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Historia 42416 — capítulo 9
Hola mis queridos lectores = )
Disculpen la tardanza = ( pero espero recompensarlos con el capítulo.
Gracias a todos por sus comentarios = ) les envió muchos besos y abrazos grandotes de agradecimiento.
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Para Remus y Tonks la semana había transcurrido de una manera agradable y tranquila; la tregua que se habían dado entre los dos estaba resultando ya se llevaban mejor, las escenas de celos habían disminuido considerablemente quizás se debía a que Ney evitaba acercarse a ellos y andaba medio rara desde el día del accidente con el boggart era poco comunicativa con los demás, evitaba las multitudes y se aislaba cada vez que podía; a Remus le preocupaba mucho verla así era su amiga y él la quería mucho pero evitaba acercarse más de lo debido e indagar la situación por Tonks… no quería que ella se enojara y mal interpretara la situación por sus celos, celos que él no entendía porque existían si él no hacía más que adorarla y demostrarle que era la única mujer que le importaba pero se sentía entre la espada y la pared por un lado estaba Tonks que la amaba y le gustaba que por fin haya decidido a darse una segunda oportunidad con él pero por otro estaba Ney, ella había estado a su lado todos estos años y le había brindado su amistad incondicional y su apoyo en los momentos difíciles y ahora le daba pesar no poder devolverle la ayuda de la misma manera pero… ¿cómo lo hacía sin que Tonks no se enojara? Si ya le había demostrado más de una vez que estaba celosa de ella aunque no lo quería reconocer… aquella preguntaba le daba vueltas y vueltas en su cabeza mientras descansaba recostado sobre su cama no se sentía nada bien debido a que esa noche había luna llena.
Llamaron a la puerta y entro Tonks brindándole la mejor de sus sonrisas y se sentó a su lado.
De verdad no quieres que me quede contigo? Porque si me lo pides yo lo hago.
No es necesario tú tienes que ir a ver a los niños, has esperado tanto este fin de semana para poder estar nuevamente con ellos y no me parece justo que por mi culpa suspendas tus planes-le sonrió- los niños te necesitan más que yo.
Entonces porque no vienes conmigo yo podría cuidarte en casa y los niños se pondrían felices de tenerte el fin de semana con ellos.
Remus acarició su mano.
Ya te dije que no, este fin de semana no soy buena compañía para nadie y menos para los niños ya sabes cómo me veo después de las transformaciones no quisiera que se asusten.
Tonks se acerco y le dio un beso en los labios.
Eso no va a pasar los niños te quieren y juntos cuidaremos de ti…-acaricio su cabello- no quiero que estés solo este fin de semana.
Remus le sonrió
No voy a estar solo.
Si pero nadie te va a dar los cuidados y atenciones como yo.
Eso lo sé-le acaricio la mejilla derecha- pero digas lo que digas no voy a cambiar de parecer; tú vas a ir a ver a los niños y pasaras el fin de semana con ellos les darás un enorme beso de mi parte y les dirás que los quiero mucho.
Tonks le sonrío
Está bien como tú quieras pero prométeme que te vas a cuidar y yo prometo llegar temprano mañana antes del anochecer y así poder mimarte aunque sea unas horitas.
Gracias mi vida-le dio un beso- te prometo que no moriré; no sin antes verte primero-sonrió-
Graciosito-Tonks lo miraba entre seria, enojada y divertida- tú tienes prohibido morir acuérdate de que tienes dos niños esperándote ansiosos para que los adoptes como tus hijos.
Remus se acerco a ella con una sonrisa.
Lo sé y nos los voy a defraudar pero porque no dices también hay una mujer que espera muy pronto convertirse en mi esposa-le beso uno de sus hombros- solo que aun no termina de decidirse a darme el sí definitivo.
Remus ya hemos hablado de eso, te dije que todo a su tiempo, que debemos de ir despacio no hay apuros-bajo su mirada- ya tuve una mala experiencia por ser impulsiva y tomar decisiones sin pensarlas y no quiero volver a pasar por lo mismo.
Remus la obligo a verlo.
Conmigo no va a pasar eso.
Tonks le sonrió levemente pero volvió a bajar la mirada.
Yo, ya no soy la de antes la que era confiada y segura… lo siento pero hace años algo cambio en mi.
Te entiendo-Remus se oía triste- y no te preocupes que yo no te estoy reprochando nada peor exigiéndote algo yo solo te pido que te des una oportunidad.
Y que crees que es lo que estoy haciendo contigo-le sonrió y volvió a mirarlo a sus ojos cansados y débiles- solo que quiero que vayamos paso a paso y con calma.
Remus la abrazo.
Yo esperare todo el tiempo del mundo por ti, es lo que siempre he hecho y no me importa cuánto tiempo demoremos para volver a estar juntos…-la abrazo más fuerte con todas las energías que ahora podía tener- nunca me cansare de pedirte perdón porque sé que soy el único culpable de que tu hayas cambiado tanto.
No Remus tu no…
Es así mi amor si yo no hubiese sido un estúpido cobarde hace siete años ahora todo sería diferente… pero aún no es tarde para remediar las cosas y eso es lo que yo quiero contigo, enterrar el pasado tormentoso y construir un presente feliz y mantener un futuro estable.
Tonks no dijo nada solo disfruto de la calidez que en ese momento le brindaban sus brazos.
Ya me voy se me hace tarde y mis bebes han de estar muy ansiosos por verme-le sonreía mientras se separaba-.
Allí en el cajón derecho del armario hay unas galletas que quiero que les lleves a los niños.
Tonks asintió con la cabeza y se acerco para tomarlas.
Gracias…. Les van a encantar mucho-le sonrió- te quiero-le dio un pequeño beso- nos vemos mañana y prometo traerte algo delicioso.
Pero que sea preparado por ti.
Tonks sonrió.
Adiós, cuídate mucho tomate tu poción-su voz era autoritaria y mandona- y por favor no te acerques a…-dudo por un momento- no mejor olvídalo nos vemos mañana.
Remus sonrió para sí mismo mientras la veía alejarse se recostó en su cama y cerró los ojos se sentía tan cansado.
Mi amor así tuviera un aren de mujeres frente a mi yo seguiría escogiéndote solo a ti.
Tonks que estaba de espaldas a el dibujo una sonrisa de triunfo y satisfacción y sin decir nada salió de allí.
Remus escucho cerrar la puerta y con la sonrisa aun dibujada en sus labios murmuro:
Ni que fuera un tonto para cambiarte por otra.
Todo el día la paso metido en su habitación no tenía ganas de salir ni encontrarse con nadie peor que lo vieran en ese estado deprimente allí esperaría hasta que sea la hora de salir e internarse en el bosque prohibido, a la hora del almuerzo Dumbledore le hizo llegar su comida pero Remus no tenía ganas de comer por lo que no probo nada… cerca de las seis y media de la tarde salió procurando no ser visto, escondiéndose cada vez que podía… mientras se adentraba más y más en el bosque solo pensaba en ella, su rostro y su sonrisa eran los que lo mantenían un poco tranquilo esperado solo a que aquella enorme esfera plateada terminara de reflejarse en el cielo oscuro… llego el momento y mientras maldecía el no saber cómo elaborar la poción que haría menos doloroso ese momento; poco a poco fue perdiendo la noción de la realidad el lado humano de Remus Lupin desapareció y afloro la bestia guardad en su interior.
Tonks llego a su casa y fue recibida con todas las demostraciones de amor posible de parte de sus hijos y su madre, estaban muy felices de volver a verla la habían extrañado mucho los niños la llenaron de besos y abrazos pero no pudo faltar la pregunta:
Mami, y Remus donde esta?
Ella les explico a sus hijos que él estaba indispuesto por este fin de semana y que no podía venir a verlos pero que les había enviado muchos besos y abrazos su madre que si sabía el verdadero motivo ayudo para que sus nietos no sigan con el interrogatorio.
Aunque Tonks estaba feliz por estar con sus hijos nuevamente no podía dejar de pensar en él, ya era de noche y mientras contemplaba dormir a sus dos hijos en su cama observaba por la ventana aquella luna enorme que brillaba en lo alto del cielo, rogaba porque no estuviera sufriendo tanto quería estar a su lado, quería ser ella la primera persona en recibirlo en la mañana y la que lo cuidara hasta que se sintiera mejor.
Mami, manita-llamaba Yael despertándose asustado al no encontrarla a su lado-.
Ya mi amor tranquilo aquí estoy-Tonks lo tomaba entre sus brazos-.
Yael se aferro a ella mientras restregaba sus ojitos somnolientos con una de sus manitos.
¿Qué haces mami?.
Nada mi pequeño solo observaba la luna.
Yael la miraba con sus ojitos llenos de ingenuidad.
Poque?
Porque me estaba acordando de una persona.
De quién mami?.
De Remus mi amor.
Y poque de él?
Tonks le sonrió.
Que curiosos eres hijito-guardo silencio no podía decirle la verdad era muy pequeño para que entendiera-.
Dime poque mami?.
Yael estaba impacientándose y Eduard comenzaba a moverse en su puesto.
Shuuu no hagamos ruido que tu hermanito quiere dormir, otro día te digo ¿sí?.
Yael alzo sus hombros y la miro decepcionado
Tonks acaricio su cabellito y le dio un beso en la frente.
¿Quieres ir por un vaso de leche?.
Yael le sonrió y movía su cabeza afirmativamente.
Entonces vamos pero despacito para no despertar a nadie-Tonks bajo a su hijo de la cama- pero ponte las pantuflas de tejón que te regalo la abuela está haciendo mucho frio y no quiero que te vaya a dar un resfriado por andar descalzo.
Si mami pelo yo no quielo solo leche-sonrió- yo quielo chocolatada.
Tonks le sonrió con dulzura.
Está bien mi amor pero serán dos porque a mí también ya se me antojo una deliciosa chocolatada.
Remus escuchaba voces inconscientemente.
Esta vez ha sido una transformación dura y difícil para él, se ha hecho unas heridas bastante considerables que he demorado mucho para cicatrizarlas por completo-Madame Pomfrey se oía muy preocupada-.
Remus sentía su cuerpo pesado y muy adolorido que apenas logro abrir lentamente sus ojos y pudo darse cuenta que se encontraba en la enfermería, a tevés de la cortina que cubría su cama pudo ver tres sombras juntas pero no sabía quiénes eran bueno una de ellas ya sabía que era Madame Pomfrey porque la había escuchado.
Pero como pudo pasar eso, si el toma su poción se vuelve más dócil y sus transformaciones no son dolorosas no entiendo cómo pudo llegar hasta este estado su vida estuvo en peligro-McGonagall estaba molesta-.
Minerva nada sacas preocupándote así.
Pero cómo pudo pasar esto Albus, que paso con la poción matalobos? Si termino así es porque no la tomo.
Es que eso fue lo que paso-Dumbledore se oía sereno ante la situación-
Y tú sabías eso y se lo permitiste?-McGonagall lo miraba furiosa- no puedo creer que tu hayas hecho eso-movía su cabeza con negación- su vida estuvo en peligro.
Cálmate Minerva yo no sabía que no había tomado su poción, en todo el día no pude hablar con él ya sabes que cuando esta así lo que menos quiere es recibir visitas y yo respeto esa decisión pero me extraña si Horace Slughorn se la prepara mes a mes cuando está en el colegio y en vacaciones la suficiente para que le alcance durante el tiempo que él no está disponible… a lo mejor…
Remus ya no escucho más de la conversación estaba muy cansado y cayó en un profundo sueño.
Mami y la abuela dónde está?
Eduard entraba a la cocina junto con Yael.
Fue a hacer unas compras para el almuerzo-Tonks estaba feliz y sonriente leyendo un libro de postres mientras sacaba una gran cantidad de ingredientes de la alacena-Por que?
No por nada es solo que no la vi y me preocupe.
Uhm, ya mismo a de llegar no te preocupes mi pequeño hombrecito de la casa-le guiño un ojo- muy sobreprotector con la abuela ¿eh?.
Mamá-Eduard la miraba molesto- no me digas pequeño hombrecito yo ya soy un hombre grande.
Tonks sonrió
Pero mi amor si tienes cinco años.
Seis mamá-la corrigió muy serio- muy pronto cumpliré seis.
Ya mi hombre grandote lo siento se me había olvidado que faltan menos de dos meses para que cumplas tu mayoría de edad-le guiñó un ojo y le sonrió- que quieres para tu cumpleaños.
No sé todavía ya te lo diré más adelante.
Bueno pero no demores mucho ya sabes que las cosas al apuro no salen bien.
Tonks estaba moviéndose de un lado a otro sacando cantidades de cosas y con el libro en las manos.
Que hace mami porque tanto apuro?.
Es que voy a preparar un delicioso pastel de chocolate.
Uhm que dico.
Tonks se giro y les sonrió a sus hijos.
Me ayudan?
¡¡¡Sí!!!-grito Yael.
Tonks sonrió y sentó sobre el mesón a su hijo menor.
Y tu Eduard te nos unes?.
Obvio que si mamá-acerco una silla y se sentó a lado de su madre-
Buenos con ustedes dos como mis ayudantes me parece, que terminaremos más pronto-sonrió- manos a la obra entonces tu Eduard vierte la harina sobre el recipiente para batir y tu Yael pon la leche que está en el cartón mientras yo bato los huevos.
Todos hicieron lo ordenado.
Mami?
Dime mi amor.
Desde hace rato Eduard se daba las vueltas por preguntarle algo y Tonks ya lo había notado.
Este… este…
Pregúntame mi amor con tranquilidad lo que quieras ya sabes que yo siempre te responderé con sinceridad.
Eduard sonrió más seguro.
Mami que dijo Remus, acepto que nosotros seamos su familia?; si quiere adoptarnos a Yael y a mí como sus hijos?.
Tonks le sonrió tiernamente.
Tú que crees.
Eduard la miro por un momento dudando pero poco a poco una sonrisa se fue dibujando en su rostro.
Que si?.
Por supuesto mi amor si Remus los adora y la posibilidad de adoptarlos lo hace muy feliz.
¡Yupi!-Yael alzaba sus manitos y sonreía alegremente- ya le podemos decis papá?.
No Yael todavía no primero mamá tiene que casarse con él para que lo podamos llamar así.
Y cuando nos casamos con él mami?
No Yael tu no entiendes, es mamá la que tiene que casarse con él no nosotros-sonreía-
Entonces cuando te casas mami?-Yael la miraba con sus ojitos anhelantes e implorantes-.
Tonks no sabía cómo zafarse de esa pregunta… mesclo los huevos con la harina y la leche y comenzó a batir.
Mami poque no contestas?.-Yael le hacia un puchero-.
Si mami porque no contestas-Eduard sonreía al ver a su madre así de nerviosa-
Tonks resignada a que no tenía salida dejo batiendo sola la masa y se sentó a lado de sus hijos tomando a Yael entre sus piernas.
Hijos míos, Remus y yo hemos decidido esperar un poco antes de dar ese paso.
Pero mami-Eduard la miraba entre molesto y fastidiado- esperar que? si ustedes dos se quieren y nosotros lo queremos a él como nuestro papá y el también nos quiere a nosotros como su familia.
Tonks lo abrazo.
Mi amor no es una decisión para tomarla así por así tenemos que ir despacio.
Eduard torció su boca en señal de berrinche.
Yo de verdad cada vez entiendo menos a los adultos, se complican con cosas fáciles… que te cuesta decir que si y ya.
Tonks le sonreía mientras le hacía cosquillas.
Solo espera un tiempito así de cortito-señalaba el tamaño de la punta de su dedo meñique-.
Ya mamá está bien como quieras-Eduard estaba molesto-
No te enojes mi amor, tu deja las cosas de adultos para los adultos-le dio un beso- mejor piensa en que quieres que te dé para tu cumpleaños.
Lo que yo quiero tu no me lo quieres dar…-hacia un puchero en señal de berrinche- yo quiero a Remus como mi papá.
Aaaah…-sonrió infantilmente- lo que tú quieres es que yo envuelva a Remus en papel de regalo y te lo de cómo obsequio… uhm esta algo difícil pero creo que si lo puedo hacer.
Mamá?
Qué?
No te hagas la chistosa.
Tonks le hacía ojitos
Agrr… de verdad que contigo no se puede.
Ya mi cielo no te enojes y mejor sigamos que esta torta es también para Remus-sonrió- así que nos tiene que quedar deliciosa.
Eso segulo mami la tota va a quedas diquisima-le sonrió- le dices a papi que la hicimos nosotos.
Tonks se quedo fría ante el comentario de su hijo, le había dicho ya papá a Remus eso era algo muy importante y lindo pero a la vez raro… Yael nunca le había dicho así a su verdadero padre ni siquiera hablaba cuando él estaba presente en la casa le tenía mucho miedo inclusive algunas veces solo con verlo mojo sus pantaloncitos involuntariamente.
Como le dijiste a Remus mi amor.
Papi, él es papi.
Eduard sonrió.
Bebé aún no le digas así-Tonks se acerco a la carita de su hijo menor-.
Poque… el no es papi? El no me quiele?-Yael quería llorar-.
No mi amor no es eso y claro que te quiere… los quiere mucho a ambos pero, aun no es el momento de que le digan así.
Y porque no mamá si tú te vas a casar con él, yo no veo porque no podamos decirle así-Eduard se estaba divirtiendo ver a su mamá sin respuestas- pero si quieres le podemos preguntar y veras como nos dice que sí.
Si ñaño pegúntale.
No te preocupes Yael que se lo vamos a preguntar o-le sonrió a su madre- prefieres preguntárselo tu mamá?.
Tonks solo lo miraba y le sonreía sin saber que responder.
Ven Yael vamos a escribirle a… papá-Eduard puso mucho énfasis en la última palabra-.
Pelo y la tota?-Yael miraba a su mamá-
Ve mi amor yo la termino.
Pelo yo te quielo ayudas.
Tonks le sonrió con dulzura.
Tranquilo bebé después vienes para que me sigas ayudando-bajo a su hijo para que fuera con su hermano-.
Yo le escribo y tú le haces un dibujo ¿ya?.
Negociaba Eduard con su hermano, a Tonks le daba tanta ternura ver a sus hijos así de felices e ilusionados por querer ya, llamarlo papá… Remus iba a ser muy afortunado de tener a esos dos niños que no eran nada suyo pero que lo adoraban y querían como si realmente fuera su padre.
Un olor a comida lo hizo despertarse de su profundo sueño.
Buenas tardes Remus-saludaba Ney muy sonriente- has tenido una noche difícil pero lo bueno es que ya estás un poco mejor y con esta sopita caliente recobraras todas tus energías-le ponía una mesita frente a él-.
Hola Ney-apenas se podía escuchar su voz debido al esfuerzo de la noche anterior- que horas es?.
Las tres de la tarde-se sentaba sobre la cama y ponía la comida sobre la mesita- cómo te sientes-tocaba su frente con delicadeza-.
Mejor gracias…-se acomodaba lentamente en la cama intentando sentarse algo difícil pues su cuerpo estaba adolorido y al mínimo movimiento soltaba un pequeño quejido de dolor; Ney lo ayudo para que pudiese comer tranquilo.
No has visto a Tonks?, no sabes si ya llego al colegio?.
Remus comía su sopa con desesperación tenía mucha hambre llevaba casi dos días sin comer.
No, aún no llega ¿Por qué?
Remus reflejo desilusión en sus ojos al oír la respuesta negativa.
No por nada solo preguntaba.
Ah…
Ney miraba con cariño a Remus sus ojos ocultaban un amor profundo hacia él pero también se veía tristeza en ellos.
Remus mientras comía sentía claramente las miradas que ella le dedicaba y se sentía algo incomodo, de vez en cuando le correspondía con una sonrisa.
Ney te sucede algo?... no quieres contarme?, nosotros hemos sido amigos y siempre nos hemos apoyado.
No, no hay que contar-retiraba los platos vacios- porque me lo preguntas.
Porque toda la semana nos has evitado a todos en el colegio especialmente a Tonks y a mi ¿por qué? se debe al boggart?.
Ney cambio el semblante de su rostro.
No hablemos de eso por favor.
Pero porque-la tomo de la mano logrando que Ney se pusiera nerviosa y estuvo a punto de hacer caer los platos- sabes que soy tu amigo y que puedes confiar en mí; yo se que a ti te pasa o paso algo y no quieres que los demás se enteren.
No es eso Remus sino que es algo que no me gusta recordar porque es muy doloroso para mi revivirlo-se soltó de su mano y se sentó en la silla que estaba cerca a la cama-.
Bueno, te entiendo pero si algún día deseas hablar no olvides que yo estaré para escucharte.
Gracias Remus-le sonrió- eres muy amable, tu novia es la mujer más afortunada de todas… se arreglo el mal entendido entre ustedes?.
Si-exclamo con una gran sonrisa- ahora estamos mejor que nunca… ella es la mujer de mi vida.
Que bien, me alegro por ustedes-sonrió con tristeza- debe sentirse bonito ser amado y correspondido.
Remus se dio cuenta que con su comentario había herido sin querer la susceptibilidad de Ney.
Ya verás como muy pronto aparece en tu vida alguien que te quiera con la misma entrega y amor que tu….
Uhm, no sé si pueda llegar a amar a otra persona con la misma intensidad como lo hago ahora-se escuchaba desilusionada y triste- yo siempre me enamoro del equivocado, del que no puede ser-sonrió con amargura- la profesora Nereida Aragón es una fracasada en el amor.
No digas eso Ney-Remus sabia de quien hablaba- no desperdicies ese amor en alguien que no lo merece espera con paciencia que ya llegara el amor de tu vida y veras que serás muy feliz.
Ney soltó una carcajada.
Yo no soy una adolescente Remus tengo treinta años y el tiempo se agota-bajo su mirada con profunda tristeza- no quiero vivir sola para siempre.
Remus levanto su rostro.
Treinta años no es nada, mírate-le sonreía- eres muy joven y bella cualquiera daría lo que fuera por compartir su vida a tu lado.
Ney sonrió pero más pareció una mueca.
No cualquiera, con el que yo quiero no puede ser.
Remus guardo silencio y miro hacia otro lado no quería llegar a ese punto.
Nymphadora que bueno que ya llegaste porque necesito hablar contigo te he estado esperando… ven sígueme al despacho.
Buenas tardes profesora McGonagall.
Empezó a seguirla, Tonks estaba desconcertada con el recibimiento McGonagall estaba seria y parecía enfadada pero si ella no había hecho nada pensaba.
Profesora antes de acompañarla a su despacho podría ir primero a ver como esta Remus?.
Precisamente de él es que quiero hablar contigo… anoche paso algo que no debió de haber sucedido.
*¡¡¡¿Qué le paso?!!! -*Tonks se alarmo tanto que casi tropieza con una armadura que estaba en el pasillo- como está Remus?, dónde está? quiero ir a verlo-estaba muy nerviosa y alterada-.
Está en la enfermería.
Voy para allá-empezó a correr-
Espera-McGonagall la detuvo- el está bien lo puedes ir a ver más luego ahora quiero hablar contigo.
Pero profesora no lo podemos dejar para después-la miraba implorante- *déjeme ir primero a ver a Remus necesito saber cómo esta -*Tonks ya estaba a punto de arrodillarse- por favor se lo suplico usted sabe lo importante que él es para mí.
McGonagall se acerco y la tomo de los hombros.
Por eso mismo es que quiero pedirte esto, porque se cuanto lo amas y lo importante que es para ti-Tonks iba a hablar- pero por favor guarda silencio un momento y escúchame con atención lo que te voy a decir.
Tonks se quedo quieta mirándola a la cara… respiro profundo.
Está bien dígame lo que me tenga que decir.
McGonagall miro a ambas direcciones del pasillo para constatar de que no haya nadie por ahí que pueda escucharlas.
Voy a decírtelo aquí porque-sonrió levemente- *no creo que puedas esperar hasta llegar a mi despacho -*Tonks asintió con la cabeza- Remus no tomo ayer su poción…
¡¡¡Queeee!!!-Tonks estaba molesta que grito-
No sé porque no lo hizo según Albus, Slughorn es el encargado de preparársela y entregársela pero creo que ayer no la tenía y ya sabes lo que sucede sino bebe esa poción.
Sus transformaciones son dolorosas-contesto con tristeza Tonks y bajo su mirada-.
Exactamente, por eso las heridas que sufrió anoche fueron muy graves y profundas madame Pomfrey decidió que se quedara todo el día en la enfermería para ver su evolución antes de darlo de alta.
Pero que paso, porque tuvo que llegar hasta ese punto-las puntas del cabello de Tonks se estaban tiñendo de rojo- porque ese profesor no le dio su poción es su obligación hacerlo, la vida de Remus depende de eso… maldición-estaba indignada- maldita la hora en que yo no aprendí a hacer esa poción porque sino yo tendría más cuidado para que nunca le faltara cada mes.
Eso es lo que te quiero pedir-McGonagall alzo su rostro para que la viera- tienes que aprender a elaborarla esto no puede volver a pasar; Remus no puede volver a lastimarse así existiendo algo que puede contrarrestar los efectos de las transformaciones… Nymphadora si lo amas tanto como sé que es tienes que cuidarlo y si vas a ser su esposa tienes que saber cómo prepararla… esa poción es muy indispensable para ambos.
Lo sé profesora y acepto… yo voy a aprender a hacer esa poción y conmigo nunca pasara otra vez por esto; yo me voy a encargar de que siempre la tenga.
McGonagall estrecho sus manos con las de ella.
Gracias-le sonrió- me dejas más tranquila-le dio un abrazo- ahora ve con él toda la mañana te estuvo llamando inconscientemente ojala y ya haya despertado-Tonks le sonrió y movía su cabeza positivamente- y no te preocupes que yo hablo con Albus y con Slughorn para que te enseñe.
Está bien gracias profesora.
Tonks se despidió y salió corriendo a toda velocidad sin importarle si caía o tropezaba por allí… llego a la enfermería sudando y agotada de tanto correr no alcanzo ni a preguntar porque madame Pomfrey con una sonrisa le indico dónde estaba Remus.
Toda la mañana repitió tu nombre-Tonks sonrió feliz- no hace mucho despertó cuando la maestra Aragón le trajo el almuerzo… ahorita está con ella.
Esto era lo último que ella quería escuchar sintió como la rabia y el enojo recorrían su cuerpo*… porque siempre ella…*se preguntaba enojada.
Se acerco y abrió con fuerzas las cortinas que cubrían la cama esperando ver algo que no quería pero la tranquilidad volvió a su cuerpo cuando vio que solo estaban conversando… él sobre la cama y ella sentada en una silla.
Mi am…
Remus se quedo callado de inmediato al notar que estuvo apunto de decirle mi amor a Tonks frente a Ney que no sabía nada de lo de ellos dos pero sin embargo la sonrisa que reflejo al verla no la borro.
Tonks…-Ney se acerco y le dio un beso en la mejilla-
*Hola Ney -*Tonks no quería odiarla, después de lo del boggart sentía pena por ella y hasta quería ser su amiga pero ella no colaboraba a que le cayera bien siempre tenía que estar donde no debía y lo que era peor a lado de su hombre amado- ¿Qué haces aquí?-no pudo quitar su tono indiferente y algo grosero-.
Remus tocio disimuladamente.
Hola Remus-le dedico una sonrisa-.
Hola Tonks… Ney solo vino a traerme el almuerzo.
A Tonks le daba rabia cuando oía a Remus llamarla así… que acaso no podía simplemente llamarla Nereida.
Ah,-se acerco a la mesita que estaba a lado de la cama y dejo sobre ella a pequeña bolsa que llevaba en sus manos- no deberías tomarte tantas molestias Ney-era sarcástica- alguien más pudo venir a dejárselo.
Si pero quise hacerlo yo, no creo que haya ningún problema en eso-Ney era tan sincera y natural-.
Remus vio como Tonks se disponía a contestarle y no de una manera cordial por lo que decidió intervenir.
Y cómo están Eduard y Yael?.
Tonks se volteo hacia él con una radiante sonrisa.
Están bien te envían muchos besos y abrazos.
Eduard y Yael quiénes son?-preguntaba Ney con curiosidad-.
Son mis hijos-respondió rápidamente Tonks muy orgullosa-.
Que lindo-sonreía- y cuantos años tienen?.
Cinco y tres años respectivamente-contesto Remus y Tonks le volvió a sonreír con dulzura-.
Tú los conoces Remus?-tenía el ceño fruncido-.
Si, y son unos niños maravillosos capaces de robarse tu cariño y amor al instante-Remus sonreía alucinado y Tonks quería ir hacia él para abrazarlo, acariciarlo y besarlo… quería saludarlo como era debido pero con Ney allí no podía y tenía que aguantarse las ganas-.
Tener hijos debe de ser maravilloso-decía con melancolía- de verdad que yo no me había imaginado que eras casada y tenías hijos.
No… felizmente divorciada pero si una orgullosa madre de dos maravillosos hijos-Tonks lo dijo con altivez que Ney se la quedo viendo fijamente por unos segundos y Remus sonrió entredientes-.
Ah. Lo siento no sabía que eras divorciada.
Tonks soltó una pequeña risita.
Sentirlo?... noooo, para nada si esa fue la mejor decisión que yo pude tomar en toda mi vida.
El día que yo me case será para toda la vida-Ney miro a Remus y le sonrió, esto altero a Tonks-
Así decimos todas pero al final terminamos haciendo lo contrario.
Tonks asesinaba a Ney con los ojos porque no dejaba de mirar a Remus.
Por eso mismo escogeré al indicado para no arrepentirme después.
Este comentario le dio a Tonks de lleno en la herida y Remus se dio cuenta porque lentamente la mirada y actitud de Tonks cambio y bajaron sus defensas y su altivez desapareció… no contesto nada solo se limito a mirar parada desde la ventana a Ney y a Remus charlar durante un momento hasta que se despidió de Remus y se disculpo con ella por su comentario pero ella estaba ofendida y si acepto las disculpas fue más por compromiso y educación.
No le hagas caso mi amor, ese comentario no lo hizo con la finalidad de herirte-Remus le extendía su mano algo adolorido pero Tonks no se acercaba-
No la defiendas, no sé porque la defiendes tanto si no es nada tuyo.
Pero si yo no la estoy defendiendo.
Ah no, y entonces porque seguiste de lo más coqueto conversando con ella-Tonks alzo tanto la voz que Madame Pomfrey les dirigió una mirada severa a ambos-.
Ya mi amor…-le susurraba Remus- acércate que me has hecho mucha falta, extrañe mucho tus besos para recuperarme más pronto.
Porque no se los pediste a Ney-era sarcástica-
Y ahí están de nuevo los celos -decía Remus con voz cansina- como más quieres que te lo demuestre-se movió un poco lo que causo que hiciera una mueca de dolor y Tonks lo noto-.
No te muevas por favor-se acerco de inmediato a él y lo sostuvo con sus manos para que no siguiera moviéndose-.
Remus sonrió y acarició sus manos con dulzura y delicadeza.
Yo solo te amo a ti entiéndelo por favor y ya deja de lado esos celos que te van a envejecer más rápido-se burlaba de ella- y así yo ya no te voy a querer.
Tonks le sonrió fingiendo molestia y le alboroto el cabello jugando.
Corre la cortina por favor-le pidió Remus mientras le sonreía, Tonks obedeció y quedaron ocultos a los demás que estaban en la enfermería- acércate-se movió unpoco para hacerle espacio en su cama- recuéstate a mi lado.
Tonks le sonrió y movía su cabeza de un lado a otro.
Estas herido.
Y eso que… no me impide poder abrazarte y darte un beso.
Tonks se acerco a sus labios y le dio un beso suavemente no quería lastimarlo si lo profundizaba más y lo hacía intenso… después de unos segundos se separo y sonriéndole acerco la silla y se sentó a su lado.
*Y porque no acá? -*Remus le señalaba el espacio en la cama-.
Porque te puedo lastimar y yo no quiero eso.
Remus le ponía cara de niño bueno.
Eso no va a pasar al contrario con tu cercanía me voy a curar más rápido.
Tonks envolvió su mano entre las suyas.
Remus, porque no tomaste la poción?-lo miraba con seriedad pero a la vez con tristeza- ¿Qué paso, ya no tenías? Si es así porque no lo dijiste.
Remus desvió la mirada.
Ya no importa.
No Remus es que si importa-apretó su mano con fuerza- yo no quiero que nada malo te pase y sin la poción corres mucho peligro; mira las heridas que tienes… ¿qué paso? dime la verdad-tomo su rostro entre sus manos y lo miro profundamente a los ojos- confía en mí.
Remus le acarició el rostro.
Prométeme que no te vas a enojar conmigo-Tonks acepto- es que ya no tenia y no quise molestar a nadie sabes que a mí no me gusta abusar de la confianza de nadie.
Pero si eso no es molestar ni abusar de la confianza mi amor-Tonks delineaba las facciones de su rostro con su dedo índice- debiste pedírselo el profesor Slughorn tiene la obligación de hacerlo o es que-frunció el entrecejo en señal de enojo- se está negando?.
No pienses eso porque no es así, Slughorn nunca se ha negado a preparármela pero tampoco es su obligación.
Entonces?.
Mi amor-Remus acariciaba su mejilla- yo tenía la poción suficiente hasta este mes pero, accidentalmente el mes pasado regué la poca que me quedaba por eso fue que anoche tuve que soportar mi transformación crudamente… no podía ir a pedirle más, con que cara si fue mi descuido además de que lleva su tiempo prepararla-sonrió amargamente- no te preocupes que ya estoy acostumbrado a este tipo de transformaciones recuerda que desde pequeño las he sufrido, antes de que inventaran la poción matalobos.
A Tonks le dolía en el alama escucharlo hablar así, sabía que en su interior el sufría al recordar aquellos años de su niñez ella no concebía tanto dolor en un niño que solo merecía ser feliz y llevar una vida normal como cualquiera… se acordó de sus pequeños y sintió el dolor que debieron haber sentido sus padres con él… se inclino un poco hacia é y recostó su cabeza cerca de su pecho pero muy despacio para no lastimarlo.Remus sintió un poco de dolor pero no lo dio a notar así su cuerpo estuviese destrozado jamás rechazaría su cercanía; se sentía bien y mucho mejor con ella a su lado.
Te prometo que eso jamás volver a pasar; de eso me encargo yo… tu tundras tu poción puntualmente mes a mes.
Remus sonrió
Que, ahora te vas a convertir en la recordadora de Slughorn?-bromeaba-.
No algo mejor-le dio un beso sobre su pecho-.
Remus sintió cosquillas y una sensación excitante recorrió todo su cuerpo… la extrañaba, hace años que no había vuelto a sentir la calidez de sus besos sobre su cuerpo.
Cómo están los niños mi amor-acariciaba su cabello negro, no le gustaba mucho ese color en ella pero se estaba volviendo su costumbre y eso le empezaba a molestar a él le gustaban más sus colores llamativos y fosforescentes típicos en ella antes cuando eran compañeros en la Orden.
Están bien-Tonks levanto su cabeza para contestarle con la mejor de sus sonrisas- los encontré más grandecitos y gorditos al parecer en esta semana crecieron un par de centímetros más y se están comiendo todo lo que les prepara la abuela-los ojos de ella centellaban emoción- están muy lindos los niños y te extrañaron mucho no pararon de preguntar por ti y me hicieron prometerles que el próximo fin de semana irías a verlos para que juegues con ellos.
Por supuesto que iré, este fin de semana no me pienso perder de su compañía si yo también los extrañe mucho.
Te enviaron esto-sacaba del bolsillo de su suerte unas hojas de papel dobladas- esta es de Eduard-le paso la hoja que estaba más dobladita- me prohibió rotundamente que la leyera-sonrió- dice que solo tú puedes leerla porque es cosa solo de hombres.
Remus le sonrió
Si quieres podemos leerla los dos al mismo tiempo-le guiño un ojo-.
No te preocupes que yo más o menos ya me imagino de que se trata-se sonrojo un poco- y esta es de Yael-le entrego una hoja con unos dibujos- el si me permitió verlo y hasta me explico la manera de cómo debía decírtelo-se sentó a su lado en el respaldar de la cama y Remus muy sonriente la rodeo entre sus brazos- mira este eres tu-le mostraba el dibujo de lo que parecía ser un hombre con un pantalón verde y una camisa amarilla- en el color de tu cabello y ojos acertó-le sonrió-.
Y en mi altura también, soy el más alto de todos-Remus estaba muy divertido viendo su dibujo- me parezco mucho a él ¿verdad?.
Tonks le dio un beso en la mejilla.
Esta soy yo-le señalaba otro dibujo con una falda color lila y una blusa celeste- la que está a tu lado derecho tomada de tu mano.
Esta muy lindo el dibujo se parece mucho a ti-sonrió burlonamente y Tonks le torció los ojos con enojo fingido- es verdad se parece mucho a ti hace años… mira hasta el cabello es de color rosa-le beso la oreja- así me gustaba verte antes, con ese color de cabello y con tu ropa habitualmente llamativa… te veías muy bien, tan tierna e infantil pero a la vez muy segura y mujer además de sexy-la beso en los labios-.
Y ahora ya no soy sexy?-Tonks le hacia un pucherito-.
No claro que no… no pienses eso tu eres la mujer más sexy, más linda, más atractiva y más sensual de todas que provoca grandes deseos y tentaciones al que la tenga a su lado.
Tonks le sonrió algo sonrojada.
Si pero eso era antes cuando era una inmadura ahora ya no, soy adulta y una madre responsable y debo vestirme y verme como tal.
Tú nunca fuiste una inmadura-Remus acerco su mentón hacia él- a pesar de que vestías así "algo diferente", yo siempre te vi como una mujer responsable y me gustaba mucho esa personalidad tuya era única y sabes, la extraño mucho-la miraba a los ojos-.
Tonks desvió la mirada y siguió con la explicación del dibujo
El que está a tu lado sonriendo es Eduard y el pequeñito que está a mi lado es Yael, el autor del dibujo…-miraba con ternura los dibujos y los acariciaba muy despacio sobre la hoja- el que esta acá es nuestro perro "chocolate"-sonrió y Remus también lo hizo- eses es su nombre de verdad no te rías Yael me lo dijo, que así se llamaría nuestro perro.
Me encanta el nombre-Remus sonreía feliz- y esta debe ser nuestra casa verdad?-señalaba una que estaba en la parte de atrás de ellos en el dibujo-
Si, dice que esa es tu casa dónde nos llevaras a vivir cuando seamos una familia-Tonks no despegaba la mirada del dibujo pues no se atrevía a verlo a los ojos-.
Y lo será-le susurro al oído- pero… y esta niña chiquitita que esta a lado de Yael ¿Quién es?-Remus señalaba el dibujo de una niña pero era bien pequeñita que parecía una bebe-.
Tonks desvió la mirada del dibujo no sabía cómo responderle, si decirle lo que significaba o no.
Remus percibió su cambio de actitud.
Porque no quieres decirme quién es?, que significa para nosotros el dibujo de esta pequeñita.
Eh… eh… no quieres pastel de chocolate?-cambio de tema rápidamente- la hornee y prepare yo misma claro con la ayuda de los niños-le sonrió y se alejaba de él muy despacio para coger la pequeña bolsa que estaba sobre la mesa-.
A dónde crees que vas-Remus la cogía nuevamente entre sus brazos impidiéndole que se levantara de la cama- no me cambies de tema y contéstame por favor.
Que no quieres probarla?, esta deliciosa te la prepare con mucho cariño y dedicación.
Tonks se resistía a responder.
Si pero más lueguito ahora lo que quiero es que me digas que fue lo que te dijo Yael con respecto a esta niñita hermosa de cabello rosa.
Tonks miro el dibujo por un momento.
Es nuestra hija, Yael dice que ella es su hermanita.
Remus dibujo una sonrisa radiante de oreja a oreja.
Pues tendremos una hija realmente hermosa y se parece mucho a ti-la miraba con ternura- gracias mi amor-la beso en los labios- gracias por darme esta familia maravillosa-le volvió a dar otro dulce beso- gracias a ti tendré tres hijos, los mas lindos y especiales del mundo… te amo y gracias por ya haberme dado dos ahora solo nos falta la pequeña-le sonrió con picardía- para que nuestra familia este completa debemos cumplirle su deseo a Yael; el quiere una hermanita y solo nosotros dos se la podemos dar.
Tonks sonrió para sí misma pero giro su rostro hacia donde estaba el pedazo de chocolate y se inclino un poco hacia ella.
Mejor comamos pastel.
Bueno por hoy te salvas solo porque el pastel huele delicioso y ya estoy antojado pero… esta conversación y negociación queda pendiente-la señalaba con su dedo índice- tenemos que apurarnos con lo que quiere Yael-sonrió- amo a Yael se le ocurren muy buenas ideas… parece que Eduard, Yael y yo haremos un muy buen equipo juntos.
Si claro y pobre de mí-Tonks le extendía el pedazo de torta y Remus empezó a comer- ustedes tres juntos son un peligro- ponía cara de miedo-.
Remus movía su cabeza afirmativamente con una sonrisa enorme.
Bueno, lo primero que hare será conseguir al Chocolate y luego…-la miraba y le alzaba una ceja muy sexy- convenceré a su madre para lo de la hermanita.
Tonks no pudo evitar sonreír ampliamente y tomo un pedacito de la torta que el comía y se lo introdujo en su boca.
Pues te va a quedar muy difícil.
Eso ya lo veremos… ya lo veremos-sonreía a lo merodeador-.
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Bueno mis queridos lectores espero que les haya gustado el capitulo jejeje yo disfrute mucho escribiéndolo = )
Disculparan cualquier falta ortográfica.
Los quiere mucho
= ) Naty = )