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Historia 42696 — capítulo 3

Capítulo 3: En los hogares

Harry despertó después de una larga noche de sueño, en la cama de dosel de su antiguahabitación de la torre de Gryffindor. En la cama de al lado se encontraba su mejor amigo y cuñado, Ron. Divisó que estaba atardeciendo

por la ventana que se encontraba entre su cama y la de Ron. Se puso sus anteojos, se vistió con unos jeans y una playera que le dejó Hermione, y se puso sus zapatillas y salió en busca de Ginny. No le costó mucho encontrarla, estaba sola, sentada en unos de los sillones de la sala común, en frente de la chimenea. Ella al escuchar que alguien bajaba de los dormitorios, se dio vuelta y vio al chico de sus sueños yendo hacia ella. Ginny se levanto y le rodeó los brazos por el cuello y lo besó. Él la tomó de la cintura y le correspondió el beso.  - En un rato, nos iremos a La Madriguera, asi que ve despertando a mi querido hermano, que se vaya alistando - le dijo la pelirroja.  - Él ya tiene a alguien que lo despierte - le contradijo Harry , sonriente a su novia - además, yo quiero estar contigo.  - Y yo contigo. - le contestó ella - pero a Hermione no la he visto desde hace rato.  - Que raro ¿No? - a Harry le había dado curiosidad de donde se había metido su mejor amiga - ¿En la habitación no está?  - No, me fijé, pero no está - concluyó Ginny.  - ¿Y en la enfermería? - preguntó Harry - porque yo la vi herida, capaz que Madam Pomfrey, no la dejó quedarse aquí por eso ¿Nos fijamos?  - Me parece bien - le contestó ella - que tarada ¿Por qué no pensé eso?  - Porque tienes demasiadas cosas juntas en la cabeza - le agregó el moreno. Bajaron por las escaleras, a Harry le dio una emoción enorme volver a su hogar después de no estar en él durante casi un año. Le resultaba extraño, pero a la vez confortable estar en ese castillo otra vez. Aunque echaba mucho de menos a su antiguo director Albus Dumbledore. Llegaron a la enfermería, y entraron. En efecto ahí se encontraba Hermione, con un vendaje en el tobillo, y por lo visto Harry tenía razón. Ella justo se despertó y se alegro de verlos juntos, y les regaló una sonrisa tierna, de paz, de cariño y de amistad. En ese momento llega Ron con sus padres. Se saludaron, Ron cargó a Hermione en sus brazos, y la llevó hasta unos de los carruajes de Hogwarts, pero antes de cruzar la entrada principal, se cruzaron con McGonagall.  - Sr. Potter, Sr. Weasley, Srita. Granger - inquirió la profesora - quiero preguntarles una cosa. Los tres se miraron serios, y asintieron.  - ¿Les apetece regresar a Hogwarts el año próximo, y retomar el último año? - concluyó McGonagall. Al concluir esa pregunta, los tres dieron un grito de Júbilo.  - Claro que sí, profesora - le contestaron los tres al unísono.  - Me alegro mucho que hayan aceptado, muchachos - y los abrazó a los cuatro, a Ginny también. Tomaron los carruajes y luego llegaron a un pueblo cercano y desaparecieron rumbo a La Madriguera.  - Que lindo es volver después de tanto tiempo ¿No? - preguntó Ron.  - Si - contestaron Harry y Hermione.  - Mamá ¿Puedes hacernos algo de cenar? Me muero de hambre - repuso Ron.  - Por supuesto que sí - contestó la Sra. Weasley, sonriente. Los chicos fueron a dejar su equipaje en sus habitaciones, pero Harry tenía que ir a buscar sus cosas a Grimmauld Place. Entonces avisó que iba a la Sra. Weasley, ella asintió, y justo cuando estaba por desaparecerse, Ginny lo agarra del brazo y se aparecen los dos solos en la casa de que era de la familia Black, que ahora es de Harry.  -  ¿ESTAS LOCA?! - le preguntó Harry a Ginny.  - Si, por ti - le contestó ella.  - ¿Cómo se te ocurre desaparecerte así conmigo? - Harry estaba que echaba chispas - Si te ocurre una despartización, yo me muero.  -  Pero no pasó - Ginny parecía feliz de estar con él - Mira Harry, quiero estar un rato contigo, nada más.  -  Pero podrías haber avisado¿No? - le inquirió el moreno. Ginny sonrió y se mordió la lengua. Entraron juntos a la casa, y como paso hace unos meses atrás, Harry  sintió que se le enrollaba la lengua.  - YO NO LO MATÉ - gritó Harry al espectro que se había empezado formar.  - ¿Qué era eso? - preguntó Ginny asustada.  - Un hechizo que hizo Ojoloco Moody, para que no entrara Snape.  - Pero... ¿Sigue funcionando aunque el esté muerto? - La pelirroja no entendía nada.  - Parece que si - le afirmó él, no del todo seguro.