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Historia 42947 — capítulo 16

Era un soleado lunes después de comer. Las clases habían empezado hacía una semana, y ya tenían muchos deberes. El primer año de Albus estaba yendo de maravilla. El viernes habían ido a ver a Hagrid él, Rose y Scorpius. Cuando Hagrid se enteró de que Scorpius era el hijo de Malfoy, no podía creerlo. Les llevó a dar una vuelta por el bosque prohibido. Rose no paraba de decir que estaba contra las normas ir al bosque prohibido, a lo que Hagrid le respondió que era idéntica a Hermione.

El sabado había sido un día bastante aburrido, pero el domingo habían ido a las pruebas de Quidich. Desde que Snape dirigía el colegio, se les permitía jugar a los de primer año también. James era ya el buscador de Griffyndor, por lo que Al decidió no intentar quitarle el puesto a su hermano, aunque estaba seguro de que jugaba mejor que él.

Scorpius entró en el equipo como golpeador. Era realmente bueno.

Ese día era lunes. Estaban en medio de una clase de DCLAO con su padre, Harry Potter. Albus estaba muy orgulloso de él, pero a veces le daba vergüenza que le hablara en medio de las clases.

-¡Pss! Severus- Era la voz de Scorpius- ¿Vienes conmigo de pareja?

Albus se giró para ver a su amigo- Claro- Respondió- Pero que sepas que te voy a pulir.

Rose iba de pareja con Amelie Thomas: La hija de Dean Thomas.

-Muy bien- Dijo Harry en voz alta- Nos quedan cinco minutos. Poneros por parejas y practicaremos el hechizo expelliarmus ¿De acuerdo?

Albus y Scorpius estaban bastante igualados, pero finalmente ganó Al, como era de esperar. Rose perdió frente a Amelie, y estuvo disgustada el resto del día.

-¿Qué hay ahora?- Preguntó Albus  desganado ¡Odiaba los lunes!

  • Pociones...-Dijo Rose, que miraba el horario

-Bueno, no esta mal...

-¿No esta mal? No estará mal para tí, que se te dan bien las pociones- Respondió Scorpius con una mueca desagradable.

-Ya, Scorpy, pero al menos a ti Snape no te detesta, como a mí- Alegó Rose

-¿Scorpy?- Rió Al-¿ Desde cuando le llamas así?

-Desde ayer. No me gusta Scorpius, es muy extraño.

-No os moféis de mi nombre ¿Vale?

Habían llegado ya a las mazmorras. Todos los alumnos de primer año de Slytherin ya estaban allí.

-Hey, Tú, chabal- Dijo un niño de Slytherin dirigiendose a Scorpius- ¿Tú no eras hijo de los Malfoy?

-Sí, que pasa- Respondió éste desafiante.

-Si yo fuera tu padre, me daría asco tener un hijo como tú, que ha acabado en Griffyndor, con los perdedores...

-¿Perdedores dices? -Intervino Albus y nadie se atrevió a hablar- ¿Quieres recordarme qué casa fue la mas valiente, las que mas luchó y ganó en la batalla de Hogwarts, mientras que los Slytherin huisteis?

Nadie dijo nada, solo el niño arrogante que les había desadiado se atrevió.

-Nosotros no íbamos a apoyaros, estabamos de parte de quien tu sabes, porque él libraría al mundo de gente impropia de magia, gente como vosotros, sangresucia.

-Pues las cosas han cambiado. Ser de Slytherin ya no significa ser partidario de Voldemort, como lo significaba antes- La gente se extremeció al oir el nombre, pero no les extrañó que el hijo de Harry Potter lo pronunciara- Sólo tu y pocos más lo siguen pensando, es una lástima que aun exista gente así, por eso yo creo que los Malfoy estarán mas que orgullosos de que su hijo sea un Griffyndor.

  • Dime una cosa- Intervino Rose- ¿Cual es tu nombre?

-¿Mi nombre? -Dijo el chico- Yo soy Albert Goyle, para que te enteres, sangresucia...

-Señor Goyle...- Dijo una voz suave y fría tras su espalda- Sea mas respetuoso. No querrá que le castigue durante todo el año a limpiar calderos en mi despacho ¿Verdad?

Goyle entró en la clase de mala gana y los alumnos empezaron a entrar.

-Ahora ya lo entiendo... Susurró Rose a Scorpius- Sé por qué ese chico es tan desagradable. Según mi madre, todos los Slytherin eran así antes, pero Severus Snape, que era antes el jefe de  Slytherin , mostró su lealtad hacia Dumbledore y la gente empezó a hacer lo mismo.

-¿Ahora quién es el jefe de Slytherin?- Preguntó Scorp.

-Una profesora que da Aritmancia, creo..., pero eso no es lo que importa.- Miró a Albus- Oye Al ¿Sabes si tu padre envió a el padre de Albert a Azkaban?.

-Lo mas seguro... - Respondió éste- Mi padre ha enviado a la mayoría de mortífagos  que existieron a Azkaban.

-Pues entonces ese chico te odiará de por vida... -Dijo Rose a modo de conclusión.

Snape se asomó al pasillo: Solo quedaban ellos fuera

-Adentro- Dijo fríamente, pero Al pudo ver como su padrino le guiñaba un ojo, y sonrió.

Snape fue  en solo cuatro zancadas hasta su escritorio.

-Bien... Hoy tenía pensado hacer una poción  para hacer crecer el pelo. Dijo. Con un movimiento de varita hizo aparecer los ingredientes en la pizarra- La poción no os llevará mas de una hora. Es bastante sencilla.

Al miró los ingredientes un par de veces: Iba a ser fácil realizar esa poción.

-Antes de empezar... Si os fijais en el tercer ingrediente: Las raices de olmo ¿Para qué se suelen utilizar muy a menudo? ¿Alguien puede decirmelo? -Preguntó Snape

Albus recordaba haberlo leído en algun lado, pero antes de poder acordarse, la mano de Rose ya estaba levantada, antes que ninguna otra.

-Si... Esta bien... ¿Señorita Weasley? -Dijo Snape con una mueca desganada

-La raices de Olmo- Comenzó en voz bien alta y clara- Son también usadas para hacer infusiones que quitan el dolor de cabeza o de estómago.

-Correcto. Dijo con el mínimo ánimo posible- Bueno, ya podéis empezar...

Albus endendió el fuego y esperó a que el agua hirviera. Comenzó echando la boca de hígado de conejo, luego cortó en muchos cachitos los apios verdes y los fue derramando poco a poco. Removió varias veces hacia la derecha la mezcla y dos hacia la izquierda. Esperó tres minutos y añadió dos raíces de Olmo cortadas en tiras, tal y como el libro decía.

Mientras tanto Snape se paseaba por entre los sitios, oliendo los calderos y analizando las "obras de arte" o mejor llamadas: chapuzas, que sus alumnos elaboraban.

-Vaya, excelente señor Williams... Sin duda es usted de lo mejor entendiendo las instruciones- Dijo malhumorado Snape al acercarse a una de las mesas- Las semillas de gongolia  se echan tal cuales y sin ser peladas anteriormente ¿Verdad?- Sí, sin duda el olor del caldero es fascinante. Todo el mundo sabe que las semillas de gongolia sin pelar desprenden un olor buenísimo. Dijo sin inmutarse, pero lo cierto es que el resto de los alumnos se tapaban la boca y nariz con pañuelos y toda la clase se había llenado de un apestoso humo verde.

Todos tosían, pero el que más, Michael Williams, que era como el futuro Neville Longbottom.

Con un gesto de varita, Snape hizo desaparecer el contenido de la poción del detestable alumno - Vuelva a empezar...

Rose fue la primera acabar. Llenó un frasco de poción, puso su nombre, y se lo llevó a Snape al escritorio.

-No esta mal... Weasley... Creo que No tendré que ponerle una D, como a su padre en sus tiempos de estudiante... Le pondre un siete y medio.

Rose sabía que al menos merecía un ocho, pero no protestó: Sacar un siete y medio con Snape era todo un record. Scorpius saco un seis. La pociones no eran su fuerte, pero no se le daban mal del todo.

-Bueno, ya es la hora... Mañana me traeréis una redacción de los efectos secundarios de la poción que acabamos de hacer.

Snape ya se iba, pero se dio cuenta de que aun quedaba un alumno, y que no había acabado la poción.

-¿Albus Severus? ¿Qué haces aquí todavía?

-Las cosas se hacen con calma, Severus- Dijo el niño con una sonrisa- De todas formas, ya he terminado- Dijo, y llenó un frasco de poción.  Puso su nombre y se la entregó a Snape.

Snape la analizó bien durante unos minutos.

-Vaya... Eres el mejor alumno que tengo- Dijo con una sonrisa- Ni yo mismo a tu edad lo habría hecho mejor.

-Pero esta poción era muy sencilla... Dijo Al, alagado.

-Creo que te pondré un nueve...- Dijo- No te pongo el diez porque te llamarían enchufado ¿No crees?- Además, no creas que te lo pondré fácil solo porque seas mi ahijado.

-¡Tampoco quiero que me lo pongas fácil!- Contestó riendo- Me tengo que ir a Herbología, hasta otra.

-Muy bien... Quién le necesita aquí... Dijo Snape con sarcasmo

-No disimule, sé que me echará de menos- Albus sonreía maliciosamente

-No estés tan seguro... Potter...- Snape le cerró la puerta en las narices, y luego sonrió para sí. Este muchacho era extraordinario. ¡Cómo se parecía a Lily!

Llegó a la estantería y colocó con cuidado el frasco que le había entregado. Luego, con mucho cuidado, escribió con su pluma  un diez en un papelito al lado de éste.

¡Malditos críos! Al final acabarían haciendolo mejor que él, si seguían así, iban a quitarle el puesto.

Sin embargo quería que Albus pensara que tenía un nueve, así no se confiaría.

Siguió corrigiendo y examinando pociones de otros alumnos. El gesto de cara de Snape cambió en una mueca desagradable: La realidad era que, por desgracia, la mayoría de sus alumnos eran unos cazurros, especialmente un tal Albert Goyle, que había mezclado un ácido con diente de acromántula. ¡A quién se le ocurre! Lo extraño era que el caldero no había explotado.


Bueno, la historia practicamente acabó en el capitulo anterior, pero eso no me impide incluir algun episodio sobre algunas clases ¿no? Me daba pena dejarlo así, tan soso. Aquí va otro capítulo de como fueron las cosas en ese año de Hogwarts. Tal vez escriba otro, no se... PLEASE comenten sobre lo que quieran pero haganlo!!