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Historia 42416 — capítulo 19

Hola = )

Por aquí estoy de nuevo recompensándolos con otro capítulo… disfrútenlo mucho… gracias a todos por regalarme como siempre sus tan hermosos comentarios…

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Remus no se veía nada bien su rostro reflejaba cansancio sus ojos demacrados y ojerosos parecía enfermo, hasta en su forma de caminar se veía que no estaba en sus mejores condiciones ahora lo único que quería era recostarse en su cama y dormir un poco… entro a su oscura habitación sin notar que alguien allí lo estaba esperando.

En dónde estabas?-la voz de Tonks reflejaba dureza Remus dio un pequeño respingo por el susto que le había provocado-.

Fui… fui por unas cosas.

Que cosas?-se encendió la luz Tonks estaba parada detrás de la puerta con sus manos cruzadas y mirándolo fijamente-.

Que hacían falta para la casa, para los niños-se sacaba su abrigo muy despacio- mañana irán y quiero que estén lo más cómodos posibles-la miro y le sonrió levemente- no te enojes mi amor sino te avise fue porque estabas muy ocupada con las clases como yo…

Por eso mismo no debiste salir Dumbledore te dio la tarde libre para que descansaras es decir tenias que venir a acostarte en la cama relajarte y dormir un poco no salir a andar por ahí y si lo ibas a hacer tenias que habérmelo dicho para yo acompañarte; tú no puedes, no debes salir no en estas condiciones-la voz de Tonks empezaba a ser más dulce- estaba muy preocupada por ti sabes muy bien que en estos días te vuelves más vulnerable y si…-en su rostro reflejo angustia y preocupación-te pasaba lo mismo que hace uno días, no-se acerco y lo abrazo muy fuerte- no me vuelvas a hacer esto por favor no te vuelvas a ir sin mí.

Ya paso mi amor estoy bien y aquí contigo no te preocupes que yo me cuidare siempre ni siquiera en estos días que me pongo tan mal…

Si mi amor lo sé pero igual no puedo evitar preocuparme-lo conducía hacia la cama- recuéstate que ya te traigo un poco de la poción con ella te sentirás mejor.

La poción, Slughorn te la dio?-Remus ponía dos almohadas sobre la cabecera de su cama para recostarse en ellas- a que hora porque en la mañana que lo vi no me dijo nada, yo pensé que no había tenido tiempo para elaborarla por eso ya estaba resignado a…

No mi amor no digas eso ni siquiera lo pienses lo que te sucedió el mes pasado no volverá a pasar mientras yo viva procurare siempre tu bienestar y te cuidare mucho así como tú lo haces conmigo-Remus sonrió pero hizo un gesto desagradable al ver aquel liquido viscoso que Tonks vertía en un vaso y se lo entregaba- tómatelo por favor-se lo pidió con tanta dulzura que Remus no se pudo negar y tomando el valor suficiente que requería para beber aquel liquido que tenía un sabor extraño y amargo cerro sus ojos y reprimiendo lo mas que podía el sentido del gusto empezó a ingerirlo pero cuando iba por la mitad empezó a abrir lentamente los ojos y se veía algo extrañado-.

Estas seguro que esta es la poción matalobos?.

Si-Tonks tenía el ceño fruncido- soy algo torpe y distraída a veces pero cuando se trata de responsabilidades tan grandes como estas no me suelo equivocar… esa es tu poción porque lo preguntas, ¿acaso hay algo malo?.

No mi amor no esta mala al contrario es la primera vez que bebo esta poción con un sabor diferente esta como suave como dulcita no sé cómo explicarte pero sabe diferente tiene algo especial que no sé que es pero esta buena así dan ganas de beberla-se tomo todo lo que faltaba y Tonks sonreía complacida por su buen trabajo- esta vez voy a tener que felicitar a Slughorn se ha esmerado en esta poción, esta diferente se podría decir que tiene un toque a…

Amor?, entrega?, dedicación?-preguntaba Tonks con una sonrisa misteriosa-.

Uhmm… si me lo hubieses elaborado tú podría decir que si, son esos tres hermosos sentimientos los que transformaron esta poción pero…-sonrió divertido- el maestro de pociones no creo que sienta todas esas cosas por mí.

Tonks rio muy fuerte.

No, eso es seguro digamos que solo fue magia en el entorno pero me alegra de que esta vez la poción te haya resultado muy agradable-se subió a la cama se sentó a su lado y lo abrazo- te prometo que todos los meses será igual y para siempre, nunca te faltara esto que evita en parte aquel sufrimiento que padeces y que si en mis manos estuviera el poder librarte de ello lo haría sin pensarlo ni una sola vez-acariciaba su pecho-.

Eso es algo que para bien o para mal ya me he acostumbrado solo que ahora que te tengo de nuevo conmigo ya no se me hace tan difícil sobrellevarlo porque tan solo con mirarte, con tu cariño, la alegría y ganas de vivir regresan y más aun con nuestros hijos maravillosos.

Si-Tonks sonrió- mis niños necesitan tanto de ti, de su papá tú lo eres todo para ellos y me alegra mucho que así sea-se inclino un poco para verlo a la cara- mañana los volveremos a ver los extraño tanto tu y ellos son mi vida, mi todo-le dio un beso- ¿ya te sientes mejor?.

Con besos como estos quien no-Remus jugaba con sus cabellos- te quedas a dormir conmigo esta noche?-la beso con ternura- es que me he hecho tan dependiente de ti-le sonreía- que no puedo estar mucho tiempo lejos de ti.

Tonks correspondió a su sonrisa.

Pero… solo a dormir?.

Eso depende de lo que para ti signifique "dormir"-Remus fingía seriedad-.

Bueno pues para mi… dormir… es abrazarme a ti recostar mi cabeza sobre tu brazo suave y acogedor pegar mi respiración a tu cuello y llenarme de tu aroma acariciando tu pecho sin detenerme hasta que mis ojos terminen cerrándose por su propia voluntad… ¿a eso es a lo que te refieres?-se levantaba de su lado-.

Ahí vemos que tipo de sueño o que definición de la palabra "dormir" acogemos porque yo tengo un concepto muy parecido al tuyo pero con una pequeña diferencia-sonreía- para mí, la ropa en ese sueño pasa a un segundo plano.

Tonks sonrió y movió su cabeza de un lado a otro.

Suena interesante esa "pequeña diferencia" y resulta atractiva ponerla en práctica pero… no quisiera arriesgarme a pescar un resfriado.

Te aseguro que pescaras de todo menos… un resfriado-Remus sonreía con picardía-.

Voy a la cocina por algo de cena para nosotros… ya regreso-Tonks lo miro con complicidad-.

Aquí te espero mi artista no demores mucho.

No lo haré-le alzo una de sus cejas y salió de la habitación-.

A la mañana siguiente…

Me veo bien?-Remus estaba parado frente al espejo de su habitación- no se me nota cansado y enfermo?.

No mi amor te ves bien los niños no van a notarlo no te preocupes-lo ayudaba a ponerse su saco- con nuestros cariños y cuidados vas a estar mucho mejor.

Es que me preocupa que los niños me vean mal ellos no tienen porque saber mi problema están muy pequeños para enterarse y no quiero asustarlos, no quiero que me tengan miedo-los ojos de Remus reflejaban temor-.

Ellos jamás te tendrán miedo eres su papá y ellos te quieren mucho tanto como tú a ellos y entenderán cuando llegue la hora de decirles la verdad porque yo quiero que la sepan solo que ahora, es verdad están muy pequeños y hay cosas que no entienden pero llegara un día en que los dos nos sentaremos frente a ellos y juntos se los diremos porque somos una familia y en las familias no existen los secretos.

Es verdad pero si me pusieran a escoger yo quisiera que nunca se enteraran.

Pues yo no estoy de acuerdo Remus pero ahora no vamos a discutir eso, ya es tarde y los niños esperan-Tonks se veía algo incomoda y molesta-.

No te enojes conmigo por favor-la tomaba de la mano- entiéndeme es para protegerlos.

Protegerlos de que Remus… de ti?-Remus no respondió solo bajo la mirada- no volvamos al pasado, no repitas lo historia otra vez-levanto su mirada- pensé que ya lo habías superado.

Mi amor yo… yo los amo a los tres y…

Ya-Tonks no dejo que siguiera hablando- vámonos ¿sí?.

Remus se acerco a su rostro y la beso.

Olvida todo lo que dije no me hagas caso cuando estoy así me da por hablar y pensar tonterías pero te prometo que la historia no se repetirá, los niños sabrán la condición de su papá cuando llegue el momento adecuado-sonrió levemente y Tonks le regalo una sonrisa muy linda y lo abrazo-.

Eso era lo que quería escucharte decir.

Abuelita a que hora vienen mis papas, cuanto falta para que lleguen?.

Eduard y Yael esperaban sentaditos en el sofá de la sala muy bien vestiditos y arreglados por su abuela que se había encargado ya de eso al igual que de sus pequeños bolsos con ropa para su corta estadía en su otra casa.

Ya no fala mucho, en cuestión de minutos estarán aquí-sonrió- tengan paciencia que ellos jamás se olvidarían de ustedes-Andrómeda miraba por la ventana-.

Es que ya quiero verlos e ir a casa ya te dijimos que hoy conoceremos nuestras nuevas habitaciones y mi papá nos prometió que serian muy bonitas y que nos iba a comprar muchos juguetes nuevos-Eduard se veía emocionado- me encanta abuelita vivir en la nueva casa con mi papá y mi mamá.

Andrómeda sonreía al percibir la felicidad que irradiaban sus nietos por el solo hecho de nombrarlos cuando un par de cuerpos aparecieron frente a su casa.

Bueno niños sus papas llegaron-ni termino de decir la frase cuando su nietos ya estaban parados a su lado empinándose para poder ver por la ventana-.

Ahí viene papi, ahí viene papi-Yael daba pequeños saltitos-.

Si ñaño vamos a recibirlos-Eduard tomo a Yael de la mano y salieron de la casa pero sus papas ya estaban muy cerca por lo que no tuvieron que correr mucho-.

El primero en recibir los abrazos y cariños como siempre fue Remus que tuvo que alzar a sus dos hijos entre sus brazos y sacar fuerzas y energías de donde no tenía.

Te extrañamos mucho papito-Yael se cobijaba bajo su cuello y lo llenaba de besos-.

Es verdad papá ya se estaban demorando mucho… hola mami-le sonrió y le envió un beso volado- estas muy bonita.

Gracias mi caballerito halagador-se acerco y beso a sus pequeños- ustedes también están muy preciosos y elegantes-Yael se rindió ante sus brazos- y huelen muy rico ¿Quién los puso así de hermosos?.

¡¡¡La abuela!!!-dijeron los dos en coro-.

Nos vamos a casa verdad papá?.

Si mi amor-Remus trataba por todos los medios que ellos no notaran su estado de ánimo y cansancio pero se les estaba haciendo difícil y Tonks notaba eso-.

Y… y… y hoy también vamos a practicar volando en la escoba-esto era algo que a Eduard le fascinaba y lo reflejaba en sus sonrisa y en sus ojos-.

Si hijo eso también haremos pero…

Tonks veía que Remus se empezaba a poner pálido por lo que hizo que Eduard bajara de sus brazos.

Niños vayan a seguir despidiéndose de la abuela que en unos minutitos nos vamos-los niños obedecieron y Tonks logro sostener a Remus que se veía mareado-.

Era mejor que te hubieses quedado en casa no estás en condiciones como para…

No, yo quería venir por los niños así como tú los extrañas yo también además estos mareos son normales en este día así que no te preocupes que estoy bien-le sonrió levemente-.

Pero estas pálido y te ves muy cansado definitivamente hoy no hay juegos con los niños llegas a casa a descansar-Tonks se veía muy seria-.

Ya te dije que no-Remus también le respondió serio- los niños no tienen porque pagar las consecuencias de mi problema, son los únicos días que puedo pasar con ellos y divertirnos así que olvida esa idea que tienes para mí de descansar porque no lo voy a hacer y es mi última palabra-entro a la casa sin esperar a que ella refutara algo-.

Adentro los niños abrazaban a su abuela despidiéndose.

Buenos días señora Andrómeda.

Como le va Remus.

Terco, eres un terco-le susurro Tonks entrando detrás de él-.

Igual que tú-sonrió bajando la mirada y Tonks respiro profundo en señal de disgusto-.

Aquí ya les tenia a mis nietos listos para cuando llegaran-Andrómeda se acercaba a ellos y al primero que abrazo fue a Remus de una manera muy especial como si a través de ese abrazo le diera su apoyo y fortaleza- todo va a estar bien, se que hoy es un día difícil pero todo se supera-le dio un beso en la mejilla -.

Gracias-le sonrió- es usted muy amable y yo valoro mucho el gesto de sus palabras.

Ya vámonos por favor-Eduard ponía cara de aburrido-.

En un momento hijo no seas impaciente ¿a quién habrás salido?-sonreía para sí misma-.

A quien más?-Andrómeda la miraba con una gran sonrisa-.

A la abuelita de eso estoy segura.

Si claro-era sarcástica, se acerco y la abrazo- ¿Cómo estas mi niña?.

Remus se fue a sentar a lado de los niños.

Bien mamá y tú?... ¿no hay ninguna novedad, extraña?-con esta pregunta Tonks se refería a algo en especifico por lo que su voz reflejaba cierto temor-.

Todo bien hija, tranquila no te olvides que tu madre es una bruja de temer y nadie se mete conmigo porque saben que no saldrán bien librados-le guiño un ojo-.

¿Ya te dije que te quiero mamá?, y que estoy muy orgullosa de ser tu hija y que no confío en nadie más que tu para la protección de mis hijos cuando Remus y yo no estamos presentes-los ojos de Tonks comenzaban a humedecerse con lágrimas-.

No hija, esto-señalaba sus ojos- está prohibido no hay motivos para que las derrames yo quiero que sonrías y seas feliz siempre, ni tus hijos, ni Remus y yo queremos verte triste-sonrió- y yo sé que me quieres mucho eso lo siento a cada instante aunque no me lo digas-le dio un beso en la frente y con sus dedos pulgares le dibujo en su rostro una sonrisa-.

Sin desordenar niños por favor-Tonks entraba a la casa con Remus de la mano- a su papá ayer le costó mucho ordenar y limpiar todo.

Si mamá-los niños corrían de un lado a otro por toda la sala-.

Déjalos que desordenen si quieren esta es su casa que jueguen y se diviertan en ella… esta casa tiene vida desde que ellos llegaron-sonreía- vamos a enseñarles su nueva habitación, estoy seguro de que les va a encantar.

Tonks sonrió.

Se hace imposible no amarte si todos los días haces cosas maravillosas-acariciaba su pálido rostro- gracias por ser así.

Es lo que ustedes se merecen y lo menos que yo puedo hacer para retribuirles todo lo que ustedes me dan.

Tonks se acerco a sus labios y le dio un muy corto y delicado beso pues Yael se había parado en medio de los dos llamando su atención.

Papi súbeme contigo-le extendía sus bracitos y empinaba su cuerpo hacia él-.

No hijito ahorita no-Tonks se inclino un poco hacia su hijo- papá está algo cansadito y no puede cargarte otro día con gusto lo hará.

Yael desdibujo lentamente su sonrisa y sus ojos se opacaron retirando sus brazos y bajando su mirada, a Remus se le partió el corazón verlo así por lo que lo tomo entre sus brazos.

Para mi nene precioso nunca habrá cansancio-lo abrazo y lo lleno de besos logrando hacerlo reír nuevamente a su pequeño- ¡¿quieres conocer tu nueva habitación?!-Yael movía su cabecita frenéticamente-.

Si papi yo también quiero-Eduard ya subía por las escaleras ansioso-.

Entonces vamos-tomo de la mano a Tonks pero ella no lo siguió-.

Ya te alcanzo voy por tu…-miro a su nene y acaricio su carita- tu medicina tienes que beber otro poquito-le dio un beso a Remus-.

Estas enfemo papi?-Yael con sus manita recorría el rostro de su papá y con su tierna mirada reflejaba preocupación- te duele balliga-le hacia un puchero- yo te cuido papi-le dio un beso en la mejilla y se abrazo a su cuello-.

Remus y Tonks miraban con ternura la inocencia de su pequeño.

No estoy enfermo mi amor así que no te preocupes además con tus cariños mi cielo quien no se recupera de todo-le hizo señas con la mirada a Tonks para que los acompañara y se olvidara de la poción en ese momento- gracias hijito por ser tan dulce y tan noble-acariciaba su cabecita y empezaron a subir las escaleras-.

Llegaron a la amplia habitación que Remus había decorado para los niños… era hermosa y tenia de todo lo que un niño desearía tener en ella, la pared de en medio que dividía a los dos cuartos había desaparecido dos camas de madera reforzada de plaza y media resaltaban en medio de la habitación recostadas hacia la pared y separadas en espacio por una ventana que estaba en medio de ellas.

Esta es mía papá-Eduard se había subido en la cama que estaba a lado derecho cubierta con un edredón azul con rayas amarillas y tenía la forma de un auto de carreras, era la más sencilla en cuanto a la otra que tenia ositos tallados y pintados en la cabecera y pie de la cama- porque la otra es de Yael ¿verdad?.

Remus sonrió.

¿Y cómo lo adivinaste?.

Pues sencillo papá yo ya no soy un bebé al que le gustan los ositos, yo ya soy grande-lo dijo con mucha seriedad-.

Es cierto-Remus le seguía el juego- usted es ya todo un señor-ubico a Yael sobre su cama cuyo edredón era de color verde claro matizado con cuadros en color celeste cielo y tenía en el centro dos osos enormes color café con globos bordados en sus manos- ¿te gusta tu nueva camita?.

Si papi gacias-Yael le sonrió le dio un beso y se sentó para observar de más cerca su hermosa cama de ositos- y a ti Teddy, te gusta la habitación?.

Obvio que si papá te luciste eres lo máximo esta habitación es mucho mejor a la que tenemos en casa de la abuela, es mucho más grande-se lanzo a sus brazos- gracias papá eres el mejor de todos, que suerte para nosotros que tu y mamá se quieran y estén juntos.

Tonks estaba alucinada con aquellas dos preciosas habitaciones en una sola… las paredes estaban pintadas en tonos pasteles, el lado de la cama de Eduard era de color celeste y el de Yael en color beis los marcos de las puertas y las ventanas estaban pintadas de color blanco y cada cama tenía en juego su mesita de noche, su closet, su librero, sus repisas y estantes para sus juguetes y peluches, los de Yael todos tenían tallados hermosos ositos y los de Eduard autos de carrera… Tonks se acerco a los armarios que tenían la curiosa forma de casas gigantes, abrió sus puertas y gavetas y se quedo sorprendida al ver que estaban llenas de ropas y zapatos se volteo y miro a Remus que la había estado siguiendo con la mirada.

Esto no era…

Necesario?-termino la frase Remus con una sonrisa Tonks se veía apenada- niños el cuarto de juegos está en la habitación contigua, vayan y diviértanse con todos los juguetes que encuentren allí.

¡¡¡SI!!!-gritaron los niños y salieron corriendo Remus se sentó sobre la cama de Yael y le indico a Tonks que se sentara a su lado-.

Te escucho-sonreía porque sabía lo que le iba a decir- pero de una vez te digo que no voy a cambiar de parecer.

Es que me da pena Remus que gastes demasiado no quiero que te sientas obligado ni tampoco que malacostumbres a los niños llenándolos de regalos-tenia la mirada fija en el suelo-.

Mi amor mírame a los ojos-Tonks obedeció lentamente- porque no entiendes que yo no hago esto por obligación yo lo hago porque quiero porque así lo deseo ¿acaso no son mis hijos también?; es lo que cualquier padre en sus posibilidades haría yo soy feliz si los veo a ellos sonreír y disfrutar de las cosas que yo les puedo dar y que para mí no son un gasto innecesario-tomo sus manos- por favor olvídate de penas de ese tipo conmigo ya enante dijimos que no queríamos volver al pasado ni repetir la historia y ahora tu pareces yo con esos tontitos prejuicios… mi amor estamos a tan solo un paso de casarnos solo nos falta fijar una fecha y firmar unos papeles que simplemente legalizarían algo que ya es un hecho para mí; estas adecuaciones en casa son una bendición porque al fin despues de tantos años esta casa toma el verdadero sentido por el cual la compre… formar en ella mi propia familia, desde que ustedes vinieron se siente ese calorcito de hogar, se respira un aire de alegría y relajación, las risas y voces de los niños están impregnadas en cada rincón, en cada pared de la casa y a mí me gusta esperar ansioso al fin de semana porque sé que vendré a casa con mi familia-acaricio su rostro- mira la sonrisa que tengo ahora, mira mis facciones me veo mucho más joven y hasta mis canas se notan menos y sabes desde cuando me pasa esto?... desde que te reencontré y supe que la vida me estaba dando una segunda oportunidad… escuchas esas preciosas e inocentes risas de la habitación de a lado? pues te digo que ellas son mi mejor medicina para días como estos y noches difíciles que me esperan como las de hoy-Tonks acaricio la mano que recorría su rostro- la alegría de esos dos ángeles que tenemos por hijos tienen un mejor efecto curativo en mi que la misma poción matalobos así que por favor no me quites mi salvación.

Yo no te quito nada mi amor-Tonks lo abrazo- no tengo derecho a hacerte eso, esto es tuyo y te lo has ganado con meritos solo que… ya sabes que yo ahora soy muy…

Muy yo-sonrió- no me copies por favor no tomes mis mismas actitudes de hace años porque mira cuanto sufrimos por eso… yo me muero si te me vas de mi vida otra vez.

Eso no va a pasar ni que yo estuviera loca para dejar libre a semejante perfección de hombre completo que yo atrape, caíste en mis redes y eres solo mío-le sonreía divertida-.

Como que estamos muy posesiva el día de hoy pero me gusta no lo voy a negar-sonreía- ser dominado por ti, por tus encantos es una maravilla lástima que yo ahora no esté en mis mejores condiciones porque sino…

Sino que-Tonks se levanto de la cama y tomo uno de los ositos que adornaba una repisa y fingía no entender nada-.

Solo espera hasta mañana y ya verás, ya sabrás lo que es bueno-Remus se acerco y beso su nuca provocando un agradable cosquilleo en ella- aun no me has dicho si te ha gustado o no la habitación de los niños-la abrazo de espaldas y Tonks sonrió dándose la vuelta para sí aprovechar de sus caricias de una manera más frontal-.

Esta preciosa me encanta mis bebes son muy afortunados de tenerte como su papá si eres el mejor de todos yo estoy asombrada con tanta belleza y estoy feliz.

Solo los niños crees que son afortunados teniendo el mejor papá?... yo creí que tu también lo eras teniendo al mejor amante de todos-rozo sus labios- es una lástima entonces porque yo te tenía reservada una sorpresita para ti en nuestra habitación-sonrió al ver la cara que ponía ella-pensaste que me había a olvidado de ti? pues no mi amor-la beso de una manera muy apasionada parecía que su cuerpo respondiera a algún tipo de atracción extraña, sus besos y caricias subían de intensidad a cada segundo sus manos comenzaron a recorrerla con deseo inquietante y Tonks se dejaba llevar de una manera hipnotizante.

Remus-susurraba su voz era apenas audible entre besos y besos cada vez mas fogosos- Remus…-cada vez que ese hombre escuchaba su nombre su piel se erizaba por completo y su sensibilidad se volvía más electrizante-.

Papi, papito ven a jugar con nosotros-la vocecita dulce de Yael que entraba a la habitación hizo reaccionar de una manera muy brusca a Remus haciendo que se separara de inmediato de Tonks, ambos estaban con la respiración agitada, sus rostros sonrojados y muy nerviosos de que el nene los haya visto en esas condiciones.

Yael con su inocencia no entendía porque sus papas estaban así…

Papi nos llevas a volar en escoba ahorita?-Eduard aparecía frente a ellos con su gran sonrisa pero al verlos a todos serios dejo de hacerlo- pasa algo?... juro que yo no he hecho nada soy inocente de cualquier travesura a la que cual me quieran implicar-alzaba ambas manos en señal de soy inocente-.

Remus y Tonks sonrieron y pensaron lo mismo.

Eres idéntico a Sirius-exclamaron en coro-.

Eduard…

Teddy mamá TEDDY-repetía con voz cansina-.

Ay lo siento hijo es que se me olvida, tantos años llamándote Eduard-sonreía-.

Porque esas caras mamá que le pasa a mi papá?.

Que caras hijo si son las mismas de siempre-Tonks no deseaba que sus hijos se dieran cuenta de nada- no imagines cosas mi amor.

Como digas mamá pero ustedes andan raros no sé porque pero siento que ustedes ocultan algo que no quieren que nosotros sepamos.

Remus y Tonks se miraron y guardaron silencio.

Ven a lo que me refiero; porque se quedan callados?.

Bueno ya basta de interrogatorios que no vienen al caso-Tonks se movió del lugar donde estaba parada y se puso según ella a "ordenar" los juguetes que ya estaban ordenados- hoy no habrá vuelo en escoba ni nada de juegos que requieran concentración y equilibrio jugaran solo aquí dentro de casa y no molestaran a su papá ha tenido una semana de mucho trabajo y necesita descansar ya habrán mas días en los que podrán hacer todo lo que quieran-parecía Molly ordenado todo y con esa actitud seria-.

Papá estas cansado?, nosotros te molestamos?-Eduard se acerco a Remus y reflejo sus ojos más dulces y conmovedores capaces de enternecer a cualquiera-.

De ninguna manera niños ustedes no molestan-Remus sonreía al ver los truquitos que usaba su hijo mayor con él-.

Entonces si quieres jugar con nosotros?.

Antes de contestarle a su hijo Remus miro a Tonks como diciéndole… por favor dame permiso ¿sí?... ella movió su cabeza de un lado a otro.

Ya dije que no y cuando es no es no así que ni lo intenten si quieren jugar háganlo pero nada de escobas lo siento pero este fin de semana está prohibido.

Papá por favor he esperado todos estos días a que llegues solo para…

Lo siento hijo pero ya mamá hablo y cuando ella se pone así-sonrió-con sus manos cruzadas y rostro serio no hay quien la convenza pero mañana te prometo que…

Nada que mañana ya dije, el fin de semana entero NO.

No seas tan severa mi amor el niño tiene derecho a usar su regalo de cumpleaños aunque se una horita mañana.

Si mamá una horita por favor.

Si mamá po favos.

Los niños y Remus se confabularon en reflejar juntos sus mejores rostro para convencer Tonks solo sonrió y salió de allí sabia que cuando esos tres se unían ella estaba perdida.

Bien papá ganamos tenemos vía libre para mañana-sonreía feliz-.

Si-Remus lo acompañaba en su alegría aunque su rostro cansado a momentos lo delataba-.

Papá te sientes bien tienes cara de enfermo… de verdad tu y mamá están extraños y para que es esa medicina que tienes que tomarte porque yo lo escuche allá abajo cuando mamá te lo decía.

No hijo estoy bien solo algo cansadito pero todo bajo control-haciendo otro gran esfuerzo Remus cambio su mirada transformándola en una que solo indicaba felicidad- vengan vamos a jugar-a Eduard no lo convencía la respuesta de su papá y mucho menos el cambio en su rostro el sabia que algo más pasaba allí-.

Durante todo el día Remus no se separo de los niños jugaron hasta cansarse visitados de vez en cuando por Tonks que les levaba galletitas dulces, chocolates y jugos para los niños y para él, su infaltable poción hasta que llego la tarde y Remus se tenía que ir por lo que Tonks había decidido preparar la cena temprano.

Mamá yo todavía no tengo hambre está muy temprano porque cocinaste a esta hora si siempre cenamos en la noche.

Todos estaban en la cocina sentados frente a la mesa mientras Tonks se dedicaba a servir en los platos.

Sino deseas cenar aun no hay problema lo haces más tarde no te sientas presionado para hacerlo ahora-Remus acariciaba el cabello rubio platinado que en ese momento tenia Eduard-.

Entonces puedo levantarme de la mesa e ir a mi cuarto a jugar con Keroppi.

Remus asintió con su cabeza y Eduard no espero más para salir.

Si quieres mi amor tú también puedes levantarte de la mesa-se dirigía a Yael que tenía su cabecita recostada sobre la mesa- aun es temprano para que tengan hambre así que los entiendo… ve a jugar con tu hermanito-lo bajo de su silla-.

Porque hiciste eso yo quería que todos estuviéramos juntos en la mesa-Tonks se veía triste-.

Los niños no tienen porque sentirse obligados a hacer algo que aun no desean; mi amor son las cinco de la tarde y están llenos de todas las golosinas que comieron y por un lado es mejor que no estén aquí así aprovecho para irme sin que me vean.

Por eso mismo cocine temprano porque tu ya te vas y no te veremos hasta mañana-ubicaba frente a Remus una deliciosa merienda y se sentaba a su lado- porque no te quedas aquí en casa, con la poción los efectos ya no son tan agresivos me puedo quedar contigo en el sótano haciéndote compañía mientras los niños duermen ellos no se darían cuenta de nada te lo prometo pero no te vayas-acariciaba sus manos- allá afuera corres peligro.

Remus rió tristemente.

Los que correrían peligro serian ustedes si yo me quedo aquí, así tome la poción yo no quiero arriesgarme a nada no confío en ese ser que se posesiona de mi en noches como esta… no me perdonaría nunca si llegara a lastimarlos o que los niños me vieran en ese estado.

Pero eso no va a pasar yo cuidare muy bien de ti.

No insistas porque esta decisión no está a votación ya dije que me voy y punto mañana en la mañana regresaré-estaba serio y triste a la vez-.

Tonks bajo la mirada.

Pero aún es temprano, porque te vas ahora y no más tarde.

Porque ya te dije que no quiero arriesgarme.

Y si los niños preguntan que les digo cuando no te vean.

Invéntate cualquier cosa diles que fui al colegio a hacer algo y regreso más tarde, que fui de compras no se diles lo que se te ocurra en ese momento mañana cuando ellos despierten yo ya estaré aquí así que no notaran nada raro aunque Eduard está haciendo muchas preguntas pero con mis respuestas creo que lo he convencido…-Remus acaricio sus manos y luego alzo su mentón haciendo que lo mirara- no estés triste todo va a estar bien prometo que nada malo me va a pasar voy a cuidarme ¿tú crees que sería capaz de poner en riesgo mi vida y dejarte sola ahora de que por fin estamos juntos?-sonrió intentando alivianar la tención que se había formado entre ellos dos- solo si fuera un idiota descerebrado dejaría pasar la oportunidad de poder verte lucir todo lo que te compre en especial ciertos atuendos pensandos solo en mi y que quiero que una noche de estas los modeles entre mis sábanas.

Tonks sonrió colorándose levemente sus mejillas.

Ya los vi… vi todo lo que me compraste y están muy lindos de verdad gracias por todos los hermosos detalles que tienes conmigo.

Eres lo más preciado que yo tengo y conmigo siempre vivirás como una reina nunca nada te faltara.

Entonces porque eres egoísta conmigo y no dejas que yo haga lo mismo contigo… porque no dejas que esta reina así como tú me dices cuide de ti esta noche.

Remus cambio su mirada hacia otras direcciones su sonrisa se opaco en parte y se alejo un poco de aquella cercanía que había alcanzado con ella segundos atrás.

No es egoísmo es solo protección y seguridad y ya te dije que ese tema no está en discusión así que por favor no pierdas mas tu tiempo tratando de convencerme en algo que ya está decidido.

Está bien, está bien ya no digo nada mas mejor come tranquilo que se te va a enfriar y no quiero que me pases hambre por allá fuera de casa-le sonrió y le dio un corto beso en sus labios muy lleno de amor-.

Me acompañas?-Tonks reflejo una sonrisa radiante y sus ojos que hasta hace poco lucían apagados se encendieron como dos farolitos al pensar en el significado de esa palabra Remus se percato de eso y decidió aclararlo- me acompañas a cenar-sonrió levemente se sentía mal al ver que aquella alegría reflejada hace unos instantes en ella acababa de ser borrada gracias a esa palabra "cenar"-.

Desde luego que si-tomo los cubiertos y comenzó a comer sin ganas-.

Durante la cena hablaron muy poco y si intervenían era para responder a simples preguntas con respuestas cortas de un sí, un no o un no se… cuando dieron las seis y media en el reloj de Remus sabía que había llegado la hora de irse se levanto de la mesa muy decidido y Tonks hizo lo mismo-.

Pero aun no oscurece.

Pronto lo hará y para ese entonces quiero estar lo más lejos posible de aquí-se dirigió hacia la sala-.

Espera-Tonks le entrego lo último que le quedaba de la poción- bébetela la necesitaras.

Lo hare-Remus se la guardo en su bolsillo-.

No, quiero que te la bebas ahora y aquí porque te puedes olvidar-Remus acaricio su rostro y obedeció su pedido-.

Gracias mi amor pero tranquila y no te preocupes que no va a pasarme nada mañana con los primeros rayos de la luz del día me tendrás aquí de nuevo te lo prometo-le dio un beso- te amo no lo olvides.

Yo también.

Salieron al jardín donde un hermoso atardecer acompañado de la suave y fresca brisa de la tarde les regalaba un momento que otros días hubiese sido perfecto y romántico pero ahora no, solo les brindaba una atmosfera de tristeza y preocupación mutua al tener que separarse.

No quieres despedirte de los niños-Tonks apretó su mano derecha con fuerza como tratando inútilmente de retenerlo-.

No es mejor así, que no me vean y si preguntan ya sabes invéntales cualquier cosa.

Papito a dónde vas?-Yael salía corriendo de detrás de unos rosales con su dulce sonrisa de oreja a oreja, a sus padres los tomo por sorpresa no sabían que el pequeño estaba afuera-.

Mi amor y tú que haces aquí afuera solito-Tonks lo alzo entre sus brazos- y tu hermano?-buscaba con la mirada-.

Yael alzo sus bracitos y movía negativamente su cabeza.

No se… ¿A dónde va papi?.

Eh… e-es-este…-a Tonks se le había quedado la mente en blanco no sabía que decir-.

Voy a hacer unas compras que se me olvidaron-intervino Remus-.

Puedo is contigo?.

No mi amor no puedes tu mejor quédate cuidando a mami ¿sí? que yo no demoro-le dio un beso en la frentesita- *pórtate bien comete toda la cena que mamá preparo está muy deliciosa yo ya lo probé -*le guiño un ojo- y no hagas muchas travesuras para que mamá no tenga corajes.

Si papi.

Yo te traigo un premio por tu buen comportamiento.

Me vas a compas a chocolate-la carita del pequeño era luminosa-.

Si, te comprare tu perrito-Remus quería irse ya, la oscuridad se acercaba y no quería estar allí junto a esos dos seres amados en ese momento- te quiero-le dio un beso a su hijo- te amo-beso a Tonks que luchaba porque las lágrimas no salieran de sus ojos- nos vemos mañana temprano-le susurro- yo regreso es una promesa que te hago mañana estoy aquí sin falta-la abrazo- cierra muy bien las puertas y asegura la casa con todos los hechizos de protección que conozcas-Tonks no decía nada solo asentía con su cabeza- adiós-les dio un último beso a ambos y empezó a desvanecerse frente a ellos-.

Cuídate papi, te espelo… te quielo mucho.

Fue lo último que Remus escucho antes de desaparecer llevándose gravado en sus ojos… lo ojos tristes y llorosos de Tonks y la sonrisa y luminosidad de la carita inocente de su pequeño que borraba cualquier dolor en su corazón.

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Bueno mis lectores hasta aquí llegamos con este tierno pero tiste a la vez fin de semana de la familia Lupin Tonks… les prometo que el siguiente será de un domingo glorioso con todas las de la ley jijiji con recuperaciones admirables como las que Dios manda, ordena y obliga = )

Disculparan cualquier falta de ortografía o de puntuación = (

Los quiere mucho

= )  Naty  = )