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Algo de mi — capítulo 15
Que en esta bella noche alumbra el mirar de la chica inerte sobre tierra santa que muere, luna bella de las pupilas del cielo, se la compañía de la soledad que calurosa se aferra a mis mejillas, hoy contemplo tu hermosa figura y en el fulgor de cada una de tus venas tatúo la emoción de poder sentirme plena. Estacionada en un tiempo probablemente innecesario, suspirando y llorando en cada viento que me golpea hoy admiro tu belleza, incomprensible y eterna. Siento cada textura, puedo retener el viento entre mis manos y besar un llanto empapado de las sales de tu encanto. Hoy sonrío empalagando mis sentidos, y admiro la noche negra que abraza mis instintos, recordando entre sombras lo asombroso de tu existencia hoy lloro de alegría porque alguna vez me tocaste con insistencia. Luna, tu la dulce existencia de una mirada incierta que manipula mis pupilas y cada vena entre ellas, llena hoy mi cuerpo de la paz placentera que hoy desea mi veneno, toma entre tu figura la mía como un reo e inunda cada beso en el poso de los deseos. Quiero admirar el mar desde lo alto de tu cielo, ser parte de un deseo y morir en tu cuerpo, estoy decidida, hoy formaré parte de tus venas que incandescentes brillan hasta la muerte. Hoy quiero alcanzar el capricho de una niña, que sueña con un día poder tocar el algodón de tu textura, mirarte con locura y sonreír como una ilusa. Hoy seré testigo de la formación de silueta y admiraré desde el cielo la santa tierra que hoy me besa…