo que sea que pase puede tomarlo como su última noche de soltería y dar rienda suelta a todas sus fantasías con absoluta libertad-le extendía nuevamente la mano invitándolo a sentarse, invitación que esta vez sí fue aceptada con una enorme sonrisa-.
Es usted una mujer peligrosamente encantadora.
Si, muy peligrosa aunque es un término que lleva a muchas deducciones pero creo que si lo soy y doy rienda suelta a toda mi peligrosidad si encuentro un compañero de aventura que me calce…
Resulta atrayente esa peligrosidad ¿muchos la han conocido?.
Si quiere saberlo y salir de la duda lo invito a probarme y averiguarlo al final usted me dice que le pareció.
Me gusta mucho su propuesta y la tendré muy en cuenta-le dedico una sonrisa de medio lado y una mirada seductora haciéndola a ella sonreír ampliamente-.
La cena transcurrió en un ambiente tranquilo y romántico todo estaba estratégicamente planeado por Remus y llevaba su orden a la perfección.
La cena fue del agrado para el paladar exigente de mi señora.
Uhmmm digamos que estuvo aceptable-fingía indiferencia-.
Aceptable?, su fiel mayordomo se esmero tanto en prepararla y solo recibe eso de su parte.
No se queje por favor a otros no les he dicho ni siquiera eso así que siéntase afortunado.
A otros? eso quiero decir que usted tiene una vasta lista de mayordomos en su experiencia.
Si-jugaba con el mechón de su cabello enrulándolo en su dedo- pero a usted es al primero al que lo invito a compartir la mesa y desde luego otros escenarios si usted así lo desea-se acerco peligrosamente a su rostro- yo soy experta en mayordomos primero los estudio y luego los pruebo y a usted solo lo he estudiado falta que lo pruebe-sonrió fugazmente y regreso a sentarse en una postura bastante orgullosa- así que anímese a lo mejor en esas otras áreas obtiene un extraordinario, la máxima nota.
Remus sonrió complacido.
Eso de la "prueba" y la máxima nota dependerá de usted.
No se preocupe que lo lograre y de hoy no pasa.
¿Y cómo lo hará? , ¿cuáles son esas aéreas?.
Las áreas me las reservo pero hay una en especifico que es la más me interesa probar y… cómo lo hago?-sonrió con suficiencia- después de la cena podría indicárselo ¿le interesaría?.
¿Jugar con usted?... desde luego que si pero yo también tengo mis propuestas.
Propuestas?, me encantan las propuestas y si son indecentes mejor.
Y no era que a usted no le gustaban las propuestas indecente?.
Hacerlas yo pero que me las hagan a mí, las acepto gustosamente así que… anímese hágame una.
Pues fíjese que sí, en este lugar lujoso digno de usted este mayordomo debe encontrar las palabras apropiadas para hacerle una propuesta o mejor dicho una pregunta.
Cual?-lo miraba con oculta emoción-.
De verdad quiere saberlo?.
Desde luego que si, dígamela.
Remus metió la mano dentro del bolsillo de su saco y extrajo una pequeña cajita negra, zafó el lazo que la ataba y puso delante de los ojos de Tonks un hermoso anillo de diamantes.
Acepta mi señora ser mi amante infiel esta noche y después casarse con este mayordomo que la ama con locura desde la primera vez que la vio?.
Tonks estaba en shock lo miraba fijamente a los ojos anonadada con la belleza de ese anillo que por un momento olvido su papel en el juego y comenzó a dar pequeños muestras de alegría exagerada pero después reacciono y volvió a su altivez y seriedad-.
Usted me está proponiendo ser su amante y luego su esposa… eso si es una osadía de su parte-fingía enojo- usted es solo un mayordomo y el que deba ser mi esposo deberá de calzarme perfectamente en todos los aspectos.
Y quien le ha dicho a usted que este mayordomo no podría estar a su altura porque…-Remus fingió orgullo masculino- la misma pregunta y duda puedo tener yo ¿y si usted no resulta ser la amante que yo espero?.
De mi no tenga duda yo soy una joyita en esa área graduada con honores.
Quisiera verlo-sonreía- entonces que dice acepta casarse conmigo y ser mi amante infiel toda la vida?.
Tonks mantuvo el suspenso por unos minutos pero después amplio su sonrisa dejandola como para portada de revista.
Si, y mil veces si acepto ser su amante infiel, su señora, su musa, su diosa, su todo para toda la vida… pero su esposa todavía lo voy a pensar un poquito-sonrió con malicia- quiero poner a prueba a este divino mayordomo y solo si saca un extraordinario en esa rama aceptare gustosa y maravillada ser su esposa.
Me parece bien… pruébeme todo lo que quiera no se va a arrepentir.
Remussonreía mucho más feliz que ella y lentamente ubico el anillo de diamantes en su dedo anular izquierdo.
Que le parece mi señora si brindamos-Remus alzaba su copa de vino y Tonks hacia lo mismo- ¡por un nuevo comienzo!.
¡Si, por un nuevo comienzo libre de pasados!
Juntaron sus copas y bebieron felices… luego del brindis Remus se paro y se acerco a ella con la venda nuevamente entre sus manos.
Y como toda buena noticia debe celebrarse de forma especial… la nuestra no termina aquí porque viene la mejor parte…-lentamente ajustaba la venda en los ojos de Tonks- probarnos mutuamente que tan buenos amantes somos.
Usted no deja de sorprenderme.
No, nunca lo haría, las sorpresas son una de mis características.
Y que es lo que me tiene preparado para sacar a esta loba, amante infiel que vive dentro de mí.
Remus sonrió ante aquella comparación.
No sea impaciente mi señora y tenga calma… todo a su debido tiempo la noche aun es joven y está de nuestro lado no se olvide que es nuestra cómplice-la guiaba hacia el otro extremo del salón muy cerca de la chimenea donde aguardaba un sillón con un tapizado en terciopelo color rojo bastante amplio y cómodo como para la noble función que allí se estaba por cumplir- espéreme aquí sentadita que yo ya regreso y no haga trampa tratando de quitarse la venda de los ojos.
Tonks sonrió.
Entonces no demore mucho verá que soy muy impaciente.
La espera valdrá la pena se lo aseguro…
Después de un tiempo debidamente prudencial Remus ingresaba nuevamente a aquella habitación vistiendo únicamente una bata de seda color bordó de raso sedoso y una pequeña charola de plata entre sus manos la misma que ubico en el suelo muy cerca del sillón.
Ansiosa mi señora-se arrodillabafrente a ella que estaba de lo más tranquila cruzada de piernas con en ese pantalón excitantemente ajustado que no dejaba nada a la imaginación-.
Un poco pero el calorcito de la chimenea me tranquiliza… porque demoro tanto?-fingía enojo- ya estaba empezando a desesperarme.
Tranquila-Remus la recostó en el sofá para su mayor comodidad y tomo la rosa roja perfumada que había traído en la charola junto a otros elementos y empezó a rozarla con mucho suavidad por todo su rostro culminando debajo de su nariz permitiéndole a ella aspirar su dulce fragancia- relájese que me demore porque estaba preparándole un postre muy especial digno de una dama como usted-la rosa seguía su camino bajando por su cuello y posándose luego sobre su pecho para finalmente regresar nuevamente por su camino y terminar acariciando sus labios, Tonks estaba fascinada con esa sensación- ya se le paso el enojo-la voz de Remus era muy suave y apacible-.
Un poco pero aun no es suficiente.
Pero que difícil que es usted?.
Sí, mucho… el que quiera una noche conmigo tendrá que esmerarse yo soy una amante muy difícil de complacer.
Uhm que coincidencia yo soy igual-untaba con miel su dedo pulgar y tomaba una fresa cubierta con crema y chocolate derretido en la punta- al parecer hoy será una noche difícil porque ambos somos amantes insaciables-lleno de miel sus labios rozándolo con su dedo primero los de ella y luego los de él… Tonks estaba entrando en calor y eso Remus ya lo estaba percibiendo- le gusta?-susurro muy cerca de sus labios y le daba de probar la fresa viendo muy de cerca la sensualidad con que la mordía-.
Si, esta deliciosa-masticaba lentamente- porque no me quita la venda y así jugamos en igualdad de condiciones.
No, ahora yo tengo el control y usted está a mi merced y se jugara como yo quiero, hará lo que yo le diga.
Me resulto posesivo y autoritario el mayordomo-sonreía-.
Entiéndame ahora puedo dar rienda suelta a mi fantasía.
A tenido fantasías conmigo?.
Si, muchas.
Remus no sabía cuánto más iba a aguantar ese deseo por besarla que ya lo estaba enloqueciendo… miraba esos labios humedecidos por la dulce miel y manchados con chocolate y crema en ciertas partes que lo llamaban, que lo incitaban a probarlos.
Como cuales?.
Son demasiadas-roso levemente sus labios Tonks también buscaba aquel contacto pero ante su desventaja no podía hacer nada más que esperar- pero hay una en especial que me tiene loco.
Dígame cual, a lo mejor**esta noche se la pueda cumplir-"inconscientemente" Tonks saboreo su labio inferior de una manera en la que Remus ya no se pudo resistir mas a ese deseo y se unió a ellos con una fuerza insaciable mientras acariciaba su vientre por debajo de la blusa… cuando sintió la falta de aire en los pulmones se separo un par de centímetros de ella- antes de quitarle la venda prométame que va a cumplir mi fantasía-le susurraba mientras se apoderaba de su cuello-.
Se lo prometo pero ya sáqueme esta venda que me está enloqueciendo y dígame cual es su fantasía-Tonks acariciaba su cabello mientras disfrutaba de sus caricias-.
Que baile para mí-la venda rodo de sus ojos-.
Tonks se sentó y se quedo mirándolo a los ojos, él le sonreía maliciosamente.
Desea que le haga un striptease?.
Si… quiero verla bailar mientras se desase de cada prenda que hoy la acompaña-se sentaba a su lado-.
Que fantasioso que me resulto usted-se ponía de pie- *pero está bien se la voy a cumplir con una condición -*le sonreía pícaramente mientas se inclinaba un poco a sus labios- que se saque usted esa hermosa bata primero-recorrió suavemente la tela con sus manos-.
Remus sonrió un tanto apenado.
Que pasa, no se anima yo pensé que era más atrevido.
Es que no tengo nada más debajo de ella.
Y porque cree que se lo estoy pidiendo-le alzaba una de sus cejas- necesito una inspiración, un motivo que acreciente el ritmo de mi baile… vamos, atrévase no sea cobarde sino no hay striptease.
Remus no se animaba rápido por lo que Tonks decidió intervenir… lo tomo de las manos.
Tranquilo no tenga miedo que yo no muerdo bueno solo cuando me lo provocan o tenga delante de mí un chocolatito delicioso como lo es usted entonces ahí, solo ahí debería preocuparse-le sonreía muy divertida mientras desataba el nudo de su bata dejándola rodar hasta el suelo quedando frente a ella un maravilloso cuadro tipo… "cuerpo del deseo"… Tonks se lo comía con la mirada no dejaba de recorrerlo descaradamente- que bien que se siente estar con ventaja ante la otra persona-Remus empezó a sonrojarse más con lo que ella reía maliciosamente mientras lo veía… intento cubrir con sus manos el lugar de sus más nobles atributos- hey, hey, hey-le retiraba las manos- que le pasa, esa es la parte que más me interesa ver usted sí que está muy bien dotado me resulto ser toda una joyita-Tonks se estaba divirtiendo de lo lindo al tenerlo así frente a ella-.
Ya se canso de divertirse conmigo mi señora…-fingía ironía-puedo ir a sentarme para observar su show.
No, aun no necesito más inspiración y esto me va a ayudar-tomo la tacita con miel que había sobre la charola y la vertió completita por todo el pecho y abdomen de Remus que se había quedado inmóvil ante aquella acción que no se la esperaba… Tonks empezó a distribuirla perfectamente con ambas manos por todo su cuerpo para el goce de ambos pues Remus no estaba para nada incomodo sintiendo las manos suaves de su señora recorrer ciertas áreas susceptibles de su cuerpo.
No sea tramposa-Remus trataba a lo máximo de reprimir ciertos sonidos y sensaciones que le provocaban ese momento- yo quiero ver su show y si sigue haciéndome lo que está haciendo justo en este momento-sonrió y reprimió otra sensación placentera- el camino que vamos a tomar será otro y yo a ese todavía no quiero llegar, no al menos antes de ver su cuerpo danzante frente a mí.
Tonks sonrió y se para frente a él.
Está bien ya estoy más que inspirada-saboreaba sus labios cubiertos con miel y con sus manos melosas lo sentó en medio del sillón- usted de aquí no se me mueve pero para nada y vea lo que vea no intente tocar porque está prohibido durante el tiempo en el que dure el show ya después podrá tocar con sus manos traviesas todo lo que quiera… me entendió?-con su rodilla derecha acariciaba la entrepierna de Remus provocando sonidos y movimientos para nada desagradables, le regalo un último beso con su sonrisa picara de oreja a oreja y se alejo un par de metros de él- por cual prenda desea que comience?.
No sé, sorpréndame-Remus se acomodaba en su asiento como si fuera a presenciar la mejor de sus películas- pero no se aleje mucho la quiero más cerca ya que no puedo tocar por lo menos quiero contemplarla bien sin perderme ningún detalle.
Tonks obedeció y se acerco más comenzando con su baile… con movimientos lentos y sensuales al comienzo, acariciando todo su cuerpo delicadamente sin dejar de perder la conexión con los ojos de Remus que la veía muy concentrado... según las prendas desaparecían la velocidad de los movimientos aumentaba cuando lo único que la acompañaba era su ropa interior color negro fue cuando empezó la real tortura para Remus pues se le acercaba peligrosamente a su cuerpo realizándole movimientos de pelvis y caderas que le incitaban a otra cosa que no solo era la de ver.
No se demore mucho mi señora que este mayordomo ya no sabe cuánto más podrá aguantar-Remus de tanta "desesperación" que sentía hasta ya había adoptado un tic nervioso… movía frenéticamente en un sube y bajo su pierna derecha-.
Pero que desesperado e impaciente que es; tenga calma por favor que los mejores manjares de la vida se disfrutan despacio, tomándose su tiempo-desabrocho lentamente su brasier y lo lanzo por los aires- yo creí que en la noche era tan paciente como en el día.
*Pues fíjese que no -*sonrió- yo puedo llegar a ser el triple de ansioso que usted pero dejémonos de tanta charla y continuemos… ahora la otra prenda por favor y esa se la saca aquí, frente a mi-le señalaba el espacio que le hacía entre sus piernas-.
Tonks sonrió.
Recuerde que está prohibido tocar.
Cuando esa prenda caiga al suelo usted será mía-le sonreía con suficiencia-
Tonks coloco su pierna izquierda sobre su pecho obligándolo a retroceder y recostándolo sobre el espaldar del sillón… sus movimientos esta vez eran cada vez más lentos probando hasta donde llegaría su paciencia, jugaba con él, quería que entendiera que a aquella prenda el si tenía acceso y le permitía deshacerse de ella con sus propias manos… Remus capto la señal y no se hizo de rogar empezó con sus manos expertas de artista…
Ella no supo en que momento ni cómo pero en cuestión de segundos ya estaba bajo sus brazos disfrutando del dulce sabor que le provocaba su piel melosa y pegajosa.
Mi señora prepárese porque usted esta noche no sabrá lo que es dormir porque yo no la voy a dejar, me encargare de que ni el sueño ni el cansancio sean capaces de interrumpir nuestras fantasías… y este es solo el primer encuentro porque las siguientes batallas campales de lucha cuerpo a cuerpo se darán allá arriba en esa habitación, sobre esa inmensa cama cómoda y confortable que nos espera-sonrió desafiándola- ¿se mide para este reto?.
Lo mismo le pregunto yo… veamos quien cansa a quien primero.
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Bueno mis lectores hasta aquí llego tan fogoso capítulo jajajaja ¿Qué petición de matrimonio para mas movidita ¿eh? jijiji ahora sí creo que me voy derechito al infierno sin opción a defensa alguna pero no me importa Remus y Tonks lo valen y por ellos… ¡¡¡lo que sea, hasta arder en las llamas!!! jajajaja hasta allá abajo creo que me temerían pero tendría muy buenos amigos allí jijiji.
Una vez más disculparan cualquier falta ortográfica pero esta vez se la debemos a la emoción del momento ^^ jijiji.
Los quiere mucho
= ) Naty = )