Tituladas 16.2% · 32,298 de 199,415 descubiertas
Rescatado 61.5% · 57,949 de 94,296 páginas identificadas · 57,939/58,568 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 42954 · de

Historia 42954 — capítulo 18

Sentí una libertad indescriptible, estaba liberando una cantidad de energía exuberante. Sabía que lo más probable era que terminara agotada pero no me importó.

Las oscuras nubes comenzaron a cubrir el jet hasta dejarlo cubierto en su totalidad. Los demás pilotos difícilmente se hubieran percatado de que estábamos tan cerca de ellos.

Nuestros atacantes largaban su armamento en todas direcciones ya que no adivinaban nuestra ubicación y el resultado termino siendo desastroso… para ellos. Lo único que lograron fue darle a uno de sus compañeros, provocando que su avión prendiera en llamas y cayera en picada al vacío. Lo último que distinguí de su piloto fue que salió despedido de su asiento y que abrió un gran paracaídas, eso me tranquilizó un poco. Yo buscaba salvarnos de sus ataques, no matarlos. Como defensores de la vida que éramos, nuestra misión era cambiar la mentalidad, no deshacernos de los que se oponían a nuestras ideas. Ni éramos una figura política, o mejor dicho eso creíamos.

Y así viajamos un gran trecho, hasta que nuestros atacantes se dieron por vencidos, persuadidos por la idea de que habíamos podido escapar.

-Jane, ya es suficiente- dijo Jayvyn sujetándome por los hombros, por miedo a que perdiera el equilibrio y cayera.

Estaba un poco mareada, pero más tranquila de estar fuera de peligro.

Nadie dijo una palabra más mientras comenzaba el descenso.

Una media hora más tarde nos encontrábamos sobrevolando el vasto territorio estadounidense. Nadie dijo una palabra más mientras comenzaba el descenso. Los nervios estaban a flor de piel entre los cuatro, aunque obvio Jayvyn no lo demostrara, podía sentirlo.

Nos dirigimos a un aeropuerto privado. Las ruedas lentamente comenzaron a rozar la pista -no sé si en verdad era lentamente o yo estaba demasiado observadora-, donde nos esperaba un hombre vestido de pies a cabeza de color negro.

Descendimos del jet cargando nuestro equipaje de mano -yo llevaba un bolso bastante grande, como todos saben las chicas tenemos nuestras "emergencias"- mientras Alex comenzaba a descargar nuestras valijas.

-Buenos días, señores y señoritas, bienvenidos a Estados Unidos, es un placer recibirlos en nuestro querido país. Mi nombre es George, a sus servicios- dijo con una sonrisa llamativa dedicada a Lucía.

Los cuatro asentimos con la cabeza, Lucía con un suave color rosado en sus mejillas.

-Bueno mis queridos portadores- dijo Alex cuando se cercioró de que George estaba bastante distanciado-, a partir de ahora es su momento de actuar, recuerden tener cuidado con sus habilidades, sobre todo tu Jin, recuerda que aquí no está Chen para rescatarte, aunque está Lucía, que por lo que vi en el jet, no lo hace nada mal. Bueno me fui un poco, vuelvo a lo que decía, no dejen que los hombres cometan locuras, ya bastantes ha sufrido la Madre por sus errores.

-Así lo haremos- dije con seguridad.

Sin decir más Alex se subió a jet y cuando caímos en la cuenta, sólo era una pequeña mancha en un horizonte teñido de rojo por el sol mañanero.

-Será mejor que los lleve al hotel para que descansen un poco. Esta tarde tienen una sesión con las autoridades- explicó George.

Nos condujo hacia un auto negro nuevo, -el modelo y la marca la verdad no lo recuerdo, no soy de las fanáticas de los fierros- en que nos trasladó hasta el gran hotel.

Entramos al lobby, el cual tenía un tamaño considerable, con alfombras costosas, una gran araña (lámpara) pendiendo del techo y numerosas obras de artes -todas copias- como por ejemplo La Gioconda. Era un tanto ostentoso para mi gusto, estaba segura de que ese dinero podría haber sido destinado a aquellos que lo necesitaban más que yo, pero no emití ningún comentario. Jayvyn carraspeó incómodo, al parecer opinaba lo mismo que yo.

Nos asignaron habitaciones compartidas, las chicas en una y los chicos en otra. No eran tan lujosas como el lobby que se encontraba cuatro pisos más abajo, al menos no nos sentiríamos tan incómodos.

Eran casi las cinco de la tarde. Habíamos descansado un buen rato, almorzado los cuatro juntos y ya estábamos listos para ir al edificio donde se realizaría la sesión. Vestíamos de modo normal, aunque no pudimos evitar vestirnos de nuestro color predominante, al final de cuentas nadie podía sospechar, éramos "Investigadores Naturistas" y cada uno podría decirse que sentía fascinación por un elemento en particular.

En la puerta del hotel nos esperaba George para conducirnos a nuestro destino.

Atravesamos varias calles colmadas de gente enfrascada en sus pensamientos que parecía no prestar atención a todo lo que transcurría a su alrededor, al decir verdad no sé de que me sorprendía, yo vivía en una ciudad y sabía de eso. Al parecer el confinamiento en la isla había transformado un poco mi manera de percibir las cosas.

Aparcamos frente a un edificio de una altura considerable. Las manos comenzaron a sudarme a causa de los nervios que ocupaban casi toda mi mente.

Descendimos del móvil y entramos. Nos esperaba un hombre delgado con anteojos, tenía porte de ser algún tipo de secretario.

-Buenas tardes damas y caballeros, por favor síganme- nos indicó.

En poco tiempo nos vimos dentro de una sala de debates con representantes de varias naciones, aunque no estaban todas.

-Buenas tardes- comenzó Lucía, tenía una fuerte determinación que aunque los nervios la abrazaran por dentro mostraba una firmeza destacable.

-Como ya deben saber somos "Investigadores Naturistas", dedicados a estudiar la vida del planeta en relación con los elementos. Por favor les pido que no se dejen engañar por nuestra edad, porque puedo asegurarles que tenemos mucho conocimiento a pesar de lo que aparentamos…

A continuación hicimos una conferencia sobre nuestros descubrimientos y sobre nuestros puntos de vista sobre como afectaría la detonación de la bomba.

-… esto nos daría por resultado la destrucción de medio planeta- concluyó Lucía.

-Sospechábamos que la gravedad del asunto era grande, pero nunca de tal magnitud. Será mejor organizar una cumbre dentro de tres días- dijo el que parecía tener algo más de autoridad que los demás.

-Pero es muy poco tiempo, tendremos que hacerlo todo muy rápido, sabes que están cosas requieren tiempo- replicó otro que se encontraba sentado junto al anterior.

-Tiempo, eso es justo lo que no tenemos, además no estamos hablando de un mundial de fútbol, sino de una emergencia mundial. Será mejor que no desempaquen nada, mañana mismo parten para Dinamarca, las cumbres sobre Calentamiento Global se realizan allá y esta ni será la excep…

El hombre no alcanzó a terminar su frase cuando se escuchó una fuerte detonación que llenó el recinto rápidamente de un denso humo. Alcancé a ver que un hombre atacaba a Lucía por la espalda y le tapaba la boca con un trapo.

-¡JIN!- grité lo más fuerte que pude, sólo él podía difuminar el oscuro ambiente, pero el humo me asfixiaba y poco a poco todo comenzó a darme vueltas.

Sentí que unos brazos me zarandeaban y luego me levantaron hasta llevarme a algún lugar seguro, no sin antes colocarme un trapo húmedo en la boca para que respirara.

Abrí los ojos lentamente. Jayvyn estaba a mi lado tosiendo por la cantidad de humo que había inhalado. Las autoridades presentes en la sesión aparecieron de una cámara contigua, horrorizados.

El recinto estaba manchado por la extraña sustancia tóxica que habían derramado, pero a excepción de nosotros dos, no se encontraba nadie más.

Lucía y Jin habían desaparecido en medio del humo, sin dejar rastro. Una nueva complicación se apuntaba en nuestra lista.


QUERIDOS LECTORES.....!!!

PERDON, PERDON, PERDON, PERDON..... MIL PERDONES POR LA DEMORA!

TUVE CIERTAS COMPLICACIONES Y NO PARÉ EN MI CASA EN TODO ENERO....  ME TOMÉ UNAS LARGAS VACACIONES PERO YA ESTOY DE VUELTA PARA SEGUIR CON LA HISTORIA....!

NO PENSARAN QUE LA DEJARÍA AHÍ O SI?

ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAP.... COMENTEN, ESTOY ABIERTA A CRÍTICAS... SIEMPRE SON BUENAS PARA MEJORAR....

CUIDENSE MUCHO...

UN BESO A TODOS DESDE ARGENTINA....!

Marilu