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Historia 42436 — capítulo 4
Estábamos conversando, Jane se paró de la mesa, vio hacia un lado, específicamente hacia donde estaban los Merodeadores no se porqué asintió algo discretamente pero no lo suficiente para que yo no lo reconociera y luego se volteó hacia nosotras.
-Adiós chicas-dijo y se fue prácticamente corriendo.
Volteé mi mirada hacia donde estaban los merodeadores, vi a Black unos segundos y sin querer vi a Lupin saliendo despidiéndose algo nervioso, volvía a fijar la mirada en mi plato. Terminé de almorzar, me paré, Lily me siguió, caminamos por los pasillos que estaban llenos de estudiantes, Lily se notaba preocupada, estaba algo triste yo ya sabía porque pero me aventuré a preguntar.
-Lily, que te pasa, estás bien- le pregunté mirándola a los ojos
-No lo creo- me respondió con un suspiro.
-Vaya, hoy todo el mundo está desanimado-dije resoplando, primero yo, luego Jane y ahora Lily; lo raro sería que Angy esté triste también.
-Sí, pero bueno, no importa-me respondió bajando la cabeza. Sí definitivamente era Potter quien le hacía poner esa cara a mi amiga.
Caminamos, Lily a veces sollozaba, llegamos a la Sala Común y me acordé de algo: la tarea de Transformaciones, dejé a Lily entrando sola a la sala por el retrato y me dirigí casi corriendo a la biblioteca, eran nueve pergaminos y treinta centímetros de cómo ser y como reconocer y diferenciar a un animago.
Llegué a la puerta de la biblioteca, me paré y respiré un poco, me tranquilicé y empujé la puerta, entré y vi que estaba vacía por donde veía excepto por Black, claro si no contamos asus estúpidas admiradoras. Me encaminé por los pasillos, supuse que por ser un trabajo tan extenso necesitaría varios libros, cogí uno, lo revisé y era algo de lo que necesitaba, cogí otro y luego otro y otro y otro… Sin darme cuenta tenía nueve libros aparte de una mochila llena de pergaminos y tinta… y lo peor era que quizá en una de esas se me caiga el diario…
Cogí los nueve libros tras colgarme la mochila, las estúpidas risas de las estúpidas esas me provocaban a tirarles todos los libros incluyendo mi mochila en la cabeza. Los levanté con dificultad, ¡Rayos me había olvidado la varita!, tenía que llevarlos a la manera *muggle,*cogí de nuevo los libros, por el peso se me flexionaron las rodillas, caminé tres pasos, ya no podía, vi el reloj de la biblioteca y ya se estaba haciendo algo tarde, no quería pedirle ayuda a nadie en especial a Black.
-Levinson, que haces, para eso hay magia-me dijo burlonamente componiendo su encantadora sonrisa
-No tengo mi varita-le respondí, cogí de nuevo los libros y avancé hacia la siguiente mesa.
-Te ayudo- dijo y se deslizó hacia mí, recogió cinco libros y mi mochila, me alegré al ver que sus seguirás rompían todo lo que tenían en mano.
-Gracias- le respondí algo ruborizada-pero tú también podrías haber usado tu varita-
-Sí, pero yo también la olvidé-me respondió
Caminamos hacia la Sala Común en silencio, algunas chicas gritaban y refunfuñaban incluso creía que querían lanzarme una que otra maldición, si ellas fueran basiliscos ni mi alma existiera, tenían una mirada de furia intensa, su "Siriusin" ayudándome a llevar mis libros, tenía ganas de reírme.
Llegamos mencionó él la clave y pudimos entrar, nos recibió algo parecido a una fiesta, Lily estaba encima de una mesa y Potter debajo repartiendo abrazos, había rosas por toda la Sala, tan rojas como el cabellos y las mejillas de Lily.
-¡ME ACEPTÓ!- gritaba por todas partes- ¡LO LOGRÉ!-gritaba mientras daba abrazos por todas partes.
Sirius dejó los libros en una mesa con la boca abierta, yo creo estaba igual, Potter se acercó saltando y abrazó a Black, yo lo aparté.
-Felicitaciones-le dije
Estaba dispuesta a subir a mi cuarto pero.
-Levinson, me haces traer los libros por gusto-me preguntó con una sonrisa hermosa como siempre. Al parecer estaba feliz por su amigo, la sala común se cayó más rápido de lo que cuesta que Pettitgrew se termine una rana de chocolate.
-Gracias, bajo mi varita y los llevo-le respondí ruborizada pues algunos nos miraban alternadamente, yo tenía la fama de ser "anti.Black" y aceptar su ayuda es como afirmar que los snorkacks de cuernos arrugados existieran.
Bajé con mi varita, pronuncié "Wingardium leviosa" y mis libros estaban volando, le agradecí una vez más y me salí de la ahora silenciosa y consternada Sala Común.
Estaba hundida en mis pensamientos, tanto así que ni me di cuenta que Lily iba tras mío. Entré al dormitorio, estaba vacío, una pregunta pasaba por mi mente… ¿Dónde demonios estaba Jane? No la veía desde el almuerzo, incluso ahora que lo pienso bien, la vi saliendo rápido, eso sí estaba raro.
-Hey Avril, estas roja, con una sonrisa pero los ojos opacos-me dijo Lily, como siempre, sacándome de mis pensamientos y con cara de preocupación.
-Bueno, estoy roja pues Black me ayudó con mis libros, estoy sonriendo porque por fin aceptaste salir con Potter y mis ojos están opacos pues me acordé de la extraña actuación de Jane-le respondí volteándome hacia ella.
-Si pues acepté a Potter para el plan, y me pidió que yo escoja el lugar-me dijo ella
-Donde… uhmm… un lugar discreto… bueno que día es??-le pregunté
-Le dije el martes, es el día de la clase de pociones-me respondió ella
-Excelente-susurré para mí, vi como la noche se dibujaba en el cielo.
-Pero, él me dijo que no porque el cumpleaños número 18 de Black-me respondió con un tono divertido
-No molestes- le dije ruborizándome- "Genial"-pensé componiendo una sonrisa
-Es eso para la tarea de Transformación?- me preguntó Lily señalando mis libros.
-Ohhh… rayos me olvidé-dije golpeándome la cabeza.
-Si quieres te ayudo-
-Te lo agradecería, pues mañana no habrá tiempo, tengo ese tonto entrenamiento-dije sonriendo
-Bueno, mira, aquí está el mío-me dijo señalando los pergaminos encima de su mesa.
-Gracias de nuevo Lily-le agradecí
Lily me pasó sus pergaminos, ella podía ser muy buena en Pociones y buena en las otras asignaturas; pero sin embargo yo le ganaba en cuanto se refería a Encantamientos, Transformaciones y Defensa Contra Las Artes Oscuras, en pociones nos dábamos de iguales, no eso es ser soberbia, ella me ganaba.
Lily y yo sacamos los libros, vi la luna en cuarto menguante aproximarse, Lily bostezó mientras yo ponía las últimas líneas en mi pergamino,me di cuenta que ser animago no es muy difícil, en serio parecía fácil, y si Potter es uno de ellos entonces en serio era demasiado fácil.
Angy entró a la habitación… Jane, donde estará esa muchachita…
En todo mi trabajo me di cuenta que la teoría para ser animago era muy fácil para pasar a práctica. Siempre me parecieron las lechuzas muy útiles y yo no tengo ni una en casa, ya que las tres lechuzas de mi padre y madre se las comía mi gato. Hay mi madre, Catherine Levinson, nunca supe mucho de ella, mi padre dice que murió al darme a luz, luego me dijo que era de Canadá y que ahí fue enterrada; quizá porque no la conozco no la extraño mucho, pero me hace falta una madre. Mi padre: Andrew Levinson, él es inglés, casi nunca habla de mi madre, pues siempre que lo hace sus ojos se ponen vidriosos. Bueno, para que me entristezco… ¡Vaya ya terminé! Y me pasé 45 centímetros.
-Gracias Lily-le agradecí pero mi amiga estaba profundamente dormida-Lily despierta-le dije zarandeándola.
-Ok… ok-me dijo- ya me voy a adormir, ya terminaste??-me preguntó mientras se dirigía al baño.
-Sí-le respondí.
Cerré los libros, puse los pergaminos encima de mi baúl, me desperecé, pero increíblemente me di cuenta que solo Angy estaba en el dormitorio y bien dormida, Jane aún no llegaba… se me fue el sueño. Lily salió del baño con su pijama puesta yo me dirigí al baño y me cambié. Salí y Lily ya estaba en los brazos de Morfeo. Se me ocurrió algo, practicar ser animago, después de todo me parecía muy interesante. Revisé la teoría de nuevo, leí un par de libros más. Tenía miedo pues leí las consecuencias, pero por suerte encontré que hacer si me quedaba una pluma por ahí o peor aún si no volvía a ser humano de nuevo. Primero practique ese hechizo.
-humanus reverto- susurré mientras movía mi muñeca.
Estaba lista, me concentré, de repente me sentí más chiquita y que me pesaban los brazos y me sentía más despierta que antes, quería levantar mis brazos, eran algo pesados y vi que ya no eran brazos, eran alas, intenté caminar pero era inútil mis cortas patas me impedían, agité mis ahora alas y me elevé un poco, era difícil aprender a volar, las agité de nuevo y volé un poco dirigiéndome hacia el espejo, aterricé tambaleándome un poco a tres pasos humanos del dichoso espejo y volvía agitar las alas un poco mejor que las otras dos veces, aprendía muy rápido.
Aterrice de nuevo pero esta vez en el tocador y me vi, con unos enormes ojos café oscuro que casi se pierden en mi plumaje negro como el cielo de esa noche. Traté de darme la vuelta y vi que tenía una cola llena de plumas, era una lechuza normal prácticamente pero al parecer era la única lechuza totalmente negra,ahí me di cuenta, debía agregar algo a mi trabajo, el pelaje o plumaje del animal es según el color de cabello de la persona que se transforma pero eso también dependía de la naturaleza del animal, porque sino Potter sería un ciervo negro.
Alcé vuelo de nuevo, aproveché mi estancia como lechuza, volé unas cuantas vueltas por el cuarto y aterricé en mi cama, decidí volver a ser humana, me sentía rara, sentía que agrandaba y mis brazos eran más livianos, cabeceé un poco y me dirigí al espejo me revisé bien si me quedaban plumas, mi sorpresa era que no me quedaba ni una sola pluma, de una aprendí, pero por si acaso.
-humanus reverto- susurré pero no sentí nada de cambio excepto en espalda quizá ahí aún me quedaba una pluma.
Agregué lo que pensaba y me quedé totalmente satisfecha con mi resultado. Me quedé pensando en lo que me dijo Lily, el cumpleaños de Black, debía regalarle algo… pero con qué pretexto, el solo que me ayude con los libros no era muy convincente mi escusa, pero en serio debía excusarme??...
-"qué tal si le mando de anónimo un regalo, y ahora yo soy una lechuza, le podía llevar el regalo sin ningún inconveniente pero… como y que le iba a comprar??... era un jugador de quiddicht, uhmm… pero como le compraría algo, necesitaría ayuda para eso, mañana no hay salida Hogsmeade, por El Profeta, pero no me inscribí para recibirlo… o bien puedo salir como lechuza, volverme humana en el pueblo, comprar algo y volver como lechuza hasta la ventana del dormitorio pero… como escondo el regalo… uhmm… eso ya lo pensaré mañana estoy muy cansada"-pensé.
Me metí en mi cama e inmediatamente me estaba quedando dormida…
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