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Amarte Duele — capítulo 16

La noche anunciaba un suceso imposible de evitar. La luna estaba asustada por lo que se vendría a continuación. Los jardines de la Mansión Malfoy temblaban con el simple rose del viento en sus árboles. Los muros fríos de los pasillos se escondían tras las estatuas de oro que la mansión poseía. Todo en la enorme casa temblaba de temor.

Los pasos de los habitantes de la mansión resonaban con miedo en el frió piso de madera. Un hombre de mayor edad, rubio, tez blanca y unos ojos grises penetrantes para quien lo viese, se encontraba sentado en las penumbras de su oficina con una copa de vino en sus manos mientras observaba las llamas de su chimenea postrado en un sillón. No quería que nadie lo interrumpiera mientras meditaba su situación.

Estaba a pocos pasos de pisar azkaban. El ministerio tenia sus ojos puestos en el. Sabían o mas bien sospechaban que el estaba involucrado hasta el cuello con los misteriosos ataques a familias muggle. Y sobre todo, su conspiración como mortifago y fiel sirviente del señor tenebroso. Y estaban en lo cierto. El personalmente visitaba a esas "familias" sangre sucias que merecen la muerte y el con gusto lo hacia. No soportaba la presencia de un sangre sucia en el mundo mágico. Lo odiaba, eran unos impuros que no se merecían ese don que el con todo y corona lo recibió. Odiaba todo de ellos, que se creyeran los mas inteligentes de todos, odiaba su seguridad ante la gente, odiaba todo de el. Y entonces una castaña ojos miel se apodero de sus pensamientos; Hermione Granger. !La odiaba a muerte! Desde que su hijo le contó sobre ella y Potter, no pudo sentirse mas furioso. Y lo sostuvo hasta el día que la conoció en la librería del callejón Diagon. Odio su seguridad ente el. !No la soportaba! Deseaba con toda su pura sangre verla muerta y mas si el era el causante de su muerte.

Todos estos deseos macabros fueron interrumpidos por unos golpes en la puerta de su despacho. Sin autorización un joven de menos de veinte años abrió la puerta entrando por esta. Diviso al platino en su sillón y luego se acerco hasta el con paso lento.

-Señor-Llamo el moreno haciendo una reverencia ante el. El rubio mayor ni se digno a mirarlo-Su señor a llegado.

Lucius Malfoy al escuchar las ultimas palabras giro su cabeza y con una señal de mano indico al chico que se retirara. Este acato la orden de inmediato y salio del lugar.

Después de unos minutos mas, el ojigris con pesar se levantó de su sitio,

camino hasta su escritorio depositando la copa sobre este. Luego con toda la elegancia que lo caracterizaba salio del lugar para encontrarse con el peor enemigo de Harry Potter; Lord Voldemort.

OOoOoOoOoOoO

La madre de Draco se encontraba encerrada en su habitación. Esa mañana había tenido una mas de sus discusiones de su "esposo". No había salido para nada desde que casi se matan a golpes en el comedor. Estaba harta de vivir su vida así. Ya no quería seguir al lado del rubio, ya no quería estar sufriendo como lo hacia, ya no mas. Soltó unas cuantas lagrimas al recordar las palabras de su marido. Este le dijo que si se atrevía a comentarle algo a su hijo de su estupida idea de divorciarse de el, el mismo haría hasta lo imposible para que ella no viera a su hijo por el resto de su miserable vida. Y la verdad temía por el. Ella sabia hasta donde era capaz de llegar Lucius con tal de cometer su objetivo.

Unos golpes en la puerta sobresaltaron a la rubia ojiazul y con un rápido movimiento se limpio el rastro de sus lagrimas en sus mejillas. Y con un "pase" dejo entrar a la persona que se encontraba esperando su autorización y al ver a ese ser, se arrepintió de haberlo autorizado.

Lucius Malfoy hacia acto de presentía en la habitación de su esposa. Esta rodaba los ojos y luego se puso de pie ante el.

-¿Qué quieres aquí?-Pregunto con asco viendo como el platino cerraba la puerta tras de si.

-Vengo por ti-Dijo acercándose con paso lento hacia la ojiazul.

-Yo no voy a ningún lado contigo-Espeto Narcissa con odio observando como su marido se detuvo a centímetros de ella.

El ojigris sonrió de lado.

-No querrás hacerme quedar mal delante de mis invitados ¿O si?-Pregunto rozando una mejilla de su esposa con el dorso de su mano izquierda.

Narcissa al sentir el contacto giro su cabeza hacia un lado alejándose del gesto que le expreso el rubio.

Malfoy se quedo quieto unos segundos mas como si estuviese tocando a su mujer. Luego con enojo bajo su mano al darse cuenta del rechazo de la rubia.

-A mi tus invitados me importan un bledo-Dijo la madre de Draco con los dientes apretados-Ahora déjame sola, !No quiero verte, largo!-Grito con desesperación girando su vista para ver la expresión de su marido.

El platino al oír el grito de su mujer clavo su mirado fría en los ojos de esta. La rubia no mostraba señales de miedo o temor hacia el. Hacia mucho tiempo que se había acostumbrado a esas expresiones por parte de su esposo. Ya no le mostraba ni el mas mínimo temor.

Lucius se enfureció al ver como la ojiazul no mostraba miedo ante el. !Esto era el colmo! Con un rápido movimiento, el rubio capturo la quijada de la rubia y con rabia acerco su rostro al de ella.

-!A mi me respetas!-Grito con odio-!Ahora arréglate y bajas en cuento termines ¿Entendiste?!

La rubia mantenía su rostro sin expresión alguna y con rabia bajo su vista y luego hablo.

-Si-Contesto secamente.

-A si me gusta-Finalizo el rubio mayor acercando sus labios a los de su esposa y con un rápido acto lamió los labios de la ojiazul y luego la libero saliendo de la habitación de su esposa.

Narcissa al ver salir a su marido llevo el dorso de su mano derecha y limpio la asquerosa saliva del platino. Luego postro su vista en su mano observando el liquido del mortifago.

OOoOoOoOoOoO

-Mi señor-Expreso Lucius Malfoy tomando la mano de Lord Voldemort entre las suyas haciendo una reverencia ante el.

El señor tenebroso asintió su cabeza para aprobar la expresión de su mas fiel servidor y su mano derecha. Este al terminar se separo de Lord y luego se postro un lado de el.

-Mi querido Lucius-Susurro el señor haciendo que todos los presentes temblaran de miedo ante la voz-¿Cómo has estado?

-Bien, señor, ¿Y usted?-Pregunto abriéndose paso para dejar pasar a Tom.

Este recorría la sala de la mansión Malfoy como si fuera una museo. Con sus brazos postrado detrás de su espalda observaba el retrato que estaba ubicado arriba de la chimenea. Todos los presente mantenían sus respiraciones a cada paso tremendo que daba el que no debe ser nombrado. Tom mantuvo su vista en la foto familiar observando a un Draco de trece años. Luego hablo.

-Tu hijo es todo un galán ¿No, Lucius?-Pregunto girándose para ver al padre del Slytherin.

-Bueno, señor, eso creo-Contesto el platino con orgullo.

-También, yo-Espeto mostrando una dentadura mal atendida.

En la sala se encontraba todos los fieles servidores del señor. Entre ellos los padres de los amigos de Draco y su mas fiel servidora; Bellatrix Lestrange. Esta soltaba suspiros tontos al ver por primera vez en años a su señor.

-Mi querida Bellatrix-Llamo el mago mas cruel del mundo mágico-Acercarte-Ordeno.

-Mi señor-Contesto Bella con paso lento hasta llegar a el.

Tom acaricio el cabello de la mortifaga haciendo que esta se derritiera por dentro. Después de unos minutos mas hizo acto de presencia la señora y dueña de esa Mansión; Narcissa Malfoy.

-Buenas noches-Saludo la rubia quien portaba un vestido color rojo entallado a su cuerpo y con un atrevido escote hasta el final de sus senos haciendo que todos los hombres presentes en la sala, la miraran con lujuria en los ojos. Se miraba hermosísima, solo como ella podía ser.

Tom Riddle dirigió su vista hacia la ojiazul sonriéndole con devoción. Dejo se acariciar a la morena y tomo camino hasta llegar a la rubia.

-Buenas noches, Narcissa-Contesto el señor detallando a la señora Malfoy con descaro. Luego se estiro su brazo para que esta lo tomara.

Narcissa observo el brazo de Tom y luego le clavo la mirada. Después de unos segundos mas lo acepto con gusto. Tomaron camino hasta llegar al centro de la sala.

-Te ves hermosa, Narcissa-Alabo el señor tenebroso.

-Gracias por el cumplido, Tom-Contesto la rubia llegando al sitio y soltando el brazo de su señor. Luego camino hasta llegar al lado de su marido y tomar el brazo de este.

En el transcurso de la puerta al centro de la sala, Lucius pudo observar como el presente masculino se comía con la mirada a SU esposa. Y esto hizo que su orgullo y sobre todos los celos se apoderaran de su persona.

Lo mismo hizo Bellatrix al ver como el hombre que amaba observaba con lujuria a su propia hermana. Hizo que la sangre le hirviera debido al coraje. Luego con paso lento se acerco hasta llegar al lado de su señor.

-¿Pasamos al comedor?-Pregunto la madre de Draco.

-Claro-Contesto Tom sonriéndole con coquetería a la rubia mientras tomaba camino al comedor.

Los demás presentes iban pasando enfrente de los señores Malfoy para llegar hasta la habitación del comedor. Estos solo les daban señales de cabeza para que prosiguieran. Ya estando solos, el rubio decidió reclamarle a su esposa su forma de vestir.

-!¿Se puede saber por que demonios bajaste vestida así?!-Pregunto con enojo el ojigris liberándose el agarre de su esposa.

-Tranquilízate-Espeto la rubia con burla-Solo me vestí como siempre.

-Si, claro-Contesto con sarcasmo tomando a su esposa por la cintura mientras la pegaba a su cuerpo-!¿Y no pudiste escoger otro vestido mas escotado?!-Le pregunto con celos observando los ojos azules de la madre de su hijo.

-Mmm…no, fíjate que no encontré-Le contesto sonriendo de lado.

-!Entonces hubieras salido desnuda para que eso estupidos no se tardaran tanto en imaginarte sin ropa!-Dijo con los dientes apretados.

-¿Estas celos?-Pregunto Narcissa.

-!Claro que si!-Contesto Lucius-!Eres mi esposa!

La rubia sonrió mas al escuchar las palabras de su esposo. Su relación no estaba muy bien definida. Nunca podía tener algo estable. Ahora ella lo odiaba por querer que su hijo arruinara su vida como el lo hizo con el estupido que se encontraba en su mesa. Pero no podía negar el amor que sentía por ese ser maligno, ahora sentía que lo amaba demás.

Lo mismo pasaba al rubio. Amaba a su esposa !calor que si! Pero ella era la causante de que nunca se lo demostrara. Por eso se portaba frió y distante con ella. Tenían meses que no se tocaban. Que no hacían el amor ya que dormían en cuartos separados. Aunque ella le dijera que lo odiaba hasta desear su muerte sabia de ante manos que ella no podía vivir sin el. La amaba demasiado.

-Me alegra oír eso-Contesto Narcissa con sarcasmo-Pero no estoy para tus jueguitos tontos y mucho menos para tus celos-Finalizo tratándose de liberar de los brazos de su esposo. Pero este opuso mas resistencia al ver las intenciones de su esposa-Suéltame-Ordeno la ojiazul susurrando para que nadie la escuchara.

-Te voy a soltar hasta que se me de la gana-Dijo sonriendo viendo la cara de enojo de su esposa.

-Asi…-Pero no pudo terminar ya que su marido la tomo por la quijada y unió sus labios con los de ella.

El beso fue calido y muy apasionado. Nunca en lo que llevaban de casados, Lucius había deseado con toda su alma besar a su mujer de esa forma. Al verla con ese atrevido vestido hizo que el reaccionara con deseo y lujuria. Luego rompió el ósculo.

-¿Qué fue eso?-Pregunto Narcissa sorprendida por el acto de su esposo.

-Que te quiero en mi cama esta noche-Decía postrando su vista en el escote de su mujer-Sin ese vestido-Y sin decir mas tomo a su mujer por la cintura conduciéndola hasta el comedor.

Tenia su vista cansada de tanto leer. Coloco su libro en la mesa de centro de su sala común y con algo de pereza se estiro para relajar su cuerpo. Recargo su espalda en el sillón, y subió sus piernas a este. Tenia días que no se dejaba ver por los pasillos de la escuela. En cuento terminaban las clases rápidamente se encerraba en su habitación. No quería hablar con nadie y mucho menos con Draco o Blaise, de este ultimo no quería saber por el resto de su vida. No se explicaba por que lo amaba tanto, no lo sabia a ciencia cierta, no quería quererlo como lo hacia. Esto solo la dañaba mas por que el moreno no la hacia en su mundo.

Le dolía en el alma ver como el ojiverde andaba de caliente con todas sus compañeras de curso y también de otras casas. Sentía como las lagrimas se le escaparían de un momento a otro. Sacudió su cabeza para no pensar mas en el moreno. Ahora tenia un gran problema; su misión para el señor tenebroso.

Con sigilo arremango la manga de su brazo izquierdo y con rabia observo la marca tenebrosa en su ante brazo. No podía creer que ya era unos de ellos. Suspiro y luego se cubrió el tatuaje. Llevo su mano derecha a su cabellera negra para relajarse y olvidarse de todo y de todos. No abstente, escucho unas risitas provenientes de la entrada de su sala y con indiferencia dirigió su vista hasta esas personas.

Eran Blaise y una chica un curso menor que el. El moreno tenia a la joven prendaba de la cintura y esta también. Al llegar a la sala, el ojiverde detuvo su andar al ver a Pansy en el sillón viéndolos fríamente. Ante esto la morena desvió su vista hasta las llamas de la chimenea. La chica de nombre Nicole se extraño por el repentino silencio de su "amigo".

-¿Qué pasa?-Pregunto la amiga de Blaise.

-Adelántate, te alcanzo en unos minutos ¿si?-Pregunto sin despegar la vista de su amiga.

-Como quieras-Contesto la joven molesta y luego subió las escaleras para ir ala habitación del moreno.

Blaise observo como su amiga desaparecía y luego postro su vista en Pansy. Esta le hacia caso omiso en todo. El Slytherin hizo una mueca y con sigilo se acerco hasta llegar a la morena.

-Hasta que te dejas ver-Espeto Zabinni llegando al otro extremo del sillón.

La ojiazul lo ignoraba por completo. Tanto que se puso de pie y tomaba su libro y caminaba hasta las escaleras como si el moreno no estuviera en la sala y mucho menos hablándole.

Esto hizo que el joven se molestara y se interponiera en su camino.

-¿Qué te pasa?-Pregunto harto de que su amiga lo ignorara de esa forma-¿Por qué me evades cada vez que te hablo?-Le dijo viendo como Pansy se detenía y clavaba su vista en sus ojos verdes.

Se quedaron viendo unos minutos en silencio. Luego la joven lo esquivo y paso de largo. Esto hizo que el Slytherin explotara. Se giro y capturo a la morena por la cintura haciendo que esta se girar y lo encarara.

-!Te hice una pregunta!-Grito harto de todo.

Pansy no lo pudo guardar mas y exploto.

-!Déjame en paz, estoy harta de ti y de todos, solo quiero estar tranquila!-Espeto mirando con rabia al hombre que amaba.

-No es cierto-Dijo este-Solo te portas así conmigo.

-Que bueno que lo notaste-Dijo forcejeándose para liberarse.

-¿Pero que te hice, caray? No te entiendo-Pregunto confuso.

-!Nunca lo entenderías!-Expreso con un fuerte golpe en el pecho del moreno. Este no tardo ni dos segundos en liberarla.

Pansy estaba harta de todo lo que tuviera que ver con Blaise, Draco o su estupida misión. Exhalo una fuerte bocanada de aire y luego la expulso como fiera. Se hinco para tomar el libro que se le callo al suelo cuando el ojiverde la apreso. Entonces fue el turno de Zabinni para expulsar todo eso que se tenia guardado desde hacia dos años atrás.

El también estaba harto de la actitud de la Slytherin. Ya no aguantaba mas el comportamiento de esta hacia el. Ya no.

-!¿Crees que yo no estoy igual?!-Le pregunto viendo como esta se enderezaba y se mantenía de pie delante de el con la vista indiferente-¿Crees que a mi me gusta todo esto de andar obedeciendo a un ser que no se merece ni la luz del día? ¿Crees que me fascina, no? Pues, estas equivocada, ni a Draco o a mi nos interesa eso, solo queremos vivir una vida lejos de todo esto, lejos de nuestras familias, lejos de este mundo y de todos-Finalizo soltando un suspiro de alivio, por fin había sacado todo eso que se lo estaba comiendo vivo por dentro-Solo queremos una vida normal.

La morena estaba sorprendida por las palabras del Slytherin. No podía creer que ellos también deseaban lo que ella quería; Ser libres y no esclavos de sus propias familias. Pero ella ya no podría retractarse por que ya era uno de ellos.

-Ya no podemos hacer nada-Soltó de golpe la muchacha haciendo que su amigo le clavara su vista-Al menos yo no.

-Claro que puedes-Espeto Blaise acercándose con cuidado a la morena. Esta se mantenía en su lugar. Llego hasta la ojiazul y la tomo por los hombros-Escapémonos-Dijo muy seguro de lo que decia.

Pansy abrió mas sus ojos ¿escapar? La simple palabra le causaba gracias. No podía hacer algo así, ¿y sus padres? ¿Y Draco? ¿Y el mundo mágico? Que pasaría con todos ellos, y si pudiera ¿A dónde irían?

-!Estas loco!-Grito la joven separándose del moreno-Eso seria iniciar la batalla de inmediato. No, eso jamás-Dijo desviando su vista.

-¿Quieres seguir igual?-Le pregunto acercándose de nuevo a la joven.

-Claro que no-Contesto rápidamente fijando su vista en Blaise.

-¿Entonces?.-

-Pero lo que tu me pides es imposible, sea donde sea, nos encontraran y nos asesinaran y yo no quiero que te pase nada-Sin pensarlo la joven dijo lo que tanto el moreno quería escuchar.

Si, lo aceptaba, el estaba perdidamente enamorado de Pansy Parkinson. Pero nunca se lo confesó por miedo al rechazo por que el sabia que la joven estaba loca por su mejor amigo, Draco Malfoy. Pero hacia poco tiempo se dio cuenta que no era cierto. Sonrió al oír las palabras de los labios de su mejor amiga.

La ojiazul se alejo del moreno y le dio la espalada postrando sus ojos en la ventana de la sala común que dejaba ver todo el enorme jardín alumbrado por la luz de la luna.

-Repite lo que dijiste-Ordeno Blaise sonriendo.

-No dije nada-Ataco la morena mordiéndose los labios.

-También, yo-Hablo Zabinni haciendo que la joven se girara para encararlo.

-¿También tu, que?-Pregunto insegura de lo que se vendría a continuación.

Entonces el moreno no espero mas y se lanzo a los labios de la joven capturándolos al momento. La Slytherin lo acepto con gusto profundizando mas el beso. Se besaron por primera vez, no podían descifrar lo que sentían en ese preciso momento, solo sabían que no quería que acara, aun no. Pero el moreno lo hizo primero.

-Tampoco quiero que te pase nada, por que si llegara a pasar yo…-La ojiazul mantenía su visa en los ojos el joven, este hacia lo mismo-Yo me muero.

-¿Qué me quieres decir con esto?-Le pregunto sintiendo como el joven la tomaba por las mejillas pegando su frente con la de ella.

-Que te amo-Soltó de golpe sin pensarlo.

La morena no podía creer lo que escuchaban sus oídos ¿Qué la amaba? Eso era…simplemente…maravilloso. No cabía de la emoción y alegría que sentía casi al borde del precipicio.

-¿Es cierto?-Pregunto Pansy separándose de el viéndolo directamente a los ojos.

-Mas que cierto-Y la beso de nuevo. No había mas duda para la joven.

Después de unos minutos mas besándose decidieron romper con el ósculo.

-¿Quieres ser mi novia?-Pregunto Blaise de golpe.

-Ahmm…no lo se-Dijo la morena haciendo sufrir al ojiverde. Cometido que logro-!Claro que acepto!

Y se lanzo a los brazos de su ahora novio. Este la capturo al momento.

-Me haces tan feliz-Expreso el Slytherin acariciando el cabello largo de la morena.

-A mi también-Contesto Pansy con su barbilla recargada en su hombro aun abrazándolo.

Después de unos minutos así, escucharon unos pasos venir desde el retrato haciendo que se separan rápidamente.

OoOoOoOoO

Draco venia de su ronda con la castaña. Después de la discusión que sostuvo con esta y en la forma que ella lo en contento le agrado. Sonrió al recordar los atrevidos toqueteos de la ojimel hacia el. No podía caer mas en las seducciones de la Gryffindor, por que a cada acto hacia que el se enamorara mas de ella. Y eso era su perdición. No podía mas con el sentimiento que lo comía por dentro. No podía mas por lo que sentía por la castaña.

Después de terminar la ronda, el personalmente acompaño a su amada hasta la entrada de su sala común, no estaba decidió a dejarla ir sola ya que sabia que de un momento a otro el estupido de Taylor Bell la buscaría para hablar con ella y eso no lo quería. Le hervía la sangre de celos y coraje cada vez que la imagen de Taylor acorralando a la castaña se apoderaban de su mente haciendo que golpeara lo primero que vera. Entonteces mediante caminaba por el pasillo para llegar a su sala observo sus nudillos de la mano izquierda acordándose de las cortadas que se hizo debido a lo mismo.

Luego volvió a postrar su vista en el camino haciendo que se detuvieran en seco al ver aun joven castaño de ojos verdes con sus brazos cruzados contra el pecho al mismo tiempo que estaba recargado en la ultima esquina que el rubio pasaba para llegar a su sala. Lo miro fijamente a los ojos haciendo que el castaño sonriera con burla.

-Buenas noches, Malfoy-Saludo Taylor enderezándose de la pared para encarar al ojigris.

El Slytherin sentía como la sangre se le incendiaba de nuevo quemándolo por dentro.

-¿Qué quieres?-Le pregunto el rubio controlándose para no irse a golpes con el ojiverde.

-Solo hablar contigo-Espeto Bell sonriendo como si de un Malfoy se tratara. Se acerco a paso lento hasta llegar a centímetros del platino.

-Yo no tengo nada de que hablar contigo-Finalizo Draco pasando por un lado del castaño ignorándolo por completo.

Antes de que el ojigris se alejara mas del sitio, el ojiverde hablo.

-Ni siquiera de Hermione-esto hizo que el muchacho detuviera su andar en seco y se quedara quieto aun espaladas al castaño.

¿Cómo sabia ese estupido de su relación con Hermione? ¿Acaso ella se lo habrá dicho? No, ella jamás ahora algo así. Respiro cortantemente y luego se giro para encararlo.

-!Aléjate de ella!-Le grito con furia. El ojiverde al escuchar el grito del rubio se giro para ver como este venia decidió a golpearlo o amenazarlo. Aun así no se movió de su lugar.

Draco estaba apunto de irse a golpe contra el pero se contuvo. Se freno a unos centímetros antes de llegar al castaño. Sus labios le temblaban de rabia que no podía contener.

-!Solo te lo diré una vez!-Advirtió el ojigris con los dientes apretados-Si vuelo a ver que te acercas a ella o que te atrevas a tocarle un solo, escúchame bien, !Un solo cabello y te juro que no vuelves a ver la luz del día ¿Entendiese?!-Le pregunto clavando su vista en los ojos del chico.

Este ni se inmutaba con las amenazas del rubio pero sabia muy bien que no le convenía tener como enemigo aun Malfoy y mucho menos si este era Draco Malfoy. Le mantuvo la vista sin miedo.

-¿A caso tienes miedo de que te deje por mi?-Le pregunto burlonamente.

-Eso jamás sucederá-Contesto Draco burlándose ahora de el-Por que soy mejor que tu en todos los aspectos y eso Hermione lo sabe muy bien ¿Por qué crees que esta conmigo?

-Por que no a probado el menú-Espeto sonriendo.

-No hace falta que lo haga-Dijo alejándose de el-Así que sigue soñando, Bell-Finalizó arrastrando el apellido del castaño.

-Hagamos un trato-Hablo de repente captando la atención del rubio.

-Yo no hago tratos con nadie-Dijo caminado sin detener su andar.

-Me alejare de ella-Esto Draco no se lo esperaba. Se detuvo de nuevo y luego se giro para ver al ojiverde- Solo la saludare cuando me tope con ella en los pasillo o cuando sea necesario, ya no la buscare, ni nada de eso.

-Prosigue-Ordeno como el Malfoy que solía ser.

-Solo-Callo haciendo que el rubio levantara una de sus cejas incrédulo-Si ella esta feliz contigo, yo no quiero ser el causante del sufrimiento de Hermione ¿Por qué sabes algo? Ella me gusta y mucho, pero mientras ustedes dos estén juntos yo no intercederé. Pero si ustedes llegaran a terminar…tenlo por seguro que me tendrás al lado de ella pidiéndole una oportunidad ¿estamos?-Pregunto acercándose hasta el platino.

El trato estaba mas que dicho. Si ese imbecil creía que la castaña lo dejaría por irse con el, estaba muy equivocado.

-¿Qué dices?-Pregunto de nuevo Taylor extendiendo su mano para estrechar la de Draco.

El Slytherin observo la mano del castaño y con todo su ego lo ignoro por completo.

-Hecho-Finalizo el rubio dándose la vuelta para ir a su sala dejando al ojiverde con su brazo extendido esperando el estrechamiento del platino que obviamente nunca llego.

El muchacho solo vio como el ojigris se perdía por el pasillo y desaparecía de su vista. Sonrió al saber como era el joven.

OoOoOoOoOo

Los dos amigos de Draco se separaron al oír unos pasos venir desde el retrato de su sala. Postraron su vista en el responsable de su separación y pudieron ver aun rubio con su vista fija en el suelo que al oír el saludo de su amiga clavo su mirada en ella.

-Hola, Draco-Saludo Pansy nerviosa de que el platino los haya visto.

Ante esto el ojigris dirigió su mirada a sus amigos.

-¿Qué hacen tan tarde levantados?-Fue lo primero que se le vino ala mente.

-Este…estabamos…-Blaise se encontraba nervioso-Estábamos hablando de tu ya sabes quien.

Draco comprendió al momento. Los miro con intriga y luego hablo y luego levanto una ceja dando señales de indiferencia.

-Me voy, tengo mucho sueño-Finalizo el rubio pasando por en medio de sus amigos para ir a su habitación pero la voz de su amiga lo detuvo.

-¿Qué has pensado sobre unirte a los mortifagos y Astoria?-Tenia que preguntarse, necesitaba saber la respuesta de su mejor amiga y casi hermano, no casi, SU Hermano.

-Otra ves con esas bobadas-Espeto el platino harto. Luego se giro y enfrento a su mejor amiga.

Blaise solo los observaba en silencio total.

-No son bobadas, Draco-Dijo esta-Es tu mejor opción y tu libertad.

-!¿Libertad?!-Grito bajando los pocos peldaños que había alcanzado a subir para postrarse a centímetros de la morena- !¿Llamas libertad estar obedeciendo ordenes de un ser despreciable y miserable que solo busca causar daño a loas demás?!-Le pregunto con fuego en los ojos.

-Bueno…este…yo…-La joven se puso demasiado nerviosa con los gritos de su amigo.

-Dime-Le exigió-¿Eso es lo que quieres para ti, para Blaise o para mi?.-

!claro que no lo quería, para nadie de los tres! Pero no tenían escapatoria alguna. Su destino estaba marcado desde que nacieron. Desvió su vista hasta la de su ahora novio y este le negó con la cabeza. Ella comprendió al momento y luego suspiro. Fijo su vista en la de Draco.

-No-Contesto-Para ninguno de los tres.

-Entonces deja de hacer preguntas que ya sabes-Y sin decir mas se dio la media vuelta y camino hasta las escaleras.

-No las dejare de hacer, por que son lo mejor para ti-Hablo con valor-!cásate con Astoria! Es tu salida-Le grito con lagrimas en los ojos.

Ante esto el rubio ni se inmuto en dirigirle la mirada y desaprecio de la vista de su mejor amiga.

Blaise al ver a su novia en llanto se acerco a ella y la brazo consolándola. No le agradaba nada ver a la morena llorar. Pansy se aferro al pecho del moreno y lloro por su amigo.

-Claro, adelante-Dijo con sarcasmo la castaña quien estaba en su habitación después de un largo día de clases. Dejo su libro de lado y postro su vista en su mejor amiga quien la miraba con sus manos en la cintura y vista acusadora.

Esta había entrado sin permiso de la ojimel para que le terminara de decir lo que no pudo la noche anterior debido a la presencia del azabache. La pelirroja no tuvo que decirle a que había venido.

-Esta bien, siéntate-Pido Hermione. La ojiazul obedeció y tomo lugar en una lugar de la cama de su amiga.

-¿A quien fue a ver, Harry?-Quería saberlo ya.

-A Cho-Contesto esperando la reacción de la pelirroja. Pero esta no dijo o emito sonido alguno, solo se limitaba a escuchar las palabras de su amiga. Entonces esta siguió su dialogo-Fue a verla para saber como iba con el…embarazo-Estas palabras se clavaron con fuerza en el corazón de la pelirroja.

-Seguro fue a pedirle matrimonio-No era una pregunta, si no una afirmación.

-Te equivocas-Esto hizo que la joven abriera sus ojos de sorpresa-Fue a decirle que la apoyaba en todo, tanto económicamente como su presencia cuando el niño naciera, pero le dejo muy claro que no se iba a casar con ella, jamás-Finalizo la castaña viendo como Ginny tenia su vista perdida en el suelo.

-Eso no es cierto-Soltó la hermana menor de Ron-Si fuera cierto el me lo hubieran-Pero callo al recordar la ultima escena con el moreno-Contado…

-¿Cómo te lo hubiera dicho si tu nunca le das la oportunidad de hablar?-Le pregunto la ojimel sonriendo como tristeza.

La pelirroja no podía creer lo que su amiga le acababa de contar. ¿Por qué no se casaba con la asiática si ella esperaba un hijo de el?

-¿Y sabes por que no se casara con Cho?-Le pregunto haciendo que su amiga la viera a los ojos-Por que todavía te ama y eso fue lo que le dijo a Cho, que no se casaría con ella por que todavía te amaba.

Se quedo quieta unos minutos tratando de digerir las palabras de la castaña. ¿Harry todavía la amaba? ¿No se casaría con Cho por ella?

-Soy una estupida-Susurro para si misma al caer en la realidad-He sido muy dura con Harry.

-¿Ahora le vas a dar una oportunidad?-Pregunto la castaña sonriendo con alegría. Por fin se había librado de un gran peso.

Ginny clavo su vista en la castaña y luego hablo.

-No lo se-Fue lo único que pudo decir.

-!Yo ya cumplí!-Grito Hermione harta de la terquees de su amiga-Ahora es tu turno arreglas las cosas con Harry.

Ahora que sabia la verdad, no había impedimento para estar con el moreno, pero ¿Qué era ese sentimiento que tenia atorado en su corazón? ¿Será una señal para aprobar al azabache o era para no regresar con el nunca?

Entonces sonrió como malicia y luego se levanto de su lugar como un resorte tanto que asusto a su amiga.

-¿Qué pasa?-Pregunto extrañada la castaña.

-!Muchas gracias por decirme esto!-Grito de alegría lazándose a los brazos de la ojimel abrazándola y besándole las mejillas-Ahora tengo algo muy importante que hacer-Y sin decir mas se separo de la Gryffindor y salio como cohete a la sala.

-!Hey!-Grito Hermione al ver desaparecer a su amiga-Espero y todo salga bien con Harry-Finalizo suspirando y tomando su libro para retomar su lectura y pensar en cierto rubio que la traía loca.

Continuara….