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El lado oscuro de la luna — capítulo 24
Después de poner las rosas en un florero y dejarlas en mi habitación fui a hablar con Peter.
-Peter ¿puedo pasar? - dije tocando la puerta de su habitación.
-Sí, pasa- me contesto abriéndome.
Peter hablaba por teléfono con alguien así que me senté en su sillón en forma de balón de baloncesto a esperar, no tardo mucho hablando.
-Hay estuve con James- le dije cundo Peter termino de hablar por teléfono.
-Lo sé- me dijo- estaba hablando con él, estaba muy feliz creí que terminarías hoy con el…
-Y lo iba a hacer pero hoy hicimos un mes de ser novios- le explique- se me había olvidado, por suerte tenía algo que reglarle.
-¿Tu virginidad?- pregunto.
-No- le grite- que cochino eres.
-Sí, lo sé, ya no eres virgen- dijo riendo.
-Estás loco, sigo siendo virgen- le dije seriamente.
-¿Enserio?- pregunto sorprendido. Yo asentí con la cabeza- creí que tu y Jake ya habían tenido relaciones- me dijo al fin hablando en serio.
-Pues creíste mal- le dije- aunque hubiéramos estado juntos por un largo tiempo, nunca me acosté con él.
-Wow- dijo sorprendido- usualmente una pareja tiene relaciones al año o menos.
-Sí, pero yo aún no he querido dar ese gran paso- le explique.
-¿Y qué le diste?- me pregunto.
-Unos posters de Los Beatles y otros de bandas de rock alternativo.
-¿Y qué te regalo él?
-Un r4amo de rosas rojas.
-¿Rojas?- me pregunto incrédulo. Yo asentí con la cabeza- Pero tus favoritas son las blancas, que tonto, creo que Jake tiene un punto a su favor.
-Pues si- le dije riendo.
-Creo que no le debes dar tantas alas a James, se está ilusionando mucho, mas por lo que paso hoy cuando estuvieron juntos.
-¿A qué te refieres con "lo que paso hoy que estuvieron juntos"?
-La cena, las bromas, los besos y el beso apasionado que le diste en el estacionamiento
-¿Te dijo lo del beso?- le pregunte con pena.
-Sí, el me cuanta todo. No deberías besarlo tanto para que él no se haga falsas ilusiones.
-Ok.
-¿Y cuando le dirás a Jake lo que sientes por él?- me pregunto Peter.
-Ya lo sabe- le dije, el me miro incrédulo- se lo dije ayer, cuando fuimos a nuestra clase de psicología (pues estamos juntos) me pregunto si lo quería y yo corrí a entrar al salón de clases, no hablamos en toda la clase hasta que me acompaño al gimnasio y antes de entrar le dije que si quería y entre corriendo a los vestidores, ya sebes que soy algo cobarde.
-Siempre tienes que huir- me dijo riendo.
-Sí y este es un buen momento para hacerlo- le dije parándome de balón y caminando hacia la puerta- hasta mañana- le dije antes de salir de su habitación.
Me cepille los dientes yme puse mi pijama, no tenia sueño pero ya eran las 12 de la noche así que me acosté en mi cama. No podía dormir, no paraba de dar vueltas de un lado a otro, así que, encendí la luz y me puse a terminar mi investigación de literatura y otros trabajos pendientes, los imprimí y ordene en mi carpeta, la verdad es que era muy organizada y me encantaba el orden. Mis ojos ya se estaban empezando a cerrar y vi la hora que era, me sorprendí mucho eran las 5:00 a.m.
Me acosté en mi cama y me dormí al instante de cerrar mis ojos.
Estaba en el cementerio del pueblo, observando la tumba de mis padres, era una noche neblinosa.
-Los extraño mucho- dije, mientras les cantaba que había hecho ahora que ellos no estaban.
Escuche el ruido de unos pasos sobre las hojas que me sobresalto, voltee a ver a mi alrededor y vi a unas personas más adelante que también observaban otras tumbas, no había nada de qué preocuparse, pero no dejaba de sentirme con miedo, me sentía insegura.
Escuché de nuevo el ruido, pero esta vez provenía de otras, di media vuelta para ver de qué se trataba y empecé a caminar hacia un arbusto enorme, el cual se empezó a mover.
-¿Hola?- llame- ¿hay alguien ahí?
El arbusto volvió a moverse, pero nadie me respondió, así que me acerque más a él, empecé a buscar al causante del ruido a través de las hojas del arbusto.
Unos ojos inyectados en sangre llamaron mi atención y di unos pasos asía atrás, la idea, tropecé con la raíz del arbusto y la persona que se ocultaba detrás del arbusto salto asía mi.
Grite muy fuerte.
-Shh- me mando a callar, la persona a la que mas tenia, Jack Keines, tapándome la boca con su mugrosa mano- que chica más linda, me dijo acomodando mis rizos detrás de mi oreja.
Quería gritar, me tenia debajo de su cuerpo, y su aliento me daba en mi rostro, apestaba horrible, demasiado a alcohol.
-Déjame- logre articular.
-Tranquila- me dijo mientras acariciaba mi pierna por encima de i pantalón con una mano y con la otra me tapaba muy fuerte mi boca. Le mordí la mano, lo cual hizo que me soltara un momento, fui lo suficientemente rápida para quitármelo de encima.
Pero no fui lo suficiente para librarme de él, justo en el momento en que empezaba a correr, me tomo de mis pies y me jalo hacia él, que estaba en el suelo. Caí al instante, golpeándome con las raíces del arbusto.
-No te libraras tan fácil de mi, Skarlet Grint.
Grite.