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¿Me enamore de la Sangre Sucia e Impura? — capítulo 15
¿Cómo podía evitarlo? Era casi imposible, ya había pasado mucho tiempo desde que todo aquello comenzó… Mañana volveríamos a Hogwarts para iniciar el séptimo año juntos… Ya habían pasado un poco más de tres años…
Tres años desde que habíamos decidido adentrarnos en la locura de estar saliendo a escondidas… Lo que aún me costaba creer, era que nadie, absolutamente nadie se había enterado de que Hermione y yo éramos novios a escondidas.
─ ¿Estás lista amor? ─ me sentía raro al llamarla así, a pesar del tiempo.
─ Si Drac… ─ me sonrió al salir del baño. ─ Aunque no quisiera irme de este lugar.
─ Mi oferta sigue en pie.
─ Dejar Hogwarts por un año no es buena idea amor, tenemos que terminar de estudiar y no levantar sospechas. ─ me contestó acercándose a mí.
Ese beso fue extremadamente dulce… Deseaba tanto estar con ella, pero aún no era tiempo… Esa chica había cambiado mi mundo, me había cambiado la forma de ser, la forma de pensar y ella lo era todo para mí, no podía negarlo.
Tomamos nuestras cosas y nos dirigimos hasta la estación de trenes del pueblo en donde pasamos las últimas vacaciones… Eso es lo que veníamos haciendo durante los últimos años… Salíamos con diferentes destinos y nos encontrábamos en un lugar pensado para que nadie supiera lo nuestro… Y hasta ahora todo había salido bastante bien hasta que…
─ ¡Mamá, dile a Harry que suba mi baúl! ─ esa voz era inconfundible.
Pov. Hermione
Esa voz era la de Ron… Draco y yo nos miramos y nos escondímos detrás de una columna… El tren partiría en unos minutos y nuestras cosas estaban allí. Draco me miró a los ojos y me dio un último beso, tan profundo como todos.
─ Amor, deberás desaparecerte y yo abordaré el tren. ─ podía sentir su respiración tan cerca. ─ Quiero que llegues temprano a tu casa para prepararte, yo te enviaré tu baúl.
─ Gracias, Drac… ─ le dije sonriente. ─ Te quiero.
─ Yo más amor. ─ y nos volvímos a hundir en un profundo y apasionado beso.
Pov. Draco
Hermione acababa de desaparecer y yo me dispuse a enfrentarme con los Weasley… Una bola de pelirrojos se amontonaba para subir al tren, entre ellas una pelirroja que me saludo muy sonriente.
─ ¡Hola Draco!
─ Hola…
─ ¿Qué haces por estos lugares? ─ preguntó el tonto de Potter.
─ A ti no te interesa Potter. ─ contesté y me hice lugar para subir.
Me senté en uno de los últimos vagones para evitarlos aún más… Yo debía ser el mismo de siempre… No podía entender como Hermione era capaz de tener esa clase de amigos… Si algún día ella fuera mía la obligaría a dejar de hablarlos… Después de todo sería una Malfoy y ningún Malfoy tendría esa clase de amigos.
Cuando en viaje terminó bajé mi baúl y el de Hermione sin darme cuenta de lo que pasaría a continuación.
─ ¿Qué haces tú con eso? ─ preguntó el tonto de Weasley indicando uno de los baúles. ─ Eso es de Hermione.
─ ¿Acaso estás loco? ─ pregunté serio. ─ ¿Tratas de mencionar que ella me lo regaló o algo por el estilo?
─ Estoy seguro que esa pulsera es de ella. ─ continuó. ─ Yo se la regalé.
─ Mira Weasley. ─ dije dándome paso. ─ No perderé mi tiempo contigo y mucho menos hablando de esa sangre sucia.
Comencé a caminar y vi como Potter sostenía a Weasley que intentaba acercarse para hacerme daño… ¿Cómo pude llamarla sangre sucia? No tenía otra opción… Debía hacer eso o morir… Nadie debía saber que Hermione y yo estábamos saliendo a escondidas.